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ABC. SÁBADO 11 DE JULIO DE J 9O8. EDICIÓN i. CRÓNICA TELEFÓNICA nuel. También marcharon en automóvil el marqués de Viana y el duque de Arién; pero regresarán mañana, por si se juega la partida de polo. Y ríen ne va plus, cotno cantarán ahora á grito pelado por casinos y balnearios. ALFONSO R. SANTA MARÍA el mundo la juzgue, no sólo por sus actos, sino por sus intenciones, y un periódico no tiene derecho á guardar secretos... Su vida ha de ser clara y diáfana; su administraron, limpia; su redacción, correcta. Le Matin ha sentido en sus entrañas la jerida y se revuelve furioso, vomitando bilis i o sólo contra su adversario, sino contra los jurados, contra el Tribunal, contra todo el mundo, como si al sentirse vacilante intentara arrastrar en su caída el mayor número de victimas. Aprendan los grandes diarios que, ensoberbecidos, se juzgan inexpugnables. El periódico vive del público, y la única manera de conservar el favor que el público le dispensa es servirle honradamente, pues ya no es la Prensa la que hace la opinión porque cada ciudadano sabe lo suficiente para formarse un juicio discreto... La Prensa es la humilde sierva del público; el periódico es un criado que le Üeva todos los días las noticias recibidas de las cinco partes del mundo. Aquel que más noticias dé y más rápidamente las extiendas será el que teaga mayor número de lectores... El periódico que pretenda todos los días imponer sus opiniones políticas en dos columnas te prosa cerrada, ese pasó para no- volver. La única soberbia que le es permitida á A Prensa es la de poder mostear siempre su pluma limpia de la inmundicia del chantage f de la vergüenza de la subvención oficial. LOS REYES EN LA GRAN OE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL SAN ILDEFONSO, IO, ID N. TXecididatnente, esto se va animando. Hoy pudo observarse una concurrencia relativamente extraordinaria durante la parada, y en los jardines y paseos se notaba también mayor cantidad de públieo que de costumbre Siguiendo riguroso ordea cronológico en el relato de lo que hoy ha acontecido durante el día, que es bien poco, en verdad, consignaré que la Reina doña Cristina salió á eso de las ocho de la mañana con la eoadesa del Puerto y la duquesa de la Conquista, dirigiéndose á Madrid en automóvil. Un par de horas más tarde salió el Rey y fue á la Pradera del Hospital, donde estuvo un rato entrenándose eu el polo con el duque de Aiión y el marqués de Viana. Ragresó B. Alfonso á mediodía, é inmediatamente le cumplimentaron el obispo de Madrid- Alcalá, Sr. Salvador y Barrera, y el general de la Armada Sr. Cano Manuel, á los cuales invitó el Rey á almorzar en su compañía. La Reina doña Victoria, qae sigue perfectamente, se levantó como los días anteriores, y el Principe y el Infante dieron sus íarfs, Jtraio. JOSÉ JBAK CADENAS habituales paseos matutinos por los jardines. NUESTROS GRABADOS Había hoy bastante expectación por presenciar la partida de polo, cuyos bandos, Carasate en Pamplona. El insigne navarro y admirabilísimo muy equilibrados, estaban constituidos por violinista Pablo Sarasate no deja de asistir el Rey, el marqués de Vlana el duque de ningún año á las fiestas solemnes que dedi- Anón y el conde de la Cimera por una ca Pamplona á su patrono San Fermín, y el parte, y el conde del Real, el marqués de recibimiento que los pamploneses le hacen Narros, el profesor inglés M. Marsháa- y es manifestación elocuentísima del mucho el Sr. Urraeía por la otea. Retrasóse un poco aprecio en que le tienen. Sarasate concurre el comienzo de la partida porque D. Alfonso á todos los festejos, y en la plaza de toros no salió de Palacio hasta que llegó la Reina tiene un palco, que sus paisanos adornan doña Cristina, cuyo regreso de Madrid en poniéndole colgaduras de los colores nacio- automóvil estuvo esperando. S. M. trajo nales, y en ellas, á guisa de escudo, el vio- c mo regalo para el infante B. Luis de Orleáns, que se halla aquí, como es sabido, Ixn y el papel pautado. La interesante instantánea que en prime- pasando la temporada, un precioso alfiler ra página reproducimos muestra af e r- de corbata. Por cierto que el hijo de la infanta doña Eulalia saldrá para el extranjero tísta en su palco de los toro el día 13. I a kermesse del Ceatro. Poco después de las etico el Campo de La fiesta extraordinaria que la Socie- Polo se hallaba muy animado, y entre el dad Benéfica del Centro celebró anteanoche público se veían bellas y elegantes damas, en su kermesse faé un verdadero aconteci- aficionadas y competentes muchas de ellas miento para la juventud por su brillantez. (teóricamente, claro está) en esa clase de La amenizaron las bandas militares de As- sport. Pero las circunstancias, que en. este turias y Llerena, interpretando obras de caso fueron hallarse el piso encharcado por eoncierto y bailables. esceso de riega, motivaron; ó, mejor dicho, En los concursos efectuados resultaron impusieron la suspensión de la partida apepremiadas: en el de belleza, la señorita Ma- nas comenzada. Tratóse