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A B C SÁBADO 8 DE AGOSTO DE 1908. EDICIÓN 2. a PAOL 6. cipaimente á tenderos y comerciantes, que ain conciencia ponen á la venta artícelos de primera necesidad adulterados para especular con la salud del ciudadano. un gran auxilio para la respiración. Si la boca no se abre fácilmente, habrá que hacerlo á la fuerza, á cuyo efecto se introducirá el dedo en la boca por un lado hasta encontrar la última muela, y colocándolo entre las dos mandíbulas, se logrará entreabrir los dientes sin gran dificultad, y entonces con los dedos, ó con el auxilio de un trozó de madera de forma adecuada, se logrará abrirla bien, Si hay más personas disponibles, estos movimientos pueden hacerse por tres, dos de los cuales tomarán un (brazo cada uno, y los tres ejecutarán los movimientos simultáneamente, obedeciendo á una voz de mando. Es preciso continuar esta respiración artificial hasta que se note que la respiración natural se ha restablecido de un modo bien marcado; mas si por desgracia no aparece, se continuará hasta la llegada del médico, ó á lo menos durante dos horas, antes de tener el derecho de renunciar á tentativas ulteriores de volver la víctima á la vida. Hay que guardarse absolutamente de introducir líquido alguno dentro de la boca y de acercar á la nariz ó la boca otra cosa qne gas oxígeno, si se tiene á mano. pada en Konelet, á tres jornadas de Ma rrakés. La cabiia de Rehamna ha enviado tin grupo de jinetes para reforzar las filas sheriüanas. El hermano de Muley Ezin está organi zando en Tadla una mehalla y ha enviado á la cabiia de Dukala varios emisarios coa igual objeto. TANGE 7 T. i ACCIDENTES POR LA ELECTRICIDAD i os primeros auxilios. Hoy día que las instalaciones electrizas para luz, fuerza motriz y otras aplicaciones son tan numerosas y, en consecuencia, por bien montadas qne estén, el número de accidentes debidos ala electricidades más frecuente, ya sea por alteraciones producidas en los aparatos por violentos agentes exteriores, ya por imprudencia del público ó de los empleados de las mismas instalaciones, es de gran utilidad publicar las siguientes instrucciones: Quemaduras. hay parte enrojecida y vivo i. Si sólo dolor, refrescarlas con agua, con sal ó hielo, y luego taparlas con algodón empapado en vaselina, ó mejor vaselina bórica al 3 ó 4 por 100. Tricen de Laracüe que reina gran intran quilidad por haberse recibido la noticia de que avanza contra la plaza una mehalla de Muley Hafid, mandada por un sobri no de El Megui. Las cabilas leales al Sultán, temerosas de un encuentro, han dejado de acudir al zoco. NOTAS SUELTAS 2. Si se lian formado ampollas, jamás romper la piel; se extrae el agua picando con un alfiler, que se habrá calentado antes al rojo, ó bien desinfectado. Después se sonen encima cuatro gruesos de gasa yodoormica y luego vendaje. La persona que corte la gasa conviene se haya lavado bien las manos con agua clara y después con una disolución de sublimado al 1 por 1.000, 3.0 Cuando haya llegado á carbonizarse ó á formar costras, coloqúese inmediatamente encima, sin tocar la herida, las cua tro telas de gasa yodofórmica, fy sbbre ésta, tina buena almohada de algodón hidrófilo y véndase sin apretar con exceso. esvanecimiento ó muerte aparente. Ante todo avisar al médico, practicando mientras se espera la llegada del facultativo lo siguiente: r. o Desabrochar y dejar libre el cuerpo 3 e la sujeción del vestido (cuello, chaleco, faja, 0 pantalón, etc. 2. Se acuesta á la víctima boca arriba y se reconoce desde luego si respira. En caso afirmativo coloqúese una almohada para levantarle algo la cabeza, poniéndole compresas de agua fría ó hielo sobre la frente. A ¿emás es útil hacerle una inyección hipodérmica de aceite alcanforado (con una jeringa mediana) y á falta de aceite puede emplearse el- alcohol alcanforado. Repítase la inyección diez minutos después si el médico no ha llegado. 3.0 Si la respiración no fuera perceptible, presentando el paciente el aspecto de muerto, se acuesta en el suelo en la forma antes indicada, colocándole debajo de la es- palda una almohada bastante grande, ú otra cosa que haga sus veces, para que la espina dorsal se apoye bien en ella y la cabeza cuelgue libremente hacia atrás. Después se arrodilla una persona junto á la cabeza de la victima, coge los dos brazos por encima de los codos y los mueve hasta juntarlos casi enteramente encima de la cabeza- -aspiración- -sosteniéndolos en esta posición durante dos ó tres segundos; luego se bajan otra vez los brazos, se doblan y se hacen a retar fuertemente los codos sobre el pecho de la víctima- -espiración- -dos ó tres segundos. Vuélvese otra vez á levantarlos brazos ¡orno hemos indicado, repitiendo estos mo. vimientos cojfc la mayor regularidad posible, sin precipitarse, unas quince veces por minuto. Si hubiera