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CRON 1 CA DE LA MODA PM 7 7 S, JUUO DE 5 o8 j na deliciosa novedad son los galones de ¿lamine bordada para adornar los tau jes de dril. Los bordados rusos, rumanos, escoceses, son muy apreciados por las jóvenes, que pueden enriquecer con ellos las sencillas toilettes de campo, playa, y mañana. Se les confecciona en seda multicolor, mezclada con bastante hilillo de oro ó plata, detalle que presta gran riqueza al bordado. Es una fantasía de la moda que ha tenido an lisonjero éxito, porque avalora grandemente las sencillas toilettes de dril. Es una moda costosa, porque dichos galones, se venden á buen precio; pero siempre queda el recurso de hacerlos más económicos, tomándose el trabajo de hacerlos durante los ratos de ocio, como pudiera confeccionarse una labor cualquiera. La habilidad y laboriosidad femeninas, que en todo aspecto de la vida tienen gran lugar para ser apreciadas, lo tienen mayor aún en el terreno de las galas y adornos, y hay que convenir que, si á la satisfacción de ir bien ataviadas pueden unir las jóvenes el placer de que la toilette sea obra suya, sin duda alguna sentirán un ínfimo y legítimo orgullo, mayor y más lógico que el que produce el solo b c tar sin tasa ni medida. 1 Jna poética costumbre empieza á adoptar se con motivo de las joyas de novia. Ya no se estila regalar sólo un aderezo, collar, diadema, etc. A estas alhajas debe agregarse una original pulsera, que consiste en un número crecido de aros cuajados de chispitas de alguna piedra preciosa. Una leyenda asegura que cuantas más piedrecitas tenga la pulsera, mayor número de dichas disfrutarán los contrayentes, y exeusado es decir que los novios se esfuerzan por asegurar la mayor cantidad de dicha posible, y á tal fin regalan á su futura la pulsera con multitud de aritos cuajados de piedrecitas. Aunque agrada, como todo lo que entroniza la moda, justo es onsignar que jamás los colores subidos tendrán la elegancia del blanco ni la suprema distinción de los tonos pálidos. VIZCONDESA B. D E NEU 1 LLY i a pereza hace que todo sea difícil; el tra bajo lo vuelve todo fácil. -El hambre mira á las puertas del hombre laborioso; pero no se atreve á entrar por ellas. -El trabajo paga las deudas; la desesperación las aumenta. -Los grandes males pnelen tener muchas veces su origen en los pequeños descuidos. -Si quieres saber cuánto vale un duro, pídelo prestado. -Si das en comprar lo superíluo, pronto tendrás que vender lo necesario. -Emplea bien tu tiempo si quieres merecer el descanso, y no pierdas una hora, puesto que no estás seguro de un minuto. -Adquirir deudas es hacer á los demás arbitros de nuestras acciones. -La pereza se parece á la herrumbre, que desgasta más que el trabajo. La llave aue se usa está siempre limpia. -Si aprecias la vida, no desperdicies el tiempo, porque el tiempo 4 el hilo con aue se teje la vida. -El que no tiene tierras debe considerar que tiene manos. -La vida tranquila y la vida ociosa son dos cosas muy diferentes. -La actividad es madre de la prosperidad. -Contra el trabajo y la paciencia no hay imposibles; los pequeños golpes derriban las más corpulentas encinas. -Cuando se ha secado el pozo es cuando se conoce el valor del agua. -Si quieres que tu labor se haga ve allá, y si no quieres que se haga, envía á otro. AFORISMOS ECONÓMICOS masa muy unida que no se vierta al volver eL plato, y entonces se echa sobre la salsa de forma que se empape bien en ella. Todo ello, vertido en un lienzo para puddings y pasado por un colador untado de manteca, se deja reposar dos horas antes de servirse. EL CORAL Oocos saben y poquísimos quieren convenr cerse de que el coral es un animal y no una planta. Ignorando cómo clasificar este raro producto de la Naturaleza, fue abandonada la cuestión hasta que en 1742 Peyronnel propuso francamente que el coral fuera considerado como un animal. Entonces fue cuando se creó la especie de los pó lipos. La pesca del coral ha sido siempre un monopolio de los napolitanos. Ellos han sido los que primero han afrontado los grandísimos riesgos de esta penosa pesca, los piirneros que han inventado el modo de