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B C. SÁBADO 4 DE JULIO DE i 9 o8. EDICIÓN i. PAG. 7. iNO HAY TORERAS! ministro de la Gobernación dictó ayer la siguiente disposición circular: A los gobernadores civiles de todas las provincias: La opmióa pública ha protestado en vañas ocasiones contra la práctica que se va introduciendo en las plazas de toros deque algunas mujeres tomen parte en la lidia de reses bravas; y si bien se albga que la ley no lo prohibe expresamente; el hecho en sí constituye un espectáculo impropio y tan opuesto á la cultura y á todo sentimiento delicado, que en ningún caso deben las autoridades gubernativas permitir su celebra ción, como acto que ofende á la moral y á las buenas costumbres- En esta atención, Su Majestad el Rey (q. D. g. se ha servid disponer se prevenga á V. S. que, haciendo uso de las facultades que le confieren los artículos 22 y 25 de la ley Provincial, no autorice en lo sucesivo función ó corrida alguna de toros en que éstos hayan de ser lidiados por mujeres. De Real orden, lo digo á V. S. para su conocimiento y cumplimiento Dios guarde á V. Sv muchos años. Mairid 2 de Julio de 1908. -Cierva. 4 CUENTOS ILUSTRADOS MARINOS ESPAÑOLES EN LA HABANA onócese ya con toda exactitud lo ocurrí do ea la Habana coa el supuesto marino español apellidada Campos. Del hecho ha comunicado amplia informacióu el ministro de España en Cuba, seSor Gaytáa de Ayala y eott los datos enviados por éste se ha redactado en el ministerio de Estado la siguiente nota oficiosa, facilitada ayer tarde á los periódicos: Según las notadas oficiales recibidas eu el ministerio de Estado hoy, se confirma que no ha habido en la Habana ningún incidente desagradable relacionado con los marinos españoles. E 1 telegrama publicado por algunos peiiódicos de esta corte tiene la siguiente explicación: í ü n a persona desconocida de la legación Se había presentado ya varias veces de uniforme de teaiente de azadores del Ejército español en algunas reuniones, á pesar de no tener para ello autorización, pues hace dos meses la solicitó del Consulado y le fue negada. Ultimamente, en el Ateneo de la Habana apareció llevando dicho uniforme, y como era natural, el Sr. Gaytáa de Ayala llamó la atención del presidente de dicha Sociedad. Sobre el hecho y sus erreunstancias, por lo cual se le indicó la conveniencia de que se retirase para cambiar de traje, y así lo hizo, sin que á este asunto se le haya dado en la capital de Cuba ninguna importancia ni se ocupasen de él hasta que el cable transmitió allí la noticia de la interpelación que tttvo íugar aquí en la Cámara. Corno se ve, tenían razón los qtte desde tra principio consideraron que en el telegrama prynero, comunicado á Madrid, hafxa algén error, sin duSa involuntario, ocasionado por la prisa ea dar cuenta de an suceso que no estaba suficientemente comprobado. Respecto al origen de las noticias que circularon días pasados, se ha dicho que proceden de los corresponsales de los periódicos yanquis, que equivocaron 1 uniforme de Cazadores- del Ejército español con el de los marinos, y que por la precipitación con que transmitieron noticias del incidente ieron por ocurridas cosas que no tuyieron realidad. TTras Una larga caminata, la tamilia Piceo lin, fatigada, decidió entrar á refrescar en una granja. El Sr. Piccolin empujó la barrera con el pie, mas se detuvo sorprendido al ver que un enorme perro se precipitaba hacia él furioso, pugnando por desprenderse de la cadena que le sujetaba. -Se conoce que jamás nos hemos visto. Y dirigiéndose á la dueña, que contemplaba á los visitantes con indiferencia- ¿Muerde el perro este? ¡Oh! mordería si pudiera- -respondió la interpelada. -De noche, cuando lo soltamos, son bien contados los que se atreven á pasar por los alrededores. ¡Es tremendo... -Tengo entendido que se amansan dándoles queso Gruyere. -Desconfíe délo que dicen, si aprecia sus. pantorrillas. -Pues... ¿quiere usted darnos cuatro tazas de