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A B C. V I E R N E S 14 D E AGOSTO D E ig 8. EDICIÓN i, 5 PAG. EN PROVINCIAS DE NUESTRO SERV 1 CÍO PARTICULAR COLli OA. I 3, J 1 M. A MCPNTE DE A! CANTABA, 3 8 K, ü a este mercado suscita numerosos con flictos el canje de monedas de cinco pesetas. No obstante la buena fe del comercio, imposibilita las transacciones y agrava la situación la carencia ae plata fraccionaria y de calderilla. B KCEL 0 4, I 3, 1 T. Ef a la sucursal del Banco de España se han presentado hoy al canje 147 770 monedas de á duro, de las cuales resultaron legítimas 37.270. Se han devuelto á muchas personas duros falsos y filipinos que llevaban al cambio. LLAO UD, I 3, 3 T. Dor el momento ha quedado resualto el conflicto del canje por falta de moneda legítima con haberse publicado por pregones un acuerdo de la Alcaldía, según el cual desde mañana se reanudará el canje en el Ayuntamiento. A falta de moneda legítima se darán vales cuando se trate de cantidades mayores de cien pesetas, y esta misma cantidad por persona que vaya al canje de suma igual. En el inmediato é importanle pueblo de Valencia de Alcántara, término de la línea de Cáceres á Portugal, la situación preséntase grave. Comunican de allí que se ha verificado el canje en el Ayuntamiento, también por medio de vales, pero dando sólo tres pesetas y céntimos por duro. El alcalde canjea por el mismo procedimiento en su casa, que es una tienda de ultramarinos. El pueblo censura este proceder. TÁNGER, 1 3 9 N. sieur Volail, el propietario, no quiere perros en su casa. -Maldito lo que me importa... He encontrado al salir del teatro este desgraciado can y no lo vov á echar para dar gusto á Mr. Volail. -Es que esta prohibido. Voy á contárselo al propietario. Mr. Brkjue salió majestuosamente, seguí do por Canelo. Las relaciones diplomáticas con la poifería quedaban en suspenso. pronto principiaron las hostilidades. Aque lio fue al principio una guerra sorda, hasta que una mañana recibió Mr. Bnque un papehto notificándole que buscara otr cuarto. Por vez primera pensó nuestro buen houi bre que Canelo estaba lleno de defectos. ¿Por qué guardarlo? -pensó- -Q parí qué tener disgustos? Mi amigo Montal sale mañana para el Brasil y desea llevarse ui perro. Se lo regalaré. Y así lo hizo. Cubía Bnque las escaleras de su casa, cuando un señor, para él desconocido, le llamó por su nombre ontiuúa el canje de los duros con gran facilidad y in ningún incidente. Se han presentado al canje 49 525 duros, resultando ilegítimos 2.201. En los estancos se admiten los sevillanos eu pago de los artículos, habiéndose recogido hasta ahora upos 400. El director del Círculo Mercantil ha visitado al director del Banco para que facilite monedas fraccionarias al comercio, pudiendo así satisfacer las necesidades del cambio y las operaciones al detall. Eu los pueblos de la provincia hay bástanle alarma, pues todos tos vecinos se preparan á desprenderse de los duros que poseen. Los alcaldes solicitan con urgencia grandes envíos de calderilla. En Rioseco recibieron 2,500 pesetas en moneda fraccionaria, que el gobernador adelantó de su bolsillo particular para evitar mi conflicto. Se ha remitido á la estación de Oviedo un vagón cargado con 400 000 pesetas en monedas divisionarias, por existir grandes cantidades en la sucursal del Banco en Valladolid. Muchos vendedores se resisten á tomar duros, y otros se niegan en absoluto. En varios comercios se ve el esperado eartelito d No se admiten duros CEU A l 3 6 T. p n las oficinas francesas de Correos y Te légrafos se han puesto unos carteles advirtiendo que en aquéllas HO circula la moneda española. LA COBUÑA, I 3 10 I as vendedoras d el mercado méganse en absoluto á tomar duros, y la Compañía belga del tranvía urbano ha puesto un aviso anunciando que no admitirá duros. La Prensa protesta contra semejantes medidas, pidiendo á las autoridades que multen á la empresa, aconsejando al público que viaje sin pagar. Los curas párrocos de ios pueblos inmediatos se han encargado de hacer el canje de los duros que les entreguen sus feligreses, evitándoles así disgustos y contrariedades. CUENTOS ILUSTRADAS CANELO Bnque, empedernido solterón, regresaba á su casa, á las doce de la noche, cuando oyó detras de sí el ruido de un cascabel. Era un perrito pequeño, color canela, que le seguía obstinadamente. Se detuvo, y dirigiéndose á él, le dij -Pobre bicho inocente. ¿Qué haces en esta calle y á estas horas? ¿Te han echado de tu casa? ¿Has comido? El perrito se puso á dar alegres brincas. ¿Conque soy de tu gusto? Me alegro. Te ofrezco buena comida y excelente cama, Sigúeme, Si quieres, te llamaré Láñelo. n la oficina de la Tesorería de Hacienda se ha dado comienzo al canje de los duros sevillanos, con empleados que para ste objeto han venido de Cádiz y Madrid. En substitución de los duros sevillanos se entregan otros duros, protestando los cambiantes de que después de darles la moneda canjeada como buena les sea rechazada en ios estancos y comercios, La desconfianza ha llegado á tal extremo, que los vendedores del mercado prefieren cobrar en vales á recibir en pago de- sus iüercancías monedas de cinco pesetas. Los moros del interior acuden á la plaza trayendo muchos duros para cambiar. x ¿os moros, con su peculiar desconfianza. ólo admiten en el cambio calderilla, negán dose á admitir otra clase de moneda. Muchos moros han dicho que la ley sobre el canje de los duros viene á dar un golpe uiortal á la moneda española en Marruecos. Añaden que parece que esa ley ha sido inspirada por los franceses para imponer sns francos. E BAKCFLONA, I 3 y T. -Soy ei casero- -le dijo, -soy Mr. Volait. -Me alegro- -contestó secamente Bnque. -Vengo á reclamarle mi perro. ¿Qué perro? -Me explicaré. Y ante todo, para demostrarle mis buenos df seos, ruego á usted que siga habitando el cuarto. Ahora debo decir le que el perro que encontró usted en la calle es mío 5 que se llama Peeliico. -Yo le llamaba Canelo. -No importa. Yo sé que se trata de mi perro y... -Mucho 10 sienfN peros 1 lo ne aado á un amigo que se marcha al Brasil. -Puede usted reclamarlo. -Ya es tai de. A estas horas mi amigo está camino del Havre... No regresáis, á Francia hasta dentro de cinco ó seis años Mr. Volail se puso pálido, y cruzándose de brazos exclamó iracundo: ¡Eso ya pasa de la raya! ¿Conque se atreve usted á regalar un perro que no le pertenece? -Pero... C 11! a sucursal del Banco de España fue ron detenidos, durante las horas que ha durado la operación del canje, hasta siete individuos, cinco hombres y dos mujeres, que se presentaron á cambiar monedas f fneion DUJ libertad. -No hay pero que valga. Si dentro de veinticuatro horas no está a ui Pechico vuelvo á mi primitiva resolución y. le exe: día siguiente la portera yió ba- pulso de la casa. El pobre Brique subió muy tr ste á su jar á Bnque con un perro, le dijo con malos modos: cuarto, pensando ea las incoherencias de fí vi s R ensa usted. Mr. Brviue? Man- destino humano.