Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
CARTAS A FLORA PERDONANDO- Cuando me disponía á r empezar la enumeración de las cosas prosaicas y vulgares que deben preocuparte si quieres organizar bien la casita para vivir tranquilos y contento recibo tu. carta, en la cual me dices que has sufrido un gran dolor. Aquellas malas pécolas á quienes serviste con tanta nobleza como generosidad te han calumniado, y al escribirlas afectuosa y sentida han tenido la grosería- de devolverte tu carta fingiendo no haberla leído. Tu primer impulso ha sido referir todas sus pasadasj hazañas á quien debiera saberlas; pero después me dices que recordaste misconsejos, y sobre todo, qtte la sombra de tu buena madre llenó de luz tu entendimiento y aquietó tu espíritu. Sí, perdónalas; no saben lo que se hacen; es más: no han sabido nunea lo que se han hecho. No las envidies nunca, compadécelas. Viven, han vivido y vivirán en otra esfera, de la cual debes huir siempre. Tú las creíste buenas; desgraciadamente, no lo son; porque los buenos demuestran de algún modo su bondad. Cierto que la vanidad, el orgullo, el ansia ensoberbecedora de agradar á todos, de dominar y de lucir las obligó desde niñas á vivir en una atmósfera de mentira y de indolente pereza que las conduce á la disipación. Adoptan lo puramente externo en todo, creyendo engañar nos con las apariencias; y como fiagen lo decoroso y correcto en público, fitígen la fe que no sintieron nunca; pero, seguramente, cuando se hallen solas se aterrarán al verse por dentro de pecho, la muerte puede sobrevenir rápidamente. Es preocupación vulgar atribuir estos fenómenos á la dentición, creyendo conveniente la expulsión de la llamada baba por evacuaciones repetidas. Error funesto, el cual debe combatirse No es menos importante la medicación purgante de que abusan muchas madres. Los calomelanos, por ejemplo, cuyo uso se ha extendido en muchas familias, no deben ser propinados al niño rin expresa indicación medica. Vale más en ocasiones un buen régimen á todos los preparados farmacológicos conocidos. MEDICIONES DEL NIÑO C egún Sutils, he aquí el resultado ce sus observaciones durante los dos años primeros: CIRCUNFERENCIA DEL PECHO Circunferencia media. Crecimiento mensual. Nacimiento... 0,324. metros 0,000 metros 1 mes. 0,031 0,355 2 3 4 5 6 8 9 xo 11 12 13 14 1 5 16 17 18 19 20 21 22 23 54 No te preocupe jamás lo que digan de tí, iiempre que no haya motivo formal para ello. Ahora bien; si por accidente crees que obraste mal, pon remedio inmediato al daño que á tí misma te hiciste. Esas gentes sienten singular delectación en buscar los defectos y miserias ajenas y las difunden y propagan, sin duda para alejar la atención ae los demás de las propias, que tarde ó temprano se descubren. Perdónalas, pero no las olvides. Sus desaciertos deben servirte de ejemplo y perpetua enseñanza. Así como nosotros, los médicos, recordamos en todo momento cuantos enfermos vimos, esos casos sociales son muy instructivos; repito que no deben olvidarseAdemas, el tiempo se encarga siempre de proporcionarnos una sabrosísima compensación á nuestros desengaños y penas. Consiste en que las circunstancias nos ofrecen oportunidad de devolverles bien por mal, y el perdón que otorgamos de corazón nos produce entonces magníficos réditos. Vivamos perdonando y pidamos á Dios que perdone á los que nos hicieron mal. 0,380 0,400 0,414 0,424 o,434 0,443 O.452 0,460 0466 0,471 0,476 0,481 0,486 0,490 O,494 o,497 0500 503 0506 0,508 0,510 0,512 0,025 O,O2O 0,014 OjOIO 0,010 0,O09 0,009 O,OO8 o.oo ó 0,005 0,005 0,005 0,005 0,004 0,004 0,003 0,003 0,003 0,003 0,002 0,002 0,002 0,002 s LA OFTALMÍA EN LOS NIÑOS p l distinguido oculista de Valladolid don Emilio Alvarado redactó una cartilla higiénica referente á lo peligros de la oftalmía purulenta de los recién nacidos, trabajo dedicado á las madres. Es tan importante este asunto por la trascendencia social que enl. raña, que reprodutimos los principales preceptos: i. La oftalmía purulenta de los recién nacidos es, según todas las estadísticas del mundo, ana de las enfermedades que dan mayor contingente de ciegos. 