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A B C VIERNES 17 DE JULIO DE f 908. EDICIÓN 4. PAGproposiciones de ley. La Cámara toma en consideración varías RÉGIMEN LOCAL Reanuda el Sr. CAMBO su discurso, resumiendo los principales puntos de su diseurso del miércoles. Expone la fórmula de redacción, que él cree más conveniente al artículo adicional. Estima necesario que se cancele la hipoteca que pesa sobre el recargo del 16 por 100 de la contribución territorial, para resolver el problema de las atenciones de primera enseñanza; que las Diputaciones rebajen proporcionalmente sus contingentes, haciendo el tránsito á que la ley se refiere en cinco años, al cabo de los cuales quedaría realizada la obra de restauración de la Hacienda local española; que el Estado vaya renunciando á aquellas percepciones que hoy disfruta y que estorbarían eldesenvolvimiento de la hacienda municipal. Sólo asi quedarían holgados y en condiciones no sólo las haciendas de los Ayuntamientos, sino las de Iás Diputaciones, y pensad que ni unas ni otras Corporaciones se mancotnunarán sin hacienda dotada Esta obra, que para realizarse necesita varios años, no puede ser obra de partido; en ella hemos de colaborar todos; ni puede ni debe intentar aplicarse hasta que la reforma esté terminada. Es más, yo creo que esta reforma será la muerte de ese Gobierno y de ese partido que la inicia; pero será muerte gloriosa, porque habéis hecho una obra nacional. Todos los que gobiernan y los que han de sucederles tienen que pensar en que el más grave mal será dejar la tibra á medio terminar, sin espíritu de continuidad, expuesta á un cambio de orientación. Por esto es mayor la gravedad de que en los puntos culminantes de la reforma no se llegue á una fórmula de concordia, porque, ó tendrían que aplicar una obra que en gestación habían repudiado, ó trastornarían al país interrumpiendo esta transformación beneficiosa. Protesta de que su intervención en el debate obedezca á espíritu de pedantería. Preconiza la necesidad de tener un criterio de conjunto sin perder la realidad de los detalles que encarnan y completan la orientación para hacer la reforn eficaz. El problema del arreglo de las. haciendas locales es un asalto al Tesoro, y con él se dará satisfacción á las más urgentes necesidades y obras de las poblaciones, á los grandes servicios de instrucción, fomento y de riqueza que tanto importa atender si España ha de marchar de cara al progreso. Evoca y enaltece la memoria del Sr. Villaverde, que en tal forma entendió su plan financiero y la base fundamental de los problemas nacionales, Estamos en uno de aquellos momentos en que no es lícito dejar de pedir el concurso de todos, ni nadie el derecho de negarlo jpara esta obra de reconstitución total de la vida española. Esta obra de restauración de los grandes servicios referidos no ha de realizarla sólo el Estado, sino que ha de buscar auxiliares para simplificar el problema, pidiendo la cooperación de todas las fuerzas y manifestaciones de la vida local y aliviando al Tesoro de grandes agobios. Hay en España Municipios aptos para constituir los nuevos organismos que han de mancomunarse con unidad espiritual, con unidad de acción, para cooperar potentemente á la vida del Estado. Y para esto queremos la mancomunidad, y para esto hemos venido aquí los representantes de la Solidaridad. No para destruir fuerzas nacionales, sino para que se constituya una unidad nacional interna que arranque déla propia entraña de los pueblos. De aquí que para ello sea indispensable el concurso de todos. Yo tengo la seguridad de que el nació de mancomtmidacf, sí ésta llega á constituirse en Cataluña, no lo celebraremos con este Gobierno, sino con yosotrcs (á los liberales) sOjalá fuese la vida local en España taa intensa que el Estado se abstuviese en muchas cosas en que hoy su acción pesa, parque ello demostraría que había en España una explosión de fuerza y vida locales fecundas. Suprimidos el contingente provincial y el cupo de Consumos, los Municipios se verán en situación de desahogo extraordinaria. En cuanto á las Diputaciones, debemos pensar si han de seguir siendo lo que hasta ahora ó se han de convertir en lo que yo he llamado un gran núcleo de cooperación española. Para que dejen de ser un organismo de corrupción y se truequen en elemento beneficioso es preciso que tengan hacienda propia y suficiente. Yo creo que las mancomunidades de las provincias pueden ser en su desenvolvimiento un gran éxito para la obra que se trata de emprender y para la vida de nuestro pueblo. s Mucho se ha hablado de las mancomunidades; sobre ellas han llovido acusaciones, que yo suscribiría si las mancomunidades fueran lo que creían quienes escribieron aquélla; pero precisamente todo lo que se ha hablado nada tiene que ver con el espíritu que alienta en las mancomunidades del proyecto. Recuerda los dos criterios que apuntaron sobre este punto, el de los solidarios y el de la minoría democrática. Dice que nunca pensó que las aspiraciones de la Solidaridad en este punto tuvieran en frente á ninguna fuerza parlamentaria, y