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PE TODO EL MUNDO, POR CABLE, POR TELÉGRAFO Y no existirían hoy sufragio universal, ni jurado, ni matrimonio civil. ¿Y qué dirá el país á todo esto? 1,0 menos unio nos dijo adiós con una esplendidez soberana. Calor de 40 grados al sol y de que puede decir es: Bien que se combata 33 grados y dos décimas á la sombra, que por malo el proyecto de Administración local, si es realmente malo; pero ¿dónde está ya es calor. También tuvo otra esplendidez digna de el bueno? ¿quién le tiene? ¿porqué no se gratitud. Los tres got dos de la potería se los presenta? Las enmiendas que presentan las oposiofreció á Madrid, y de los treinta y tantos mil duros que representan disfrutarán mu- ciones, ¿son realmente enmiendas, mejoras chas familias modestas, para quienes ya del proyecto cuya votación se pide con la puede apretar el calor lo que quiera, porque esperanza de que por su bondad se apruede ellas será cuando menos el reino de la ben, ó son pretexto para dificultar la marSierra. ¡Hay quienes veranean en Pozuelo cha del debate? Si son lo primero, obedecerán á un plan, y se ponen la capa cuando pasan los trenes para que crean los viajeros que allí se res- á una obra cuyo diseño no aparece por parte alguna. Si son lo segundo, eso no es sepira horchata de chufas. J En los Tribunales comparecieron dos rio, ni práctico, ni significa más que escarhéroes de navaja. Uno de ellos, matador de nio para el régimen de hacer leyes. Y si es todo ello afán de derribar una simujeres, fue juzgado severamente, como cumplía á su delito; para el otro no habrá tuación, dígase con franqueza, con claridad, y no se invoque cosas tan sagradas como Id, sentencia hasta hoy. Se habló ayer nuevamente de Juan He- Patria, como la libertad, como el derecho rrero. Un colega contaba anoche que días para dirimir rivalidades de partido y para pasados se presentó en una agencia de em- obtenar el logro de aspiraciones indivibarques pidiendo una tarifa de pasajes para duales. Conságrese de una vez la política del turBuenos Aires. Prometió volver, pero no volvió. Y la Policía ha montado un servicio no á plazo fijo para el reparto de Vis dulzude vigilancia en todos los centros ó agen- ras del Poder. cias, por si acaso. Es un nuevo patrono al que se encomienda nuestra Policía: San Porsiacaso. IMPRESIONES Los actores celebraron una reunión en el Salón Zorrilla para aprobar el nuevo reglaPARLAMENTARIAS mento Discutieron, riñeron gritaron... I I BER ALES Y CON- La síntesis del debaAquello fue una reunión parlamentaria, y d S l a SÍ ÜPBVlllOBRd y no hay para qué decir si estaría bien repreSERVAOORBS g u i e a t e í En el señor sentada siendo actores todos los concu- Moret: temor de que desaparezca lo viejo. rrentes Eñ el Sr. Maura: deseo de que desaparezca. También fue animada la función parla- El Sr. Moret es el jefe del partido liberal. mentaria del Congreso. Sobre si ha de ha El Sr. Maura es el jefe del partido conserber ó no vacaciones discutieron los padres vadoi. de la patria; pero no por si ha de sentirse el El Sr. Moret se levantó en la tarde da Calor, sino sobre si ha de haber ley de Ad- ayer á interrogar al jefe del Gobierno sobre ministración. El país, que no veranea, será el sus planes parlamentarios. La contestación que al fin y á la postre admirará, aunque del Sr. Maura fue categórica: se seguirá disapriete el calor, tanta frescura. cutiendo la ley de Administración local. El De intentos de suicidio sólo se registró Sr. Moret no quedó satisfecho con esta restino, en el viaducto de Segovia. puesta; deseaba saber también hasta cuán Ninguna otra cosa de importancia. Por la do se discutiría dicha ley: si hasta su apro- noche, indicios de tormenta con ventolina bación total ó hasta llegar á un determinaconsoladora. do punto. La contestación del Sr. Maura fue también terminante: se discutirá hasta la total aprobación de la ley. Entonces el CRÓNICA POLÍTICA Sr. Moret anunció una interpelación; el señor Maura la aceptó en el acto. Comenzó doliéndose el Sr. Moret de que I A OBSTRUCCIÓN Comenzaron ayer las -minorías del Congre- el país no conozca la ley que se discute. La so á practicar la obstrucción pidiendo vota- Prensa no ha hecho nada para que la opición nominal para decidir sobre las enmien- nión se interese en este asunto. Esta ley es das presentadas al proyecto de Administra- de una importancia capital; se va á renovar con ella la vida española. ¿Por qué, pues, ción local. Ejercitaron un dereeiio. Si el Gobierno, frente á esa actitud de las estas precipitaciones en discutirla? ¿No se posiciones, organiza una contra- obstruc- ria lógico, conveniente, el dejar un lapso de- ción pidiendo á la mayoría