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UC. MARTES 7 DE JULIO P E 9o8, EDICIÓN i. PAG, o Ha llegado el instante- -dijo- -en que la Comisión puede decir al presidente del Gobierno y al alcalde de Madrid que da por terminada su tarea, y que entrega la obra al Ayuntamiento, genuino representante del pueblo madrileño. Además de un ornamento- -añadió, -esta estatua es un símbolo, un recuerdo, á un grande hombre, á un trabajador infatigable, que ante todo ha sentido un inmenso amor á la patria En estos momentos tan críticos por los que atraviesa Espaáa, cuando se ve amenazada la unidad nacional. es cuando sentimos más la falta de un tan gran patriota, que tanto trabajó por esa unidad. p l presidente del Consejo de ministros hizo á continuación uso de la palabra, y dijo lo siguiente: tPues llevo la voz del Gobierno, he de expresar la gratitud que es debida á la Comisión organizadora, y los plácemes que tiene bien merecidos por, la gestión que hoy vemos coronada con felicísimo éxito y que su presidente ilustre, el general López Domínguez, acaba de reseñar con tanta sobriedad y tanta modestia. Sin dada el carácter popular, nacional, y todavía más comprensivo, del homenaje que este monumento significa, y la adhesión y cooperación que para él se obtuvo, de tal número y tal diversidad de gentes, realzan y ennoblecen este símbolo del recuerdo, de la admiración y del afecto que perpetúan entre nosotros la existencia de Castelar; mas pide la justicia que proclamemos que sin el desvelo de la Comisión estos sentimientos difusos no habrían fructificado, y porque ella les congregó, les ordenó y íes hizo fecundos, le corresponde prinaipalísima parte en la complacencia de España entera al ver aquí descifrado y declarado su íntimo y común sentir. Porque es Castelar algo muy nuestro, incorporado para siempre al alma colectiva y entretejido en los individuales modos de determinarse el sentimiento de IaJJcomunidad nacional. Para cada cual de nosotros el nombre de Castelar es una presea, un timbre de gloria, parte de nuestro orgullo, aquel orgullo que nos hace fraternizar por pertenecemos á todos, y que, fundado en glorias heredadas, no conoce los recatos de la modestia. Extingnida una vida fugaz, perenne, queda ese nombre en el íntimo tesoro de la patria; tesoro que no con otras joyas se enriquece, sino con las virtudes y las glorias de los más esclarecidos y selectos. Muchos modos tuvo Castelar de merecer esta inmortalidad venturosa; pero en las discretas palabras del general López Domínguez y en la acogida que de ellas obtuvieron de los circunstantes se muestra la nota culminante. Nosotros, los que tuvimos la fortuna de eseuchar su palabra inflamada, esplendorosa, conmovedora; los que leímos tantas páginas hermosas, todavía húmedas del contacto de su pluma fértilísima; los que, como testigos calificados, podríamos hablar de acanto enalteció y encumbró á Castelar, creo que acertaremos fiando á la gloria de su renombre los tributos que fueron debidos al orador, al escritor y al catedrático, y atrayendo la atención de nuestros conciudadanos hacia el patriota. ¿Tuvo Castelar, ocasió o. para probar cómo amaba á España y darnos ejemplos cuya bienhechora influencia no requiere los excepcionales dones que serían necesarios para emular su palabra ó su pluma, sino que basta tener asentado en el pecho un noble orazón. Como suele acontecer siempre, los testimonios de alto y ejemplar patriotismo de Castelar onsistieron en abnegaciones y sacrificios; mas éstos tuvieron la bendición del cielo, cuando fueron tan fecundos en inmediatos bienes para esta nación, y cuando tan patente quedó la colectiva deuda de gratitud que en este monumento se expresa. Hombre insigne en todo, desde su alteza irradian aquellos ejemplos, y así como hemos oído ahora que m ios Océanos ni las f onteras han sido obstáculo para reunir las adhesiones, así ha de verse siempre que es Castelar cumbre bañada de luz, visible por igual desde los valles más apartados, sin que intervengan diferencias de opinión, ni dependa del sentir de cada eual la coincidencia en la admiración que todos sentimos. Bien lo decía el general López Domín gitez: los patrióticos ejemplos del gran Castelar, evocados en este monumento, nos resarcirán de la indefinible repulsión con que á veces presenciamos la monstruosa deformidad moral de los descastados, quienes siendo españoles y sometiéndonos al vejamen de no poderles arrancar este honroso dictado, osan lastimar la intimidad más noble de nuestro corazón, no con un sobresalto, pues sería absurdo mirar en peligro el santo objeto del común amor, sino con la humillación de saber que nacieron en el regazo mismo de nuestra madre. Efl alcalde de Madrid dijo que el Ayunta miento de esta corte aceptaba con orgullo el monumento. Bien está en este hermoso sitio- -añadió, -el que corresponde á un monumento erigido para perpetuar la memoria de un hombre tan insigne. El pueblo de Madrid lo contemplará orgulloso, y cuantas veces alce su vista para mirarlo dedicará un recuerdo á