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A B C MIÉRCOLES 29 DE JULIO DE 1908. EDICIÓN 1, PAG. 4. V cada voz más estrecho el camino, fcada vez roas ñon ¿o el abismo abierto bajo ws pies... Al fin han escalado el más alto pieacho, y entonces, sólo entonces, abren Jos pulmones con ansia, reipirando el aire jmr de las cumbres nevadas; buscan las escasas florepillas para formar con ellas esos diminutos jarnos alpinos q e aon el más seguro portehonheur, y disfrutan por breves momentos fiel paisaje grandioso que sus ojos descwbran. ¿Para qué han expuesto sus vidas? ¡Oh! Yo os lo diré... Cada ascensionista lleva un pensamiento y un propósito. Cuando el ascensionista es el duque de los Abrazzos, se contenta con claTar en la cumbre la bandera de su casa, para que floten al viento los tres colores de los Saboyas. Cuando los ascensionistas san dos recién casados que pasean por el mundo su luna de miel, buscan ia ro a más alta, y con n estílete gravan bacientenie- nte en ella sus nombres y ana tetóla, tjflsa und Otto, 10 Juli 190 S. Liebe! Y todo ello encerrado en un corazón torpefnente grabado. Cuando el ascensionista es iin industrial, pone un anuncio... I5 Z puen Fulánez se traga los obstáculos una vueltecita por la corte. Hubiera sido una nota de distracción y da comentario. Porgue, por lo demás, ya lo ven ustedes, los periódicos se c en de las anos. Abarquillados, tostados y todo p r efecto del calor. Isidoro) Vázquez Mella, director general de Contribuciones y muchos funcionarios del ministerio de Fomento. CONFERENCIAS CRÓNICA POLÍTICA V I A J E MINISTERIAL XI ministro de 11 F o m e n t o salió ayer de Madrid. Va á su tierra á descansar. Va también, de paso, al Ferrol, donde reina m cho entusiasmo porque últimamente se lia dado gran impvlso á las obras del ferrocarril que ha de unir á aquella importante ciudad con la línea general del Noroeste en Betanzos. Hora es de que esas obras se terminen, y contribuyendo á ello, el Sr. González Besada se hace acreedor á un aplauso más sobre los muchos y muy merecidos que viene alcanzado en su gestión ministerial. I,o ocurrido con esa línea en construcción es una prueba más de lo que representa y Vale la Administración en ipaña. Hace doce ó más años se puse la primera piedra de las obras. Estas debían haber quedado terminadas en 1900. Pero en vez de inaugurarlas si se hubiesen terminado, se- hizo otra cosa: se puso otra vez la primera piedra. Ello ocurría en Bl Ferrol. La Reina Regente, con el Rey, todavía en su menor edad, la Princesa de Asturias y la infanta María Teresa asistieron á la ceremonia. Se consumió bastante percalina, bastante pólvora y bastante elocuencia. Terminado el acto, un modesto funcionario del Ayuntamiento se acercó á los cronistas que habían asistido también á la fiesta, rogándoles que al referirse á ella procurasen no hablar de la primera piedra, porque ¡era la segunda primera piedra! De esto hace por ahora ocho año s; todavía siguen las obras, y por todo decirse se dice: ¡Ahora sí que va de veras! De desear es que así suceda, y ojalá constituya la vez última que se emplea más de una docena de años para hacer una línea que es corta, pero que resulta de una gran utilidad para intereses muy sagrados regionales y nacionales. Por andar con paso tan tardo en muchas cosas estamos como estamos y sentimos tanta necesidad de administración seria v activa. p n el domicilio del Sr. Maura estuvieron ayer conferenciando con el jefe del Gobierno los ministros de Instrucción pública y Hacienda. Este último dio cuenta al eñor Manirá de las disposiciones adoptadas para el cumplimiento d e la ley de recogida de los duros ilegítimos. VJ teniente fiscal de la Audiencia d e Ma drid, Sr. Mena, visitó ayer al ministro de la Gobernación, con quien celebró una detenida conferencia. pOS ALCOHOLES P j el ministerio de Xacienda se h a orde nado á ia Dirección general d e Aduanas que comience el estudio de las bases para redactar el proyecte de la nneva y sobre el impuesto de alcoholes. Y todos, el príncipe, el viajante, el enamorado y la romántica, emprenden el des penso satisfechísimos después de reñ ssda la arriesgada proeza... p 1 llegar la noche nadie conocería a estos A ascensionistas que han substituido las faldas cortas por las espléndidas toilettes, y los calzones cortos y las inedias de estam por el smoking y el zapato de soire e. Í 3 L rqwesta del Kursaal ejecuta los trozos ui ¿s escogidos de su repertorio, una feanda militar ai emana suspira el Adiós de Lohengnn y en la puerta del Sweizerbof otra orquesta lanza á los aires las regocijadas melodías de La viuda alegre. La gente viciosa no se cura de la música, llena la sala de los caballitos para dejarse los billetes de mil en el cepillo de Santa Cagnotte oyendo el monótono estribillo HeJ ¿roupier: media noche todo se apaga, toao ensbudece en esta ciudad tranquila y apaci 1 c. Únicamente allá, del íondo de una oarquita que se columpia en el lago, surge a voz de la melodiosa tirolesa, que canta: ¡Lararaüo! ¡jLararaito! ¡Mein heber Ttrol... ¡Laramtto! ¡Lararaito. 