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Dará vestido de baile y casino, de señora joven, se estila el tisú de plata y oro, sobre fondo de seda. Estos trajes, de gran Vni S, JUNIO, J 9 O8 riqueza, se adornan solamente con flores. ontinúa el hermoso maremágnum en Us No es de temer que la moda caiga por ge modas. Con gran afán son esperados neralizarse demasiado, puesto que no son dos días en París. El del veruissage y el del muchas las damas que podrán contar en su Grand Prix. Ambos han pasado con gran- guardarropa con una toilette semejante. des tentativas revolucionarias de la induVIZCONDESA B. DE NEU 1 LLY mentaria femenil, y ambos por igual han sufrido la derrota. Tentativas de grandes atrevimientos, que en otras épocas quizá hubiesen producido LAS LAGRIMAS enormes entusiasmos, sólo han obtenido un Con una nube de tristeza. Basta el soplo movimiento de curiosidad y un desdeñoso ardiente de un sentimiento para que el encogimiento de hombros. Pero si no hay grandes novedades, sí hay fenómeno moral del llanto se verifique. La infinidad de detalles encantadores, que con mujer es una flor que alguna vez habréis su saborcillo de originalidad avaloran, mo- contemplado bañada en ese rocío del alma. lágrimas que abrasan el rostro. Resbadifican y dan chic á las modas ya vistas du- Hayimprimiendo una huella candente. Para lan, rante varias temporadas. mí, unos ojos que lloran han llegado á deI I n nuevo tul ha venido á enriquecerla cirlo todo. El lenguaje humano no puede el colección de los ligerísimos tejidos de expresar más. Ss irresistible Sóloatractivo de una, lágrima. un beso verano. Es una especie de red de mallas re- melancólicocapaz de evaporarla. Cuando mi dondas, en seda; para conservarla todo el ardiente es quisiera enjugar las gotas de saborcillo de su origen, las damas exquisi- madre llora, mi trémulo labio. Quisiera decon tas lo eligen del color de bramante (fiedle) su llantoantes que escaldasen su pálida metenerlas con viso de seda de igual tono. Como, á falta de grandes nouvelles, son en- jilla. también llora. También cruzan tusiastamente acogidas las novedades pe- suEl hombre nubes del dolor. Nadie se aperfrente las queñas, existe un verdadero delirio en ha- cibe de sus lágrimas, porque las vierte en cer blusas de tul de seda fricelk, de todas la soledad. Acaso el corazón las deposita en maneras y con todas las combinaciones. Unas son bordadas en flores de soutache. el alma siu hacerlas oscilar en la pupila. Otras, completamente lisas ó con minús- Las tristezas profundas no se manifiestan. culas mariposas de un hermoso color botón Viven sin expresión dentro de nosotros. Existen criaturas idealizadas, convertidas de oro. influencia del llanto. Otras, compuestas de tiras de tul liso fi- en ángeles, bajo la basta para purificarse. Una lágrima sincera celle y de tiras de tul plisado á plieguecitos Un suspiro di a a el corazón; un sollozo lo transversales; para unir ambos entredoses triste de una espese emplea otro entredós de estilo irlandés oprime. Aquél eá el ecola vibración de un irrealizable; éste, con tmte ficelle: esta blusa se monta sobre ranza vehemente, una lágrima ahogada en dolor un canesú de Irlanda y la manga termina la garganta. con un puño de este mismo encaje. He conocido hombres que se han burlado sarcasmo de todas las manifestaciones 1 os bordados antiguos son muy buscados, con cariño; hombres incapaces de sentir que del pero empiezan á hacerse raros... Felizmente, la industria moderna, maes- se han estremecido al contacto de una látra ya en disfrazar lo nuevo de viejo, nos grima. Cuando la virgen de mis amores llora ofrecerá, sin que sea posible adivinar la me revela un sentitrampa, bordados nuevos con cierto sabor cada gota de su llantode su alma. Nunca miento, un perfume de varios cientos de años. como entonces aparece su imagen bella á ¡Qué importa el engaño si se consigue el mis ojos. fin que se busca! La noche es el emblema de la melancolía; Dará joyas existe la novedad de las cintas. yo creo que la noche se ha hecho para el No es precisamente un invento, en la llanto Cristalizad una lágrima y tendréis una pura acepción de la palabra, pero sí una resurrección complementada. Nuestras abuelas perla del mágico océano de las ilusiones. El y sus madres llevaban pulseras de terciope- pasado lo vislumbramos siempre á través lo negro, con grandes chatones ó camafeos de una nube de tristeza, á través de una de esmalte, de miniatura, ó bien de sencillo nube de lágrimas. El dulce recuerdo del primer amor lo hay negro azabache. Ahora se usan con furor las cintas de