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A B C V I E R N E S 7 D E AGOSTO D E 1908. EDICIÓN i. PAG. 5. recibió á las seis en su despacho á los periodistas que le visitan diariamente, y ni una sola palabra les manifestó relacionada con la agresión de que había sido objeto. Iva reserva del Sr. I a Cierva fue tan grande, que al director de Administración, señor Marín de la Barcena, que se hallaba en su deFpiclio desde antes de la llegada del ministro, nada dijo éste, enterándose el señor Ma: ín por los periodistas, que le vis taron después de las seis y media. 1 a Cierva de paseo. I a distinguida esposa del Sr. La Cierva, que tiene costumbre de ir á buscarle todrs las tardes al ministerio, acudió, como siempre, para pasear juntos en coche. ííl Sr. I, a Cierva dio también ayer tarde Su paseo habitual, y esto mismo demuestra la poca importancia que concedió al suceso uervo sigue detenido. El ex empleado Sr. Cuervo seguía esta madrugada detenido en la Casa de Canónigos por orden del juez de guardia y á disposición del del distrito del Congreso, á quien corresponde seguir 1 a instrucción de fes diligencias iudlciales. Renerva del ministro. Gobernación El ministro de la INFORMACIÓN POLÍTICA LA REFORMA DEL CONCORDATO ñor conde de Tejada de Valdosera y don Gabmo Bugallal para formar parte de la Comisión mixta encargada de estudiar, con arreglo á lo dispuesto en el art. i. del Protocolo de 12 de Julio de 1904, las modificaciones que han de introducirse en el Concordato de 1851 en lo que se refiere á los gastos del culto y del clero y su mejor distribución Se dice que representaran á la Santa Sede en dicha Comisión el señor obispo de Sión y el decano del Tribunal de la Rota, don Antonio Ruiz y Rui; I, s. Comisión será presidíela ñor ei cardenal arzobispo de Toledo EL MINISTRO DE LA GUERRA Gacela publicó La tos nombrando ayer los Reales decreá los ex ministros se- l general Primo de Rivera llegará esta mañana á Madrid Volverá á San Sebastian a mediados de la Semana próxima, con objeto de que Su Majestad le imponga, juntamente con el general López Domínguez, el Toisón de Oro que recientemente se les ha concedido. E trariedad, exclamaba: ¡Ya lo creo qué me iría, pero por no dejar á aquella sola... ¡Hace CARIÑOS QUl MATAN Estamos en pie- treinta años que no me separo de mi mujer nafiebrede pun- más que para ir á la oficina, aunque mi jefe tas. Corridas en Vitoria, Santander, San Se- la ha concedido permiso para que cuando bastián, L, a Corona, y las de Bilbao, en puer- me toca de guardia venga á dormir conmigo en el negociado. ta. D. Salnstiano está en sus glorias Y dieron principio las despedidas, las reD. Sahistiano es un admirador incondicional del Moreno de Jadragne. Cuando se comendaciones cariñosas y el cierre de porsienta á su lado en el café donde va el es- tezuelas. D. Salustiauo gozaba con el efecto que pada con todo el séquito, D. Salustiano le mira y le remira con tanto orgullo como si iba á producir. Efectivamente, al arranca el tren, dija le hubiese dado á luz solemnemente: ¡Yo también me voy coa COSÍ qué gracia viste! -exclama- -y qué caída de ojos vtiene mi niño- -el niño tiene vosotros! I,o s de la cuadrilla le dieron ya treinta años cumplidos- -tan oportuna. amistosos puñetazos, y el puntillero le hizo D. Salustiano siempre le disculpa en las cosquillas en el abdomen, que es donde temalas faenas, porque al Moreno de Jadraque nía D. Salustiano todo el repertorio de la 110 le pueden ver en muchas provincias sin risa. Para D. Salustiano fue aquel viaje mucho sentir cierto malestar en el estómago Sin embargo, algunas veces, llamándole más feliz que el de novios, del que apenas aparte, D. Salustiano se permite reconve- si remotamente se acordaba. Pero con el viaje concluyeron todas sus nirle en estas ó parecidas palabras- Desengáñate, Antonio, en Moquillo de bienandanzas. El Moreno dejadtaque tuvo el santo de esPalanquín dejaste