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A B C SÁBADO 8 P E AGOSTO DE i 9 o8. EDICIÓN P A Ü I Ó. Los viajeros de Zeppellin saludan con sus pañuelos y arrojan tarjetas postales. Lentamente desciende el globo un poco y pasa entre las dos torres de la catedral. En una de ellas hay una banda militar que toca la cual proviene con frecuencia de la po un himno patriótico. breza de alimentación del sistema, en cuyo El dirigible describe una vuelta sobre el caso es tan importante como fácil ti librarse casco de la población y se aleja á toda ver de ella y el medio más rápido y p -nlocidad en dirección Norte. s ¿te en tomar la Cae un parte, que dice: El viaje sigue magnífico. Nos dirigimos á Meannheim. p 7 n Meannheim Son las dos y cuarenta y cinco cuando el Zeppellin pasa veloz sobre el puente del tragando una tableta entera después de cada Rhin, en Meannheim. Las orillas del río asmida. La DIGESTERINA procede del están cuajadas de gente, que aclama al valiente globo. Liberatorio donde se prepara la Emulsión Estallan petardos. Las fábricas, de la ridi! SCOTT, siendo un remedio tan bueno bera hacen sonar los silbatos de sus máquipíira su objeto como la Emulsión de SCOTT. nas. El espectáculo es grandioso. Delante- -No debe mascarse. -Precio de 1 de la redacción del New Badische LandeszeiDíGESTERINA, 2.50 pesetas. tung cae una carta, que dice: A la altura de Meannheim todo va bien; viaje liranquilo. Dirección de Maguncia. ACTUALIDADES I f n accidente. Til rl Kr r El globo debía ir de Friedrichshofen ¡j áaguncia, y volver. A doce kilómetros de Maguncia üufrió un accidente, que no disminuía en nada la gloI a prueba de veinticuatro horas. ia de su prueba. Había recorrido victorio El globo del conde Zeppellin se ha samente cuatrocientos kilómetros. quemado; pero este accidente no desvirtúa Cerca de Oppenheim descendió rápidaen nada su triunfo magno y definitivo. mente sobre el Rhin. Eran las cinco y cuaEl martes, á las siete menos cuarto, salió renta y cinco de la tarde. El motor había sude Friedrichshofen para hacer la prueba de frido un pequeño accidente, debido á defecveinticuatro horas, condición impuesta por to de su construcción. Se trabajó en repael Gobierno alemán para la adquisición del rarle allí mismo, sin otros elementos que los globo. que llevaban las barquillas, y á las doce y Una muchedumbre inmensa presenció la media de la noche el motor funcionó de ascensión. SI conde dio la mano á sus ami- nuevo. gos, abrazó á su hija y montó en la barquiEl Zepellin se remontó en el aire y llegaba lla de delante, acompañado del barón Bas- felizmente á Maguncia, donde la gente se sus, representante del Imperio; del inge- había retirado ya creyendo que no llegaría niero Durr, de dos ingenieros y de tres hasta el siguiente día. Pero pronto cundió auxí liares. la nueva, que hizo salir de su casa á todo el En la barquilla del centro iba el sobrino mundo para saludar y aclamar al globo, que dei conde, Femando Zeppellin, y en la de se destacaba negro bajo un cielo estrellado. atrás, dos mecánicos maniobrando á las órLos amigos del conde pretendes que no denes del ingeniero Sthal. En total, doce hubo semejante accidente y que lo que se personas. propuso fue demostrar á sus enemigos que El globo se elevó majestuoso. No le siguió con su globo se puede hacer tierra mejor y por tierra ningún automóvil. El conde dijo con mayor rapidez que con los otros dirique no quería auxilio ninguno. Si le necesi- gibles. taba, le pediría arrojando telegramas. En efecto, el argumento principal del mayor Gross contra el Zeppellin era éste: cNo C n Constanzia. podrá jamás detenerse en el earnino; no po Poco más de las siete el Zeppellin esta- drá descender donde quiera, porqne es deba sobre Constanzia. La población en masa masiado frágil. estaba en las calles saludando con aplausos Pero ha es resistente, que y con ¡hurras! de entusiasmo al globo vo- evolucionademostrado quey que desciende como quiere lador. Después de permanecer un rato sobre la donde le place. ciudad cambiando saludos, el Zeppellin des- p l conde Zeppellin. apareció por detrás de la isla de Reichenau, Hasta aquí se le ha tenido por loco. maní obrando con una precisión y una rapi- Hoy es ya un sabio. No obstante el siniestro de que ha sido víctima su globo, no por dez admirables. accidente de la navegación, sino á consen