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A B C. SÁBADO 19 DE SEPTIEMBRE DE 1908. EDICIÓN 4. PAG. 9. inañana, á las diez, y se correrá la copa del general Rchagúe, adjudicándose además premios del Club. Habrá asimismo copas para carreras de Consolación entre los balandros que en las anteriores tf gatas no lograron premio alguno. Welada benéfica. Con asistencia de la Real familia se verificará mañana en Bellas Artes una sesión cinematográfica á beneficio de la Junta de señoras de beneficencia de Tánger. La velada ha sido organizada por las señoras del ministro de Estado y del Sr. Merry del Val. l a caravana automovilista. La nota del día es hoy la caravana automovilista. A las ocho de la mañana marchó á Oñate el gobernador civil para recibir á los Reres. Después marcharon en el automóvil de Í a Diputación el presidente y el vicepresidente de la misma y el director de obras provinciales. A las nueve se empezó á dar la salida á ios automóviles, contando con la velocidad de cada uno. A las diez salió el último. Numeroso público presenció el espectáculo. Sus Majestades salieron de Palacio á las once menos diez. Iban del ras la duquesa de San Carlos y el general Echagüe en un automóvil, y en otro el coronel Jordana, el ayudante del Rey y el marqués de CasaDapalillos. Los tres iban inscriptos en la caravana con los números 56, 57 y 58. Cerraban la marcha de la caravana el presidente del Real Club Automovilista de Guipúzcoa, conde de Torre- Murauiz. coa su, hijo Manuel. A la una y diez se recibió aviso de la llegada de los Reyes á Oñate. El regreso empezará á las tres de la tarde. Los automóviles se detendrán á la entrada de San Sebastián para esperar á Sus Majestades y emprender la marcha hasta la plaza Elíptica, ireníe al puente de Santa Catalina, donde se disolverá la caravana. niño; acaba de cumplir los diez y siete años. Nació en Puerto Rico, y es hijo de un capitán de Artillería que presta sus servicios en el ministerio de la Guerra. El estado de Lorenzo, dentro de la gravedad, es más satisfactorio que el Je su compañero Miñambres. I a sumaria. Poco después fie ocurrir el desgraciado accidente de que nps venimos ocupando, el coronel del regimiento á que los heridos pertenecen ordenó al juez instructor del mismo, capitán D. Juan. Martínez Carrillo, que comenzara á instruir la correspondiente sumaria en averiguación de las causas determinantes de la catástrofe, utilizando como secretario al sargento del mismo regimiento Sr. Benítez El Sr. Martínez Carrillo empezó desde luego á practicar diligencias, tomando declaración á los jefes y clases de la batería á que pertenece la pieza causante de la desgracia. í o que dice un herido. Explicando cómo ocurrió la explosióuha dicho uno de los, que fueron sus víctimas, Nicomedes Ureña, lo que siguef En los primeros momentos, con el atontamiento que me produjo la horrible detonación y el dolor que sentí por las heridas de la pólvora, no me formé cabal idea de lo que había ocurrido, ni cómo sucedió. Pero ya puedo explicármelo perfectamente. Yo soy el cargador del cañón que explotó, y, por lo tanto, mi misión no es otra que colocar las balas ó granadas dentro de la pieza. Habíamos colocado una granada demasiado chica y la substituímos por otra que era más grande que la entrada del cañón. Entraba, pues, la pieza con excesivo esfuerzo, y me disponía á substituirla cuando el sargento hizo íneniobrar la palanqueta del cierre, hiriendo el estopín y produciéndose la explosión de la granada y de la salida cl 1 cañón. A e madrugada. 1 A última hora de la noche estuvimos en la clínica del Buen Suceso Los heridos se hallaban tranquilos. El sargento Miñambres, que había reaccionado mucho, se mostraba animado En la sala donde se hallaban los heridos velabati el médico Sr. Tejero y el sanitario 5 Pérez. a noche última. La han pasado los heridos con relativa tranquilidad. Miñambres ha descansado algunos momentos, y al ser reconocido esta madrugada se observó en el una sensible mejoría, que ha hecho concebir á los médicos encargados de su asistencia muy halagüeñas esperanzas. Sigue administrándosele inveceiones de suero y cafeína. Nuevamente se le hizo la transfusión de sangre de un cordero vivo. Como en la tarde anterior, la delicada operación se realizó con éxito. El director de la Clínica, médico mayor Sr. Semprún, abriga esperanza de que si persiste la mejoría, mañana, ó lo más tarde el lunes, podrá ser operado Miñambres, Este está muy animado, no obstante darse cuenta del peligro en que se halla. Esta tarde, á última hora, será operado el sargento Julián Lorenzo. Tanto el doctor Semprún, como los médicos á sus órdenes, Sres. Tejeira y Tejero, están resueltos á realizar esta tarde la intervención quirúrgica, no obstante lo grave v arriesgada que es. El artillero Prieto, operado ayer, ha pasado la noclie tranquilo. Aunque la gravedad de Prieto no ha desaparecido, su estado ya ao inspira tantos temores. 