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A B C JUEVES 27 DE sGQSTQ 3 1908. pDICIQN i. a PAG. 3 amigos se esforzaron en disipar las prevenciones que la reina Margarita, la bondadoJS 1 30, Santa Rosa, serán los días de las sa mujer de Humberto I, sentía hacia el pocondesas de Mirasol, Casa Miranda y Bel- lítico bigamo. Querían aquéllos ganar este pie to antes chite. Vizcondesa de Uzqueta. de la inminente vuelta de Crispí al poder, y Señoras de Baüer (D. Gustavo) Vázquez, para oponer un argumento decisijvo á sus Llórente, Pérez Seoane, Zayas, Calderón y adversarios pretendían aquéllos que la ReiOzores, San Millán, R. de la Pressa, Cam- na distinguiese á la señora de Crispí, recipuzano, Sanford, Arriaga, viuda de Matías, biéndola en audiencia. Bonafós y Figueroa. Después de no pocas gestiones, la Reina Señoritas de Jardón, Otero, Topete, Spot- cedió ante la consideración de qt. e convetorno, González Alvarez, Mauri, Nímbela y nía así á los altos intereses dinást: xos y diRamos Power. plomáticos, invocados por los partidarios Se halla muy mejorada la hija de los coa- del misagallo- ¡Sea! -dijo, por fin, la reina Margarides de la Moriera. ta. -Consiento en recibir á la señora de Ha regresado de San Sebastián, Bilbao y Crispí. Pero con una condición: ¡que sea otros puntos el distinguido arauitecto don siempre la misma! Antonio Ferreras. El distinguido escritor D. Baldomero COPLAS DELJUEV ES Argente ha sufrido la desgracia de perder á EL AUTOMÓVIL, MAMA 1 su anciana y virtuosa madre, que ha fallecido en Almería. ¿Y cómo demonios Enviamos nuestro sentido pésame al setendrá defensores ñor Argente asociándonos á su duelo la broma pesada de los automóviles, Leemos en la Prensa de Cáceres que el que sólo se emplean marqués de Cerralbo ha vuelto á repetir (salvando excepciones) este año la misma obra de caridad que en goce envidiable hizo el año pasado con sus colonos dé de algunos señores Bilbao. que van sin objeto Esta obra de caridad consiste en no cocorriendo veloces brarles renta alguna, y además, repartir por llanos y cuestas, entre ellos grandes cantidades de semillas, por valles y montes? para remediar en lo posible la mala cosecha Porque ese moderno, que han obtenido. terrible deporte Es un rasgo que merece ser elogiado por lo inspiran, sin duda, el cristiano y justo concepto del dei echo de los mismos demontres propiedad que revela. que, no consiguiendo que quede de un golpe Se encuentra delicado de salud, en Zala tierra asolada tauz, el duque del Infantado. por una hecatombe, yan de esa manera Se encuentra en Saint- Moritz la señora crueles, feroces, viuda de Iturbe con su hija. barriendo despacio Han salido de Madrid: la casta del hombre. Para Biarritz, la condesa de Romanones Y un día diez muertos, y sus hijos; para Saint- Rome, el agregado y al otro catorce, militar de la embajada de Francia, vizcony al año millares, de de la Panouse; para Londres, los mary al siglo millones, queses de Casa- Mendaro, y para San Sebasmás tarde ó más pronto, tián, D. Manuel Benavides. no hay seres que estorben, ni grandes, ni chicos ni reyes ni Roques. Dejando una estela A TRAVÉS de malos olores, avanza la muerte DE LA FRONTERA vestida de chófer, 1 A FRASE DE UNA REINA ha. resurrecy al más descuidad 1 le alcanza, le coge, -c i ó n en la le aplasta, le estruja, Prensa del atentado Orsini contra Napole da el pasaporte... león III ha puesto de nuevo sobre el tapete Aquí, en una cuesta, la ya bien discutida figura de Crispí, aquel los frenos se rompen; famoso político italiano, revolucionario imallí, á un precipicio penitente en su juventud. se va el armatoste, Se le ha atribuido recientemente una pary en calles y plazas, ticipación directa en aquel atentado que praderas y bosques tantas víctimas causó. Descendientes suyos la sangre se vierte lo han negado de la manera más rotunda. de día y de noche. Sea de ello lo que quiera, lo cierto es que Traen también desgracia! Crispí constituye después de muerto una otras invenciones, actualidad, y que el nombre del ministro que ofrecen, en cambio, que metió á Italia en la Triple Alianza figuventajas enormes; ra en todas las conversaciones del día. pero ésta del auto, Fígaro cuenta que á propósito