cortarlo, de trabajarlo de mil maneras y, por último, de hacerlo aceptar como un artículo corriente de moda por todas las clases sociales. Después de un largo período de abandono, el coral ha vuelto á ponerse en moda, y las vitrinas de los joyeios exponen maravillosos collares de coral montados en oro y en plata y pagados á buenos precios por las señoras aristócratas. El color rojo del coral contrasta admirablemente con la cálida palidez de las bellezas meridionales, y al mismo tiempo se armoniza magníficamente con el color de una fresca boca. La pesca del coral es uno de los espectáculos más característicos que se pueden ver. La embarcación está generalmete dividida en dos secciones: una para la pesca y otra para el patrón, y en ninguna falta uua especie de altarcito con la imagen de la Virgen ó de algún santo, patrón del barco, al que- invariablemente se le ofrece el ramo más hermoso de eoral pescado durante la- estación. La pesca se hace por medio de grandes lazos de cáñamo, cada uno de los cuales lleva unas cuerdas de modo que puedan enredarse en las raruifiaaciones coralinas del fondo. Los pescadores recogen la cuerda con todos sus esfuerzos, desprendiendo los ramos de coral. El oficio de pescadores de coral es verdaderamente uno de los más penosos que existen y uno de los menos recompensados. Un proverbio francés dice que para decidirse á ser pescador de coral es necesario haber robado ó asesinado. La dura disciplina, las fatigas, las penurias de este oficio, no se amoldan al carácter de los franceses, quienes dejan á los napolitanos y á los españoles la explotación de sus numerosos bancos de coral. La capital, por decirlo así, de la industria del coral en Italia está en Torrre del Greco. La elaboración está encomendada á mujeres, á las que se les da el nombre de coralinas. He aquí sumariamente en qué consiste la elaboración del coral. La primera operación que se practica es la elección de la materia. El coral es clasificado según su grosor y según sus colores, que van desde el negro hasta el blanco, pa- LA COCINA I a vida se nos presenta de color de íosa. f ALAMARES aSe saltea cebolleta con ESTOFADOS c e ite bien caliente; lue á lo menos en lo que se reñere al asun- -go, añadir tomates picato modistil. Este alegre color y todos sus aproxima- dos, ajo y perejil picado, un poco de laurel y orégano los calamares, cortados á pedacidos alcanzan actualmente un gran favor. Pasamos gradualmente por todos los ma- tos; vino blanco, pimienta, unas patatas cortices que van desde el rosa pálido hasta el tadas á cuadros pequeños; tapar herméticamente la cacerola ú olla, y, pasados unos rojo cereza. La vida veraniega se presenta color de veinticinco minutos, quedan en riiqnosicióri de servirse. rosa. Se hacen trajes de shantung rosa, con la deru laida tableada, que ostenta tirantes que lu- PUDDING DE PESCADO Se d a z o u. i pe de cen graciosamente sobre una blusa de linón manteca del tamaño de una nuez en una ó tul. cacerola, se añade una de Una chaqueta corta y recta, de estilo sas- rina á una taza de leche cucharadita conhay se sazona pitre, completa este juvenil y sugestivo atavío. mienta y sal, mezclándolo todo en una salÉl dril á menudos cuadritos blancos y la rosa se usa muchísimo, así como el mismo sa, que resulte muy unida y blanda, y áen cual se adicionarán anchoas cortadas género en color rosa viejo. finísimas rajas y media cucharadita de salEn los trajes de gran vestir, en que las sa Worcestershire. Limpiad cuidadosamentelas son lindas y vaporosas, pero siempre te de pellejos y espinas algunos peces de de color de rosa, se usa mucho el cinturón río ya heridos, mezclándolos en un recicon largas caídas de liberty negro ó de mu- piente con una taza de miga de pan. A la íelina de seda negra. salsa debe adicionarse dos yemas de huevo y media jicara de crema, y entonces se vierCsta moda de los colores chillones va en te en la fuente donde esté el pescado con la aumento; hace bastantes años que es- miga de pan; mezclarlo todo perfectamente. taban relegados al olvido, y se llevaban la Por último, se baten dos claras de huevo hasta qu levanten espuma y formen una palma los tonos pastel.