dos asistentes, el segundo, durante estos movimientos, coge la lengua de la víctima con un pañuelo y tira de ella fuertemente hacia faera de la boca cada vez que los brazos están encima de la cabeza, dejándola retirar lentamente cuando los bra s vuelven sobre el pecho. Esta, aieflida, s i. v. MARRUECOS POR CABLE DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR TÁNGER, 7 10 M. 1 D pl Raisuli continúa aquí, pero se le ha he cho saber la obligación de abstenerse en la contienda entre ambos Sultanes. Dícese que el puesto de Policía y la. mehalla de Aindala con fuerzas del bajá se encuentran recorriendo el campo con orden de apresarlo, si intentara marcharse, y se 1 añade que á consecuencia de esto escribió el Raisuli á un grupo numeroso de amigos y partidarios que lo esperaba en Sinatpara escoltarle, aconsejándole que se disuelva. Créese que, á pesar de estas precauciones, el Raisuli lograría, si quisiera, ganar el campo amigo; pero como tal acto supondría la pérdida de los 60.000 duros depositados condicionalmente en el Banco, cuya renta cobra, y la confiscación de todos sus bienes, hay motivo para suponer que optará por quedarse aquí. CASABLANCAj 5 TÁNGER, J, T A yer tarde llegó el obispo P Cervera. Fue recibido por todos los elementos oficiales españoles. Momentos antes de que llegase se produjo un deplorable incidente porque un empleado de las obras del puerto invitó al cónsul y á los oficiales españoles á que abandonaran el muelle. Estos protestaron contra la incalificable descortesía, que fue presenciada por el ingeniero jefe, sin oeurrírsele desautorizar al einpleado ni mucho menos dar las excusas á que estaba obligado. Estos pequeños incidentes, repetidos á cada momento, demuestran la tirantez de relaciones que existe entre españoles y franceses. La colonia española proyecta construir un mausoleo sobre la tumba del cabo de mar de la dotación del Don Aviara de Bazán, Vicente Siró, que murió el año pasado en defensa del Consulado español. JWARRAXÉS, 2 TÁNGER, 7 6 T. u oy han celebrado una reunión los bajas y las personas más significadas de la ciudad con objeto de manifestarse fíeles en 1 principio á la causa de Muley Hafid. Reconocieron, sin embargo, qne por las condiciones especiales en qne se hallan, debido principalmente á la falta de armas y municiones, no están en disposición de p der resistir á las fuerzas de Abd- el- Aziz. fy 5 TÁNGER, J. 6 r. TA artas de Marrakés, d fecha 3, üícen qué Li a mekalla de Aba- d- Aziz está atam C I as sorpresas del divorcio son intermina bles, y la mayor parte de ellas, curiosí simas, folletinescas El caso presente acaDa ae verse ante k Sala quinta del Tribunal de Apelación de París. I a protagonista de esta novela en acción y por entregas tiene un marido vivito y coleando en Francia y otro esposo flamante y excelente en Dinamarca Sin embargo, esta espesa de dos mandos no es bígama. ¡Para líos, los que originan. las leyes Verán ustedes. En 1902, la entonces señorita, de nacionalidad alemana- -110 hay para qué decir que rubia, alta, guapota, -contrae matrimonio en la alcaldía del octavo distrito de París. Una vez casada, deja de ser alemana y se convierte en francesa. El matrimonio se instala en Dinamarca. La luna de miel es siempre corta. En esta ocasión, más. No congeniaban los reciér casados. Sin tirarse los trastos á la cabeza, amigablemente, se separaron. La esposa estudia las leyes danesas y sabe que el Rey, si quiere, deshace un matrimonio de un plumazo. Eleva á S. M. una instancia solicitando el divorcio. S. M. resuelve favorablemente. La legislación danesa debe ser trancamente feminista, porque, decretado el divorcio por el Rey, puede la divorciada casarse de nuevo cuando quiera... y encuentre novio; pero el divorciado no puede hacer lo mismo. La esposa encuentra un pretendiente danés que se muere oor sus pedazos, y en 1906 se casan. Pero el divorcio que se concede en Dina marca no rige en Francia, y menos si e. matrimonio deshecho ha sido contraído eu Francia con arreglo á las leyes francesas El primer marido, el francés, se vuelve a su tierra y le cuenta al Tribunal sus cuitas pidiéndole su divorcio, basado en la causa de injuria grave. A su esposa puede consi derársela legalmente cómo viviendo en púí blico concubinato. -La esposa contesta á la demanaa alegando que se ha acogido á las leyes de Dinamarca. El Tribunal viene á decir al esposo número uno: No puedo seguirte por el camino del concubinato. Falta la circunstancia de maia fe. Tu esposa ha usado de un áerecho que la confiere la ley danesa, y, por consiguiente, ha procedido de buena fe. Para que el concubinato quedase firme sería preciso anular el segundo matrimonio, cosa que yo no puedo hacer. De modo que todo sigue lo mismo. Tú se ras el marido número uno. El danés, el marido üúpero- dos, Ella, la mujer legítima de LA MUJER A DE DOS MARIDOS