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A B C. MARTES 8 DB AGOSTO DE t 9 8. EDICIÓN i. PAG, autoridades IooK -y numeroso público, que k ovac onó c n encubiasino. El Rey, en automóvil, dirigióse al teatro de Arriaga, en donde la compañía Rosario Pino- Thuillier daba una función á beneficio áel hospital Civil y de la Casa de Misericordia. Representóse el Noveno mandamiento, pues el Rey, jocosamente, había dicho á la Junta organizadora que no le gustaban las obras trihtes. La sala presentaba un aspecto brillantísimo. No había una localidad vacía. El Rey y su séquito entraron en la sala al terminar el acto primero y ocuparon tres palcos, mientras la orquesta tocaba la Marcha Real, y el público, puesto de pie, aplaudía y vitoreaba al Monarca. hn el palco real tomaron asiento el gobernador civil, el alcalde, Sr. Ibarreche, y el diputado por Bilbaotír. Ibarra. Ea el entreacto del segundo al tercer acto tí Rey pasó al salón de Juntas, en donde estaba servido un lunch. Al terminar la función y abandonar el Rey el palco, volvió á tocar la Marcha Real la orquesta y se repitieron los vivas y las aclamaciones. Para subir y bajar al teatro, el Rey utilizó la escalera del Club Náutico. Antes de marcharse penetró un momento en el Club, en donde los socios le obsequiaron con un lunch. Es de advertir que en aquellos momentos un egoísmo brutal se sobreponía á todo y nadie se preocupaba más que de poner á salvo su propia vida. Otras escenas desgarradoras me refirió también el pasajero del Amslland; pero, afortunadamente, todo quedó reducido á lo que pudiera calificarse de borrasca de verano, En efecto, el incendio quedó extinguido al poco rato, y lo que antes había sido pavor y sobresalto se convirtió en desbordadora alegría. 1 1 1- -M i- -M J J M K PWI M t. i TOROS EN PROVINCIAS POR TELÉGRAFO cedente alguno de que la desgraciada Francisca tratase de atentar contra su vida. En el lugar del suceso se decía que alguien había visto que apenas Francisca se tiró á la calle el balcón se cerró riolentaineate. El juez de guardia, Sr. Martínez Enríquez, se constituyó en la Casa de Socorro, ordenando la conducción del cadáver de Francisca al Depósito judicial. Por orden del juez se busca á los padres de Francisca, que residen en Madrid, por si ellos pueden facilitar algún dato preciso que ponga en claro este, al parecer, misterioso asunto. DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR CIUDAD REAL, 1 7 8 ¿REALIDAD O NOVELA? p n los Centros policiacos y judiciales cir culo anoche una noticia que, de coafirmarse, revestiría indudable gravedad y daría ocasión á que por quien corresponda se adopten medidas que restablezcan la buena armonía que debe reinar entre aquellos elementos oficiales que por razón de stis respectivos cargos tienen que estar en contacto. Decíase que anoene, á eso de las onceados agentes de la autoridad condujeron á la sucursal de la Casa de Socorro de un populoso distrito á un individuo que, á su juicio, presentaba síntomas de alcoholismo. Los médicos de guardia de la referida Casa de Socorro opinaron que aquel sujeto no se hallaba en el estado en que le suponían los agentes. Esta discrepancia dio lugar á una viva polémica entre facultativos y policías, y como cada cual mantenía su opinión, las palabras fueron cada vez más gruesas, los conceptos más duros, los periodos más altisonantes, y cuando la discusión había lie- gado á la más alta tensión sonó una bofetada. A partir de aquel instante menudearou las bofetadas, hubo sombreros rotos y, sobre todo, el escándalo consiguiente. Los policías fueron á dar parte á sus jefes, y los médicos despidieron al supuesto borracho por no haber motivo alguno para que se le practicasen- los auxilios de la ciencia. Esto es lo que se decía, y nos limitamos á relatarlo en la forma que hasta nosotros ha llegado. En el automóvil regresó de nuevo el Rey al embarcadero del campo ie Volantín, volvió á subir en la lancha de vapor y se dirigió al Giralda. INCENDIO EN ALTA MA R POR TELÉGRAFO 0 E NUESTRO SERVICIO PARTICULAR LISBOA, 17, 3 T, oy se han tenido noticias de lo ocurrido en el vapor holandés A otro día de haber zarpado de Río Ja eiro esle barco y cuando ya estaba en alta mar se inició un incendio á bordo. PUEBLO NUBVO DEL TERRIBLE, 1 7 3 T Conducía 299 pasajeros, en su mayoría f o n mala entrada se ha celebrado la seemigrantes españoles y portugueses. La noticia del siniestro produjo en el pa- gunda corrida de feria, lidiando reses saje un pánico espantoso. En medio de una de Conradi los toreros capitaneados por l a confusión indescriptible lanzáronse rápida- gartijo y Frasqui. El ganado