de reanudarla en la na Calderón; por el mejor mantón de Ma- Pradera del Hospital, y con. tal propósito se nila, la señorita María Moreno Elorza, y trasladaron á dicho lugar ios jugadores, sipor el más artéticamente colocado, la seño- guiéndoles en variada y pintoresca comitirita Ahnudena Moreno Elorza. Con accésits, va gran parte, del pábliao, ocupando autola señoras y señoritas María López, Emi- móviles unos, carruajes y aballas otros y lia Carabella, Isabel Averiaras, Concepción algunos en el modesto pero seguro ccoche y Julia Calvo, Elena Sánchez, Pilar Pérez, de San Francisco Julia Sánchez, Antonia Sánchez, Mercedes Mas tampoco pudo tugarse allí la partida Pelayo y Angela Medina. parque se consideró que el campo era peEl sábado y domingo próximos, que son queño para un match de tanto interés como ios dos últimos días de kermesse de esta So- el en que se disputaba el premio de la Reiciedad, habrá seguramente la misma ani- na Victoria. Así, pues, acordóse esperar á mación que anteanoche, pues la demanda que se arregle el piso y jugarla partida mafue hay de billetes de entrada para esos ñana ó pasado. olas es extraordinaria. La nota saliente del día ha sido la llegada de muchas familias que se proponen paI as carreras de automóviles de p Como complemento de la extensa in- sar aquí el vetaao y han reforzado consideformación telegráfica de la carrera de auto- rablemente la colonia que aq í había. Entre tos recién, llegados recuerdo á las móviles del Grandprix, insertamos hoy tres fotografías, que son. el momento de llegar á familias de Bertrán de Lis, Rózpide, Vázla meta el automóvil vencedor, el retrato de quez, Chavará, Roldan, Becref, Pineda, don Lautenschlager, que ganó el gran premio, y Carlos Cano, mar ttesa de Fuente Santa! y el del infortunado automovilista Cissac, que nuestro compañero Fresno. Por la nocüe regresaron á Madrid el obispereció á consecuencia del vuelco del capo de la diócesis y el general Sir. Cano Marruaje que guiaba. IMPRESIONES PARLAMENTARI AS El Sr. Bwrell se ha levant ido á defender una proposición. El distinguido periodista no quiere que siga discutiéndose el proyecto de régimen local; antas es necesario que el Gobierno declare que la cuestión de las mancomunidades ha sido incorporada al proyecto con anuencia de la Corona. El Sr. Burell habla con voz recia, sonora. Todo esto del régimen local es muy importante, muy grave. El Sr. Maura no pensó nunca en las mancomunidades. El Sr. Maura hizo unas declaraciones en el Círculo Mercantil y en un mitin de Sevilla. ¿Habló nunca de las mancomunidades? El orador se exalta, manotea, gesticula nerviosamente. Su voz es retumbante. Las mancomunidades, ¿están dentro del partido conservador? El Sr. Burell lee un texto de Cánovas. c ¿Es que se cree- -pregunta- -que Cánovas hubiera presentado ahora este proyecto de régimen, local? Se producen algunos mormullos de estrañeza. El señot Burell insiste en que el Gobierno declare su parecer sobre las mancomunidades. El señor Maura 1 cueha al orador con la cabeza recostada en el respaldo del banco azuí, cor los ojos entornados, inmóvil. Cuando el presidente del Consejo se ha levantado á hablar se ha heeho un profunda silencio. El presidente ha comenzado s hablar con voz suave, muy queda. Contrastaba esta suavidad y dulzura coa las voces recias y clamorosas del preopinante. Cuando vamos discutiendo el art. 203... ha dicho el presidente. cBoscientos cuatro le haa corregido los diputados próximos. El orador se ha detenido, se ha vuelto hacia sas correctores y ha dicho: c ¿Doscientos cuatro? ¡Ah, s 3 ha añadido después como recordando. Había en el gesto y en la actitud del Sr. Maura como un supremo desvío. Pedir que se discutan ahora las mancomunidades- -dice el orador- ¿no es algo extraño? Si esto es un asunto importante, ¿no se hatea de discutir detenida y reflexivamente cuando llegue su turno? ¿Cómo se quiere que inopinadamente se discuta ahora saltando por el orden dei articulado? Se quiere también, que el Gobierno declare no sé qué cosa que si las mancomunidades significan algo qae no cumprendo y que si el Gobierno está aquí no sé cómo Las palabras del presidente son. ahora más lentas y suaves; el Sr. Maura mira con gesto de estrañeza á la Cámara, ¿Pero es que ésta es una obra clandestina? pregunta al cabo de ana pausa el señor Maura. Pero, ¿es que no está sobre esa mesa el dictamen v no está en el banco el Gobierno? El Sr. Maura hace alusión á los propósitos ignorados del Sr. Burell. ¡Lo que yo deseo está ea la proposición! El orador se queda uu momento en. suspenso, como repentinamente desconcertado, y luego dice: ¿Está en la proposición? No recuerdo- -añade- -el texto de la proposición. cA ver dice pidiéndola con el gesto á los secretarios. Luego la lee y prosigue en su discurso. No iia salido en todo éi de este tono de suavidad, de desvio- -dentro de la mas exquisita cortesía- -coa que le dio comienzo. Ha rectificado con voz sonora el Sr. Bnrell. Ha hablado de discreción de las minorías, de gravedad, de patriotismo, de Cuba y CAÑAVERAS R UIOO DE-