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A B C DOMINGO 21 DE JUNIO DE 1908. EDICIÓN i. a PAG. 4. s s inteligeneias; época, en fin, iluminada siniestramente por el sangriento fracaso de una gran derrota... á todos los hombres de esa época, ¿con cuáles los habremos de reemplazar? Los tiempos de ahora no están para dictaduras. Tampoco están los tiempos para creer ciegamente en la virtud de una forma política cerrada. Hombres de crítica, hombres aleccionados por el fracaso anterior y por una derrota, no tanto militar como espiritual, los hombres que vayamos viniendo forzosamente tendremos que regatearles nuestra cooperación á los dictadores. Por s guir demasiado á las gloriosas personas, se ve España actualmente sin gloria y sin personas. Pero no importa; las personas saldrán fatalmente, en virtud de esa providencia particular que provee á los conflictos de los pueblos, y los pueblos, además, sienten necesidad de adorar á las personas. ¿Pero qué clase de personas serán? ¿Cómo pensarán... Lo único que resulta claro es que no existe país en Europa tan propicio como el nuestro para los ambiciosos y los hombres de coraje; casi todos los puestos del Poder están en España vacando. Contra lo que dicen las malaventuradas gentes, yo creo que es una gran fortuna el haber nacido en España. Y poco á poco, sin revoluciones de ninguna especie, en nuestra España se va operando una hondísima transformación. La guadaña de la muerte, en el mayor de los silencios, está de continuo segando vidas; coa las vidas caen también segados el espíritu, el tono, la armazón política é ideológica de la época anterior, y está surgiendo silenciosamente, por debajo de las alharacas del vulgo, una España nueva, una generación nueva, un espíritu nuevo. ¿Será mejor ó peor... Nadie lo puede afirmar. Lo que sí es cierto es que la vida española va cambiando de tono, pero de tono completamente distinto al anterior. ¡Triste es que haya mucha gente, lo mismo de la izquierda como de la derecha, que no se entere de esta evidente transmutación! SALAVERR 1 A plir este deber. Rara es la tarde en que al abrir la sesión hay más de dos republicanos en los escaños; los liberales no pasan de cuatro ó seis. Se ha tratado en las dos sesiones anteriores de UH asunto delicado: el relativo á una ley referente á Gracia y Justicia. Se aprobó esta ley en el Congreso; pasó al Senado; se aprobó aquí también. El Monarca puso su sanción en la ley. La ley no se ha promulgado. Es más, se trata de introducir en ella algunas modificaciones por medio de otra ley. Este asunto ha sido tratado en la Prensa y en el Parlamento. Si el ministro de Gracia y Justicia- -preguntaba un diputado- -creía que esa ley era imperfecta, que necesitaba alguna enmienda, ¿por qué antes de aprobarse en el Senado no aconsejó, para hacer luego otra, que la mayoría la desechase? El argumento parecía irrebatible. En efecto, se vio que la ley necesitaba alguna reforma en un momento en que ya no se podía reformar. En aquel momento, ¿podía desecharla la mayoría en el Senado? Indudablemente; pero al ser desechada esta ley, no hubiera podido ser substituida por otra en la actual legislatura. El art. 44 de la Constitución dice: Si uno de los Cuerpos Colegisladores desechara algún proyecto de ley, ó le negare el Rey la sanción, no podrá volverse á proponer otro proyecto de ley sobre el mismo objeto en aquella legislatura. l n su consecuencia, y como la ley urgía, se llevó á la sanción del Monarca la ley, quedó aprobada y al no ser promulgada, puede presentarse á las Cámaias otra ley sobre el mismo asunto y sin sus leves deficiencias. Esto es lo que hacían observar ayer en la Cámara expertos parlamentarios Y á esto ha quedado reducido el batibur lio de estos días. AZOR 1 N oir las observaciones de los que aquí se las echan de vicarios de Zarauz y aseguran que el barómetro sube y que al cambiar mañana la luna volveremos á tener buen tiempo, Dios sobre todo. kos Reyes, como de costumbre, madrugaron hoy, y á las diez anunciaban ya los cornetas del cuerpo de guardia su salida de Palacio; era la Reina, que salía con la duquesa de San Carlos y marchaba á buen paso hacia la carretera de Segovia. Pocos minutos después salió el Rey á caballo con el