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A B C JUEVES 25 DE JUNIO DE igo 8. EDICIÓN i. a PAG. r 4 del centro del río y se refugian en las orillas aUoior aei apetecible cebo ministerial... Y se lo coinen y se alejan después sin tocar siq aera en la punta acerada uel anzuelo... El señor ministro los contempla y filoso ta un poeo, encorvado bajo las alas del jomorero, los codos apoyados en las rodillas, amarrado con ambas manos á la larga caña de pesear... Y sin duda piensa que son igualmente ingratos los diputados del Palacio Borbón y los revoltosos pececillos del Sena. XTo pican, no... Tampoco pican en el an 1 zuelo de la Policía los asesinos de madame Japy, del pintor Steinheil, del bolsista Remy... La caña de pescar del señor ministro de la Justicia francesa va á resultar sim bólica... Pero ya picarán un día ú otro... Hay que tener paciencia, y el aficionado á pescar con caña no me negaréis que ha de ser hombre dulce, pacienzudo, apacible y manso, por lo general. r esde que sale el sol hasta que se pone, el pescador permanece en su puesto, quieto como una estatua, sin pestañear siquiera, y su felicidad no tiene límites cuando regresa por la noche á su casa y lleva media docena de peces tísicos que huelen á podrido y saben á cieno... Los pececillos del Sena deben saber todc eso, porque esta noche sus plateadas esca mas relucían en la superfieie de las aguas sembradas de cebo y se daban un banquete suculento. ¿Sabrán reir los pececillos del Sena? París, Junio. JÓSE JUAN C A D E W S se ha estrellado ante el muro- derruído de un castillo desierto guarida de asquerosas alimañas, que duermejeljsueño eterno entre montañas, como gigante centinela muerto. Y al contemplar estéril y baldía la dulce poesía que redime princesas encantadas, cae rendido y reniega de su canto, vertiendo amargo llanto sobre las cuerdas del. laúd- mojadas. r SINESIO DELGADO NUESTROS GRABADOS i a presentación del Infante. Como complemento de la aiii ua información telefónica del natalicio del infante D. Jaime publicamos hoy una composición fotográfica, hecha con arreglo á los datos íque nuestro compañero Sr. Santamaría nos remitió desde La Granja. La composición reproduce la escena de la ceremonia con toda la exactitud posible to tan Inesperado y tan á última hora concedido como el de que ha sido objeto el reo fosé Jenaro Jiménez, á quien S. M. el Rey, en un impulso de compasión que España entera ha aplaudido, y para solemnizar el yacimiento de su segundogénito, conmutó la última pena, que estaba a punto de sufrir, por la inmediata inferior. La fotografía que publicamos en la tercera página de este número fue obteaida al salir de la capilla el reo. Datalla de flores en París. Haee pocos días dimos asenta de la batalla de flores celebrada en el Bosque de Bolonia, y hoy hemos de dar cuenta de otra fiesta del mismo género celebrada en los magn icos jardines de las Tullerías y que no fue menos brillante que aquélla. Fiesta infantil la de que hoy damos una fotografía, estuvo concurridísima, y en ella se presentaron preciosos coches, de cuya riqueza y buen gusto es muestra el que reproduce nuestro último grabado de hoy. E 1 reo indultado. habido de un indulPocos casos habrá (COPLAS DEL JUEVES. AMOROSA Maluecko llega el trovador. La lluvia, cual si trajera un dardo en cada gota, le pincha el rostro; el huraeán azota la ensortijada cabellera rubia, y de las cuerdas del laúd mojadas no arrancarán los dedos ateridos notas dulces, alegres, inspiradas, sino estridentes y ásperos chirridos... ¿Cómo empezar la serenata? Ruge brava la tempestad; cuando en el seno de la plomiza nube estalla el tr en tiembla la selva y el castillo cruje, y cuando el viento zumba y entera la montaña se estrenr. e con estertores de volcán, pairee que todo se desploma y derrumba. Pero ella estará allí; tras la ventana, que fugaz el relái ago ilumina, se oculta su belleza soberana, y el pobre enamorado la adivina desvelada y atenta, curiosa y anhelante de oir, entre el fragor, de la tormenta, suspiros tiernos del cantor errante Y canta, al fin, el trovador. El bi 10 de la pasión que estalla lucha contra el turbión y contra el frío y á entrambos vence en desigual batalla. Vibran los ecos del amor ardiente eomo notas de uniimno de combate sobre la voz potente óel huracán, que el robledal abate, y el mancebo aterido espera á cada instante oir el ruido que produce, al abrirse, la poterna, donde acaso la hermosa cas con sus labios de grana, le ofrece el premio de su trova tierna. Cuando, al fin, la tormenta se deshace ante el vivo fulgor del sol que nace, queda diáfano y limpio el horizonte, tranquilo- el yiertto y silencioso el monte, ve el trovador con ojos espantados que su canto de amor, el qtíe atrevido triunfó del huracán y