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A B C SÁBADO 18 DE JULIO OE 1908. EDICIÓN 4. SPAG. 8. está lo que se refieie á las obras públicas, objeto de una legislación especial. Y cuanto á los tributos y percepciones, en este proyeeto esta todo ello bien determinado. Se defiende de ciertos cargos del Sr. Cambó cuando decía que el Gobierno tenía trocados los papeles con las minorías, que actuaban de fuerzas conservadoras, y se extraña de esta afirmación porque era natural que 1 ideal de la reforma estuviese encarnado y claro en la propia ley orgánica y ello no podía ser tomado como oposición. Encomiando la maestría con que el señor Cambó lia expuesto sus ideas, advierte que esto no le exime de las dificultades con que atajan el camino las impurezas de la realidad. Cójala pluma y concrete en forma esos deseos, y verá cómo encontramos baches, lagunas, que son naturales y lógicos cuando una aspiración ó iniciativa de esta índole se ha de convertir en hechos. El Sr. CAMBO, al rectificar, dice que en lo substancial del tránsito los hombres de la oposición están en perfecto acuerdo. El Sr. MAURA abunda en lo que ya tiene manifestado sobre la expropiación forzosa. Advierte las grandes y graves dificultades que ofrece la liberación del recargo del 16 por 100, porque este problema de la instrucción y sus atenciones hay que abordarlo del todo y de una vez. -Conc uye reconoc eudo que la influencia de la pluma es tal, que lo que parecia más sencillo, al tratar de aprisionarlo sobre el jiapel. casi escapa por difícil. El Sr. MORET habla para alusiones. Justifica su intervención y la importancia que entraña este punto del proyecto. Entiende que la hacienda municipal tiene que ser abundante y rica para poder subvenir á todas las necesidades que ha de tener encomendadas. Dice que hay que dejar las cosas de manera que se libre al Ayuntamiento de toda herrumbre y de toda plaga y evitar que en la operación quirúrgica que se vaya á hacer no quede suelto ningún punto de sutura para que por él no se reabra la herida. s Ocúpase del impuesto de consumos y para í u atención en la desgravación por especies. Advierte cómo la libertad política que se va á otorgar á los Municipios ha de costar inuclios, muchísimos millones al Estado. Y á esto 110 podrá cerrar los ojos el presidente del Consejo. Antes de pasar adelante, para conocer á foiido la reforma, tenemos que desentrañar no solamente lo que escrito se nos muestra, sino, como en el itinerario del viajero, de dónde se parte, por dónde se pasa, adonde se llega. Por ello cree absolutamente indispensable que asista á este problema del proyeeto y del debate el propio ministro de Hacienda, para afirmar las garantías que son menester. En la substitución de los 55 millones nos ha separado del Gobierno á nosotros, porque el Gobierno la ha buscado de una manera práctica y nosotros de una manera genérica, porque lo que más importa es garantir la riqueza pública contra cualquier detentación ó estancamiento dentro de la vida local. (Aprobación en los escaños de liberales, demócratas y solidarios. Seguidamente de terminar su discurso el Sr. Moret, se suspende el debate y se levanla la sesión. rf SESIÓN DEL DÍA 18. DE JULIO DE 1908. pfmpieza á la hora de costumbre. En la presidencia, el Sr. Aparicio; en el banco del Gobierno, los ministros de Gobernación, Marina y Fomento. Es aprobada el acta en votación ordinaria. RUEGOS Y PREGUNTAS Pide el Sr LXORI NS que, conforme á la ley de Protección á la industria nacional, se construya en la fábrica de Trubia la artillería gruesa que se necesite para la escuadra. A ello excita al ministro de Marina, diciéndole que tiene el deber de anteponer la industria española á la extranjera. El general FERRANDIZ se excusa de no poder sustraer construcciones á las fábricas extranjeras, porgue él cree que la fábrica de Trubia no está e ¡i condiciones de servir artillería gruesa á las necesidades del Ejército y la Marina. Interviene el Sr. MAGIA para defender la industria en Trubia, y censura duramente al ministro de Marina, cuyas aptitudes y espíritu patriótico salen malparados. Rectifica el general FERRANDIZ, interrumpiéndole frecuentemente el Sr, HACIA. También rectifica el Sr. LL ORENS. El diputado tradicionalista se extraña de que un ministro cuya gestión en Marina es uu puro fracaso crea y afirme que no tiene condiciones para construir artillería la fábrica de Trubia, que ya la construyó. No quiera S. S. que tal declaración de ineptitud sea escudo para ocultar la inepcia é insuficiencia de nuestros marinos. Más lógico hubiera sido S. S. trayendo á España capitanes de buques ingleses que instruyesen á nuestros marinos en el manejo de las piezas de los buques que le fueran confiadas, para que no se repita el caso del glorioso combate de Santiago de Cuba Habla de otras previsiones y soluciones patrióticas que se le ocurrirían á un Gobierno y á un ministro que tuvieran en la cabeza algo más que serrín. Fíjase en la predilección que ante la construcción de la escuadra muestra el ministro por una determinada casa inglesa; pero se lo explica porque el general Ferrándiz cuenta anticipadamente