Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. LUNMS 24 D E AGOSTO DE 1908, EDICIÓN 4 a PAG. 11: obstáculo para el porvenir de Francia en Marruecos. p l Standard inserta un despach p de. SK co ZÉ PetitJournal no ve los sucesos al través: rresponsal en Tánger conf irmando el del mismo cristal rosado. Por de pronto hecho de haber sido proclamada en aquel considera completamente anulada el acta puerto el Hafid, y añadiendo qu Mohamed de Algeoirne Torres ha escrito á los ministro extranjeTÁNGíR, 24, I A. ros participándoles que rehuye t ida respon Anteayer sa. ió una pareja de Caballería sabilidad en el caso de que 1 s europeos del tabor francés, rebasando la línea de sean atacados ó hechos prisión eros en Tas Mn Dalia, siendo apresada por los hafidis- afueras de la población. iistas. 24, La pareja se componía de un marroquí que se ofreeió, y fue aceptado, á ingresar en C l Guebbas ha caído prisionerc las huestes de Hafid; el otro argelino, se A las once de la noche, 50 hombres mandados por Raisuli, obedeciendo órdenes negó á desertar y fue apaleado. f Algunos moros influyentes intervienen del Menhebi, personáronse en casa del Guebbas, ordenándole seguirles á casa del para que se dé libertad al argelino. Opinan los europeos que la derrota de Menhebi. Fue el Guebbas conüuciao amigablemenAbd- el- Aziz se debe en gran parte á su empeño en viajar con toda- pompa y solemni- te y con toda consideración. $I Menhebi dad, obteniendo pequeños éxitos militares asegura que lo hizo para evitar ataques del sobre aduares sin importancia, dándoles enemigo y para garantir su vida; pero el gran importancia y negándose á seguir los hecho es que le han privado de la libertad, prudentes consejos que le daban para que creyéndose que le será imposible al Menhebi, á pesar de sus promesas, sustraerse á las aligerase su entrada en Marrakés, Abd- el- Aziz considere que la precipita- órdenes de entregarlo, y el Guebbas irá á ción era impropia de un Sultán; siguió con poder del Hafid. Saki Bey defendió hasta el ilttino mopompa y calma su camino. VAiza- Ben- Omar y Galaguí, conocedores mento, en la reunión de los notables, la cau, de su marcha, salvaron en tres días la dis- sa de Abd- el- Aziz, amenazando con una cotancia entre Fez y Marrakés, cayendo el 19 lisión, valiéndole esta, conducta 1 a negativa sobre Abd- el- Aziz, cuyas fuerzas se decla- unánime de la reunión. Varios moros protegidos franceses se han 1 a ron en completa huida. ocultado. La celebración oficial de los festejos populares se hará el viernes, adelantándose á 1 v. O VÚCION DE HOY recibir las ordene de Fez. TÁNfiER, 2 4 IO M. y Por la telegrafía sin hilos se anunció á caban de desembarcar 200 hombres toda costa la proclamación, sieido segura p rocedenjteá de. Rabal que venían á que será seguida en todas parte 3. Coméntateforzar las, tropas imperiales. Considéra- se lo dicho par la Prensa fraace sa refiriéne inútil stí llegada por la imposibilidad dose á Abd- el- Aziz, que le llama desaparelie unirlos á las fuerzas de Aziz. cido momentáneamente de la política ma Ben Auda Torres escribió á Hafid que él rroquí se mantenía siempre leal al Maghzen, y laEntre todos los funcionarios 3 e lMaghzen mentando las discordias que existen entre reina gran pánico. Temen qu el cambio los dos hermanos y añadiendo que estaba traiga no sólo la pérdida de su destino, ¿dispuesto á servir á lá autoridad, cualquiera sino también su prisión. Tánger ofrece hoy el aspecto ordinario, PARÍS, 24, JO M, Parece que se ha encargado del mando mapublica LEclair un despacho de Tánger yor de las tropas de la Policía el Menhebi, TÁNC ER 2 4 J T afirmando que Abd- el- Aziz sólo cuenta con la fidelidad de 200 hombres y que está p n este momento surge una manifestación en Zoco grande, habienda aparecido, completamente descorazonado. multitud de banderas. Mézclame los gritos TÁNGER, 2 4 1O ffl. de entusiasmo con las descargas de las sali a noche ha transcurrido tranquila. Unos vas. La manifestación intentó penetrar den 300 moros hafidi tas se situaron antes tro de las murallas, pero la Policía, advertide media noche frente á la Legación de da, impidió su paso. Los manifestantes volvier i al Zoco Alemania y prorrumpieron en gritos de júbilo. Al mismo tiempo, unos 30 subditos grande. alemanes, en un café céntrico, exterioriTÁNGER, 2 4 3 T. zaron su regocijo por el triunfo del Hafid, I a tranquilidad completa no I ha durado bebiendo champagne. mucho. En este momento surge el primer incidente. PARÍS, 2 4 10 M. Los moros de la mehalla pretenden entrar pl ¡corresponsal de UEcho en Berlín consi- en la población fusiles, y la guardia de la dera seguro el que Alemania pida á las puerta, constituida por el tabor español, les potencias reconozcan á Muley Hafid como niega el paso, suscitándose una viva discuimperador de Marruecos. sión y produciéndose algún tumulto. Los Le Petit Parisién, hablando de este punto, moros, por fin, entregan las ara tas. dice que el Gobierno ie Francia solamente Un destaeamento, mandado por el caid reconocerá al Hafid después de un acuerdo Suía, refuerza las guardias de la puerta. unánime de las potencias! signatarias de AlTÁNGER, 1 4 4 T jeciras y de la adhesión del nuevo Sultán á os acuerdos adoptados en dicha reunión. TU oticias de hoy confirman que Abd- el Aziz refugióse en Settat eii la mañana Le Petit Journal escribe: No se trata de reclamar, por ahora al roe- del 23, después de haber vagac. o tres días por el campo huyendo de los aciuares y simos, una nueva conferencia internacional. Francia se limitara por el momento á pe- tios habitados por temor á ser n. uerto ó caer dir que sean respetados los agentes y fun- prisionero. Le acompañan los miembros del Magh úonarios del Maghzen. En, cuantoá Abd- el- Aziz, no saldrá de las zen, desoun- tisadsise 1 wrisjéa Be Sedmar Mokri. íneas francesas. Los Benimekins se dedicaron á desvalijar Le Matín viene á de- eir to mismo, y agrega que el Gobierno no tiene. todavía confirma- al fugitiva ej eita de AbJ- -Akáí, Mh ción á la noticia de que Abd- el- Aziz desee do estallado luchas entre las cabilas por disputarse el botín. refugiarse pn Asía Menor. Resulta cierto que las tropas, de Abd- elAziz, en la batalla del 19, huyeron sin combatir, á pesar de la superioridad numérica sobre Aissa Benomary los que les atacaban. La artillería- imperial logró tomar posiciones; pero antes de disparar montaron los bagajes y huyeron á campo traviesa. La infantería, apenas hechos los primeros disparos, emprendió la fuga con espantosa confusión que sembraba la caballería en veloz huida, haciendo más estragos que el enemigo, El torbellino de fugitivos arrastró al Sultán. Este, su Gobierno y las misiones militares emprendieron distintos caminos, siendo perseguidos por los disparos de las cabilas, las que desvalijaban y asesinaban á los que caían, distinguiéndose con más crueldad los Benimeskins y los Beadad, hasta los mismos confínes de Chauía, impidiendo rehacerse á los restos de la mehalla. Abd- el- Aziz fue más afartunadoi La primer noche llegó Mekra y se acogió al santuario que le dieron santones prestigiosos. A la mañana siguiente le llevaron por sendas extraviadas hasta Borouldtouani, logrando alcanzar Settat. Dícese que Mitugi, único resto del poder militar de Abd- el- Aziz en todo el Imperio, se halla en una- situación comprometidísima á tres horas de Marrakés. DESGRACIAS Y CRIMEN 5 S POR TEIEFONO x DE NUESTRa SERVICIO PARTICULAR w j, BARCELONA, 3 3 6 T. A -aTM p l crimen de Masnou. He aquí algunos detalles, como ampliación, del doble crimen cometido en Masnou. El matador, como ya dije, se llamaba Emilio Valenzuela, y es americano. Hace 1 sólo dos años que se halla establecido en Barcelona, Conoció aquí á un francés, Rodolfo Lambert, á quien prestó treinta y. tantas mil pesetas para un negocio de automóviles. El francés quebró é hizo la del humo, y su esposa y siete hijos del matrimonio marcharon á Masnou, donde hacían una vida retirada. A dicha villa fue Valenzuela y, tras no pocas gestiones, logró srer á Mad. Lambert, á quien no pudo arrancar ni un céntimo, no obstante la certidumbre de que no carecía de fondos. En la última entrevista pidióla mil pesetas, siquiera para poderse marchar á América. Ella se negó, y él entonces cometía eJ crimen y se suicidó seguidamente. Según se desprende de las cartas que el Juzgado ha recogido, dirigidas al propio juez y á otras personas, Valenzuela tenía remeditado el matar á la señora de Lamert si no obtenía por lo menos las mil pese as que él necesitaba para embarcar. E AL CERRAR LA EDICIÓN BILBAO JWINES, 24, 3 r- 1 os obreros premiados. Los obreros premiados por el Rey son. Los maestros de taller Agustín Menefiaca, de treinta y siete años, que lleva yeintíuno trabajando en el taller de ajustaje; Jenaro Bilbao, de. Bilbao, de cuarenta y cuatro, que lleva veintinueve trabajando en el taller de calderería; Julián Baracaldo, de treinta y dos que lleva- diez. en. el mismo taller, y Manmel Gavilondo. de Beusto, qw: lleva el mismo tiempo. L, 08 euatíQ disfrutan un sueldo mensupl de 300 pesetas. Y los obreros manuales Pedio Üucsti,