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A B C JUEVES 23 DE JULIO DE 1908. EDICIÓN 3. PAU. 7 Cíeyeron los o reros que el íuego era de escasas proporciones y fácil, por tanto, de dominar con una pequeña bomba que la fábrica poseía, y comenzaron los trabajos de extinción. Mas fueron inútiles sus esfuerzos, porque las llamas avanzaron rápida y vorazmente, tomando incremento con las maderas, colores y barnices, que destruían á su paso. Vista su imooteneia para atajar el siniestro, los operarios llamaron á los bomberos, acudiendo este Cuerpo, en unión de los ingenieros municipales. Un peligro, mayor casi que el fuego mismo, existía, del cual se dieron cuenta los ingenieros al llegar. I, a caldera de la máqui na funcionaba y su explosión era inminente. Entonces, estos distinguidos funcionarios, coa riesgo de sus vidas, se dirigieron á la máquina, abriendo las válvulas á tiempo de evitar una catástrofe mayor. Ja tanto, los bomberos cortaban por tres lados del edificio las llamas, que amenazaban prender en las casas vecinas. Fuerzas de la Guardia civil y de Seguridad acordonan la fábrica, evitando que se aproxime una multitud curiosa que desde el primer instante se agolpó en el lugar del siniestro. El gobernador y otras muchas autoridades se presentaron al primer aviso. En la ambulancia han sido atendidos dos bomberos lesionados: uno, por un ladrillazo, y otro, por haber recibido sobre un pie uaa gran cantidad de madera. que la carga que se ha de echar soore el Tesoio. sea excesiva. Contéstale cumplidamente el Sr. DE TOCA BALXESTER. Habla para alusiones el Sr. AI VARADO. Extráñase el orador democrático de que el ministro de Haeienda haya cambiado de en el caso de esperar otros vemie anos más para resolver el problema en firme. Rectifica el Sr. AL, VARADO, insistiendc en las consecuencias funestas que ha de traer la ley y en la perturbación que se producirá en el período comprendido entre la publicación de las diferencias en la Gacela y el término del plazo fijado para la recogida. Para el orador, no se remediará verdaderamente el mal mientras no se recoja de una vez toda la moneda de plata de cinco pesetas El Sr. IROSAS, abundando en un concepto formulado por el Sr. Alvarado, reduce su rectificación á preguntar al ministro de Hacienda con qué moneda va á cambiar el Tesoro los duros eme han de ser recogidos. El MINISTRO: Bien elaro está: con la del Tesoro. El Sr. 1,1 OSAS: ¿Y cómo, si desconoce las diferencias? Reproducen idéntica pregunta y las mismas dudas los Sres. GARRIGA y SORIANO. Con un duro en la mano, el diputado radical observa la imposibilidad de distinguir la moneda legal de la repudiable. (Mientras tanto, muehos diputados sacan á relucir duros y los examinan también. ree que antes que todo debió perseguirse á! os defraudadores y falsificadores, extremar la vigilancia en las Aduanas y en la costas para reprimir el fraude. Cuanto á nuestra moneda en Marruecos- -advierte el orador, -recogiendo y censurando apreciaciones del Sr. Sánchez Bustillo, qué importa que allí no se deprecie ó desaparezca, más que por las cantidades que puedan refluir á España, por la trascendencia y arraigo de la política de España en aquel Imperio, porque para los moros tiene ttn valor superior al valor real, toda vez que les da idea de nuestrojprestigio, y es como el telégrafo, que mantiene su comunicación con España. El día que la moneda española sufra detrimento ó desaparezca ante los ojos de los marroquíes, éstos creerán que nuestra nación ha caído en lo más bajo. Por esto no se explica ni que el ministro ampare una solución como la que se discute, ni que el Sr. Maura mantenga en su puesto al Sr. Sánchez Bustilio, que va á recargar al Tesoro con una pérdida de más de 300 millones. Concluye el Sr. Sonano dirigiéndose al Sr. Blaura y diciendo que le pierden las malas compañías, y por malos ministros tuvo Siempre que caer. Ahora el ministro de Hacienda es su Mefistófeles, que se empeña en llevarle desde el laboratorio al in fierno. Brevemente contesta el Sr. SÁNCHEZ BUSTILXO, repitiendo manifestaciones suyas anteriores. Sus explicaciones no satisfacen al Sr. SORIANO, que le dice al concluir: -Se habrá quedado tan tranquilo. ¡Adiós Necker! Se da por terminada la discusión de la totalidad del proyecto Al ser puesto á debate el art. i. interviene el Sr. MORET. Extraña que el ministro se presente en el debate como si desconociese el problema, Bstima que no se puede hacer pesar sobre el contribuyente las consecuencias de la situación creada, tanto menos cuanto que el Tesoro ha obtenido de la acuñación de 1 plata 173 miltoites. Cálcala en naos 1.059 millones la plata amonedada. Frente al proyecto, no juzga tan densas las tinieblas que no sea posible apreciar ei qtté proporción circula moneda ilegítima, Al plantear el problema el ministro ante la Tunta de la moneda, el orador entendió criterio en veinticuatro horas, pasando de CONGRESO FINAL D LA SESIÓN DE M DE JUUO DE T 9O LOS DUROS SEVILLANOS