para sus actos con la irresponsabilidad, casi semejante á la del jefe del Estado. El general FERRANDIZ defiende á los marinos de los cargos que contra ellos se deducen de palabras del Sr. Iyloréns, y dice que él pasa por que se crea que no tiene sino serrín en la cabeza. Insiste en que la fábrica de Trubia no puede construir artillería gruesa. El Sr. I,I,O RENS puntualiza sus cargos. Si hay desconfianza respecto de Trubia, ¿qué confianza pueden inspirar los oficiales de la Armada, entre los cuales no hay uno que haya dirigido un barco de 15.000 toneladas? Las acusaciones que pesan sobre la Marina española con motivo de lo de Santiago de Cuba, búsquense en los folletos que corrieron por Europa y que habían salido de plumas cié generales de la Armada. INTERPELACIÓN SOR 1 ANO I, a 6 primeras palabras del diputado radical son para hacerse cargo de la desairada situación en que una pregunta del Sr. 1,1o réns ha dejado al ministro de Marina. Concreta, al fin, el objeto de su interpelación, que no es otro que esclarecer qué parte ha tenido el ministro de la Gobernación en los ataques rudos que su secretario particular ha dirigido en la Prensa al señor Besada. Pregunta al Sr. I, a Cierva si es cierto que al aludido Sr. Fernández le ha sido expedida la cesantía. El ministro de la GOBERNACIÓN: No hay nada de eso, Recoge esta declaración el Sr. Soriano para mostrar estupor porque siga al lado del Sr. La Cierva, y éste alardee de ello, un empleado y secretario que ha acusado de inmoralidad á otro ministro. Manifiesta que él no ha de seguir en esta ocasión los procedimientos clandestinos y repugnantes á que apeló u n tiempo el señor I a Cierva para traer á las Cortes indig- namente cosas y detalles de la vida pnvada, conversaciones oídas detrás de una mampara del Gobierno civil, etc. En este ambiente en que el Sr. I, a Cierva se ha movido siempre, yo era ayer el acusado sin pruebas y por pasión mezquina, y hoy lo es el Sr. González Besada. Cita las acusaciones publicadas en la Ga ceta del Norte y en un periódico de Murcie por el secretario del Sr. I a Cierva, y declara que, por lo mismo que él tiene un justü concepto de la honorable integridad del ministro de Fomento, juzga calumniosas las imputacione que se le han dirigido. Relata el proceso de esta cuestión, y vt en la perplejidad del ministro para contes tar si el Sr. Fernández estaba en su secretaría síntomas claros de que no era tan aje no á las acusaciones de Miguel Peñaflor. ¿No lo conocía S. S, Yo le recordaré sil historia. Relata seguidamente que fue eoncejal eti 1 Murcia cuando el Sr. I, a Cierva era a cride en aquella capital; que con el Sr. Cierví vino á Madrid y convivió con él, otorgándole favores primero, llamándole luego á su secretaría particular en el ministerio de Instrucción pública y llevándole hie o á Gobernación, fg (Continúa la sesión. PARA. TERMINAR pefiaflor- el corresponsal de la Qiuc 1 leí Norte, de Bilbao, y autor del artículo del que tanto se habla estos días, 110 caribe una carta sincerándose y pioteslaudo de que pretendiese aludir para nada á A 1 C. 5 Ciertamente que no citó el nombre de este periódico. Pero escribió frases como las siguiomcs ElSr. González Besada- -cuyas buci at cualidades, apaite de lo que voy á d c- ir reconozco- -es el ministro de los periodistas Cuando le rodean éstos está en sus glorias Cuando le escriben sueltos y atlíenlos encomiásticos se considera inmortal Creo -HI cerameute que no hay ministro quv; tenga menos segura que él a cartera, se le irí 1 de las manos ó la tiraría airadamente en cuínto media docena de periódicos se le pu- ie rau de uñas. Su vida tiene que de li i- c entre el aplauso y la adulación. Cierto es que estas adulaciore, y mimos no son desinteresados. Eos periodistas somos, por lo general, hombres de ideas, pere con ideas solamente no se puede vivir, llty que añadirlas algo más substancioso- destinos temporeroSj colocaciones permanentes, obsequios, subvenciones ó comisiones. si se va tirando de esta picara vida! ¿Ivas subvenciones motivan las alegrías de que al principio se habló. El Sr. González Besada ha repartido unos miles de pesetas entre periodistas: A éste, 3.000; á aq- él, 1.000; á Fulano, Zutano y Pereucejo, 750 pesetas. Después ellos, como las saüsfacciones no sólo no pueden ocultarse, sino que además son comunitativas, cuando escriben en sus periódicos y uonibran al dispensador de la merced lo encuentran siempre bueno, amable, cariñoso, trabajador, acertado, discreto, con la discreción, acierto, laboriosidad, amabilidad y bondad de las 3.000,1.000 ó 750 pesetas; y á su vez el señor ministro se olvida de que antes de leerlos ha pagado espléndidamente los elogios que le tributan. De esta suerte, periodistas y ministro son felices á poca costa personal: paga el país. Como se ve en estas líneas, se habla de periódicos y de periodistas que han recibido dinero del Sr. González Besada á cambio de aplausos y adulaciones. Pues bien; nosotros hemos aplaudido j elogiado actos del Sr. Besada por entender que lo merecían, y nosotros no tenerio, el hono üe conoce persoTiílmeste 1 sadd ni de habe cambiado o n labra.