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RARIDAD. F 1 LANTRO PÍA. MANCOMUNIDAD AJENO Decía Quevedo que el hombre en la dicta no se conoce y en la desdicha ninguno le cornee. Gran verdad es, y, por lo mismo, produce soberano consuelo al espíritu no hallarse completamente desamparado y solo en las horas de dolor. Ningún momento tan adecuado para compartir la desdicha ajena como cuando el corazón sufre. Entonces retoñan con vivas energías los impulsos generosos de la Caridad. ¡Cuánto hay que hacer para atenuar con ella los inevitables sufrimientos de la vida! Un amigo entrañable, de alma piadosa y tierna, amantísimo protector de la infancia, deseó que le acompañase en una breve excursión á la frontera, pues ansiaba conocer en detalle una obra benéfica muy semejante en sus fines á la que él ampara con su valioso apoyo en España. Casi anualmente la he visitado, admirando sus progresos, observando con cuánto entusiasmo procuran nuestros vecinos que la prosperidad local coincida con mejoras en las instituciones filantrópicas. Francia se enorguiiece con la llamada costa azul, adonde acuden los multimillonarios. Hyeres, Cannes, Niza, San Rafael y tantas otras playas, á cual más pintorescas, brindan deleitoso descanso al enfermo; pero en dichos puntos la caridad ha erigido suntuosos edificios. Hace pocos años que á la costa Sudoeste la han llamado cosía de plata, y en toda ella van creándose Sanatorios marítimos destinados á la infancia débil, enfermiza y predispuesta á enfermar de tuberculosis. El más importante es el de Hendaya, destinado á recibir los niños parisienses, En la actualidad cuenta con 628 samas y, á pesar de esto, el número de postulantes es grande y los niños designados tienen que esperar turno durante muchos meses. f? L SANATORIO DE LA En el golfo de vii 1 A n p D I P N d o g j á VILLA DE PARÍS Gascuña, unos de la desembocadura del Bidasoa y á tres kilómetros y medio de la estación de Hendaya, se halla el Sanatorie. En él se admiten los raquíticos en sus comienzos, meno res de cinco años á trece, cuyo estado no necesita aparatos especiales; los convalecientes de enfermedades agudas ó crónica ¡los linfáticos con infartos no supurados, y, en suma, como se ha dicho, todos los predispuestos á la tuberculosis. Media hora después de bajar del sudexpreso entrábamos en el recinto, haciéndonos el querido amigo doetor Camino los honores de la casa. El sanatorio es un pequeño pueblo. De terrenos incultos se han hecho parques frondosos, en los cuales las construcciones, debidamente espaciadas, se adaptan á lo accidentado del terreno. La habitación del director es un chalet elegante v cómodo. Las enfermerías, amolias v ventilauas. tienen A COSTA DE PLATA L- -L E- -DOLOR celdas especiales, separadas por cristalerías que les prestan luz y alegría, para aislar á los atacados de infección. Al ingresar per- 1878 1.610.000 francos. JUe 1878 á 1892, manecen unos días en el llamado lazareto, 3.486.000. De 1892 á 1905, 4.066.000. La señoá fin de omprobar si traen en incubación ra Debrouille legó siete millones, diez la sealguna dolencia grave. Después pasan á los ñora de Proyigny. Los Rocschild dan todos dormitorios, pero la vida la hacen easi siem- los años más de 200.000 francos. Actualpre al aire libre, efectuando largos paseos. mente caridad privada envía 4.200.000 Los comedores son muy espaciosos, y la ali- francos la año. al mentación es sana y nutritiva. Salvo en caPor rentas ingresan 6.500.000 francos. Se sos de enfermedad infecciosa, los únicos reintegran por estancias devengadas en los medicamentos son el sol, el aire y el mar. Estos amplios pabellones albergan una hospitales 5.200.000. El derecho llamado espectáculos produce franpoblación juvenil, en cuyos rostros se ad- del pobre en los por último, la ciudad concos 3.500.000, y, vierten los beneficios de la luz solar y de la tribuye con 28.000.000 d e franco? anualatmósfera marina. Son hijos de pobres gentes que viven en malas condiciones higiéni- mente. estos ingresos se soeorre á 29.00 a Con cas en la gran ciudad. Cuando enfermaron niños de año y medio á trece. Tienen colofueron recogidos en magníficos hospitales y cados en familias, escuelas ó talleres 18.000 de allí los han enviado Kirmisson, Variot, protegidos. Tres mil niños de pecho se crían Méry, Comby y tantos otros profesores de- en el campo. Se sostienen 800 cunas en la dicados al cuidado de la infancia. Permane- Inclusa y se cuidan 3.200 niños enfermos. cen en el