de los ariel vuelco y del choque, tículos que ha publicado sobre las bombas jue sólo hasta ahora Orsini, de cuyo asunto se ha ocupado A B C e emplea en que logren en esta misma sección, hablaban el otro día i umperse la crisma varios diplomáticos de Crispí, de su tormenastantes señores, tosa juventud, de su bigamia, de us mu, juá bienes produce? jeres... ¿qué avance supone? Uno de aquéllos refirió una anécdota ver ¡vio) o el de enseñarnos daderamente interesante. á ricos y pobres Cuando Crispí, algún tiempo después del que todos debemos, escándalo provocado por las primeras reveancianos y jóvenes, laciones de su bigamia, comenzó á sobresamorir convertida lir, y, sobre todo, cuando pareció ser el hombre indispensable de la Monarquía, sus DE SOCIEDAD en masas informes debajo del ó encima del coche! SINESIO DELGADO LOS AUTOMÓVILES T odo escritor que quiera reflejar la vida 1 del verano tendrá forzosamente que hablar de automovilismo; en la hora actual no existe ninguna preocupación que Je supere. Los balandros distraen un poco, los toros distraen también otro poco; pero los automóviles ya no distraen, sino que preocupan intensamente á todas las clases so cíales. En realidad, el automovilismo, con siderado en sus diferentes aspectos social sportivo, de progreso y hasta de peligro inminente, es uno de los problemas más graves que afectan al mundo civilizado. H blemos, pues, de automóviles. En primer lugar, el automovilismo hi exacerbado la antigua lucha de clases. Et la Edad Media se dividían los hombres er nobles y plebeyos; más tarde se dividieror en ricos y pobres; hoy las gentes se divi den en dos clases: los que tienen automóvi y los que no lo tienen. Siempre se han odiado las dos clases humanas, con un odio inextinguido é inflexible; el plebeyo odiaba al noble, el pobre aborrecía al rico; pero, en fin, aquel odio solía disimularse medianamente; sólo de tarde en tarde tomaba el carácter de mna revolución. Con el odio actual no ocurre lo mismo; el automovilista desprecia al peatón, y el peatón aborrece al automovilista de una manera terrible, irrtada, furiosísima. Algunos de estos odios soa explicables, legítimos, sin duda alguna. El carretero detesta al automóvil porque le perturba sus tranquilas caminatas por las silenciosas carreteras; su odio es natural; el labrador aborrece el automóvil porque le atrepella las gallinas los perros y aun los niños, que antes jugaban tan libremente en las encrucijadas de los caminos; también es natural su odio; en cuanto á los ancianos, los valetudinarios, las madres, los ciegos, los impedidos, qué cosa más explicable puede haber que su odio al automóvil! Pero hay otra clase de personas cuyo odio no es tan explicable. Los escritores, por ejemplo, ¿cómo podrán explicar su indignación contra el automó Al... La mayor parte de los escritores concibei sus obras bajo el mandato del sentimiento El sentimiento mueve la pluma del escritor como el agua corriente mueve la piedra del molino: fatalmente. Pues bien; en este caso del automovilismo, los escritores se han encontrado con que la fatalidad les induce á protestar por conducto de dos sentimientos poderosos: uno es el sentimiento de compasión, y otro es el sentimiento nostálgico. Ante la suerte de víctimas, de atropellos de salvajes anomalías; ante los perros despanzurrados y ios ancianos muertos, los escritores sienten que una ola de indignaeión les sube desde el pecho hasta el cerebro, y seguidamente lanzan sus diatribas contra el automovilismo. Pero viene después el sentimiento de nostalgia, y entonces los escritores arrancan nuevas y mayores diatribas á su pluma. (La nostalgia... Quitadle la nostalgia á los escritores y habréis suprimido la literatura, el arte, la poesía. El literato es un ser que vive como la mujer de Lot: hecho cristal y vuelto de cara al pasado. Para componer sus imágenes y sus fantasías, el literato busca los ejemplos de sus antecesores; de tal modo, que las imágenes literarias, los tropos de la retórica y las fórmulas de la versificación son verdaderos ristales, verdaderos fósiles, que sólo muy á largo plazo se varían. El escritor vive entre máquinas de vapor, metido en electricidad hasta las narices; sin embargo, prefiere ha-