Sasilea. cuencia de un vendabal que rompió sus A. las nueve y media el dirigible se amarras, incendiándose el motor al ser arraspresenta en Basiiea. viniendo de la parte de trado, el Gobierno alemán le ha adjudicado Dunkelberg. el preuio ofrecido. Está á una altura de 200 metros, describe El conde Zeppellin fue el primer oficial una curva perfecta alrededor de la catedral alemán que penetró en territorio francés y se dirige hacia el Noroeste, como si se en 1870, en un reconocimiento que hizo haspropusiese seguir el curso del Rhin. ta los alrededores de Wceuth. La columna La multitud le saluda con entusiasmo. Se fue destrozada por los franceses. Zeppellin disparan cañonazos en honor del Zeppellin, logró escapar gracias á la ligereza de su caDel globo cae un despacho que dice: c Todo ballo. va bien; marchamos á Strasburgo. -Conde Es un alemán del Sur con todas J as exceZlli lencias de carácter que distingu n á los hombres de aquella región. n Strasburgo. Es un idealista caballeroso, sin envidia, Con una velocidad de 40 kilómetros por hora, el globo saluda á la ciudad de sin bajos sentimientos y de una simplicidad Mulhousse y llega sobre Strasburgo á las y una bondad infantiles. Ha sacrificado toda su fortuna sin excita 3o ee del mediodía. Los cañones de la plaza le saludan con ciones de nadie ni más estímulo que su ensalvas. Las campanas de la catedral voltean. tusiasmo al objeto que perseguía. El triunfo que ha conseguido le compenEl pueblo llena la plaza. Sus gritos resuesará de tanto sinsabor. nan imponentes. Pocos son los que se escapan de la Dispepsia DIGESTERINA EL TRIUNFO DEL ZEPPELL 1 N T a catástrofe. I El Zeppellin no se quemó estando en los aires, sino en tierra, cuando había des cendido á unos 12 kilómetros de Maguncia, para reparar algunas pequeñas averías del mecanismo. En este momento desencadenóse un nu racán tremendo; uno de los propulsores quedó roto; rompióse uno de los depósitos de esencia, y las llamas prendieron en los bastidores de madera, y después en el cordaje y en la envoltura del aeróstato. Los esfuerzos de los mecánicos y de los soldados que sujetaban el globo fueron impotentes para dominar el incendio. La tromba de aire no sólo propagada aquél, sino que arrastró al globo, y con él á los que le sujetaban, aporreándolos é hiriéndolos. Un soldado y un mecánico resultaron con heridas gravísimas. Otras seis personas, con heridas y contusiones. El conde Zeppellin, que se había alejado para descansar algunos momentos, mientras se reparaban las pequeñas averías del propulsor, fue avisado inmediatamente. Cuando llegó, del dirigible no quedaban más que algunos bastidores humeantes, arrastrados por el huracán unos centenares de metros. En los semblantes de los presentes estaba pintada la desolación. Los más cercanos se ocupaban en auxiliar á los heridos. OPLAS DEL SÁBADO. NUESTRAS PLAYAS Noches sin verbena, noches estivales, noches aburridas de calina y bochorno, sois para los mártires de Madrid un horno que no apaga el fresco del bule y Rosales Como San lorenzo sobre las parrillas, el sol nos abrasa y el aire nes tuesta, y vamos de Agosto subiendo la cuesta, de di en el yunque; de noche, en las sillas las sillas de hierro, mudas, derrengadas, que en línea os esperan sobre los paseos, donde el tedio prende llama de flirteos, donde amor su venda rompe en las veladas Playas misteriosas de los madrileños que aquí resignados sufren los calores, cuántos sobre él mármol de los veladores alzaron castillos con fichas de ensueños Playas polvorientas que huye el Manzanares buscando á lo lejos sombra de alameda, no tenéis encantos para quien se queda pensando en las playas que arrullan los marea Pero los estoicos, que á todo se avienen y que en todas partes pasan el verano, vuestro aire respiran porque es cortesano y en la fogarada su vuelo detienen. Jóvenes cloróticas, á quien la fortuna agosta en su germen esperanzas gayas, si os falta la brisa fresca de las playas, amor os envuelve con ra s de. luna, RODOLFO GIL E A NUESTROS SUSCRJPTORES Como en años anteriores serviremos en éste, sin aumento de precio, las suscripciones de aquellos de nuestros abonados que trasladen su residencia á cualquier población de la Península durante la temporada de verano. Vara tener opción á esta ventaja es indispensable al solicitarla estar suscripto por un trimestte lo menos.