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DE TODO EL MUND O POR CABLE, POR TELÉGRAFO DE TODO EL MUND O POR C A B L E POR TELÉGRAFO Y VENEC 1 A. PASEO INMEDIATO A LA PLAYA DÉ BAÑOS DEL L 1 DO PLAYAS ELEGANTES EL Ll DO todo el que vaya á Venecia me permito recomendarle que resida en el Lido, que dista obra de una legua de la noble ciudad del Tiziauó. Yo hubiese agradecido el aviso á tiempo. En Venecia, los hoteles son ahogados por dentro, tétricos y caros. Disponer de una habitación que dé sobre el gran canal es resignarse á pagar diariamente veinticinco ó treinta liras, sin que vuestra comodidad y la suma que desembolsáis se equivalgan entre si. De otro modo, os aposentarán en el interior, sin que os sea tolerada otra expansión visual que la que puede satisfacerse á expensas de un patio. En el mejor caso, tendréis alojamiento en una alcoba que mire á cualquiera de los canales secundarios, angostos y fétidos, que á ciertas horas del día y de la noche, coincidiendo con la baja marea, os mortificarán con el olor que se desprende del légamo verdinegro adherido al arranque de las casas. Para congraciarse con la Venecia de los cielos deslumbradores, de los mármoles y de los lienzos inmortales, con la gran Venecia poética de los artistas, es preciso transigir con estas lacerias, que lastiman la vista y ofenden al olfato; aparentar que no se siente, y si se siente, como no puede menos, sobreponerse á la sensación de repugnancia que despiertan. Todas las atenuantes estéticas no pueden impedir el que órganos que no están sujetos á nuestra voluntad se rebelen contra una realidad que les es hostil. Un paseo en góndola al caer de la tarde por el gran canal es un regalo para los ojosy un sedante para el espíritu. Esos palacios centenarios que se yerguen sobre una y otra margen abruman al viajero con el noble arcaísmo de su arquitectura. A Jhon Ruokin los ha descripto con una vehemencia de admiración que se comunica al lector, y yo llevaba Stones of Fenice en el bolsillo para que las páginas del estético inglés definiesen lo que en mi espíritu se insinuaba confusament e. Fuera de alguna que otra restauración, todos conservan la augusta melancolía de su vetustez y en to- dos ellos parece como que los estilos arquitectónicos más opuestos han llegado á una alianza que produjese una totalidad de hermosuras de gracia independiente de las normas clásicas establecidas. VENECIA. BAÑISTAS DEL LIDO El libro de Buskinos informa de la historia y vicisitudes por que ha pasado en el curso del tiempo cada una de aquellas moradas señoriales que ¡as aguas del grau canal socavan con silencioso y tenaz ensañamiento, y ante vuestros ojos deslumhrados desfilan el Palazz Barbaringo, el del Bembo, el Cavalli, el de Contarini, el de Dándalo, el de Foscari, el de L, oredais y diez más, luciendo todos ellos la pompa senil de sus mármoles, sus columnas, sus calados y taraceas. ¿Definirlos y clasificarlos? Habría que volcar aquí todo el libro de Buskin, y eso no lo consiente la índole de este artículo. L, a góndola se desliza lentamente, empujada por los remos, que chapotean con isó- crono rumor sobre las aguas obscuras, oleaginosas y mansas, y vuestro espíritu se siente invadido de una paz inefable. No es una hora de ensueño, de vagar fantástisco, sino de manumisión interior, como si una mano piadosa borrase con una esponja todos vuestros recuerdos, preocupaciones, temores, presentimientos y ansiedades. De pronto suena á lo lejos un carillón tímido, y su acento juvenil alegra el ambiente; pero en seguida irrumpe tras él una orquesta de campanas que se prolonga cinco minutos, y los sonidos metálicos se apagan en las aguas de los can ales. ¿A qué responde aquel concierto? ¿Es meramente ritual, ó es el complemento poético de una decoración bella, triste y solemne? A todo esto, advierto que me he descarriado. Y es que cuando me pongo á hablar de Venecia los recuerdos se indisciplinan y surgen con tumultuoso desorden. Me proponía describir el L, ido- -no los jardines, -sino la playa, porque á ello me obliga el título de esta sección. De media en media hora parte un vaporcito del embarcadero que hay frente al no-