que te pisara el terreno el Alevoso, y eso, tú, que tienes patas y sabes paldas desde que bajó del tren, y quedó dedonde colocarte, no has debido consentirlo. sastrosamente en) 3 s corridas. Y Moreno de Jadraque le escucha silencioso, dándole vuelta al sombrero ancho y mirando distraídamente los baldosines. -Ya sabes- -sigue D. Salustiano, -que yo no he tenido más ídolo que el negro- -y tira de una fotografía de Salvador, -y ahí es donde quiero yo que tú llegues, con la cara y el pelo. Y para hacerle más suave el discurso, don Salustiano le alarga al Moreno un habano. I a otra tarde, nuestro entusiasta amigo entró en su easa prorrumpiendo en salvajes gritos de júbilo. ¡Qué es eso, que te ocurre! -le dijo su mujer, poco acostumbrada á estas acometidas radiantes de su esposo- ¡Nada! ¡Una tontería! ¡Que el niño ha firmado las de Bilbao! ¿Tú sabes lo que significa esto? -decía D. Salustiano mientras atropelladamente se quitaba la americana y el chaleco. ¡Pues nada menos que el tercer entorchado! Torea las de Bilbao, y después, el 29 y 30, en Villafértil de los Berros. Tienes que llevar esta tarde á la capilla de ¡No hay que decir cuál no sería la amarSanta Rita una vela rizada, de esas que pa- gura de B. Salustiano ante la catástrofe y recen banderillas de lujo, porque así lo he sobre todo, ante la pérdida del tercer entorofrecido. Como Antonio esté tranq uilo y la chado! meta toda por las agujas, no le firmo 3- 0 la- ¡Y yo que había tomado un kilométrico del año que viene á Mosquera menos de con tanta ilusión! -le dijo á su esposa a 7.000 pesetas por corrida y un palco para entrar en casa. las del segundo, que se han portado muy Y cogiendo el kilométrico lo colocó COH bien con nosotros. K propósito, ¿cómo estoy una orla de luto en la pared. de ropa? ¡Bien, para un viaje corto, basta! Bueno; pues todavía dice D. Salustianc ¡Ah, méteme un traje de bayeta para el que si su niño entró mal en Bilbao es por reúma, por si llueve en Bilbao! ¡Ata, y no le que le soltaron ganado vascuence, y dé digas nada á Antonio si viene por aqui! vaseuence no tiene la menor idea el Moient ¡Quiero darle una sorpresa! de Jadraque. VISTO Y OÍDO Luis GABALDON LOS VIAJES DEL PRESIDENTE ministro de la Gobernación confirmó ayer la salida del presidente del Consejo para San Sebastián, -iaje que ya se había nunciacio. DE ORDEN PUBLICO n telegrama oficial de Cáceres participa que los obreros del campo del pueblo de Cañaveral han promovido un fuerte altercíido por la falta de trabajo, que h a sido repri mido sin consecuencias I, a crisis del trabajo es grande, aumentada por las malas cosechas. El Municipio h a hecho cuanto ha estado de su parte, dando trabajo á los más necesitados; pero por carencia de recursos s e v e- -Pues á despedirte bajo- -dijo en la estaen la íí jnosibilidad de seguir sostenien- ción D. Salustiano al Moreno, mientras la do o H. cuadrilla le pedía pitillos en rueda de peoPE- VIAJE nes y avisándole por los dos lados. ¿Por qué no se viene usted con nosotros A yer tarde, como anunciamos, salió para- Asturias el alcalde, señor conde de Pe- á Bilbao? -le decían. -Y D. Salustiano, intentando fingir un profundo gesto de connal ver. El U átedra vacante. Por Real orden se ha dispuesto ia pro visión, en concurso de traslación, -de, la cátedra de Enfermedades de la infancia, vacante en la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago. A scensos de escala. L, a jubilación del catedrático de Medicina de Madrid D. Benito Hernando determina en el escalafón general de Universidades los siguientes ascensos reglamentarios: D. Gumersindo Azcárate, al núm. 15; don Vicente Santamaría de Paredes, al 45; don Celestino Párraga y Acuña, de la Universidad de Sevilla, al 90; D. L, orenzo Benito y Endara, catedrático de Barcelona, al 145; el de Valencia D. Eduardo Boscá y Casanova, al 210, y D. Marcelo Rivas Mateo, de la Universidad Central, al 280 INSTRUCCIÓN PUBLICA