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A B C VIERNES 3 J DE JULIO DE 1908. EDICIÓN i. PAG. 4. diense Lougboat. Luego caminaban, á gran distancia y en grupos desordenados, los restantes luchadores. En el kilómetro 15 el sudafricano Befferm logró colocarse en primer término. De cuando en cuando se detenía para echarse al coleto un trago de agua fría. Dos de los corredores ingleses caen en el kilómetro 20, de donde los recogen las ambulancias automóviles; el canadiense Lougboat renuncia á continuar más allá del kilómetro 29, sofocado por el calor. Befferm es todavía el primero al llegar al kilómetro 36; pero va inmediatamente seguido por Durando Pietri y por el norteamericano Bayes. Un kilómetro antes de llegar á la meta, el italiano hace un supremo esfuerzo y pasa delante de Befferm... De pronto, en una de las puertas laterales del Siadium, á 300 metros de la meta, aparece una figurilla lamentable. Es un hombre pequeñito, vestido de blanco, con los pantalones rojos... Tiene el rostro congestionado, respira difícilmente y se apoya an instante en el umbral de la puerta para tomar aliento. Un aplauso unánime, ensordecedor, acoge la presencia del pequeño hombrecillo, que no es otro que el italiano Durando Pietri, el corredor en el que nadie reparó, al verle desmedrado y poquita cosa, un gnomo al lado de aquellos atletas ingleses y americanos, de largas piernas y poderoso tórax... Pero este aplauso con que es recibido parece haber arrebado al luchador las últimas fuerzas que le restaban... Quiere avanzar y no puede; sus piernas torpes no le obede en y cae pesadamente al suelo... ¡Fijaos bien... Cae al suelo á 200 metros escasos del triunfo, á 200 metros de la victoria... Esta raza latina es indomable, sin embargo. Durand se pone en pie y avanza, avanza, pero sus pies se mueven apenas y van ganando el terreno casi por centímetros... Los aplausos no cesan en tanto, las aclamaciones llenan el espacio... Entonces, una parte del público se arroja á la pista, y, sosteniéndole, le ayudan á salvar los pocos metros que le separan de la victoria... Una ovación clamorosa estalla, mientras Durando, llevándose las manos al peeho, cae en tierra sin sentido... Inmediatamente, detrás, llegó el segundo orredor, el americano Bayes, que protesta de la ayuda que una parte del público ha dispensado al italiano, y el Jurado, atendiendo las razones alegadas por Bayes, y aunque reconoce que moralmente el ganador del premio es durando Pietri... le descalifica. Este había hecho el recorrido de los 42 kilómetros en dos horas, cineuenta y seis minutos y cuarenta y seis segundos. Bayes empleó dos horas, cincuenta y cinco minutos y diez y ocho segundos. ü l público unánimemente se ha pronun ciado en favor de Durando, y la Reina Alejandra dijo que ella misma entregaría al luchador italiano una copa igual á la que perdía á consecuencia de la descalificación áel Jurado. Hoy se ha verificado el reparto de los premios, y Durando Pietri ha recibido la copa que la Reina le regala. 1 Ha sido un espectáculo emocionante, porgue más de 75.000 almas han aclamado á este hombrecito pequeñín de la blusa blanca y los calzones rojos; los hombres se disputaban el honor de estrechar su mano, y las mujeres le arrojaban flores, pañuelos y hasta un grueso brazalete de oro que el pobre Durando apenas se atrevía á coger. Con la copa en los brazos, el luchador ha tenido que dar una vuelta por el Stadium. Luego, cuando el americano Bayes hizo lo mismo, llevado en hombros por algunos miembros honorables de la colonia yanqui, los aplausos cesaron de pronto y pude obsetvar que también en Inglaterra se sabe hacer uso del silbido. El triunfo, pues, es de Durando Pietri, de Durando á seeas, mejor dicho, porque el pueblo inglés le ha bautizado ya así, y así le conoce todo el mundo ahora y así ha escalado la alta cima de la celebridad. Durando está en todos los labios, en todos los periódicos, en todos los escaparates, y devoramos los detalles de su vida, la historia entera de este hombrecillo de veintidós años, pequeñín, pero fuerte, recio, valeroso é indómito. Un curiosísimo ejemplar que la raza latina ha enviado á Londres para demostrar á estos atletas de recias espaldas y ancho tórax que más que los músculos puede la sangre. Y como el pueblo inglés es práctico, apenas se enteró de que Durando Pietri es un trabajador que sólo gana siete chelines para vivir, ha abierto suscripciones en todas partes con el decidido propósito de enriquecerle; los empresarios de los tnusic- halls á la moda le. ofrecen una fortuna si consiente en exhibirse durante uria semana; hay ricas herederas que le escriben cartas incendiarias ofreciéndole su mano y sus millones, y un señor chiflado, de esos que nunca faltan, le ha propuesto la compra de la copa que la reina Alejandra le acaba de regalar, ofreciéndole por ella 125.000 francos. Pero al oir la proposición, Durando se abrazó fuertemente al regalo, diciendo: -Jamás me separaré de esta preciosa copa... fjjamás! ¡Es el recuerdo de la bondad de una Reina y del día más feliz de mi vida... C. GONZÁLEZ CLIFFORD Londres- Vil- 1908. CRÓNICA POLÍTICA íh ABOSADO