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A B C JUEVES 16 DE JULIO DE 1908. EDICIÓN 3. a PAG. x de la moral; todo lo demás son matices y gradaciones. La moral kantiana- -que es la snoial protestante- -enseña que un precepto óebe regir: para todos, en todos los lugares y en todos los tiempos. La moral relativista dice que en la aplicación de un precepto fieben considerarse diversas circunstancias: jel lugar, el tiempo, la persona, etc. La priinera es una moral inflexible, dura, bárbara, inhumana. La segunda es una moral misericordiosa, dulce, comprensora del corazón humano. La primera tiene dos formidables Sostenedores: el protestantismo y el- kantisjno. Contra la segunda- -y haciendo una pbia profundamente liberal, progresiva y Humanitaria- -reaccionaron y combatieron nuestros casuistas y moralistas de los si glos xvi y XVII. dentes honorarios, dos vicepresidentes, varios vocales, un par de secretarios, cajero, bibliotecario, etc. etc. todos ellos con pingües sueldos, y disolvióse la reunión después de haber levantado acta. El Sr. Azcárate- -a lo que entendí- -se colocaba del lado de la moral relativista, que él llamaba social. Al hacer esto- -él, espíritu Universitario, educado en el kantismo- -daba pruebas de una gran independencia fle espíritu. Más adelante en su discurso, el Sr. Azcárate se mostró partidario de una educación que no prejuzgue nada. que ofrezca á ios cerebros simplemente la base sobre que pueda asentarse la especulación posterior, sea de un color ó sea de otro. El discurso del Sr. Azcárate fue escucüado con mucho interés. Con el mismo interés se escucho el del Sr. Cambó. El orador solidauo hizo una larga oración; quedó, con todo, en el uso de la palabra pa! a hoy. El Sr. Cambó es un oraáor extraoiuiaario. Ni su oratoria ni la del Sr. Maura tienen nada que ver con las oratorias románticas que han dominado aquí durante nuestro siglo xix. Tiene el Sr. Cambó una gran sobriedad, una gran precisión y- -aunque haya heciio el orador solidario profesión de inisología- -una gran lógiea. Aunque las ínateria que ayer ti ató el Sr. Cambó no tenían nada de pasionales, tal era el rigor dialéctico y la limpidez del concepto, que la Cámara no e distrajo ni un solo instante. Habló el Sr. Cambó de las haciendas municipales y a go de las mancomunidades. El lector podrá ver en otra parte extracto de lo que dijo. Los dos principales temas que restan dei proyecto están ya puestos á discusión. ¿Se discutirán ahora ampliamente y podrá el proyecto ser aprobado en plazo más breve de lo que se creía? ¿No dirá nada á los obstruccionistas la seriedad, la reflexión y la sinceridad con que ayer, contrastando con los días anteriores, discutió la Cámara? AZOR 1 N CUENTOS ILUSTRADOS fír A los pocos días un tierno gazapillo llegó presuroso y jadeante á la madriguera del gran conejo, presidente de la asociación, al cual dijo, llorando amargamente: Señor, vengo á reclamar auxilio; mi pobre padre acaba de caer en un lazo; corramos á salvarle. -P, oco áfpoco- -contestó el presidente; -las cosas deben hacerse bien y con arreglo á los estatutos y reglamento de nuestra asociación; ve á la madriguera del secretario y dile de mi parte que avise á los individuos de la junta y que vengan en seguida todos á mi despacho. Gracias á la velocidad de sus patas y á que en cada reunión se cobraban dietas, los individuos de la junta se reunieron en poco tiempo. Aunque el gazapillo no tenia voz ni voto, la impaciencia y el a. mor á su padre le hicieron meterse en la sala de juntas y gritar: -Señores, ha llegado el momento de que esta asociación dé pruebas de su existencia; un compañero vuestro, un honrado padre de familia, en este instante forcejea inútilmente por desasirse de un lazo; corramos todos sin perder un momento. En efecto, se nombró una comisión inspectora, que marchó corriendo á ver al conejo apresado, y después de discutir algún tanto convinieron en que necesitaba los auxilios de la junta. Volvieron á ía madriguera presidencial, y así se lo hicieron presente al gran conejo. ¿Corramos! -volvió á decir el gazapillo. ¡Corramos! -repitieron