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A. B C. MIÉRCOLES 24 DE JUNIO DE 908. EDICIÓN i. J AG. 4 en A B C recientemente, y en otras partes desde hace muchos años, mi opinión de que ese problema está índisolublemeate ligado al aumento de sueldos de todas las categorías militaría. No he de repetir lo escrito muchas veces, y sólo recuerdo ahora mi fórmula: una amortización eficaz, y al propio tiempo considerada y deferente para el personal, debe ser absoluta respecta á los ascensos en categoría, nula respecto á los ascensos en sueldo. Sólo de ese modo puede haber valor y derecho para llegar en seis ú ocho años á no pagar más que unos 8.000 efi i ics, que en cada categoría tengan el sueldo que hoy tienen en el superior. En eote asunto las medías tintas irrita 5 rán, no sin motivo, á los pacientes, y aprovecharán poco ó nada al país, que necesita un Ejér- w to iriio v- ilsn lo que le cueste, JENARO ALAS. ahora para la atención es el número de accidentes que ocasionan los automóviles. r Y esto mere e también alguna detención. ¿Cuántos son los accidentes que causa el automovilismo? En los accidentes originados por esta causa hay que hacer varias distinciones. Primero, del número total de acwdentes, es preciso separar los que redundan sólo en daño de los que van en el vehículo; luego aquellos otros que se deben á negligencia de los viandantes atropellados; por último, habrá que considerar solos, aislados, los que injustamente, por descuido ó impericia de los guiadores, vienen á lesionar á los peatones ó á otros carruajes. Y si hacemos la separación indicada, ¿qué quedará de los accidentes producidos por el automovilismo? Se clama contra este medio de locomoción; se levantan voces de protesta. Pero, ¿no se confunde un poco en estas protestas lo que no debe ser confundido? Hay que tener también en cuenta al Ira- tar de estos accidentes, la parte que en ellos tiene lo inevitable, lo fatal. No habrá meg l príncipe de Asturias. dio de locomoción que se considere más seTM Reproducimos hoy en primer lugar de guro que el carro; su lentitud parece que le este número el más reciente retrato del prín- pone á cubierto de todo peligro y de ser cipe de Asturias, hecho anteayer en La ocasionador de tollo peligro. Sin embargo, Granja durante su paseo por los jardines. si se hiciera, una estadística de los vuelcos, choques, averías y desgracias causadas por tf a kermesse del Centro. los carros, tal vez nos llenáramos de extra Inauguróse ayer, como be kabid. anun- ñeza. Y es que tanto en éste orno en el otro ciado, la kermesse de ia Sociedad benéfica medio de transporte, como en todas las codel distrito del Centro, con el reparto á los sas humanas, existe como un coeficiente pobres de 4.000 bonos en especie. irreductible destinado al azar y á lai desEl acto estuvo concurridísimo, como pue- gracia. En el automovilismo, ¿es mayor este de verse por la instantánea que de él publi- coeficiente? Nadie lo duda; el medio es casi camos. desconocido aún para nosotros; se halla en Lo amenizó la música del batallón Caza- sus primeros días; no evoluciona tampoco lores de I erena. en un- espacio- -el camino- -apropiado á él. La kermesse en la cual se rifan objetos de ¿Qué extraño ha de ser que á menudo se lamucho valor y buen gusto, continuará hoy menten desgracias y a ceidentes? y los días 27, 28 y 29 de Junio y 4, 5, 11 y 12 Pero son éstos, si se les considera bien, de Julio. en pequeño número. Hágase una estadística en que la clasificación de las causas se establezca y se verá claramente. No hay que decir que, aun este número de accidentes, debemos tender á disminuirlo de día en C e han hecho estos días en la Cámara alta día, con disposiciones y costumbres apro algunas preguntas sobre los automó- piadas al nuevo medio, hasta dejar reduciviles. El hecho se presta á algunas consi- do el coeficiente á lo que estrictamente deraciones. Ante todo, el automóvil es an pue- 1 a. ser. medio de locomoción esencialmente aristoAZOR 1 N crático; es también, además de esto y por lo mismo, un medio aristocrático. Vivimos su unos tiempos democráticos, en que el tono á la sociedad, á la vida media, la dan Ja pequeña burguesía y el pueblo. El auto- Q RAN ESPECTÁCULO En la política esmóvil, artefacto que sólo puede ser utiliza- pañola ocurre do por los ricos, ha de contar desde luego, algo parecido á lo que sucede con algunas si no con la oposición abierta, terminante, obras teatrales. El éxito feliz de ellas condel pueblo y de la pequeña burguesía, con siste en el aparato escénico con que están su desvío, con su oposición sorda y latente. montadas, Las decoraciones sos raás labor