2.0 Se manif esta casi siempre del segundo al cuarto día del nacimiento, algunas veces antes, raramente después. 3.0 Se caracteriza por una hinchazón más ó menos interna de los párpados y por la secreción de un pus blanquecino ó ama rillento que fluye en mayor ó menor cantidad 0 cuando se entreabren los ojos. 4. I a causa más frecuente es la infección producida por el contacto de los ojos del niño con las secreciones anormales del aparato genital de la madre. 5. Si no se presentan los niños al médico para que sean tratados tan pronto como aparecen los primeros síntomas, el pus, en eontacto de la córnea ulcera esta membrana y llega á destruirla por completo en pocas horas, haciendo imposible la curación. Por el contrario, la oftalmía se cura casi siempre cuando se emplea desde el principio un tratamiento racional. 6. Esta enfermedad es extremadametíts contagiosa y adquiere mucha más gravedad en las personas mayores. 7. Para prevenir la oftalmía es de absoluta necesidad que las madres, aun cuando estén completamente sanas, extremen los cuidados de limpieza antes y después del parto. 8. Las personas encargadas de la asistencia de la madre y del recién nacido, se jabonarán y lavarán las manos con agua callente, previamente hervida, antes y después de tocar á cualquiera de los dos. p. Inmediatamente después del nacímiento, lo primero que debe hacerse es limpiar las cejas, la piel y el borde de los párpados del niño con una bolita de algodón empapado en agua tibia, secando ea seguida estas partes con otra bolita de algodón ó con un trapito muy fino y limpio. 10. No se sumergirá la cabeza del niño en el agua donde se haga la limpieza del resto del cuerpo. 11. No se emplearán esponjas para nada) y se quemarán en seguida los objetos de poco valor que se hayan utilizado para la limpieza. 12. Las ropas sucias se retirarán inmediatamente de la habitación de la parida y se echarán en agua hirviendo. 13. Tan pronto como se inicie la enfermedad vse llamará con urgencia al médico, y mientras llega éste se lavarán frecuentemente los ojos del niño con agua tibia, previamente hervida, no dejando que permanezca en los ojos ni un momento la más pequeña cantidad de pus. 14. No escuchar á nadie que trate de quitar importancia á la enfermedad, y mucho menos á los ignorantes que creen favorable la supuración (el más grave de todos los síntomas) y aconsejan como único tratamiento el lavado de los ojos con leche del pecho de la madre. Ni aun el mismo médico puede algunas veces, á pesar de los grandes medios de diagnóstieo con que cuenta, distinguir cuándo una oftalmía revestirá la forma benigna ó la grave. DICHOS Y HECHOS rrible campaña emprendida por Napoleón en Rusia, al llegar á Moscou, el emperador ordenó evacuar la Inclusa para convertirla en cuartel. Sa médico, Desgenettes, le dijo: Señor, ¿queréis imitar á Herodes y renovar la deollaeión de los inocentes? El conquistaor desistió de su idea y se respetó el asilo. A GUERRA Y LOS NIÑOS Durante la te- LA SALUD DE LOS NIÑOS produce trastornos gastro- intestinales de positiva gravedad en los niños, los cuales sucumben en gran número. La diarrea es un verdadero azote de la infancia. La causa más insignificante la provoca, y si no se pone remedio en los primeros moaiuitos, ebpeciaiVmsiite en ios niños abuso de bebidas En estos días, yellos enfriamientos heladas, de frutas bruscos f ONCURSO DE PREMI OS La Sociedad de higiene de la infancia de París abre un concurso para premiar la mejor Memoria con el siguiente