algunos de los vocales. -Todavía no- -replicó el presidente; -procede el nombramiento de una comisión gestora, compuesta de los más forzudos y hábiles conejos de este coto, á los cuales acompañarán dos vocales de esta junta y el secretario para levantar acta. g: Nombrada la comisión gestora, reunidos sus individuos, corrieron al lugar del coto donde habían dejado al conejo dando desesperadas sacudidas; pero uo llegaron; tuvieron que detenerse á buena distancia, pues el eazador furtivo ya estaba metiendo en el saco al conejo estrangulado. -Paciencia, hijo mío- -dijo el presidente al gazapillo; -indudablemente nuestro reglamento no es perfecto, y tu pobre padre lia tocado las consecuencias; pero mañana mismo convocaré á nueva junta para reformar los procedimientos que en lo sucesivo conviene seguir en casos análogos. Se reunió la junta al dia siguiente; más dietas, y, por única reforma necesaria y trascendental, acordaron que, de allí eu adelante, toda petición de auxilio á la asoeiación fuese dirigida al presidente por esarito y en papel sellado, á fin de que constase como antecedente en el archivo. MELITÓN GONZÁLEZ INFORMACIÓN POLÍTICA LO DE AYER TRAMITES OFICIALES í p n lugar fresco y muy ameno se reunió r gran número de conejos. El más decidido se colocó en el culmen de un altozano, y así dijo al conejil auditorio: -Queridos compañeros: El señor marqués dueño de este gran coto hace mucho tiempo que no viene de caza porque se encuentra delicado de salud, y en cuanto á sus Jhijos, prefieren el deporte de matar gente con el automóvil al de cazarnos á nosotros con escopeta; los guardas y sus familias ya están ahitos de nosotros y tienen nuestra carne aborrecida; por estas razones hace más de dos años que no se oye- -Dios sea loado- -un tiro en estos contornos, y nuestra vida se deslizaría plácida, este soto ¿sería la Arcadia del cunicuü pardi si no fuese por los malditos lazos con que los cazadores furtivos nos persiguen. ¡Unámonos, queridos hermanos! Imitemos el proceder de los hombres. Formemos una asociación para defender nuestras vidas... Y a- í lo hicieron llenos del mayor eutusiñ i- ¡io. Ií imitando á los hombres, nombratoa an presidente efectivo, algunos presí- -Antes de eso- -contestó el presidenteprocede que se nombre una comisión inspectora, la cual, trasladándose al lugar del suceso, vea y examine con el debido detenimiento si real y efectivamente el padre del recurrente necesita de los auxilios de esta benemérita asociación. pjl problema político, que durante tantos días ha tenido empantanada! a labot parlamentaria, ha entrado en el período final, si no mienten todos los síntomas que se ven y no engañan todas las informaciones autorizadas. Se ha iniaiado un debate, que será amplio y detallado, según varias veces hemos anunciado. Tienen que intervenir en él todas las minorías. Coinciden todas las opiniones en que durante el debate se llegará á algún resultado, no se sabe aún cuál, pero á uno que haga cambiar radicalmente la situación parlamentaria. El conde de Komanones no se recataba ayer para expresar su criterio favorable á lo que dejamos apuntado. -Yo creo- decía el ex ministro liberal- -que esta discusión durará algunos días y que en ella se ha de llegar á una transacción por parte de todos para que cambie este estado de cosas. Seguramente que después del debate, y en virtud del mismo, terminará el espectáculo de las votaciones nominales. ¿Y en qué va á consistir esa transacción? -le preguntaron. -No sé; pero seguramente se llegará á un acuerdo por medio del ual todos quedemos regularmente. Repetimos que la opinión expuesta portó conde de Romanones es la que más prosélitos tiene; es unánimemente considerada como la apropiada á los actuales momentos, Esto es, que todo el mundo cree que estamos en el principio del fin, y que no transcurrirá un plazo muy largo sin que las Cortes terminen por ahora sus tareas. rvespués de un discurso del Sr. Ríu, enea minado á defender la fórmula presentada por las minorías sobre los artículos 173 y 174, intervino el Sr. Cambó. Anunció desde el principio que iba á tra.