ter- bréis regado mil veces con el rocío de vuesciopelo de todos los matices, rodeando el tros ojos. ¡Hjay 1 antos que al resbalar sobre el sebrazo y el cuello y formando aros á la griepulcro cubren á la muerte de flores! ga para adornar peinados. ¡La vida es una lagrimal Estas cintas se enriquecen con toda cías G DB C de piedras preciosas, y su f. exibili 1- ul es un encanto indiscutible. CRÓNICA DE LAMODA Se tienen en agua (que se muda por mañana y noche) nueve días. Se las da un hervor y se dejan reposar doce horas. Se hace con litro y medio de agua y un kilo de azúcar un almíbar que se deja reducir á punto de pluma. Se echan las nueces y se dejan cocer á fuego regular media hora. Para esta cantidad de almíbar se calcula unas dos docenas de nueces. T ULCE DE HIGOS Han de estar los hi gos bastante duros; se pinchan con una aguja por la parte de abajo y se tienen en agua cuarenta y ocho horas, renovándola cada doce. Cuídese que estén bien tapados con un paño. En un cazo con agua fría se les da un hervor de diez minutos, y, sacándolos del perol, se vuelven á poner en agua fría otras veinticuatro horas; pasado este tiempo, se ponen á escurrir, apretando ligeramente con el dedo para que suelten el agua. Preparado el almíbar (con un kilo de azúcar y litro y medio de agua) á punto de espejuelo, se pone en ella los higos y se les deja cocer hasta que tomen un bonito color verde y transparente; agregúese el zumo de dos limones, dejándolos cocer veinte minutos más. as gorras, de diferentes foimas, siguen imperando, pues los servicios que prestan son sumamente útiles. Las de paja, sencillamente adornadas con una cinta, con un par de cuchillos ó simplemente con un lazo ó chote de la misma paja, son las favoritas para viaje, automóvil, toilette de mañana y excursión RECETAS CULINARIAS T ULCE DE NUEZ Para hacer este dulce u j j a n ¿e estar i aass nueces verdes y sólo deben ponerse las que se se puedan atravesar con una aguja de parte á parte; se mondan ligeramente y se pinchan en todas direcciones con una aguja de aceri ADVEXJ E 7i ClA. En esta sección se contestara á las consultas que nuesbas lectoras gusten dirigirnos, siempre que la pregunta venga acompañada de STETE CUPONES COKKBtATlYOS, 0 SEA DEL i JiL y, de los que se publican diariamenh en las páginas de anuncios de A B C ías consultas habrán de firmarse con un seudónimo ó con iniciales. Zas que se firmen con nombres c apellidos, se contestarán con la inicial de los mismos. la Dirección se reserva el derecho de no contestan á determinadas consultas que exijan gran extensiór, en la respuesta. Desgraciada en sus empresas. -i a Lavados con agua de salvado y jabón Pears. i a Raya á un lado; muy rizado y la melena en tirabuzones aprisionados con un gran lazo J. Cocimiento de hojas de Ainé. 4. a No hay nada mejor 5. Miga de pan mojada en vinagre. Yo también me alegraría conocerla, porque es usted muy simpática y afectuosa. Z 4 n anarquista. -Le agradezco mucho sus amables frases. i a Dése un cocimiento de vino blanco, quina y unas gotas de ricino. a. a ¿Habla usted en siriol Agua muy caliente y ceniza; meter los pies, durante diez minutos, añadiendo agua caliente conforme se vaya enfriando. 3 a ¿Que le da á usted lathaú ¿Y cómo las resiste usted, con h y todo? 4 a ¡Qué pillín! 5. a Las vherrugas se quitan con verruguina ¿Tiene usted almacén al por mayor de aches? 5. No es verdad. Doña Sol. -1. Con aguarrás. 2. a Con un cepillito y bicarbocato; y si no, sumergiéndolo en alcohol y poniéndolo á secar entre serrín. 3 No. Gracias. i í Un impaciente- -Mire usted, resulta que, en ocasiones, hay asuntos de interés general en gran número y llenan el periódico sin dejar espacio para MUJER Y CASA, que, a! fin, no es más que un entretenimiento. Siento mucho que por tal causa sufra perjuicios al no recibir á tiempo las respuestas; pero ya ve usted que no soy yo la culpable; de modo que eso de informal, al fin mujer, ingrata y demás piropos que me adjudica, me veo precisada á devolvérselos, por que no ha lugar. L. B- -jDios míol ¡Otro quejoso! ¡Si yo soy inocente de toda culpa, y he mandado la respuesta á la imprenta hace siglo y pico! Tin poetastro- -Casi me ha obligado á estudiar su cartita. Se llama sextina, y es ésta: Mas si cumple á tu suma omnipotencia f (ue yo perezca cual malvado impío Y que los hombres mi cadáver frío ultrajen con maligna complacencia, suene tu voz y acabe mi existencia: cúmplase en mí tu voluntad. Dios mío Sí puede ser. Plácido. Oe frac. Zapato de charol. Un po quillo, pero ¡qué le hemos de hacer! Quedo muy reconoc da á sus galantes frases.