resultó poco bravo y de escaso mente á las lanchas cle. salvainento unos 2 c emigrantes, hombres, mujeres y niños. Une poder. lagartijo quedó medianamente, y Frasde ellos, que se había vuelto loco por el terror, cortó uno de los cables que sujetaban qui cumplió. fueron arrastrados tres caballos. la embarcación, y ésta, arrastrada por lasólas, zozobró, lanzando al mar á los 20 pasajeros. De éstos se ahogaron seis en menos tienj po que se cuenta. Los seis son- portugueses. A no. che, pocos minutos antes de las doce, Los demás pudieron ser amparados y re- y cuando más concurrida se hallaba la cogidos á bordo mientras el fuego era ex- plaza del Progreso, se abrió violentamente tinguido. un balcón del piso cuarto de la casa númeSin más incidentes el prosiguió ro 14 y, transponiendo la barandilla se arrosu viaje. jó á la calle una mujer. -nao, ¡7,9 Esta quedó tendida en medio de la vía oy ha Uegado á este puerto el vapor ho- y sin dar señales de vida. Aglomeróse el ptiblico, acudió la pareja lanúés He logrado hablar son uno de los pasaje- de servicio, y en mna. silla fue conducida la ios, que me ha r erido las desgarradoras desgraciada mujer á la Casa de Socorro de escenas ocurridas á bordo durante el incen- la Inclusa, donde los médicos de guardia se dio que se produjo en el barco el día 31 del limitaron á certificar su defunción, pues aqaé. la había fallecido. pagado Julio. En la citada casa de la plaza del ProgreÉl pánico que se produjo fue enorme. Hombres y mujeres orrían como deses- so viven tres señoras viudas, y al servicio perados por el puente, tratando todos de de ellas estaba una joven de. veintiún años, apotferarse de los salvavidas y de lanzarse llamada Francisca Vudiols. Hasta las once de la noche estuvieron á los botes. Fue preciso que junto á estos últimos co- aquellas tres señoras entretenidas haciendo locase el capitán á algunos marineros ar- música; á la indicada hora se retiraron á desmados para evitar los riesgos á que pudiera cansar, quedando sola Francisca, que se dedar lugar la irrupción de aquella avalancha dicó á terminar las faenas del día. ¿Qué pat, ó después? Esto es lo que hasta humana sobre las frágiles- embarcaciones, que seguramente se hubieran sumergido ahoia no se ha podido poner en claro, porque la inquilina del cuarto no tenía ante ¿ajo un peso taa enorme H un lleno completo se ha celebrado la segunda corrida de feria, lidiándose toros de la ganadería portuguesa de Rey por Gallito Regaterín y Relampaguito. Los bichos, hermosos y bien presentados, cumplieron. Mataron entre todos diez caballos. Gallito hizo en el primero una buena faena de muleta y lo despachó de un pinchazo y una buena estocada que le valió palmas. Al segundo lo mató de media estocada en su sitio, después de una excelentísima- faena. Regaterín, al entrar á matar a su primero, segundo de la tarde, fue cogido aparatosamente, sufriendo un fuerte varetazo que le hizo retirarse á la enfermería. Gallito tuvo que rematar el toro, que ya estaba herido de la estocada que le había dado Regaterín. Este, repuesto ya de la cogida, que, afortunadamente, no había tenido graves consecuencias, despachó al quinto, después de una faena muy valiente y muy ceñida, de un pinchazo bueno y un volapié hasta el puño. (Ovación delirante. Relampaguito, en t, u primero, estuvo muy bien con la muleta, dio un pinchazo, media buena y descabelló á la primera. Al último le recetó una estocada monumental. Fue sacado en hombros. SUICIDIO EXTRAÑO pjusebio Caja Herrán y Cayetano Parrado García, carreteros de oficio, entraron, dejando á sus respectivas reatas de muías tranquilas y con el pienso resuelto, en una kermesse más ó menos benéfica establecida en la calle de Fray Ceferino González (antes Pasión) Los dos carreteros, después de mecerse un ratito en los brazos de dos kstmesistas de tómbola libre, á los amerengados acordes de una habanera insidiosa y canicular, decidieron lanzarse francamente al iñotapio con todas sus consecuencias peleónicas. Ello fue que al regresar de la cantina al hemiciclo de Terpsícore, bien porque les molestara la insistencia del Anda vagaíando ¡con que les perseguía la charanga, ó porque se disputasen el amor de alguna coleóptera de la kermesse, vinieron á las manos, cambiándose algunos balompiés y dos ó tres mamporros definitivos. Amigos y conocedores de lo que son estas cosas los separaron, y de la kermesse salieron, al parecer, tan amigos como TmidA y Alfio, el ilustre carretero de Caíallet- S J Pero ya en ia vía pública volvieron a rezumarse sus odios, y quebrantando el juramento hecho ante) a tómbola de que cada licana. TÓMBOLA BORRASCOSA