que vote las seis tiempo, natural ahora, á la meditación y al horas de sesión, ó las sesiones dobles, ó la descanso? ¿Se sabe- -pregunta el orador sesión permanente, ejercitará otro derecho. las consecuencias que tendrá esta reforma? Todo es aquí cuestión de derecho. Lo úni- Cuando esta revolución se haga en la vida co que va á salir torcido es el régimen par- española, ¿qué quedará para los partidos de Gobierno? El Sr. Moret se vuelve hacia la lamentario. El Gobierno defiende un proyecto que- -mayoría y torna á preguntar: ¿Qué os que ayer lo dijo- -juzga conservador. Las oposi- dará á vosotros? Estas palabras promueciones lo combaten por lo mismo que es ven fuertes y largos murmullos de extrañeza y de asombro. ¿Un jefe de un partido conservador. Cuando en las Cortes de la Regencia el liberal y democrático pregunta qué será de Gobierno liberal presentó proyectos que las actas de los que están sentados en los juzgaba liberales, los conservadores l o s escaños? ¿No será lo que decida la opinión, combatieron por lo mismo que eran libe- el cuerpo electoral, la voluntad de la nación? Y si un jefe de Gobierno pone las corales. Según la doctrina oposicionista del día, sas en situación de que esto suceda, ¿con tejieron kacerles obstracción. De este moáo qué derecho le v? á residenciar y va á en- DE TODO EL MUNPOR CABLE, 8 POR TELÉGRAFO Y torpecer su oora un estadista liberal? El mismo SfNM oret advierte la incongruencia y lo absurdo de sus palabras, ante estos murmullos coa que han sido acogidas, y á continuación, tras breve pausa añade: Claro está que la fuerza de la opinión es la que prevalecerá El Sr. Moret teme tarnbiéti que esta reforma sirva pata que se organicen y fortalezcan los derechos. ¡Y las izquierdasl grita el Sr. Maura interrumpiéndole. Está b i e n dice el Sr. Moret; -esta organización de las izquierdas debemos hacerla nosotros. Pero, esto, ¿lo podemos hacer seguidamente, en breve tiempo? No, esto necesita una larga preparación. Y ¿cómo se podrá hacer? -pregunta el orador- -sin poner frente al programa de las derechas otro programa? La observación del orador es evidentísima. Por eso el Sr. Moret termina diciendo que ellos, los liberales, discutirán despacio y que entre tanto ellos prepararán al país. El país puede, pues, disponerse á ser preparado por los liberales. El Sr. Maura se ha levantado á replicar al Sr. Moret. Se extrañaba el Sr. Moret de la rapidez con que se quiere aprobar ahora el proyecto de Administración. Sobie esto hay que tener en cuenta algunas cosas. Ante todo, este proyecto tiene largas raíces en el pasado. ¿Quién fue- -pregunta el Sr. Maura- -el primero que trajo á las Cortes estas ideas de reforma local? ¿No fué, f hace seis años, D. Segismundo Moret? ¿O acaso fue aquel proyecto una broma? Se habla de la prontitud con que se quiere aprobar; pero, ¿no se está discutiendo sin cesar desde Octubre? En 1902, el Sr. Moret, al presentar la reforma local en 12 bases, demostraba más deseos de rapidez y de precipitación que ahora, al ser presentada y discutida la reforma como se hace, admitiendo y discutiendo hasta las más nimias enmiendas. Pero S. S. -añade el Sr. Maura- -se reservaba el hacer la reforma en un Consejo de ministros y con la ayuda del Consejo de Estado, y yo quiero hacerla y la estoy ha- ciendo en pleno Parlamento, en plena discusión... En cuanto á que el país no se ha enterado de 1 a ley, ni se interesa en ella, ¿qué culpa tiene el Gobierno si él ha propuesto repetidas veces una forma de discusión más accesible al público, y las minorías no la han aceptado? ¡No ha de despertar un enorme bostezo en la opinión- -exclama d orador- -este sempiterno discutir por simples adverbios! El Sr. Maura pasa á hablar del significa do y alcance de la ley. Va á contestar con esto á aquellas palabras del Sr. Moret que tan clamorosos murmullos han suscitado en la Cámara. Nuestra obra, obra conservadora- -dice el orador- -es traer á la sociedaS entera á la vida pública, para que el poder público quedí asentado sobre toda la sociedad, y no sobre una mesnada de profesiona les encaramados en los Gobiernos civiles! Dichas estas palabras con un gran acento de energía y sinceridad, provoean una larga y ruidosa salva de aplausos. Y queremos también- -añade el Sr. Maura- -una izquierda monárquica qué traiga soluciones que no encarnan en el partido conservador... Cada cual en su sitio, cada cual con su bandera agrega también el Sr. Maura. Y, después pregunta: ¿Qué límites hemos puesto nosotros á la propaganda y difusión de las izquierdas. El orador termina diciendo que tiene plena conciencia de la responsabilidad de sus deberes y que ha jurado no desertar de su puesto. MADRID AL DÍA J t ed