El Sr. GARRIGA consume el segundo Xurno en contra. Después de estudiar los conflictos que la recogida habrá de provocar en Marruecos y otros puntos de fuera de la península, juzga censurable que sean los contribuyentes quienes hayan de pagar las consecuencias de la recogida, puesto que ésta habrá de figurar en presupuestos en la partida de gastos, y cree que, en rigor de justicia, los ministros de Hacienda debían ir á la barra, por ser responsables de que el problema se haya planteado con caracteres graves y hayan tomado incremento las falsificaciones. Pronunciase por la desmonetización de la plata y adopción del patrón oro como el mejor y único medio de resolver el problema. Por la Comisión recoge estas observaciones el Sr. GARCÍA DE I BANIZ, que protesta se hagan cargos al Gobierno por lo currido, puesto que todos los ministros de Hacienda se han preocupado seriamente del conflicto que producía la circulación de monedas de cuño ilegal, y el actual ministro ha puesto singular empeño en poner coto á todo ello, abordando el problema de forma que, echando sobre el Estado una carga que sólo correspondía á los tenedores de discos ilegítimos, no sufra perjuicio ni el s comercio ni el público. Concluye advirtiendo que las diferencias de estos duros llamados sevillanos respecto de los de ley son tan difícilmente perceptibles, que ello ha sido la principal causa de que durante largo tiempo no se haya podido resolver el problema. Rectifica el Sr. GARRIGA. M Sr. NOÜGUES, que consume el tercer ínmo eti contra, hace notar que en muchos casos las monedas ilegítimas aprehendidas ¡gor las autoridades no fueron luego las 1 mismas que se sometieron al examen de los peritos. Cree el orador que por el proyecto se da leniasiado margen para la recogida, pues á 1 su entender, el plazo que se fije no debe ex 1 ceder de siete ú ocho días, en evitación de t la enormidad de su Real orden á un proyecto de ley absurdo, en que no se sabe abordar el problema más que gravando el Tesoro con una carga cuya cuantía se recata á la deliberación de las Cortes, porque la desconoce el propio ministro. Apunta los perjuicios inmensos que en el mercado y en los presupuestos habrá de determinar la aplicación de la ley que se discute, y por ello calcula que ahora se agravará el mal cuando se pretendía remediarlo. Nada justifica este apresuramiento de querer sacar una ley para recoger los duros ilegítimos cuando todavía no se han descubierto ni hecho públicas sus diferencias de la moneda de ley, que debió ser trámite previo. Parécenle tan críticos é innecesarios los trastornos que esta ley habrá de producir, que no sabe si es requerido por esos mismos males el deber de las minorías á oponerse á la aprobación de proyecto tan descabellado. El Sr. SÁNCHEZ BUSTILLO contesta al Sr. Alvarado, y resume el debate de totalidad. Estima el ministro que para la eficacia de la ley que se discute bastará con que todosIos Gobiernos cumplan con su deber en este punto. Reconoce que el problema es grave, gravísimo, y declara que desde que tomó posesión de la cartera no ha dejado de pensar en el modo de atajar el mal. Dice que él no ha vacilado en abordarlo, por su resolución de acabar de una vez, á ser posible, con esa vergüenza nacional que representa el haber estado circulando durante más de veinte años, con complicidad de una parte de la nación, una gran cantidad de moneda sin el cuño legal. Considera que la situación del Tesoro permite afrontar hoy esta cuestión tan fundamental, que sin su solución no sería posible acometer ninguno de los problemas económicos ligados estrechamente con ella. Cree que con amparar y garantir el Gobierno la moneda legítima, retirando del cureo la ilegal, nuestras negociaciones con Marruecos tomarán gran incremento. Niega que sean tan enormes las cantidades de duros sevillanos de que haya de hacerse cargo el Tesoro en la reeogida. El Sr. SORIANO. J interrumpiendo: Más de trescientos millones. El MINISTRO: Es posible. EISr. SORIANO: Es probado. Afirma luego el MINISTRO que no son tantos los perjuicios como se anuncian, porque apenas habrá comerciante en Madrid que no distinga á simple vista los duros legítimos de los ilegítimos. (Varias voces: Qué han de distinguir. El Sr. RlUt En la propia Dirección del Tesoro no aeiertan á señalar las diferencias. El Sr. SORIANO también interrumpe, brindando al ministro un duro para ver si conoce su legitimidad. Ha dada urgencia á la presentación del proyecto- -continúa el MINISTRO- -la circunstancia de que las Cortes se van á cerrar. Si en la aplicación de la ley hay responsabilidades, yo las asumo todas. En su coacepto, el tenedor de moneda es quien debía pechar con las consecuencias de la circulación; pero razones de prudencia y de orden moral le han movido á echar sobre el Tesoro la caiga, para que no pese sobre el comercio y el público. Termina justificando su cambio de conducta, puesto que no era lícito seguir en la pasividad de veinte años atrás, ni él estaba