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ABC. MARTES i. DE SEPTIEMBRE DE 1908. EDICIÓN i. PAG. i3 ACTUALIDADES kine regresó del Extremo Oriente cargado con los pecados de Israel, faltó poco para que se le hiciese responsable único de los desastres de Rusia. El desdichado general soportó en silencio esta impopularidad; pero en el rincón donde fue confinado comenzó á escribir la historia detallada de la guerra ruso- japonesa y de sus orígenes. Como ministro de la Guerra y como generalísimo de las tropas rusas, kabía tenido en sus manos el secreto de todo. El manuscrito de esta obra enorme- -600.000 palabras- -fue confiscado por el Gobierno ruso. Pero tina copia ha llegado á manos de un editor americano, que ha encargado á un notable escritor, conocedor de las cosas de Rusia, la revisión de las cuartillas para su publicación en seis artículos. El primero aparece en el Mac Chiras Magaxine de Septiembre. Contiene informes muy curiosos sobre dos puntos interesantes; se ve claramente el papel principal jugado por la Sociedad de los bosques del Yalu en los preliminares de la guerra y se sabe que Kuropatkine previEto al Zar sobre los peligros de una guerra con el Japón, sin que sus advertencias fuesen atendidas. OS BOSQUES DEL YALU En el tratado- -ruso- chino del 26 de Marzo de 1892 quedó convenida la evacuación de la Mandchuria del Sur por Rusia. Kmropatkiue, ministro de la Guerra, puso mucho empeño en que se cumpliese lo estipulado, y hasta comenzó las tareas de la evacuación. Pero todo fue suspendido súbitamente por orden del virrey Alexeieff, y l a s tropas rusas avanzaron hasta Fengwang- Tehong. En estos momentos apareció en Extremo Oriente una figura cuya intervención hafeía ée ser fatal: Alejandro Michailowitch Berobrazow. Había fundado una Sociedad para explotar los inmensos bosques que se extienden á orillas del Yalu en la Mandchuria del Sur, y para protegei su industria pedía en el verano de 1903 la concentración en aquellas tierras de 70.000 soldados rusps. Esta Sociedad contaba en su seno con influyentes personajes rusos, entre ellos al propio Alexeieff. Kuropatkine estuvo en el Japón y se convenció de que los proyectos de Berobrazow ocasionarían una guerra. Habló con Alexeieff, que se declaró conforme con su opinión; pero jugando un doble papel, sostuvo los intereses de la Sociedad del Yalu. El 24 de Junio, Kuropatkine dirige un mensaje al Zar señalándole el peligro. Su advertencia no es atendida. Alexeieff es nombrado virrey, y el general presenta la dini sión el 2 de Agosto de 1903. Al margen de esta carta el Zar escribe: I, a. situación mejora en Extremo Oriente. ORIGEN DE UNA GUERRA N LIBRO INTERESANTE C u a n d o U Kuropat- L Examina después Kuropatkine las probabilidades de una victoria de Rusia en lucha con el Japón. El Japón- -dice- -dispone de 400.000 hombres en tiempo de paz, un millón en tiempo de guerra. Con gran facilidad, pues, puede poner 350 ó 400.000 hombres en la Corea ó en la Mandchuria. Si Rusia triunfa no puede pensar en invadir el Japón y se verá obligada amante ner en el Extremo Oriente, si consigue la anexión de la Mandchuria, fuerzas considerables. Esto debilitará mucho su situación en Europa. A GUERRA INTERIOR El 26 de Noviembre prevé Kuropatkine los peligros interiores que puede crear la guerra en Oriente. Podemos esperar que Rusia salga victoriosa- -escribía, -pero á costa de terribles sacrificios, que entorpecerán mucho tiempo el desenvolvimiento económico del Imperio. Una guerra en Oriente no puede despertar ningún entusiasmo en el pueblo ruso. No puede esperarse ninguna explosión de patriotismo en ej espíritu público, como se ha visto en las guerras precedentes que hizo en su propia defensa. Atravesamos un período muy crítico. I os enemigos interiores que persiguen la destrucción de las bases más queridas y santas de la vida rusa llevan su acción perturbadora hasta el Ejército. Si se le piden al pueblo sacrificios para una guerra cuya razón no ve claramente, los jefes del partido antigubernamental aprovecharán la ocasión para provocar sublevaciones. I, as advertencias de Kuropatkine no fueron atendidas, eomo es sabido. I a publicación de estos documentos no revela nada nuevo ciertamente. Pero gracias á la autoridad de su autor aportarán datos interesantes para la Historia. A TRAVÉS DE LA FRONTERA ¡Buena la han armado los indios en Ginebra! Estos indios son de la propia India, no de la tierra de Guillermo Tell. Se trata de una tribu que había ido á regocijar á turistas y suizos con sus danza sus fiestas, sus extravagantes costumbres, para lo cual establecieron su rancho con las correspondientes chozas y tiendas. Terminaron la contrata y debían recoger sus bártulos, cargar con ellos y trasladarse á Parí L ¿a otra mañana se presentó el jefe de la tribu á sobrar en la caja de la