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D O POR C VBLE, POR TELÉGRAFO Y TELÉFONO DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL DE TODO EL T O POR CABLE, POR TELÉGRAFO Y TELEFONO Le Matin, decidió hacer lo que ni los más poderosos ministros habían intentado: llevarle á los Tribunales por difamación. Esto no tendría importancia, porque raro es el día que Le Matin no recibe alguna demanda de esta naturaleza; pero ahora se da el caso curioso de que el senador Humbert ha sido por espacio de unos cuantos años secretario general de Le Matin, y está al tanto de los secretos de la casa. El interés que este proceso despierta es tan grande, que la casi derrota del Gobierno en la Cámara ha pasado sin suscitar ape- ñas comentarios, y la prisión del criminal da la rué de la Pepiniere ño ha tenido el éxito que merecía en la Prensa. ¡Ahora vade veras! -dice la gente. -El den surgir de este sensacional proceso, y desde el primer día también el testigo imparcial ha podido observar que la causare Le Matin está perdida. El emperador del Bluff se ha presentado ante el Tribunal pidiendo la citación de una larga serie de testigos para que afirmen su honorabilidad... En la lista figuran presidentes del Consejo, ministros, generales, académicos, magistrados, médicos, autores... ¡Qué sé yo! ¡El bluff ¡Siempre el bluff ¡Le Matin quiere continuar imponiendo su tiranía, y ha soñado con una colosal apoteosis donde políticos, literatos y artistas, la nata y flor de la Francia contemporánea, se presten á formar el cortejo de honqr que para su nía- ABCEN PARÍS L PROCESO CON- En la actualidad, Le Matin es un diario LE MAT 1 N que no goza degrandes simpatías. Su influencia y su tirada decaen rápida y constantemente. Las causas de este descrédito son muchas, pero sería aventurado y peligroso decirlas, recogiendo las murmuraciones que hace mucho tiempo circulan por el bulevar, porque el periódico de Mr. Bunan- Varila, el rey de la Blague y el emperador del Bluff es habilidosísimo y sabe salir de las situaciones más apuradas. LAS R E G A T A S DE V A L E N C I A SALIDA DE LOS BALANDROS. EN PRIMER TERMINO, EL ILSE lis, DE LA MATRICULA DE BARCELONA, QUE GANÓ LA COPA DEL REY Foí. Barbera Cada vez que alguien intenta un proceso contra Le Matin, el público se dice: ¡Ahora le van á coger! Pero Le Matin acude á los más alambicados subterfugios y salva la situación como puede, amenazando con el socorrido más eres tú Sin embargo, la gente se ha enterado ya de esto, y la influencia del gran diario parisiense desaparece. Lentamente, es verdad, porque los periódicos de mucha circulación viven largo tiempo de la velocidad adquiridi, sin que el público advierta la decadencia; pero el día en que se sospecha de ellos reciben una herida mortal de necesidad, y periódico desacreditado es periódico muerto. El senador Carlos Humbert vio pérfidamente mezclado su nombre en la quiebra Rochette, y harto ya de la tiranía que ejerce senador Humbert es un hombre honrado. El senador Humbert se marchó del minis- terio de la Guerra por no prestarse al escándalo de las delaciones... Si el senador Humbert se decide á tirar de la manta, el rey déla Blague el emperador del Bluff se va á quedar desnudo en mitad del bulevar Poissonniere. El nombre de Maitre Labori da extraordinaria importancia al proceso, porque la gran figura del foro parisino no acepta nunca más que las causas nobles, las causas difíciles, aquellas donde hay que luchar contra la tiranía y la injusticia... Y Maitre Labori va á fulminar el rayo de su elocuencia contra Le Matin. El público ha invadido la sala desde el primer día, al olor de las sorpresas que pue- yor reclamo organiza el diario del bulevar Poissonniere... Pero la gente ha soltado la carcajada y no se presenta un testigo ante los jueces, no abre la boca el abogado de Le Matin sin que el público no le abuchee ¡Ay! Y las causas que la opinión toma á risa son causas perdidas... La habilidad de Le Matin ha sufrido uu tremendo fracaso esta vez. Quiso inutilizai al senador Humbert echándole encima el peso de una colosal prueba de testigos, y sólo ha conseguido hacer doblemente simpáticos á esos dos hombres, que, solos, sin más ayuda que la razón y la confianza en la justicia, se han atrevido valerosamente á sacudir una tiranía insoportable, porqua de todas las tiranías, no lo dudéis, la más