En un extremo, está el tren de vapor, el fe- de arte que la comedia. Si decimos más larrocarril, medio de transporte comunista, bor de artificio nos acercamos más ár la democrático; en otro, el automóvil, medio verdad. aristocrático, individualista, disgregador, y Al público le entran en último término y por esto mismo de ser telones que simulan laspor los ojos aquellos esplendideces de la disgregador, revolucionario. Naturaleza, ó las riquezas de fantásticos Pero el pueblo no ve este aspecto del au- palacios, ó las suntuosidades de imaginatomovilismo. No ve tampoco que, á la lar- rias poblaciones. No se le alcanza que con ga, el automovilismo laborará contra las pa- un marco tan soberbio el cuadro haya de trias, contra las fronteras; no ve que revolu- ser mezquino, ni los intérpretes unas mecionará los medios de transporte, en cuanto dianías. salga del estado embrionario en que hoy se Nuestro sistema de gobernación resulta encuentra; no ve que permitirá y favorecerá álgoanálogo. Funcionan para procurarnos la la compenetración de razas, de pueblos, de dicha un sinfín de organismos perfectamente e s t ü cas. de costumbres, de derechos; no ve organizados, montados y remunerados. Adeque U -t -Bgestionará las grandes ciudades mas de las Cámaras, en una de las cuales se modernas, puesto que la rapidez del trans- da el anacrónico easo de que tengan acceso á porte alargará el radio de habitación junto ella el privilegio, la estirpe, el favor, la jeá las dichas urbes populares; no ve en fin, rarquía... pero esto es por parecemos 4 J nque romperá muchas tradiciones y muchos glaterra en eso, porque en otras muchaflfcoprejuiwos. El pueblo y la pequeña burgue- sas, ¡ay! no la imitamos; además de j é. er esto. Para ver que todo maras, repetimos, hay Consejos, T profundamente revolu- y entidades de una supremacía pasar de la superficie gusta. lo que Coa una mise en scene así no se obra mala. Debemos ser el país- mejor gobernado del mundo, ó, por lo menos, uno de los mejor regidos Pues bien; en la última reunión plena del Consejo de Estado- -uno de esos altísimos Cuerpos que funcionan para garantía de nuestra más acertada gobernación- -se trató de la aprobación de un crédito de 300 pesetas que deben pagarse de resultas de ejercicios cerrados. Trescientas pesetas no son una bagatela; Tampoco lo son las ochocientas á que han ascendido las dietas de los señores consejeros reunidos para el asunto de las trescientas. Nunca con mayor motivo puede decirse, como comentario de ese hecho, demostrativo de la perfección de nuestra maquinaria gubernamental, que para muestra basta un. botón NUESTROSGRABAD NACIMIENTO Dñ UN INFANTE Los edificios públicos se hallaban ayer engalanados con colgaduras, ondeando en ellos el pabellón nacional. Los Infantes, que asistieron á la presentación del nuevo vastago regio, regresaron en la mañana de ayer á Madrid. A las cinco de la tarde regresó el señor Maura de La Granja, y en el acto se dirigió al Congreso. Anunció que el bautizo se verificará- el día 29 en aquel Real Sitio, adonde acudirá todo el Gobierno. El indicado día será declarado fiesta nacional. Para acordar todo lo relacionado con la ceremonia del- bautizo conferenciará hoy el presidente del Consejo con el mayordomo mayor de Pi cio, señor duque do Sotomayor. C u Palacio. En la capilla del regio alcázai se celebró un solemne Tedeum en acción de gracias por el feliz alumbramiento de la Soberana La servidumbre ha vestido de gala. pelicitaciones. En la Mayordomía mayor de S. M. se ha cubierto de firmas un álbum de felicitación por el nacimiento del Infante. El primero que inscribió su nombre fue D. Pablo Cruz, el íntimo y leal amigo del Sr. Sagasta. la misma hora fueron á firmar los ex A ministros de la Corona Sres. Aguilera, Santos Guzmán, marqués del Pilar y duque de Veragua. También en las casas de los Infantes hay álbums que se llenan de firmas. El nuncio de S. S. fue en per i ii 1 inscribirse muy de mañana. Condecoraciones Con motivo del nacimiento un nuevo Infante, el Rey ha concedido la graa cruz de Carlos III al grande de España de guardia, duque de Arión, y la gran cruz de Isabel la Católica al mayordomo de semana de guardia, conde de la Cimera. I I n director en peligro. Durante el viaje que efectuó desde La Granja á Madrid el director general de los Registros, Sr. González Rothwos, se pinchó uno de los neumáticos del automóvil en que regresaba á la corte, sufriendo el coche grandes averías. ¡ez Rothwos sufrió algunas ferentes partes del cueryo; hasta Madrid y después con el libro donde se ¡vo Infante. EN MADRID Jala y regreso. LOS AUTOMÓVILES CRÓNJCA POLÍTICA