Administración del Parque. El buen administrador arreglaba las cuentas y comentaba el desgraciado éxito del espectáculo. I, a verdad es que los indios no habían gustado al respetable público. Además, su conducta había dejado bastante que deseas 1. I, as bebidas de! país les habían hecho andar de cabeza muchas veces, y eso no era lo convenido. El jefe escuchó primero sin chistar; des pues se indignó, alegando que sus subordinados eran unos consumados artistas en su género. I a discusión se agrió. I os indios estaban sentados en cuclillas delante del pabellón esperando loscuartos y fumando un tabaco endemoniado en unas fenomenales pipías. Cuando olieron la chamusquina del dinero cambiaron misteriosas frases qu por ser dichas en su nativo idioma, cualquiera las entendía. Ello füé que su jefe, cansado de reñir con el cajero, sacó del bolsillo un silbato, dio con él un prolongado y estridente silbido, j los indios no necesitaron más para erguirse como fieras y entrar de un salto en el pabellón armados de revólyers y de cuchillos y dando espantosos gritos. Aquello fue un disloque El cajero fue acorralado pot unos, mientras los otros abrían la caja, forzaban los muebles y arramblaban con cuanto caía en sus manos. No quedó una moneda para señal. Después, para celebrar su triunfo, bailaron una danza infernal, fueron á su rancho y lo quemaron todo. El público, que no había ido hasta entonces á ver á los indios, acudió como si le fueran á dar rosquillas. Y la gendarmería libró una verdadera batalla revólver en mano para reducir á los salvajes y conducirlos á la prisión, donde ahora descansan y duermen la soberbia mona qns cogieron en plena Suiza, que no es país de esta especie de cuadiúpedos. Y he aquí cómo esos bravos indios, qun no lograron hacerse admirar en la hermosa ciudad sui a, se han hecho el r H i m f nara el público de París. OS INDIOS EN SUIZA NOTAS MILITARES A yer regresó á Madrid el señor ministro de la Guerra, con objeto de asistir al entierro del general Chacel. el entieEn la mañana de ayer se verificóejercía la rro del general Chacel, que i OS CONSEJOS DE Bl 15 de Octubre del KUROPATKINE mismo año el general envía al Zar un nuevo informe. No cabe duda- -dice- -que la ocupación de la Mandchuria del Sur por nuestra parte originará la ocupación de la Corea del Sur por el Japón. El porvenir se presenta obscuro. Una cosa es indudable: cuando el Japón dé el primer paso aumentará rápidamente sus fuerzas, y para contestar á ese acto nosotros tendremos que aumentar mucho las nuestras en el Extremo Oriente. Así surgirá la rivalidad entre dos naciones cuyos intereses son tan diversos que pareeen predestinadas á no vivir en paz. Comandancia general de Ingenieros de la primera región. Bl bizarro militar había llegado á Madrid hace dos días, bastante delicado de salud, y á algún íntimo suyo hubo de decirle que venía á morir aquí. I, a desgracia ha sido muy s. entida, como s demostró en el entierro, que fue una verdadera manifestación de duelo y simpatía. El ministro de la Guerra ha presidido el fúnebre cortejo, en el que figuraban una brillante representación del Cuerpo de Ingenieros y comisiones de todos los Cuerpos. Al finado se le tributaron los honores de ordenanza, dando escolta al cadáver un regimiento de Ingenieros. Descanse en paz el ilustre general. f o n el fallecimiento del general Chacel son dos las vacantes que existen de general de brigada, y corresponden á las Armas de Caballería é Infantería, respectivamente. Queda también vacante el cargo de comandante general de Ingenieros de la plaza, al cual acaso vaya el genera Pallete. pfn breve se remitirán á Zaragoza tres banderas que se hallan en el cuartel de Inválidos y que pertenecieron á Cuerpos que tomaron parte en la defensa de la heroica ciudad durante los dos sitios. ¿SUFRE V. DEL ESTOMAGO? l No tiene Y. apetito 1. ¡Digiere con dificultad? I, Tiene V. gastritis, gastralgia, disenteria, úlcera del estómago, neurastenia g á s trica, anemia con dispepsia, una enfermedad del intestino? ¿Por la mañana, al levantarse, tiene la lengua sucia, mal olor de aliento, está bilioso, tiene aguas de boca? ¿Después de las comidas, tiene V. eruptos agrios, gases, pirosis, vahídos, pesadez de cabeza, ruidos en los oido sofocación, opresión, palpitaciones al corazón? ¿Tiene V. y dolores al vientre, á la espalda, vómitos, diarrea? i Se altera V. con facilidad, eslá febril, se irrita por la menor causa, está triste, abatido, evita el (cato social, teniendo por la noche ensueños, sueao agitado, respiración difícil? ¿Ningún remedio, mngnn régimen ha podido curar 4 V. Consulte V. con stt médico y le recetará el ELIXIR ESTOMACAL DE SAÍZ DE CARLOS fStomalixJ y recobrará la salnd. De venta en los principales farmaeta del mundo y S e r r a n o 3 0 M A D R I D Se remite Hoto por corrió S quien lo pida