Sanatorio de ciento sesenta á Además son atendidos en distintos hospitadoscientos días. Los más graves, aquellos y recogidos 14.500 anciacuyos huesos supuran y necesitan interven- les ir. 000 adultos locos. ciones quirúrgicas, van á los Sanatorios de nos, impedidos ó Gástase en hospitales 20.500.000 franeos la costa del Norte. En Berck hay más de mil por año. En socorros domiciliarios, francos camas. El Sanatorio de Hendaya se abrió en el 12.500.000. En Hospicios, 10.000.000. Los niY, por últimes de Junio de 1899. ¡En España se puso ños asistidos cuestan 10.000.000. desventuratoda esta gran familia de la primera piedra de uno semejante en 1892 mo, consume en pan 6.000.000 de kilogray aun no puede admitir más que una docena dos en carne, 2.850.0000; en leche, 5.400.000; mos; de niños! en vino, 4.000.000, y en alcohol para medí Mi amigo sintió, como yo, una intensa camentos, 4.000.000. melancolía al recordar estos detalles, y su Los son menos imaginación le transportaba á otra playa no del 4 gastos de administraciónesto es sólo por 100. Entiéndase que menos hermosa, acaso más bonancible, don- en París. de graeias á su esfuerzo se está levantando un modesto pabellón, próximo á terminarse, mínima parte del proyecto tota! Y sintiendo 1 OS FUNDADORES En Francia las fundespertarse anhelos patrióticos y caritati daciones son frevos, me animaba. cuentes, porque que mani ¿Ve usted- -dijo- -esta grandeza, que de- fiesta deseos detodo individuobien común bía abrumarnos? Pues bien, yo en ella no encuentra apoyo, contribuir alafecto. Así se protección y encuentro la ternura que existe en aquella creado pobre casa. El busto de la República, que hanque unmil residencias veraniegas. Basescritor 5 preside todas las dependencias, no me dice tó inglés como lord como Alfonso Karr, Brougham, ensalzaran nada al corazón. Aquí no se cree, aquí no se un Rafael y Cannes, y allí se instalasen, San espera en algo superior. les rindieran Es verdad. Aquí no se practica esta obra para que todos los habitantes de qae á ellos amorosa y redentora, invocando el amor verdadero culto, convencidos como así ha á Dios y al prójimo, á quien nos enseñaron deberían la futura prosperidad, desde niños que debemos amar como á nos- sido. Compárese esta conducta con la hostil otros mismos. No se pronuncia la palabra enemiga can que se recibe al forastero en caridad, sino la de filantropía, y estas obras se efectúan como cumplimiento de los de- playas y montañas españolas. de nuestra Recientemente un Municipio beres morales en favor de nuestros semejantes. Acaso se trata de una defensa so- patria, desdeñando la ley, ha elevado el imcial higiénica, en virtud de la que se unen puesto sobre ciertas materias de construcdiez veces de lo que importa el aranpor mancomunidad previsora personas y ción sin duda mástestimonio de agradecicel, en caudales para realizar fines de tanta tras- miento hacia los que edifican hoteles y cendencia como el que teníamos á la vista; pero es lo cierto que no desmayan en sus otras construcciones que han de engrandépropósitos, y que los católicos de esta tierra, cer la humilde villa. Los fundadores españoles de obras benépor su parte, realizan obras no menos ad- ficas, aun contando con la cooperación de mirables instituciones religiosas, sufren verdadero calvario, acaso porque la masa popular inA ASISTENCIA PUBLICA El argumen- voca la egoísta frase de la caridad bien entent o m á s co- dida, en virtud de la cual es poco simpático rriente para explicar nuestro abandono y todo aquel que descuida sus provechos pernuestra desidia consiste en decir que el Es- sonales por el bien común. Para realizrr tado no protege las iniciativas privadas; he- cualquier fundación precisa pedir, mendicho cierto; pero es verdad también que éstas gar, pordiosear, y cuando en fiestas, bailes son bien reducidas en ocasiones, y cuando ó espectáculos las gentes contribuyen con surgen, la acción de los Gobiernos, de las algún donativo, cobrándose altos réditos Diputaciones y de los Municipios es nula, por la diversión, aun se lamentan del gasto y muchas veces hostil, como luego se dirá. y murmuran sin compasión de los iniciadoExiste en Francia la institución llamada res. El Estado, por su parte, no les ayuda, Asistencia pública. Vive de donativos, ren- antes les molesta. tas y subsidios votados por la villa de París. Por fortuna existen millonarios que en T n el nrimer concepto recibió de 1865 á vida, sin esfuerzo, con generosa mano. reT L