de los hados... L FORMULA LIBERAL s. n los pasillos de la Cámara popular se ha hablado algo estos días de lo ocurrido en el meeting de San Sebastián. En géneral los que hablaban de ello y tenían algún seso, no se explicaban lo ocurrido allí ni las consecuencias que lo allí dicho podría tener. Hay que puntualizar los sucesos. El Sr. D. Melquíades Alvarez dijo que lo que el partido liberal debía hacer, era establecer la libertad de cultos y laicizar la enseñanza. El Sr. Gasset contestó que él, en nombre del partido liberal, aceptaba estas reformas, para llevarlas á la práctica, pero sin radicalismos, que dificultarían y perturbarían tan grande obra Estas últimas palabras del Sr. Gasset, eran las que ponían perplejos á los comentaristas aludidos. En efecto, ¿qué signiñea que los liberales establecerán la libertad de eultos y harán laica la enseñanza sin radicalismos? ¿Qué quiere decir esto? Hacer una cosa sin radicalismos, significa ponerse en el término medio, adoptar una media tinta, huir de un extremo y de otro. Ahora bien; para establecer la libertad de cultos, ¿qué término medio y prudencial vamos á escoger? ¿Habrá en esto término medio? ¿Se podrá ir a la libertad de cultos gradual y paulatinamente? De ningún modo; el término medio en esta materia es la tolerancia de cultos; la tolerancia de cultos la tenemos ahora; pero la toleran cia no es la libertad. Y haorá que convenir en que en este asunto no hay término me dio ninguno: ó se tiene la libertad de cultos ó no se tiene. Lo mismo puede decirse respecto á lalaicización de la enseñanza. Una escuela, ó es laica ó es religiosa. ¿Se admite en ella la enseñanza de la religión? Es religiosa. ¿No se admite, se excluye? Es laiaa. No se sabe, pues, lo que el Sr. Gasset, en nombre del partido liberal ha querido decir en San Sebastián. Sus palabras sin radicalismos dejan perplejas y esto 4 e etas á las gentes. Claro está que hay maliciosos, malpensados, escepticos, que creen que éste es uno de tantos reeursos, tranquillas y martingalas eon que los políticos suelen ilusionai á ¿os ingenuos. Pero estos hombres escepticos y malos pueden quedarse 5 con su perfidia; yo no me hago solidario de ella. Yo doy ipor bueno que los liberales van á establecer en España la libertad de cultos y la laicización de la enseñanza. Se puede llevar esto á la Gaceta. El país, ¿qué irá ganando coa ello? En las capillas protestantes de algunos grandes poblaciones se podrán poner símbolos en las paredes exteriores (cosa que ahora no se puede hacer) Los maestros de instrucción primaria fingirán (ó ni siquiera se tomarán la pena de fingirlo) que no enseñan el catesismo á sus discípulos. Esto será todo. ¿es esto todc lo que va á hacer por España el grande, progresiyo y poderoso partido liberal? ¿Es esto lo que se vaáh eerpara que marchemos á par de las demás naciones europeas? ¿Comerá mejor con eslo si labriego, tendrá mejores cosechas el terrateniente, vivirán mejor el obrero, el industrial, el comerciante? Haremos papel inútil y nada más. No nos engañemos y digámoslo una vez más. La libertad es una consecuencia del dinero. Sin dinero no hay libertad. El dinero trae la mejor alimentación, el traje limpio, la casa cómoda, el viaje, los espectáculos, la están cia en el- campo, el capricho satisfecho. Y todas estas cosas son las que a su vez traca la ecuanimidad y la alegría. Y la alegría, i a serenidad de ánimo, la despreocupación del porvenir, son las que traen la tolerancia mutua, la indulgencia por el error ajeno, la mutua comprensión, la libertad en fin. Todo este bienestar físico- -esto es matemáticoes lo que hace que la sensibilidad humana se perfeccione y agudice. Y la sensibihd d más fina, más selecta, produce estados jurídicos más altos y nobles, estados jurídicos, de conciencia colectiva- -el mayor refienador y el mejor sancionador- -donde los actos de arbitrariedad, de tiranía y de injusticia son imposibles. Y véase cómo el Gobierno más liberal de todos, más radical y más revolucionario, sería el que hiciera- -como dice un jpersonaje de la última novela de Baroja- -que se pudiera ir bajo árboles desde Cádiz á La Coruña. AZORIN CRÓNICA POLÍTICA CIN PLAN La lentitud eon que se desen vuelven los debates parlamentarios revela una vez más ese signo característico de! la política que consiste en vivir desde el Poder y en destruir desde la oposición. Algo semejante á lo que ocurría hace uno dos años con aquel famoso proyecto de ley sobre las Asociaciones sucede ahora con el de Administración local. Los que combatían á aquél preguntaban qué corriente de opinión se había manifestado que le hiciese preciso é insubstituible. Los que combatea ahora esa proyectada c bra del Gobierno preguntan a su vez que imposición po pular la hace necesaria é inaplazable.