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ABC. M I É R C O L E S 12 D E AGOSTO D E 1908. EDICIÓN PAG. 7. ras de coche, y, por último, vi la cuarta de Apolo. ¡Todo á cuenta de aquel duro, que me recüazaban en todas partes! En cambio, da usted un duro bueno para pagar y se lo desfiguran á uno en seguida. Emperador. Me ful á Suiza, no porque aqjael país sea el de los Hapsburgos, sino por ser la tierra de la libertad, del trabajo v de la lucha individual. v- Después de algunos incidentes amorosos que sólo á mi me afectan, terminé mis estudios en la Escuela Po itécnica de Zufich. Soy ingeniero. He estudiado mucho la Astronomía y la Botánica. Puedo ganarme la subsistencia y descargar así el presupuesto de mi antigua familia. Me he casado, me he vuelto á casar... Bonnefon no ¡quiso preguntarle sobre la Suerte de su primera esposa, Mad. AdamavSitch, con la cual abandonó Viena en 1902. Esta buena señora, como es sabido, se hizo Una vegetariana impenitente, y quiso convertir á su marido á las mismas extrava- gandas. Sobreyiuo inevitab emente el divorcio. Me he casado recientemente- -siguió diciendo el ex archiduque- -con una joven de Prusia cuyo hermano tiene necesidad 5 e los aires de mar. Por esta- razón estoy en Francia, el país también liberal v hospitalario que tanto quiero. Después habló de todo un poco. Los sucesos de Oriente son muy interesantes- -dijo. -Yo no sé lo que resultará para Turquía. Creo que el príncipe Fernando de Bulgaria cargará, más tarde ó más temprano, con una corona más. Es muy inteligente aquel príncipe y sabe muy bien aprovechar las circunstancias. No comprende por qué no ha de celebrarse Ja entrevista del Kaiser y del presidente fle la República Francesa. -Sería preciso que tuviese un fin determinado, para que no resultase una vaguedad ceremoniosa que aprovechase solamente á la vanidad de Guillermo II. La revolución liberal turca- -agregó- -no puede satisfacer al Kaiser, que dirigía á su gusto á la autocracia turca, y que no podrá hacer lo mismo con el Parlamento otomano. Bonnefon abandonó la casa de campo del matrimonio Waspíliiig, mientras le despe dían desde la ventana el ex archiduque y su esposa, una alemana joven, bella, de ojos azules, que se miraba enamorada en los de su también enamorado esposo. o r viajar sin billete en el rápido de Irún, fue detenido ayer mañana en la estación del Norte, á petición del revisor del tren, un sujeto de nacionalidad francesa, que, según ruaniEestó, marchaba á incorporarse á las tropas de Casablanca. Por la tarde, y sirviendo de interprete el cónsul de Francia, se tomó declaración al detenido, que dijo llamarse Roland Peñe, de diez y ocho años, natural de Tarbes (Francia) x De sus manifestaciones resultó que servía como soldado en el regimiento núm. 24 de Artillería, del que desertó el día 22 de Julio. También manifestó que lo dieho en la estación fue una disculpa y que estaba arrepentido de su acción y deseaba volver á su país y sufrir el castigo á que hizo acreedor. DE JNTERÉSJ GENERAL UN DESERTOR VISTO Y OJDO A SEGUNDA DE ABONO El clásico día de San Lorenzo fue el escogido para inaugurar en la Casa de la Moneda, Banco de Espsña y otros coliseos monetarios la breve temporada del canje de los duros irredentos. La noche antes fue en todos los hogares 3o nde felizmente había duros de reserva tioche de trajín. Todos los duros que más ó menos tranquilamente disfrutaban de las comodidades ele la caja, de la gaveta, del secreter y demás alojamientos, incluso les escondites de seguridad, fueron llamados á capítulo y se dispusieron á entrar en capilla para ser ejecutados en las primeras horas de la mañana Siguiente. r Las señoras, las más tímidas para desprenderse de la moneda, cualquiera que sea su condición, suspiraban ante el desfile de aquellos duros, que salían de casa para no volver. -Qué demonio- -me decía uc amigo; -yo tengo algunos duros sevillanos; pero, así y iodo, los he tomado tanto cariño, que no puedo separarme de ellos sin sentir cierta imexplicable