DEL DIABLO En el- homenaje en honor de Mendizábal se leyó anteanoche una arta del ilustre Costa, la cual carta ha sido ayer objeto de generales y apasionados comentarios. En ella se declara su autor abogado del diablo en la canonización civil de Mendizábal, es decir, impugnador de los méritos que se atribuyen á aquel reformador progresista. Rasgo de independencia es éste que á muchos les habrá parecido un jarro de agua fría. Sobre todo á los que piensan que hace setenta y dos años, casi latiente aún el régimen absolutista, fue hacer mucho en sentido liberal lo que hizo Mendizábal. Pero el espíritu de Costa es tan detnoledor, que no sólo la emprende con lo existente, sino con lo pasado. Su poderoso entendimiento ejerce sobre su pluma menos INFORMACIÓN influencia que sobre su mal humor. Porque, luego de censurar á Mendizábal, POLÍTICA arremete violento, como siempre, hasta con PLANES DEL GOBIERNO sus propios correligionarios, á quienes adjudica gran parte de la culpa de los males T urante estos- meses de interregno parlapresentes. De la ruina colonial, todos, abso dentario trabajarán los ministros en Infámente todos, somos responsables. No una labor que todos los años es preciso reahace siquiera excepción para la memoria de lizar: el acoplamiento de nuevos servicios un hombre ilustre, el único quizá que, si y de nuevas iniciativas al presupuesto que viviese, podría levantar la mano y arrojar ha de empezar á ser diseutido por las Cortes. la piedra sin escrúpulos de coneiencia; por- Todos los años se presentan los presuque él fue quien, arrostrando la impopula- puestos ante el Parlamento en el mes de Mayo, lo que á confeccionarlos ridad y recibiendo el entonces injurioso Abril, cuando equivalese conoce al detalle en el apostrofe de filibustero se alzó en las resultado del aun no anterior, y claro Cortes á pedir para Cuba la autonomía es que hasta presupuesto que empieza su Octubre, en como medio decoroso de darle la indepencia, que luego se tomó. Nos referimos al in- discusión, los ministros tienen iniciativas que se traducen en modificaciones á los prosigne Pi y Margall. yectos económicos leídos con anterioridad. Pero el gran Costa, que entonces pudo En ese caso se encuentran casi todos los hablar y no habló; que ha podido después actuales ministros. Bien que afecte al preir á las Cortes á lanzar rayos y centellas de supuesto en su confección general, bien que las que lanza ahora, es como Dios le ha he- haya de ser desarrollada en proyectos ó en cho: un genio, hay que reconocerlo; pero un disposiciones especiales, el G bierno tiene genio apocalíptico y dtmoledor, capaz de entre manos mucho labor, á la que piensa destruir hasta las esperanzas de los que tie- ir dando forma durante este verano. nen ansias de creer en éL Aenia faltando en el monótono transcurso del verano la nota del crimen pasional. Surgió ayer esa nota terrible, sangrienta, brutal, en la que la veleidad femenina y los celos son los componentes. El drama duró un minuto; pero confiemos en qae vulgar, ruin y todo, hemos de verle llevado al teatro y calificado de original y hasta de regenerador. Novedad del día fue el homenaje de admiración rendido á Ney, el perro policía, obsequiado ayer por los chicos de la Prensa del Centro de reporten con un collar y con un banquete. El aeto de la imposición del collar fue solemne. En el banquete no hubo brindis. El obsequiado ladró las gracias y nada más. Después de todo más vale que haya perros á quienes festejar por sus servicios polieíacoSj ya que no haya policías á quienes recompensar por los suyos. Precisamente se discute en estos momentos si es lícito y tolerable cazar ladrones á tiros en plena calle, como ocurrió anteayer con el Águila, ya que no haya procedimientos tan finos, tan ingeniosos y tan hábiles como el empleado por la Policía particular de Berlín para dar caza á la autora del robo de un eollar de perlas á la condesa de Wartensleben, de cuyo interesante asunto, por cierto, hablamos en otro lugar de este número! Otra novedad del día, aunque más debería llamarse de la noche, por lo obscuro de su asunto, fue un bando del alcalde, ¿sobre qué dirán ustedes? ¿sobre automóviles? no; que ahora están veraneando, y gracias á ello ocurren pocas desgracias: acerca de los pozos negros. ¡Todavía hay pozos negros en Madrid! Digámoslo disimulando el sonrojo. Los hay, sí, y porque los hay, merced al imponderable celo de nuestros Ayuntamientos, se elige para cegarlos y limpiarlos esta época calurosa, ¡la más á propósito, ciertamente! Es verdad que en Madrid no queda más gente que la que no veranea, y á esa, que la parta un rayo. Menos mal que en cuanto el termómetro se enteró del bando sintió piedad y dio un bajón. La temperatura de ayer fue mucho más humana que la de días anteriores. jDios sea loado! Porque si no, con calor achicharrante y con pozos negros en remoción, era cesa de pensar. en el Viaducto de la calle de Segovia. No dio más de sí el día. Sin política aos encontramos tan ricamente. Por la noche refrescó bastante, hasta el punto de sospecharse si habría en las alturas deliberado propósito de molestar. MADRID AL DÍA