Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DE TODO EL POR TELÉGRAFO Y DE TODO EL MUNDO, POR CABLE, POR TELÉGRAFO Y MADRID. LA SOLEMNIDAD DE AYER 1 A SESIÓN DE APERTURA DE LOS TRIBUNALES VERIFICADA AYER TARDE U Fot. ABC. Al acto solemne de la apertura de los Tri buuales, verificado ayer en la forma que teníamos dicha, asistieron la magistratura en pleno y todos los funcionarios judiciales de Madrid. El público, como ocurre siempre, fue poco numeroso. En realidad, esto se explica, porque el ceremonial es breve y conocido; lo importante, la Memoria y el discurso, y ambos textos, mejor que para escuchados en una lectura precipitada, son para leídos con sosiego; sobre todo, si, como el año éste, constituyen trabajos tan concienzudos como los que ñan realizado el ilustre presidente del más alto Tribunal y el primer representante del ministerio público. D I S C U R S O DEL P R E S I D E N- Su excesiva extenT E DEL SUPREMO sión nos impide publicarlo íntegro, limitándonos por hoy á copiar algunos de sus párrafos más interesantes. 1 a organización judicial. El problema de la organización judicial ofrece dos aspeetos capitales: el del régimen, atribuciones y modos de administrar justicia, y él del personal á quien se encomienda tan alto ministerio. Del primero, no he de detenerme en señalar todas las Incontables cuestiones que encierra. Entre ellas merecen preferente APERTURA DE TRIBUNALES atención ahora el número, clase y competencia de cada entidad judicial; la aptitud para estar en juicio y para abrirle; la defensa facultativa, la libre ó la obligada, y el régimen de las instancias y recursos; la extensión de las atribuciones del Ministerio fiscal en la mayor parte de los juicios y actuaciones en defensa del interés público y del buen orden de Ips procesos, y la delicada cuestión de las costas bajo el triple as- D. EDUARDO MARTÍNEZ DEL CAMPO PRESIDENTE DEL TRIBUNAL SUPREMO Fot. A B C. pecto del papel, de las asignaciones arancelarias y de los honorarios de los técnicos. Acerca de todo esto, apenas si hay aficionado á los estudios judiciales ó á examinar problemas de esta índole y de esta trascendencia que no posea en su cartera ó en su pensamiento apuntes y soluciones, siquiera resultantes de la consideración de uno solo de múltiples aspectos. Para el objeto deniis indicaciones, que no es otro que solicitar vuestra reflexión acerca de ellas con la esperanza de maduros frutos, básteme decir que la rapidez en los asuntos judiciales debe perseguirse con ahinco, haciéndose de oficio todos los trámites, excusando formalismos y actuaciones, llevando la oralidad á lo posible y ahorrando recursos, instancias y las defensas técnicas que quieran substituirse. lia economía, igualmente deseada, se alcanzará proporcionando costas y honorarios á la cuantía litigiosa y á la índole del asunto, sin consideración extraña á la voluntad del litigante y eíevando á la máxima severidad la fiscalización de las exacciones indebidas, dignas también de grave corrección de oficio. La calidad y el número de los Tribunales y Juzgados ha de acomodarse á las necesidades públicas en beneficio de los ciudadanos, sin otro apelativo, sin tomarse en cuenta la labor que imponga á los que hayan de satisfacerla. No es razonable aspirar á que cada ciudadano que paga el impuesto y soporta las cargas é integra la sociedad representada por el Estado tenga á stí puerta los jueces y Tribunales de que pueda necesitar; pero el mismo Estado se halla en la