esaoción. ¡Estos duros sevillanos han sido tan buenos conmigo... ¡En cuantas partes prefirieron no cobrarme antes que aceptar tm sevillano! Con un duro de los declarados en rebeldía tomé café, fui á los toros, disfruté de dos lio- ¿Cómo quiere usted que yo olvide la generosidad de aquel duro, sospechoso para todos, pero que conmigo se portó tan espléndidamente? Muchos fueron ayer por la mañana, con su paquete de duros, dispuestos al canje, pensando que á la entrada hallarían un torno como el de la Inclusa, con esta inscripción: ¡Abandonado de mis padres, la Casa de la Moneda me recógela Pero no; unos empleados muy complacientes se limitaban á recoger las piezas de cinco pesetas subversivas y á entregar igual cantidad en duros garantizados, con el busto expresivo y el oído convenientemente desarrollado. Por la rapidez de la operación, muchos creían que les volvían á dar ¡os mismos duros qu acababan de poner á disposición de los empleados, y en algunas tiendas rechazaron piezas de á cinco pesetas que venían directamente de la Casa de la maternidad monetaria. -Pero, hombre- -exclamaba el dueño del duro repudiado. ¡Si acaba de salir conmigo del Banco! ¡Si no hemos hecho más que tomar el tranvía y venir directamente á este establecimiento! Porque esta es la segunda y amena paite del asunto: Que en algunos comercios, como los duros no los lleve el interesado con un B. L. M. áe Sánchez Bustillo, no van á pasar de la puerta de la calle. Porque ¿quién garantirá á muchos escamones comerciantes que el duro que llega á su poder ha tenido la clasificación de sobresaliente en la Casa de la Moneda? Luí GABALDON pendiente de resolución el problema ael impuesto sobre los alcoholes y proyectándose, como se proyecta, para el próximo Octubre la reforma de la vigente ley que regula esa tributación, creemos oportuno recoger algunas observaciones formuladas por personas á quienes directamente afecta tan interesante problema, Sabido es que uno de los motivos que la Hacienda alega para modificar la recaudación del mencionado impuesto es la seguridad de que actualmente se defrauda al Tesoro en grande eseala. Y hablando de esto con un respetable íabricante de alcoh oles, le hemos oído expresarse en los siguientes términos: -Indudablemente el fraude existe; pero no sólo en la forma que el Gobierno sospecha y por las deficiencias, complicidad ó tolerancia de los inspectores y ele los encargados de perseguir aquél, sino por la ocultación de pequeñas y abundantísimas fábricas que producen alcoholes y aguardientes en gran cantidad y que por ese concepto no pagan cuota alguna al Tesoro, y, en cambio, arruinan al industrial ó almacenista 4 buena fe. Suprimido el derecho de consumos á los vinos, éstos han tenido, como es lógico, una baja importantísima en su valuacióa, llegando á ser en muchos sitios tan poco reniuneradores los precios, que no compensan ni el coste de la obtención de los caldos. En estas circunstancias, una de las mejores soluciones sería quemar los vinos para convertirlos en alcohol, y de esta forma tendrían colocación millones de hectolitros de vino, con gran beneficio para una de nuestras principales fuentes de riqueza, la agricultura. Pero realizado ese propósito, se encuentra el alcoholero de buena fe con que, aparte de la contribución que él paga por el ejercicio de su industria, un litro de alcohol da 40o- -cuyo valor intrínseco es de 60 céntimos- -ha de abonar los- derechos que siguen: Diez céntimos de peseta en la fábrica, 70 al ponerle en circulación y 1,32 al llegar á la capital de la provincia; total, DOS PESETAS C N DOCE CÉNTIMOS de impuesto por CÉNTIMOS DE PESETA. EL IMPUESTO DE ALCOHOLES una mercancía cuyo valor es de SEsaNTA Esto, unido á las mil trabas y depresivas molestias y fiscalizaciones que la Administración impone al fabricante ó industrial de buena fe, ¿no han de justificar el fraade... Pues aun hay otra razón, á que antes aludía, y que le justifica más. Como el vino entra en la capital de la provincia sin Daarar Uerechob, los mrlu ui;