leche? La buena mujer no se dio gran prisa á servirles. Terminó previamente lo que á ella le interesaba, y luego fue entregando coa largos intervalos á cada uno de los miembros de la familia su correspondiente taza de leche recién ordeñada. Mientras bebían los Piecolin á pequeños tragos, dieron vuelta á la granja, detuviéronse á contemplar los establos y las gallinas y examinaron detenidamente l e sss trumentos de labranza, no sin volver la vista de vez en cuando al perro, que enronquecía ladrando y metía gran, bull con ía cadena al revolverse para seguir la dirección de los visitantes. ¿Te callarás? -exclamó el Sr. Picetan. ¿Aun no somos amigos? -Me da miedo ese perro tan negro eosj esos dientes tan blancos- -dijo la señora. -Chicos, curdaco ¡eh! ¿Corno te llamas? ¿León? ¿Tigre? -Y pasó revista á todos los nombres de perros imaginables, sin que ninguno surtiera el efecto deseado. Bl Sr. Piccohn trataba de serle grato haciéndole mil monerías y llamándole con tono cariñoso: Pichicho... Pichicho... al propio tiempo que se daba palmaditas en una pierna. Y el perro, firme en sus trece, ladra que te ladra. ¡Armas una batahola para nada! ¡Cállate, que te voy á estrangular! Gracias que la cadena es fuerte... EL PERRO DE LA GRANJA y los Piccolin que lanzan á coro un ¡libre! desgarrador. (La señora alcanzó á decir ¡Dios mío! y quedó como helada. Los niños soltaron las tazas, y el señor Piccolin, que se reía, quedó con la boca desmesuradamente abierta, como si aun siguiera riendo, pero expresando la mirada un terror pánico. Y en cuanto á la mujer de la granja, ¡pobre mujer! echóse á correr con las manos en la cabeza, segura de llegar tarde para evitar la catástrofe. Pero el que se quedó más estupefacto fue el perro. Al sentirse libre, volvióse extrañado y contempló la cadena que le retenía, y orno si hubiera sido sorprendido en el momento de cometer una grave falta, dando un gruñido sordo metióse en su casilla... JULES RENARD. JUSTO HOMENAJE os directores de periódicos que coustitu yea el Comité de defensa se reunieron: ayer en la redacción de nuestro querido colega El Mundo y acordaron dar testimonio de afecto y de gratitud, al ilustre periodista D. Miguel Moya con motivo del éxito alcanzado por la campaña que aquel Comité recibió encargo de organizar. Al efecto se celebrará en honor del señor Moya un banquete el miércoles próxirae, en el sitio y hora que se señalarán oportunamente, al cual banquete podrán concurrir todos los periodistas que tengan gusto de dar esa prueba de compañerismo. UN FESTIVAL I a Asociación para la enseñanza de ia mu. jer ha puesto fin al curso del corriente año con un hermoso festival, en el que tomaron parte todas las alumnas. Empezó la fiesta cantando tas niñas de instrucción primaria la Salve de Cazolari, que resultó de magnífico efecto, siendo muv aplaudidas. Lo restante del programa lo componían los siguientes números: Un marcha para piano, á seis manos, eje catada por las niña Angela Jiménez, Josefa Porset y Concha de Cárdenas; la canción húngara de Alma de Dios, por las señoritas López y Porset; romanza sin palabras y un estadio de Chopin, ejecutados por las señoritas Gloria Rodrigo y Felvsa Selgas, y Robé, canción francesa, ne estuvo í cargo de las niñas Mariscal, Cae vas, estatua y otias. f Recitáronse después posalas de los clásicos españoles y tranceacs, mereciendo especial mención la ñifla Asunción fando y Baura, que recitó inagistralmente la leyend a d e Zorrilla A buen juez, mejor testigo. Y convencidos de su solidez, na pudiendo calmar al perro, decidieron excitarle aún más. Le arrojaron piedrecitas, le torearon los niños, y á animal, enfurecido, los ojos saltones y enrojecidos, hacia esfuerzos inauditos por desprenderse. De pronto, ¡zas! la cadena que salta, rota, Terminó la fiesta pasando los invitados á visitar la magnifica Exposición Sz labores, digna de torta cUse de elogios. La concurrencia, distinguidísima, salió muy satisfecha de la hermosa fiesta.