menos se explica que hombre de tan brillante historia autonomista como el señor Moret se asuste de lo que en el proyecto se consigna, como tampoco habrá quien no sienta estupor al ver que ¡sólo por temor á esas mancomunidades, se haga al proyecto una obstrucción como la que se está haciendo. El día que el pueblo abomine del régimen parlamentario, el día que vea que sus aspiraciones no cuajan eu el Parlamento, hará ver que el Parlamento no es su órgano adecuado y lo buscará por caminos que los que los que amamos la libertad no podemos desear. El Sr. MAURA contesta al Sr. Cambó. Recuerda el presidente los trabajos que en el curso de la discusión, hará un mes, inició el Gobierno cerca de todas las fuerzas parlamentarias para llegar á una coincidencia de pareceres, á una fórmula en que se concretase el criterio y sentir de todos para marchar adelante y llegar al fin sin tropiezo. Y todos sabéis que, contra mi voluntad, hasta aquí no cuajó el propósito. Invita á las minorías á examinar el problema en los términos en que está planteado, y 110 perder el tiempo con discursos elocuentes, pero que no convergen ¡en nada que pueda ser incorporado ni mejore el proyecto. Pondera la trascendencia de la liquidación y restauración de, la hacienda municipal, acabando con el embrollo en que la situación de ésta ha vivido y vive. Lee párrafos y artículos de la lev para marcar que nadie dudará de que el ideal de la ley es claramente separar la hacienda municipal y la vida local de la acción tributaria. Explica por qué en el proyecto se adoptó el temperamento de colocar el contingente provincial como fuera del cuerpo de la armazón de la ley y sólo se aceptó coma mera transición; pero luego en el dietamen, por virtud del debate, se consigna su supresión. Ante el ideal de la ley hay que optar por uno de los dos procedimientos que se nos ofrecen sUiios afirman que la ley será errónea, peligrosa, mientras no se decidan por el legislador las relaciones entre el poder local y el contribuyente; de otra parte se reconoce á los Ayuntamientos autorización para fijar dentro de la ley los arbitrios. E 1 proyecto está en condiciones de permitir á cada entidad local una diversa aplicación de sus ingresos, conforme á sns necesidades. No se explica cómo se haya despertado ahora en los diputados la ambicióla áeí acierto; porque en dos proyectos sobre reforma local presentados á las Cortes, y que no son el de 1903, no se hablaba palabra de hacienda municipal, y entonces no lo cebaban de menos, y en este proyecto, en que se dedica á la hacienda local la atención debida, se agrupan para combatir el proyecto y no dejarlo pasar. Fija su atención en la redacción def artículo 173 y coteja este artículo como está puesto á debate, incorporado á él lo acéptame, con la fórmula propuesta por los prohombres de las oposiciones. Extráñase de que el Sr. Cambó coincidiese ayer en un punto con el Sr. Ríu, tanto más cuanto que lo por ellos defendido no estaba en la fórmula de las minorías. Ocúpase detenidamente en lo que afecta á la expropiación forzosa, impugnando la doctrina y pretensión expuestas por los Sres. Ríu y Cambó, poniendo de relieve las dificultades que se ofrecen para defiair la apreciación de las propiedades afectadas por las reformas urbanas. No comprende cómo para combatir el proyecto se saca á cuento los recargos de las contribuciones directas, cuando éstos están incorporados á la hacienda municipal y verdaderamente afectan á las provincias, no á los Municipios. Declara que la supresión de los cincuenta y tantos millones de cupo del Tesoro- -propuesta por el Sr. Cambó- -es para estudiada con gran parsimonia por quien se arriesgase á ir á ello. Cuanto á los recargos, explica las razones que tiene el legislador para na levanta mano de esta ley; que no son precisamente tan sólo los recargos directos los incorporados á la hacienda local, sino que sobre ellos pesa lo que el Sr. Cambó señalaba respecto de las atenciones de primera enseñanza Rechaza lo propuesto por el Sr. Cambó como base de transición del régimen vigente al nuevo. Se reserva recoger otros puntos, porque ha de hablar algaaa que otra vez en el curso de la discusión. Y concluye diciendo que si el Poder público no se propusiera persistir en la reforma, mejor le sería dejarla. Porque de ella han menester todos los órdenes de la vida nacional, y es fuerza que la reforma aliente en un espíritu de continuidad. Si se van unos Gobiernos, la prosiguen; otros. (Aprobación en la mayoría. Se suspende el debate y se levanta la sesión. SESIÓN DEL DÍA 17 DE JULIO DE 1908. r j s abierta á las tres y media por el señor Aparicio. Están presentes los ministros de Gracia y Justicia, Hacienda, Gobernación, Fomento é Instrucción pública. I, a Cámara se ve más coneut rida que de costumbre. Es leída y aprobada el acta. RUEGOS Y PREGUNTAS L, os Sres. TORRES GUERRERO y ROMERO dirigen ruegos á los ministros de Estado y Hacienda. Ocúpase el Sr. MORET, con tan apagada voz que no se oye, de la cárcel de mujeres de Madrid, lamentándose de la deplorable situación de ila misma y de sus servicios.