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A B C SÁBADO 19 DE SEPTIEMBRE DE 1908. EDICIÓN i. PAQ. 5. longaban cuanto podían para que el público apreciase las facultades respectivas. Pero á los pocos días llegaron á entenderse los dos Jorges, y para descansarse mutuamente alternaban en los alientos cuando uno acometía una frase brillante el otro se callaba como un difunto. Pero, ¡sí, sí! ¡Bueno era el empresario para que se la dieran con lá media voz, como decía aquél! Y el hombre discurrió una cosa magnífiga: que primero cantase uno y después el otro Y, es claro, se cantaba Marina por partida doblé, pues cuando el tenor de la derech a aun estaba en aquello de que os vuelven á ver, ya se disponía el de la izquierda á de jcir ¡costas las de Levante! p l Ayuntamiento de Zaragoza ha acorda do, como homenaje de admiración á Mariano de Cavia, dar su nombre á una de las calles de la li oica ciudad y colocar una íápida conmemoi Uiva en Ja casa en que nació. El Impelían? al comentar con el elogio que se merece ctie acuerdo, anuncia por su parte que, independientemente de lo que taragoza haga, también rendirá al gran Cronista otro homenaje de admiración y de ariño. A- uno y á otro se asocia desde luego ü B C muy efusivamente Si algún periodista hay en España merecedor por su. cultura e norme, por su inteligencia clarísima, por su sólida reputación, por su patriotismo entusiasta y por su fervor idolátrico por la Prensa de homenajes de admiración, ese periodista es Mariano de Cavia, Contribuir á ese homenaje y aplaudirle es sencillamente cumplir- una deuda- de gratitud y de amistad que cbn él tenemos pendiente los que, llamándonos periodistas, le hemos tenido siempre por maestro. ggPor ser festividad de San Rodrigo, los celebran asimismo el duque de Tovar y el consejero de nuestra Embajada en Londres, marqués de Villalobar. POPLAS DEL SÁBADO. V ARAGÓN Y Sie ntatc áyanta; mi fijr do estoy á mi- cabecera, que quien tal cabeza tiae sei á en mi casa cabeza VISTO Y OÍDO CON PATENTE S i n d u d a to nos sirven, convenientemente aderezada, la futura marina de guerra- que- está incubándose en estos momentos, las empresas de la Zarzuela y Price ños ofrecen u n s cuantas representaciones de Marina, largándonos toda la andanada de calderones y demás consecuencias que nos vuelven á ver. En la Zarzuela, Marina, con el capitán Rafael López, va viento en popa; en Price se dispone á levar anclas de un mom e rito á otro, con ducidá por él tenor Pares. Se prepara, pues, una nueva versión y- donde elegir á gusto de los consumidores, que se jugarán los tenores como si fueran gallos, y eso que ¡Dios les libre de soltarlos Lo más gracioso, sobre todo para el empresario, era que la gente acudía todas las no. ches y llenaba el teatro. El público azuzaba á los cantantes y hacía ap, u estas mutuas. Se cantaba Marina con momio, y muchas veces había tongo, para que la cosa tuviese carácter. Después de a quella Marina, que nunca olvidaré, con privilegio de invención, recuerdo otra qu erá en Pozuelo con decoración de sala- Les dibujaría el cabrilleo de la grita sobre Sus cabezas inmediatamente. -De modo que tenemos á la vista una Mañna á tronco de tenores, lo que es muy pinEl tenor cantaba dentro de un gabinete toresco. la salida y aparecía radiante en la sala, eu Sin edoargo, en buena hora se diga, por- i, mangas de camisa, diciendo francamente: que muy bien pudiera alguno explotar la Pascual, amigos míos, ideíta, nunca se llegará al descaeñarrante Marina, ¿dónde está? espectáculo que presencié en Barcelona Y Marina hacía su presentación por la lauace pocos años, en el teatro Condal. teral izquierda, como si tal cosa. Cantar Marina con diviü de plaza ¡Pobre Lapuente! Asi, ni más ni metió, Así se llamaba el director de aquella heroica compañía de zarzuela realmente grande. ¡S No se apuraba por coqueterías de mise en En una ocasión, y esto es perfectamente verídico, no teniendo mallas para el personaje de no recuerdo que zarzuela, se pintó las piernas con betún y salió con ellas á 1 jMemperie tan tranquilo. ¡Fue aquel mucho hombre LJIS CiABALDON. scene. en ¿as alas del deseo! Tal dice, al fin, Zaragoza, madre heroica, tierra hidalga, en su lealtad nunca injusta, nunca, por fiel, descastada. Por la orillica del Ebro corren, al par que las aguas 4 voces que al recuerdo invitan 3- un homenaje demandan Homenaje de cariño sobre el altar de la patria para qjaien supo quererla y llego en su amor á honrar. un homenaje de ingenios para la pluma galana que fue estilete en la lucha y fue joyel en la gracia; un homenaje en que escriba la sangre zaragozana que nunca olvida Aragón á los hijos que lo exaltan; un homenaje de gloria por la crónica y la sátira para quien hizo en las letras glorioso el nombre de Cavia. La Prensa, con Zaragoza, para su honor lo reclama; que por ambas cornbatieia y dio sus lauros á entrambas. Ahí va, maestro, mi hojica para Cu corona gaya; no son coplicas de ronda que en el guitarro e cantan; son romancillo de ciego qus balbuce sus palabras cuando son sus labios torpea y son grandes las hazañas. Mas vaya á ti como un eco de otras tierras y otras almas que en la admiración bordaron tu púrpura recamada. Vaya- á tí como un recuerdo de aquellas cumbres serranas que al Guadalquivir asoman y sus cristales esmaltan; vaya á tí como el perfume de campiñas soleadas que dan oro de sus vides y muéstranlo en sus naranjas. Que yo, como el pobre ciego que en el camino descansa, cautivo el cuerpo en Madrid, puesta en Zaragoza el alma, suspenderé hasta el aliento para escuchar á distancia cómo del Ebro al Moneayo sobre tí un pueblo derrama laureles reverdecidos que amor ofrendó á la patria. RODOLFO S i l DE SOCIEDAD Han regresado de Avila los condes de Toreno, y de Santoña la marquesa de Manzanedo. Han salido para Zarauz los duques de Montemar. Hoy, festividad de San Jenaro, celebra La escena aparecía dividida: ala derecha, un tenor, y á la izquierda, otro, y los dos á sus días el príncipe Jenaro de Borbón, herun tiempo, atracando al muelle y cantando: mano del infante D. Carlos. También los celebran el marqués de Pick Cosías las de Levante 1 El efecto era i- ealmente estupendo, sobre man y los Sres. Pérez Moso, Alas y Carva odo en los calderones, que uno y otro pro- jal y Quesada. INFORMACIÓN POLÍTICA EL PRÓXIMO CONSEJO p n los centros oficiales confirman que el primer Consejo que celebren los ministros, tanto por la variedad de asuntos pendientes como por su especial interés, tendrá verdadera importancia. Hablando de ello un ministro anoche, apuntaba su impresión anticipada de que bien pudiera ahora reproducirse aquel Consejo que en vísperas de la reunión de Cor-