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ABC. JUEVES 23 DE JULIO DE 1908. EDICIÓN 1. PAG. 4. parece o e íeTagrandan embriagándose en la contemplación de las altas rocas, soberbias, arrogantes, desafiadoras y blancas, eternamente blancas. JOSÉ JUAN CADENAS Lucerna. Julio. haría jamás lo que su tío el rey Eduardo, j pues es demasiado altivo para contraer una íeuAa, ni llevaría, como el rey de Ñapóles y el de Serbia, sus joyas al Monte de Piedad. XI Kaiser tiene una idea n uy distinta de lo jne Jebe ser un Monarca, y no cree que un Soberano pueda conducirse en la vida como En empleadillo al que no le bastaran sus emolumentos y tuviera necesidad de empeñar el reloj. El fue el primero en censurar aquellas historias de los préstamos del rey Eduardo, cus cuentas con Sir James Makenzic y con el karón Hirdis, y el espectáculo que dio Rotschild el día que se negó á facilitar más dinero al futuro Soberano... No... El Kaiser a descendería jamás á estas pequeneces, y antes que pedir dinero, el día que lo necesitara sería capaz de cinvei. tar una conflagración europea. Si el Gobierno ahora, con la anuencia imperial, presenta ese proyecto de aumento es porque, indudablemente, el Kaiser no tiene bastante con los 14 millones que en la actualidad cobra. En Alemania se ha hablado muchas veces de los frecuentes viajes que en vida de 3 a reina Isabel hacían sua joyas al Monte i e Piedad de París. Todo el mundo lo saiía, porque ella misma se encargaba de decirlo bromeando. Dos retratos de dos Moflarcas españoles, hechos por Velázquez, solían ir tres ó cuatro veces al Monte todos k s años desde el Palacio de Castilla, y el Monte, que no se corre mucho, ciertamente, daba á la ex Reina 50.000 francos por la pignoración de las dos obras de arte. ¿No lo sabía usted? Pues la reina Isabel decía, siempre que enseñaba á algún visitante los dos retratos, que aquellos Monarcas tenían un gran poder, porque hasta después de muertos corrían cuando era necesario á salvar Castilla NUESTROS GRABADOS I a becerrada de ayer. Por separado damos noticia de la animadísima fiesta taurina que los empleados de la Sociedad General de Tranvías celebraron en la plaza de toros madrileña, y durante la cual obtuvimos la instantánea que aparece en la nágina primera del presente número, p l Rey en San Sebastián. Durante el rápido viaje que acaba de hacer S. M. el Rey á la capital donostiarra, estuvo un buen rato en el Club Náutico, del cual es presidente honorario, siendo recibido á la entrada por los Sres. Pardiñas y Echeguren, comodoro y presidente de la uno, dos, cinco dollars qtie lanza á la circtdacw, Sociedad, se han depositado en las cajas de la Tesorería, sí posibilidad de salir de ellas, una, dos ó cinco pteI J n bigamo. Objeto de todas las conversaciones fue zas de plata de un dollar. ayer en esta corte la denuncia por bigamia Con tal sistema, la total cantidad de plata presentada contra un empleado de tranvías por la circulación representada existe realllamado Ernesto Martínez Moutilla. En este mente, lo mismo que si estuviera en el número o tirmamos la información del su- bolsillo de los particulares, y está aseguraceso. da en su totalidad por la doble garantía del depósito y de la responsabilidad del Estado. pjl centenario de Bailen. A una moneda voluminosa, pesada y sus A las nueve de la mañana tic cuites ceptible de desgastes y mermas se substituúltimo se verificó en Bailen el descubri- ye otra que no pierde valor por estas caumiento de la lápida conmemorativa de Ma- sas, mucho más cómoda y fácilmente manería Luisa Bellido, que hizo famoso su nom- jable en las transacciones. Cuando uno de bre en la batalla Librada allí durante la estos vales se rompe ó se deteriora notableguerra de la Independencia. Aquella mujer mente, el Estado lo canjea, inutilizándolo daba de beber al general Redmg, cuando previamente por otro nuevo. A sí hemos ¡legado á Bale... En la vieja Ba- una granada le rompió el cántaro. Recogió As 1 cuando hace unos cuantos años estu süea aos hemos apeado para revisar el agua en un casco, bebió el general, y ella vo quien esto escribe en los Estados Unilos equipajes... Estos empleados suizos son entonces, volviendo al pueblo, excitó á las dos, no vio en varios meses de residencia correctos, respetuosos, serviciales... Os pre- mujeres á que la siguieran con vasijas para allí ni un solo dollar- plata, siendo las úniguntan si lleváis algo de pago y os creen la calmar la sed de muchos combatientes, como cas monedas circulantes de tal metal las palabra que les dais. Es raro, rarísimo, que así lo hicieron. fraccionarias análogas á nuestras pesetas y después de decirles que no lleváis nada que medias pesetas (aunque no correlativas á pague derechos os inviten á abrir un baúl ó éstas en valor) tma maleta. Podrán creer algunos para quienes esto Un vecino me invita á tomar café, y enconstituya novedad que tal clase de circutramos en la Restauration, una sala enorme, lación monetaria es propia sólo como medilena de gente que devora sendas rebanadas da transitoria y pasajera, á lo cual puede áe pan untadas de manteca... La mayor par- l f N A SOLUCIÓN T. cniqaluzado el