Castelar. Elogió después el patriotismo y los méritos del ilustre orador, y acabó pidiendo gloria para él y respeto para su memoria. El alcalde de Madrid fue también ni uy aplaudido. El general López Domínguez volvió á hablar para decir que por olvido había dejado de consignar en su discurso que el Cuerpo de Artillería y varios países extranjeros, como Francia, Italia é Inglaterra, habían contribuido también á la suscripción abierta. p 7l descubrimiento, Acto seguido, el Sr. López o n g a? invitó al presidente del Consejo de ministros á que descubriese el monumento. El Sr. Maura tiró del cordón, y en el momento de quedar al descubierto la estatua, todos los que presenciaban el acto prorrumpieron en una prolongada y ruidosa salva de aplausos. Y se dio por terminada la ceremonia. Después todos los reunidos pasearon largo rato alrededor del monumento, elogiando unánimemente la obra de Benlliure, que es digna de su talento y de la gloria que ha sabido eonquistaren el mundo entero, honrando así su nombre y á la vez el de España. Echegaray, ponderando el monumento, decía: Muy hermoso. Está pensado en grande, como corresponde á la figura de Castelar, cuya historia está toda comprendida en el monumento. Tiene armonía y originalidad Puede decirse, sin hipérbole, que Benlliure ha esculpido el poema de Castelar. Las bronces del monumento han sido fun didos en la Metaloplástica, y los jardinillos que le rodean fueron improvisados por los jardineros de laVilla en veinticuatro horas. l a concurrencia. -1 A las diez de la mañana se verificó pyer la inauguración del monumento á Qastelar. Las personalidades que asistieron fueron ¡reuniéndose á la derecha, aprovechando la Sombra de los árboles, para evitar en lo posible los efectos del sol. Concurrieron al acto el presidente del Consejo y todos los ministros; la Comisión ue ha llevado á feliz término la idea del monumento, presidida por el capitán general Sr. López Domínguez; el presidente del Senado, general Azcárraga; el vicepresidente primero del Congreso, Sr. Aparicio; el gobernador civil, señor marqués del Vadillo; el alcalde, eonde de Peñalver, y los seares Moret, Weyler, Echegaray, Vicenti, Hoya, Picón, doctor Esquerdo, Aguilera, Cortina, Morayta (D. Migusl) Castañeda D. Tiburcio) Palomo, Barroso, Bosch (don vpablo) Bretón (D. Tomás) Rodrigáñez, Azcárate, Canalejas (D. José) Díaz Moreu, francos Rodríguez, Serrano (D. Leopoldo) Muniesa, Martínez (D. Justo) González Araío, Gómez (D. Protasio) Betegón, Solier (don Crmllermo) Alvarado, Arias de Miranda, Lastres, Aura Boronat, Martínez, del Val, Lozano, Rui, ¡Lupiani, Calzado (D. Adolfo, padre é hijo) ¡Martos, Boseh (D. Pablo) Suárez le Figuexoa, Moróte, Cao, Santillán, Torres Guerrero, Santamaría de Paredes, Morcillo, Sáez (D. Ramón) Sánchez (D. Cosme) Santos Pipela, Coria, Romero, Natalio Rivas, Mellaido, Dorado, Felipe Pérez, Palencia, Villar, flellés, Félix Méndez, Pérez Díaz, Soler (don osé) Picón (D. Rosendo) é infinidad más cuyos nombres escapan á nuestra memoria. y También concurrieron delegaciones de caños Ayuntamientos, entre otros Zaragoza, Huesca y Móstoles, cuyo alcalde ha vesido expresamente para asistir á la cerepionia de esta mañana; Toledo, representapo por D. Félix Ledesma y D. Atilano Ruí io, y Aranjuez, por D. Ramón Cuello y el Sr. Amorós. D. Telesforo García, íntimo amigo de Castelar, estaba representado por un hijo suyo. Académicos de la Lengua hubo varios, pero ignoramos si alguno coa la representación oficial de la Academia También estuvo presente una comisión fiel Cserpo de Artillería, compuesta por el general Martín Puente, los coroneles señojres Godet y marqwés de los Ulagares, los tenientes coroneles Sres. Tavira, Ceballos y Santos, los comandantes Sres. Caballero de Rodas, Barraquer, Frías y Nieto y los capitanes Sres. Míreles, Pérez Vidal, Carrillo y Mota; numerosas representaciones de milicianos nacionales y de la Juventud republicana de Madrid; los niños de la Escuela Jaica de Chamberí y muchos amigos y admiradores del gran tribuno. Finalmente, en representación de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universiáad Central, á cuyo profesorado perteneció Castelar, los Sres. Morayta, Ovejero, Ortega y Zavala; en la de la Academia de la Historia, el Sr. Beltrán y Rózpide. Por el Círculo pe la Unión Mercantil, donde tantas campañas generosas realizó el gran tribuno librenambista, el presidente, Sr. Sabas M tfiiesa, y casi todos sus compañeros de Junta, directiva. El general López Domínguez, como presidente de la Comisión del monumento, hizo en breves palabras la historia de los trabajos realizados por dicha Comisión, y reeordó qKe han ontribuído á la erección del jconmmento más de mil Ayuntamientos y los Comités que se formaron en Méjico, sa la Argentina, en Italia v enjíiiglateíta os discursos. MONUMENTO A CASTELAR A. magdalena, Ar nal. lS. esquina 1 ú Boi dadores. Camisas eéffir color, Cí i,i tS Gran novedad, confección inglesa, se han recib do en todas las medidas color y blauaas. H i j o s si Cien mil camisas