Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C YJERNE 26 DE JUNIO DE 1908. EDICIÓN i. PAG. 4. Me mato poique uo veo distracción ninguna agradable en el porvenir y na me considero con fuerzas bastantes para sufrir la menor fatiga ni privarme de ningún capricho. Sin embargo, antes de suicidarme he querido divertirme una semana por lo menos, porque los condenados á muerte tienen derecho á disfrutar de algún pequeño placer en sus últimas horas. He arbitrado cuantos recursos he podido, y pidiendo prestado á mis compañeros reuní 24 chelines; empeñando el reloj en 12, vendiendo mis trajes, ropa blanca y demás efectos, hice un total de 220 chelines. Con este pequeño capital en el bolsillo emprendí la conquista de una linda tiple que cantaba Florodora en una compañía de opereta, y me enamoré de ella. No soy presumido, pero creo que la muchacha me quería también. ¿Sabéis por qué? ¡Por que no me pidió nunca un solo céntimo ¡Os juro que ésta es la pura verdad, y debéis creerme, poraue un hombre que va á morir no miente. La pequeña fortuna que reuní la gasté en senas, coches y teatros. Esta última semana de mi vida ha sido el rayo de sol que ha iluminado un poco la monotonía de mi existencia. Se me ha concluido el dinero, la tiplecilla se va por ahí á no sé qué pueblo, y ahora os escribo, padres queridísimos, para despedirme de vosotros. Mientras escribo tengo aquí, encima de la mesa, la cuerda con la ue me voy á ahorcar. Y ya lo veis. Estoy perfectamente tranquilo. Y, en efecto, ¡se ahorcó! Por la mañana el pobre niño loco amaneció columpiándose por el pescuezo en la rama de un árbol, y ahora, mientras las gentes leen los relatos de la Prensa, asombradas ante este caso rarísimo de suicidio pasional, la tiplecilla que interpreta la opereta Florodora, olvidada de todos antes y obscurecida, ve nacer en. torno de su nombre la celebridad; las mujeres la miran curiosas, los hombres se sienten atraídos hacia ella y las empresas comienzan á disputársela, ofreciéndola sueldos enormes. Estoy seguro de que me quería porque jamás me pidió un céntimo -escribía el pobre niño. No le costó un céntimo, pero le costó la v i d a y sacrificándola su juventud ha p a g a d o c o n esplendidez el amor que ella le ofreciera dwrante una semana... Como el sándalo, que perfuma el hacha que le hiere, la sangre del niño desventurado va á perfumar y hacer célebre á la tiplecilla obscura de Florodora, la estrella que esta semana acaba de nace, en Londres. y ved or dónde este pobre colegial ha podido más que los grandes poderosos de la tierra, pues con su sacrificio ha hecho en veinticuatro horas la celebridad y la fortuna de una corista... En cambio, para que Lina Cavalieri realizara su sueño dorado de poner las plantas en el escenario de CoventGarden fue preciso que un gran duque ruso la arrancara de un music- hall y que por espacio de quince años sembrara su camino de millones é interpusiera en todas partes su influencia. ¡Pero ya realizó el dorado sueño de toda su vida... jYa cantó en Covent- Garden! Con su carita interesante y sa figurita de muñeca, Lina Cavalieri hizo anoche su presentación ante la aristocracia inglesa, y justo es reconocer que alcanzó un gran éxito de curiosidad, porque hasta Adelina Patti salió del retiro de su castillo para venir á ver el debut de la Cavalieri. Él público inglés es así, y aunque no logró porque hay cosas que son imposibles y que todos los millones de todos los grandes duques rusos no lo podrían conseguir, -aplaudía complacido á la gentil artista sin importarle que lo hiciera mal ó peor. J Ba estaba radiante de alegría, y ei crooir lina sola nota de a. partíceUaé Manon- -nista, al contemplar la carita resplandeciente de Lina Cavalieri cuando la hicieron presentarse ocho veces en escena, recordó su debut en el San Carlos de Lisboa, que también presenció por azar. El público lisboeta había llenado el teatro, atraído por el nombre de la celebridad, como acudió anoche al Covent- Garden. Pero el San Carlos y el Real de Madrid son los dos cabos de las tormentas, que sólo consiguen doblar los artistas verdaderos. Lina Cavalieri, á los diez minutos de salir á escena en Lisboa, tenía el espanto retratado en el semblante, y poco la faltó para pedir Un tren especial cuando vio la indignación del público, que quería á grandes voces que la llevaran á la cárcelTM. Ayer, no... Ayer estaba segura de su público. Sabía que las damas no se ocuparían más que de mirar sus brillantes, procurando sorprender los secretos del maquillage... Sabía que los hombres en lo que menos se habían de fijar era precisamente en eso... ¡en la voz! ¡El triunfo era indudable! Y triunfó... ¿Preguntáis qué por qué la aplaudimos si no tiene méritos de cantante? Pues... porque sí Porque las artistas, por detestables que sean, lo que más agradecen es el aplauso de los hombres, más estimado cuanto menos merecido... Y esto que á ellas las gusta tanto... á nosotros nos cuesta muy poco trabajo. C. GONZÁLEZ CLIFFORL Londres- ii- Yi- 90 S CRÓNICA POLÍTICA CIN COMENTARIOS El Senado invir tió ayer gran parte de la sesión en discutir sobre