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A BC. SÁBADO 5 DE JULIO DE J 9 O8. EDICIÓN 8 PAG. i EL ESCORIAL. EL NUEVO HOTEL REINA, VICTORIA á ratos la antigua pista de los Jardines del Buen Retiro. A las doce de la nocne se sirvieron refrescos, -y excusado es decir si fueron bien recibidos. En suma, una íiesta agradabilísima, que, á fuer de indiscretos, pedimos vuelva á repetirse. Entre el elemento masculino de la soire e se habló de celebrar muy pronto una verbena á beneficio de los pobras de El Escorial. También las señoras discurrieron acerca de un baile de mantones de Manila, y no sabemos cuántos proyectos más, de que no queremos hablar por no anticipar noticias; pero es indudable que una conocida y queridísima personalidad, de antiguo ferviente del veraneo de Él Escorial y presidente de la Sociedad de Hoteles tendrá que sufrir los acosos de muchas niñas bonitas para la repetición de una fiesta tan agradable como la que se verificó anoche. VISTA EXTFR 1O R DEL HOTbL V Ar- ás de setecientas personas de la colonia veraniega de El Escorial asistieron al baile con que les obsequió en su Hotel Reirá Victoria la Sociedad Franco- Española de Hoteles. Desde las diez de la noche, que favorecía una temperatura ideal, el director del hotel, Sr. Lusnigg, fue reeibiendo galantemente á sus invitados, y á las once los salones, la terraza y el jardín del hotel se vieron atestados de bellísimas damas y señoritas, cuyas toilettes elegantes y de delicados matices constituían un animado parterre, gratísimo ala vista y, por cier to, en nada diferente, como aspecto, á la magia y encanto de los ojos que ofrecen las fiestas de los grandes casinos de San Sebastián y Biarritz en estos momentos de grata villegiature. Un excelente sexteto y una orquesta de guitarras y bandurrias empezó, por turno, á tocar las tandas de valses y rigodones con que el elemento joven animó lafiesta. Eljardín, espléndidamente iluminado, ofrecía un aspecto deslumbrador. Con una alegría encantadora, los invitados fueron sacando ellos mismos todas las sillas del hotel al jardín; y si tuviéramos que hacer una crítica diríamos que, á pesar de hallarse el hotel bien provisto de asientos, muchas personas se LOS JARDINES DEL HOTEL DURANTE LA tGARDEN PARTY CELEBRADA EN OBSEQUIO DE LA COLONIA VERANIEGA Fot. A B C quedaron en pie, paseando por el jardín y recordando M rra y en otros países del Norte, donde el hombre tiene por el hogar un verdadero culto y la mujer ejercita una acción saludable y bienhechora, rodeando al esposo de todos los encantos y alegrías. ¿Quién se extrañará, pues, de que en PorINTELECTUAL ü n proyecto de tugal no pueda haber ambiente intelectual e PORTUGU ES A lser lue a c a b a d? y presentado a y artístico? Ningún escritor puede vivir de ía Cámara, el relativo á las dietas de los di- sus obras; ningún escultor, pintor ó músico, putados, sugiéreme un sucinto y rápido de sus trabajos. Los mismos periodistas esanálisis de la vida intelectual portuguesa. tán aipií mal remunerados, y eso que los Es muy curioso observar el fenómeno de periódicos, en relación con el libro, han exdesarmonía que existe entre el valor del tendido mucho más su esfera de acción. De treinta y tantos diarios que se publipensamiento y las compensaciones materiales que le son inherentes. En una palabra: can en I isboa, solo dos, el Se culo y el Diano se paga el trabajo intelectual, se paga, á rio de Noticias logran por su gran tirada (que lo sumo, el esfuerzo ó la cantidad. no pasa de 50.000 ejemplares) sostenerse y L, a explicación de este hecho, para no re- vivir con desahogo. Aunque ambos periódimontarnos á los períodos medioevales, cos no viven de la opinión pública, consicuando los artistas, los poetas y los filóso- guen interesarla en la parte que se refiere á fos eran agasajados y mantenidos en las la información burocrática, en que el prime casas de los poderosos y los grandes señores, ro encuentra su fuerza casi exclusivamente, ó sostenidos por la munificencia regia, está mientras que el segundo recibe vitalidad en la índole de la raza, en la frivolidad de del anuncio popular y barato. las costumbres y en la falta, en suma, de Así el hombre intelectual procura por totradición histórica del Arte, que influye so- dos los medios ganar su subsistencia, debre las clases laboriosas en el sentido de jando la intelectualidad entre paréntesis. qne ni se eduquen ni cultiven lo Bello. Con razón retrató un escritor tal situación En un país de sol, la tendencia, el medio, en esta frase: Escribir en Portugal es hasólo invitan á sentir impresiones ligeras y blar á puerta cerrada. Camilo Castello Branco, autor de más de fugaces; no existe el recogimiento producido por el clima septentrional induciendo al doscientas obras, y, por cierto, el más brihombre á procurar la soledad del gabinete llante y fecundo del siglo pasado, no ganó y el placer espiritual de la lectura. Celé- en toda su vida más de 20.000 dnros. Entre branse las diversiones al aire libre, casi todo nosotros no se tiene la menor idea de lo que el año. Por otra parte, el portugués no se sea pagar una obra á dólar por palabra, ha de recoger en el interior de la casa, hos- como los periódicos americanos han dicho til y escasamente confortable de ordinario, pagarían dos editores al presidente Rooseala inversa de lo que acontece en Inglate- velt, á auien hicieron el ofrecimiento por DE NUESTRO CORRESPONSAL A B C EN LISBOA las Memorias que ae sus cacerías en el África del Sur escribiese. El literato y periodista portugués de más prestigio, el poeta Guerra Junqueiro, cuyos libros tienen extraordinaria salida, no obtendrá de ningún editor por un libro suyo 2.000 duros. No hay que admirar, por tanto, que en ia actualidad los diputados se vean forzados á aprobar una ley que les conceda un subsidio de cinco duros por cada sesión. Y ocurre preguntar: ¿Es quizá menos inteligente la raza portuguesa que cualquiera otra? No lo es. No tiene Portugal, como España, una literatura continuada y perseverante desde mediados del siglo xvi hasta nuestros días. No posee la pléyade brillante de pintores castellanos ni la extraordinaria obra clásica teatral, que dio más tarde origen al teatro francés. Mas si nosotros carecemos de tradición en el pasado artístico, podemos invocar á nuestra cuenta hechos heroicos y descubrimientos. Si sobresalimos por grandeza en la epopeya, no evolucionamos en la conservación de nuestro gran dominio colonial, que ha sido, al par que nuestra gloria, nuestra ruina, porque las colonias apenas nos dieron más que perjuicios. Sobre todo esto, el portugués sigue el sentimiento patriótico, amortiguado en la parte que dice relación á la obra francesa, que aplasta y compite deslealmente, en cantidad y calidad, con la producción nacional. Sólo habrá en esta nación cuestión social cuando en Portugal haya sentido estético sentimiento cívico, civilización moral. Mientras tanto, será la política lo que prepondere y cree dictaduras. AfFor so GAYO