pú- contestarse que en el país citado y en te de los consumidores son alpinistas que -blico y atajada (de mo- otros se prolonga sin dificultad, quebrantos -se disponen á escalar las más altas cum- mento no más) la depreciación de la mone- ni molestias durante muchos años dicho bres, hasta aquellas que están aún corona- da, provocada por la Real orden del 16 del estado de cosas. Acaso digan otros que, adedas de nieve, y van convenientemente per- actual, es preciso abordar y resolver con ca- cuado el sistema para aquellas gentes, no lo trechados el morral á k espalda, los gruesos rácter definitivo el problema de cerrar por sería para nosotros, más impresionables é zapatones claveteados de pinchos de acero, completo el camino á nuevas acuñaciones irreflexivos, y á e l l o puede oponerse el el pasa- montañas y el pico... Su equipo pa- clandestinas. Ni esto se logrará, según ayer ejemplo de un país de nuestra misma raza, demostramos, canjeando por moneda legí- mucho más impresionable que el nuestro y rece el de un zapador- minador. He aquí ia primera llamada; nuestro tren tima la ilegítima, ni siquiera con la recogi- en donde existía instintiva enemiga á chanse parte en Sos pedazos: uno continúa á da general de toda la circulante, buena y to los españoles realizábamos, en el cual ha Lucerna, el otro baja á Zurich, y mi vecino mala, para reemplazarla con otra meramente estado funcionando el sistema durante no se marcha en éste, pues se propone llegar acuñada (solución esta última que han indi- pocos meses. Véase cómo y cuando: liasta el lago de Constanza. Ha pretendido cado algunos colegas) pues del propio modo Al reemplazar, en los últimos anos de convencerme de. que yo debía también ir á que se reprodujeron los anteriores cuños, se nuestra dominación en Puei to Rico, Ja moreproduciría el nuevo, y nada se habría ade- neda mejicana, allí circulante, por plata pripresenciar la proeza aérea del Zepellin; pero cuando se ha enterado de que soy viajante lantado. n cial de cuño español, se hizo canjeando ás comercio me ha dejado tranquilo... ¡Oh! Preciso es convencerse de que ninguna toda la de aquella clase existente en la isla El comercio... Estas cosas del negocio soa medida cuya acción haya de ejercerse á por vales como los usados en los Estados posterioriXenárt eficacia para extirpar el mal, Unidos, con la desfavorable circunstancia, muy senas para un alemán... -Pero ¿nos vetemos en París? -me ha sienáo preciso para desarraigarlo medidas en la comparación con éstos, de no quedar preventivas en virtud de las cuales se cree en el país la moneda recogida, que se remedicho al despedirnos. ¡Ya lo creo que nos veremos! Aunque no un estado merced al cual las acuñaciones saba á Madrid para ser reacuñada y nuevasea asas que para que continúe contándome fraudulentas no tengan posibilidad de en- mente canjeada por dichos vales. Las mula vida del inventor del Zepellin y los apuros trar en el mercado; constituir nuestra cir- chas personas que en España viven de las del Kaiser. Me ha dado una tarjeta, se ha culación monetaria de modo que aquéllas entonces residentes en aquella isla pueden jraesto las botas debajo del brazo y ha su- no tengan razón de ser; en suma, ni amena- atestiguar que en brevísimos días se realizó bido en el vagón del tren que le conduee á zas ni temor á las penas deben ser las ar- aquel canje sin dificultades ni entorpc imas que contra las acuñaciones privadas mientos, no obstante los obstáculos qu á Zurich... Yo me proponía dormir ahora; pero es de empleeemos, pues hay otra mucho más po- ello oponía el ser Puerto Rico UKO de las día y allá en el horizonte comienza á dibu- sitiva: cegar la fuente de los beneficios que países donde la población se halla más diseindustria jarse la larga cadena de los Alpes... El tren con esanoilegítitima un estado se realiza. minada y alejada de los núcleos urbanas, y Cuanto sea crear monetario salva rápido la distancia que nos separa de iue por sí mismo oponga infranqueable ba- no sólo de esto, sino de que se pasó de la irla trímera colosal montaña, y las pupilas dilación plata á la circulación papel sin I rrera ai fraude resultará candidamente ineficaz. ¿Pero hay medio de llegar á tal estad Ya lo creo, y es muy extrao linario que no tratándose de ninguna novedad, sino de cosa practicada con excelente resultado en diversos países, nadie haya hablado d adoptar tal camino. Precisamente por no sel el remedio que á proponer vamos invenciór nueva de ningún arbitrista de momentc tiene mayor valor, pues en asuntos moneta ríos deben mirarse con prudente cautela laj recetas nuevas. Por diversas causas de las que noy no ¡compelen á nosotros adoptaron los Estados Unidos la decisión de recluir en duro encierro sus piezas de dollar plata, recluyéndolas en los sótanos del Tesoro ó Tesorería como allá dicen, lanzando á la circulación en lugar de dichas monedas, no billetes d Binco garantizados por reserva metálica que no alcanza á cubrir sino una parte del valor fiduciario en ellos estampado, sinc por vales nacionales (silver- certificate) en los que el Estado declara que por cada vale di L PROYECTO DE RE COGÍ DA D E LA NEDA