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rracho, pues así se disimulan las eses y se efectúa una obra de misericordia. Para que existiese una verdadera cordialidad entre ambos bandos, era preciso pro V A JANDO El tipo perfecto del hombre ceder con entera sencillez. V. ijj re e s e j vagabundo. Come De éstas y otras cosas íbamos hablando cuando puede, y la forzada sobriedad man- mi amigo y yo. Recordábamos cómo viajan 1 N CASO CLÍNICO Estimo y quiero en- tiene vivo su apetito y aguzado su ingenio; los extranjeros. Se asocian para hacer cru -trañablemente á u n duerme cuando quiere, y el sueño de mar- ceros por el mundo estudiando usos y cose m i o de la infancia, bondadoso y sencillo, mota repone sus fuerzas, y recorre el mundo tumbres; su indumentaria provoca la risa á pes. ar de ser ya cincuentón. Ha trabajado sin someterse á ningún plan preconcebido. en nuestras cursis capitales de provincia; mucho, estudió con ahinco, pero sus ínti- El automóvil y los kilométricos fomentan pero ellos- realizan sus propósitos modestamos liemos convenido en afirmar que no el caprichoso vagar. y nos proporcionan la mente, sin sacar, como vulgarmente se dice, aprendió á vivir. Saber vivir consiste, sin envidiable libertad del trota- carreteras; los pies de las alforjas. género alguno de duda, en ei arte de con- pero, desgraciadamente, se agotan la gasoRespecto á la vida higiénica, Empresas servar toda clase de energías, utilizando las lina y los cupones, en tanto que la máquina ferroviarias facilitan á las gentes modestas ajenas en beneñcio propio, Quien obtiene humana cuenta con energía misteriosa, fá- los medios de transporte, fúndanse colonias por herencia ó conquista la fuerza que mué- cilmente renovable, y la marcha es más para que los pobres puedan oxigenarse, ve- el mundo- -y hemos resuelto que el oro segura. y el obrero manual é intelectual cuenta sea esa fuerza- -se da por satisfecho y se Emprendimos un viaje improvisado, sin con casitas higiénicas donde solazarse y cree feliz. Los demás le respetamos, en- grandes ni pequeños preparativos, permi- d- scansar honestamente de sus penosas tavidiándole, y tanto mayor talento s e le tiéndonos esta circunstancia extasiarnos anreas con pan blanco y limpia mesa. concederá cuanto más hombre de presa te la previsión de otros ilustres compañeros Establézcanse en buen hora grandes hofuere. de tren. teles para multimillonarios: goeen, jueguen, Mi amigo no es rico, ni ambicioso, ni Ninguna persona que se estime viaja sin triunfen y, malgasten éstos en sus doradas egoísta, pero es bueno quiero decir que no una impedimenta formidable. Es más; da- jaulas; practiquen los más costosos deporB? ole: ta al prójimo demasiado; es útil, ser- mas y galanes, niños y servidumbre suelen tes, realicen las más extravagantes proezas; vicial y trabajador, por cuya causa no es estrenar en ese día flamantes indumenta- pero no parodiemos neciamente sus gestos simpático casi siempre; pues cuando por rias, sin las. cuales se considerarían des- y desplantes. enfermedad ú otras causas no puede ser- honrados. Sombrerillos, gasas, gabanes y Sobre todo, que las poblaciones pintoresvirnos á medida de nuestro deseo, le re- guardapolvos de variadas formas y matices; cas y sanas no sueñen á diario con los fangañamos bondadosamente, dieiénáoíe: cajas, sacos y maletines en número aterra- tásticos príncipes que han de inundarlas No seas tonto, cuídate, descansa, piensa dor, y al! á en el fargón enormes baúles de oro, delirios como los de esas pobres en ti que encierran mil cosas perfectamente in- muchachas que buscan la fortuna prostituCon lo cual, claro es que la frágil máqui- ú il es. yéndose voluntariamente, na, una vez compuesta, la tendremos á nuesi, o curioso del caso es que todos pretextan tra disposición 3 mandato. El día en quenos un descanso necesario, cuando corren en falte y quiera Dios que sea muy tarde, por- pos de una agitación permanente, toda vez 1 OS TÉRMINOS DEL Si la vida al aire que hombres asi, y a se lo decimos para que el organismo humano no puede ni debe Uí e s n e c e s a alentarles, hacen mucha falta, -va. ese día, descansar durante ia estación estival, que n a si triste para todos, nuestra oración fúnebre es precisamente la época en la cual la natu- todos, gobernantes y gobernados, nosotros reyes y eerá considerarle como un inconsciente sui- raleza entera vive, florece y