las alteraciones advertidas en el texto de la ley de Inspección de las Compañías de seguros al ser publicada por la Gaceta. Se consumió tiempo, se derrochó elocuencia, se cruzaron vivezas de frase y terminó la polémica porque un señor senador, con gran sentido práctico, hizo observar que el sistema parlamentario estaba quedando lastimosamente maltrecho Asintió el general López Domínguez, que así hizo callar á los suyos, luego de hacer observar que el prestigio parlamentario había sufrido, y no pasó más. Es decir, no pasó nada. Y para no pasar nada, porque nada había que deshacer ó enmendar, según acuerdo unánime, se empleó la tarde entera y se anunció él debate á son de bombo y platillos. El espectáculo no es edificante, pero, en cambio, tampoco es n u Y si ha de ser máxima en política el que él ejemplo ha de partir de arriba y con él ha de predicarse, ¿qué de extraño tiene que abajo no se sienta el debido respeto hacia los poderes que le rigen, y que carezcau éstos de los prestigios necesarios para inspirar confianza y despertar fe? Dn jefe de partido lo ha declarado ayer. El régimen sufre á manos de los propios parlamentarios. A c o n f e s i ó n de parte, relevación de prueba NUESTROSGRABADOS p l huevo marino Ha llegado á landres, remontando el Támesis y procedente de Noruega, una embarcación originalísima que amarró frente al edificio del Parlamento (donde está hecha la instantánea que en primera plana reproducimos) y que ha llamado considera- blemente la atención de los londinenses, y en especial de los entendidos en asuatos de navegación. El barco tiene la forma de un huevo y es absolutamente insumergible y resistente á. todos los temporales, por fuertes que sean. Es su inventor el capitán Brade. joven noruego que ha querido demostrar el movimiento andando, y emprendió el viaje en el Uraed, nombre del nuevo barco, en compañía de un periodista compatriota suvo y algunos marineros como tripulación. El timón y el mecanismo todo de esta extraña embarcación están encerrados en compartimientos estancos, lo que explica la seguridad del barco, que resistirá á las mayores tempestades, hundiéndose en todo caso, pero para salir á fióte en seguida. Correspondiendo á la invitación del Gobierno francés, el capitán Drude se dirige á París con su insumergible. i ina Cavalieri. La carta de nuestro corresponsal especial en Londres que hoy insertamos da noticia y detalles del colosal éxito logrado por la célebre artista italiana Luisa Cavalieri en el teatro de Covent Garden. leveland. El telégrafo nos ha comunicado el fallecimiento del ex presidente de los Estados Unidos Mr. Cleveland, cuyo último retrato publicamos. I ffn capricho de la moda. Desde que comenzó la campaña contra los desmesurados sombreros de señora, ha aumentado ea tales proporciones el tamaño de éstos, que ya es cosa de preguntarse adonde va á llegar la moda con sus exageraciones en esta parte del tocado femenino. Como curiosidad interesante publicamos una fotografía del natural de uu sombrerito que ha sido visto estos días en Berlín. Confiemos en qpie no se le ocurrirá á nadie en España copiar el modelo. MADRID AL DÍA A las siete de la tarde comenzó el apeteci do espectáculo. Relámpagos, truenos, un chaparrón, y punto y aparte. A las once de la noche, reprise de la función, más breve que la anterior. La atmósfera se purificó, nos refrescamos un poco, y á otra cosaPocas ftieroa las anotadas ayer. No hubo nuevo bando de la Alcaldía sobre automóviles; pero puede que le haya uno de estos días prohibiendo, por ejemplo, la circulación de los peatones por las calles de la viiia Por poco hay otro crimen misterioso para entretenimiento de las tertulias de cafés, terrazas v cervecerías. Todo ofrecía los síntomas del misterio. Una señora (porque ya no puede haber crimen misterioso sin mujer de por medio) que no contesta cuando se llama á la puerta de su habitación y que á lo mejor ¡vaya usted á saber! conociese á Juan Herrero... El Juzgado acude á la casa, Abades, 20; llama, no le contestan, entra á viva fuerza, y allí no- encuentra á nadie, ¡ni al gato! Desfile general y decepción también general. En los Tribunales fue condenado un zapatero que hirió mortalmente á un tabernero que le reclamaba una deuda por vino... fue absuelta una vendedora, á quien acusaba de haberla robado una peineta COK. brillantes otra que á su vez quiso endosarla moneda falsa, y fue también absuelto el anciano ochentón que quiso comprar la ciencia de un gitano para librarse de su esposa y poder entregarse á las expansiones de la vida juvenil. La política no ofreció de nuevo más que dos tremolinas en las Cámaras, á tremolina por barba; pero todo quedó reducido á unos cuantos discursos más, que es á lo que vienen á parar todas estas cosas. Los aficionados á las emociones taurinas experimentaron u n grave contratiempo. Iban á ver torear en Tetuán á La Reverte, joven torera gue, como tenga afición á coser como la tiene á. estoquear novillos, será una excelente mujer de su casa; pero va la autoridad y ¿qué hace? pues prohibe la corrida. ¿Y pasará esto, sin su iaterpelacionci-