1- osé JUAN CADENAS A TRAVÉS DE LA FRONTERA DOR QUE CEDE EL SULTÁN! la ruer za a h o r can! se dice en España. Algo por el estilo se dirá en Turqaía ante la decisión del Sultán de reinar constitucionalmente. Ello fue, según informes de Soña, que Said Pacha comunicó á S. M. que el ejército en Andrinópolis se había sublevado; que el de Salónica había hecho dos cuartos de lo mismo y se disponía á marchar sobre Constantinopla; que Monastir era un foco de insurrección, donde Usman Pacha quedaba I r siouero de los rebeldes; que las tropas del Asia Menor se negaban á marchar sobre los insurrectos. Agregó el bueno del visir á su atribulada Majestad que las cosas con Albania no ofrecían mejor aspecto. Veinte mil de ellos se habían juramentado para obtener por las malas lo que no quería dárseles por las buenas. La conjura de Dskub se había extendido. En la propia Constantinopla se habían confabulado ya los albaneses para hacerse solidarios de la conducta que aquéllos siguiesen. El Sultán había destituido ya á Ferid- Pachá, creyendo que con ello calmaría á los perturbados espíritus; pero la destitución no había surtido efecto. Indicó á su nuevo primer ministro la conveniencia de echar á volar la especie de que abdicaría en su hijo predilecto, Burhan Rddin. El gran visir debió recordarle que los revolucionarios iban á decirle aquello de: ¡Eres turco y no te creo! El momento decisivo fue cuando SaidPachá expresó al soberano que de tal modo no estaba el horno para bollos ni la Magdalena para tafetanes, que él no respondía de la vida de Su Majestad turca. Entonces se operó el milagro. Ordenó que se proclamase la Constitución, que estaba arrinconada desde 1876. Y á la proclamación de la Constitución siguió el iradé convocando á la elección de ortes. Y no dio la luna porque no se la pidieron ó porque, aunque se la hubieran pedido, no habría podido dar más que la media luna. Así de espontánea ha sido la concesión de Abdul Harmd a s a pueblo. Este se muestra satisfecho. Más vale así, porque hay quienes creen pie, por lo mismo que tan á regañadientes se ha hecho la reforma, puede resultar Abdul un liberal ful. Messieun... Marques vos jettx. MADRID AL DÍA t iguió la rica temperatura de los 40 y sus p alrededores amenizando la vida maflrileña. Con temperaturas así, que aplana los ervios, se comprende que no sucedan cogas, ó me si suceden, sean como algunas de las muy posas habidas ayer. Que unos opositores de Telégrafos, por un quítame allá isas calificaciones, armasen una trifulca de doscientos mil demonios, en virtnd de la tual algunos opositores comparecerán, no jmte el tribunal, sino ante los Tribunales, que es cosa muy diferente. Con esa noficia y con la de la inaugurar o n de la Alhóndiga, cátate registrada la fisonomía de la jomada. Porgue política no la hay, ni se reunieron os ministros. Por el contrario, Maura se fue i Villalba á despedir á la Reina, que se marinó desde La Granja á San Sebastián, y Bejada, á Pontevedra á- oxigenarse y á des ansar. No se le ba ocurrido á B. Jaime empuntar el automóvil hacia Madrid y venir á dar INFORMACIÓN r POLÍTICA DE VJAJE pfl Sr. Maura salió en la tarde de ayer en automóvil para Segó vía, con objeto de recibir y despedir á S. M. la Reina Victoria, que marcha á San Sebastián. pTn el rápido de Galicia marchó á Ponte vedra el ministro de Fomento. En el oread de Obras públicas viajaban con el Sr. González Besada los diputados Sres, Ordóñez (D. Ezequiel) Lombardero y Picón y el secretario particular del ministro, Sr. Vieyra de Abreu. Hasta Villalba le acompañaron los diputados Sres. Bugallal, Cervantes y Rivas (D. Natalio) En la estación despidieron al ministro sus compañeros los Sres. Rodríguez San Pedro y marqués de Figueroa, el gobernador de Madrid, señor marqués leí Vadillo; el alcalde, señor conde de Peñalver; el marqués de Ibarra, el de Santa Ana, el conde de los Andes, los Sres. Isasa, Bugallal (don