1 i na visita. Esta mañana ha visitado nuevamente la clínica el director del hospital, Sr. Lacalle. También han sido visitados los heridos por algunos aficiales del regimiento y por el capellán del mismo. 1 a autopsia. A las diez de la mañana practicaion a autopsia al cadáver de Andrés García el médico mayor D. Higinio Peláez y el médico segundo D. Leopoldo Martínez Olmedo. Presenció la diligencia el juez instructor, Sr. Martínez Carrillo, y el jefe de los servicios del hospital y médico mayor, D Jerónimo Pérez Ortiz. El muerto tenía atravesado el pulmón derecho y el ventrículo del mismo lado por un pedazo, como de un centímetro, de la cubierta de la granada, y esto fue lo que le produjo la muerte. LA CATÁSTROFE DE BARAJAS E L DÍA D E AYER prieto operado. A las cinco de Ja tarde se practicó la amputación de la pierna lesionada al artillero Agustín Prieto. En una camilla, y con las naturales precauciones, fue trasladado á la cama de operaciones, donde los médicos doctores Semprún, Tejeira, Tejero y Herrero (D. Florencio) realizaron la amputación, tardando dos horas aproximadamente. Les auxiliaron el cabo La Morena y el sanitario Pérez. Al terminar la operaeión quedó el herido en estado relativamente satisfactorio. ü l sargento Miñambres. Anoche continuaba en un estado de suma gravedad. A las seis de la tarde le fue aplicada la sangre de un cordero vivo, procedente del Matadero, y al cual sacrificaron en la misma clínica, á poca distancia de la cama en hallaba el desventurado sargento. p l sargento lorenzo. Mañana, si Í U estado lo permite, le será practicada la amputación del brazo derecho por junto al horubro. SÍ sargento Julián Lorenzo es casi un rabanchel el capitán general, Sr. Villai y Villate, con el gobernador militar, general Bascaran, y el jefe de Estado Mayor, general Ramos, en el automóvil de Ingenieros y guiado por el jefe de la Sección Automovilista, capitán Goytre. Cuatro soldados de Artillería, de los 60 que formaban en la comitiva, sacaron el cadáver del depósito y lo colocaron sobre una carroza tirada por dos caballos. El cura del hospital, D. Basilio Pérez Mendoza, con capa pluvial y cruz alzada, entonó un responso al sacar el féietro del depósito. Se organizó la comitiva. Presidía el capi tan general, los generales Bascaran y Ramos, director y administrador del hospital, Sres. Lacalle y Forliu, y coronel del 4. li gero de Artillería, Sr. Ugarte. Asistían todos los oficiales del regimiento á que pertenecía Andrés García, comisiones de los Cuerpos de la guarnición y 60 soldados al mando de un sargento. Al llegar á la puerta del hospital rezóse otro responso, y terminado éste desfiló el cortejo ante el clero, que se retiró. Siguió el entierro hasta el cementerio, donde fue recibida la comitiva por el clero del pueblo, con cruz alzada. -Después de rezadas las últimas preces fue ¿ctda sepultura al cadáver en presencia del capitán general y demás séquito. E 1 entierro. menos cuarto llegó á CaA las cuatro El coronel Sr. Ugarte ha recibido telegramas de todos los Cuerpos de Ejército y de todos los regimientos de Artillería asociándose al duelo del 4.0 ligero. S. M. el Rey ha enviado también su pésaaie. e r a s e s del general Villar. Al acabar el entierro, el capitán general dirigió la palabra á los jefes y oficiales del regimiento, dándoles sentido pésame por el aeeidente ocurrido, y agregando que era de lamentar el accidente; pero que el soldado había muerto en el cumplimiento de su deber, y esto era altamente honroso. Alentó á todos para que les sirviese de ejemplo, teniendo en cuenta que el Ejército y la patria no olvidarán nunca á los que se sacrifican por ellos, pésames.