produce. adcida. I,o que vamos á buscar en verano es la vasallos, chicos y grandes, necesitamos eso quirir á diario nuevas Todos predecimos que se matará con vida, la energía solar, el aire tónico de la que llamamos lucha porenergías para ¿es la existencia, la vida excesivamente laboriosa que se ha montaña, la brisa regeneradora del mar. SI lógico que nos arruinemos para obtener lo descanso lógico debiera apetecerse durante que la naturaleza nos da de balde? ¿Hemos impuesto, y esta afirmación hecha á coro nos eximirá de toda responsabilidad ulte- el invierno. En sus noches largas, el sueño de tasarnos en medio del campo la luz, el es tranquilo y prolongado, como el de los agua y el aire? rior. Imagínese mi espanto al verle entrar ea niños. Es urgente que todo ello cueste barato, l, a siesta embrutecedora, el dormir diurmi despacho y oirle lo siguiente: Amigo Doctor Fausto, me siento muy mal, me faltan no de los ciudadanos agotados, no repone sea fácil obtenerlo y no nos agotemos para conseguirlo más de lo que estamos. fuerzas físicas y morales. Estoy desengaña- las fuerzas jamás. Ya que los legisladores que padecemos do y triste. Recétame algo. han declarado que no se puede hacer labor Mi ¡primer impulso fue sacar una etiqueta cuando de las que nos proporcionan nuestros libros L VERANEO La ficción del veraneo ha útil en laverano, universal precisamente es cuando savia es más creado unas necesidades decrétese la baratura del transporte potente, médicos, y clavándola con un alfilerito, como y legíshacen los mercaderes con las telas, poner falsas, para cuya realización nos sotaetetnos lese respecto á la salubridad de las poblaprecio á 2 a clasificación y empaquetarle á un ruinoso esfuerzo sia ventajas positivas ciones rurales. muy lindamente para un balneario lejano. para nadie. Jas absurdo que en nuestras grandes poNeurastenia, artritisino, dispepsia, etc. Daiiaa farándula elegante, al invadir mon- blaciones se determinen prescripciones sechas, fosfatos, régimen, reposo, etc. etc. tes y playas con sus grotescas modas y sus veras de policía, que desgraciadamente no Pero el reposo, ese descanso que todos exigencias mundanas, ha pervertido la vida suelen cumplirse, y se abandonen en los deseamos, no existe ni puede existir en la campestre, y de igual modo que la aglome- pueblos los intereses de centenares de infeépoca presente. Somos forzados remadores ración urbana, olvidando la higiene, aun ea lices, que durante el verano hallan la enferde una inmensa galera, y lo único á que po- los lugares más sanos, infesia el subsuelo, medad ó la muerte, en vez de la salud y de demos aspirar es á un cambio de banco y contamina las aguas y produce epidemias, la vida. de remos. en lo psíquico, al crausformarse las costumKsos pueblecülcs pintorescos, invadido A veces nos permiten los modernos có- bres rurales en ridículos remedos de las por los excursionistas, no suelen estar ea aaitres una relativa soledad en un rincón grandes poblaciones, careciendo, como care- coadiciones para recibir un exceso de podel sollado para contemplar filosóficamente cen, invasores é invadidos, de los medios blación. nuestras miserias. de satisfacer ampliamente esos apetitos Hacínanse en las viviendas mal aconEnviar á mi pobre amigo á un balneario y pequeños vicios, se han despertado vi- dicionadas familias enteras, mezcladas coa donde, compadeciéndole hipócritamente, ha- les instintos de explotación en unos y animales domésticos; las aguas y los alibrían de impedirle descansar y cuidarse, otros. mentos carecen de buenas condiciones y era absurdo. Decidí convertirme por breves Ofrece el viajero mentida ganancia y el suelen desarrollarse verdaderas epidemias, días eti su tutor y curador, y en ello, como en indígena trata de obtener pingües, rendi- cuyas víctimas, sobre todo en los niños, soa todas las cosas humanas, intervino el egoís- mientos con facilidad. Y como los supuestos más numerosas de lo que se cree. Pero como mo. millonarios llevan el dinero contado y el en esos sitios la vida del niño vale menos Caa ado y abatido como él, necesitado odio al forastero es innato en nuestro país, que la de una bestia de labor, nadie hae de cambio de postura, me he cogido á su las consecuencias fácilmente pueden dedu- cuenta de tales pérdidas, que solamente llobrazo como un mareado que socorre á un bo- cirse. ran los infelices padres. EL GRAN PROBLEMA E