profesor inglés de polo, y Tejedor, picador de las Caballerizas Reales. En la Pradera del Hospital, el antiguo campo de j oh, adonde llegó á poco el marqués de Viana, estuvo entrenándose á dicho sport el Monarca tm rato. A mediodía empezó á caei una lluvia fría y menuda, algo así como el sirimiri de San Sebastián ó el calabobos madrileño; pero el Rey continuó jugando hasta cerca de la una, hora en que llegaron en an 120 caballos los Sres. Maza y Santos Suárez (D. José) que habían venido en el automóvil del primero, haciendo el recorrido desde Madrid en una hora y cinco minutos, ¡Una friolera! Invitólos el Rey á almorzar en Palacio eon la duquesa de Tovar y los hijos de la marquesa de Sala- manca. Bn el rápido Uegé el ministro de jornada, el de Marina, el más indicado, dado el tiempo de aguas que aquí hace. Tuve el gusto de saludarle en el hotel mientras esperaba su equipaje, procedente de Segovía; díjome que por la tarde subiría á despachar con el Rey y á firmar algunos decretos de arios ministerios; añadió que solo contaba estar aquí cinco 6 seis días, pues habrá de venir á substituirle su compañero de Cracia y Justicia, que, como notario mayor derReino, suscribirá el acta de presentación del regio vastago que se espera. En seguida de almorzar, el Rey salió á pie con los Sres. Maza, Santos Suárez é hijos de la marquesa de Salamanca para enseñarlos el nuevo campo de polo. La Reina salió en automóvil con la princesa de Metternioh mientras el Príncipe daba su paseo de costumbre. El ministro de Marina come en Palacio esta noche. ¡Y no va nías! A última hora, el tiempo se ha vuelto á meter en agua. ¡Paciencia! ALFONSO R. SANTA MARÍA NUESTROS GRABADOS presidencia de una novillada. La autora de El niño de Brenes y de otras aplaudidísimas zarzuelas, la simpática artista Lola Ramos de la. Vega, presidió la novillada que se celebró en Jerez recientemente, y en la cual tomaron parte los diestros Sordillo y Corchaíto II. El palco presideneial, verdadero dou déla fiesta taurina, aparecía tal como la fotografía que encabeza el presente número lo reproduce. No se dirá que no resultaba d ¿buen ver. I as fiestas de la Ciudad Lineal. Las que actualmente se están celebrando tuvieron anteayer una nota simpática, que fue el concurso infantil de bailes regionales, de cuyo resultado dimos noticia en nuestro número anterior. Soy publicamos como complemento de la información de referencia el grupo de los concurrentes. CRÓNICA TELEFÓNICA C l N NOVEDAD En los dos días últimos O- -m u y p 0 C 0 k a o c n r r i i o en el Congreso; en breves palabras se puede despachar la tarea. En la sesión del viernes se dio cuenta de la renuncia de un diputado. La Cámara queda enterada dijo un eñor secretario. Los que conocen á este representante del país, lamentan ínuy de veras su decisión al renunciar el acta. Se trata del Dr. Gil y Mortv; El Dr. Gil y Morte es profesor en la Facultad de Medicina- de Valencia. Ha logrado muy alto erédito en su profesión. Se distingue por su hombría de bien, por su integridad, por su ferviente amor al estudio. ¿Por qué ha renunciado su acta el Dr. Gil y Morte? Los electores que le enviaron al Congreso, ¿por qué han aceptado la renuncia de este dignísimo y eminente profesor? ¡Encontrarán fácilmente, para substituirle, persona de su probidad y de su cultura? Kn la sesión de ayer, sábado, se pidió, al comienzo, que se contara el número de diputados. Hubo sobre esto un ligero alboroto. Se habló, una vez más, del trillado rjroblema de cuándo está ó no abierta la sesión. Lo cierto es que estos dimes y diretes se evitarían si los representantes de la nación acudieran reglanientariai ante á la Cámara. Si se tiene un acta de diputado, ¿para qué se quiere si no se asiste á la sesión? He de advertir que las oposiciones, especialmente la republicana, son las más remisas en cum- IMPRESIONES PARLAMENTARIAS MADRID AL DÍA C i Madrid ha debido llorar alguna vez, esa 13 vez ha sido ayer. Pueblo alegre y eternamente risueño, nadie le retrató en notas de música como Federico Chueca. Sus costumbres, su lenguaje, su manera de ser, las han llevado á la escena los Ramón de la Cruz, los Ricardo de la Vega, los López Silva; pero llevarlos traducidos en corcheas y fusas, nadie mejor que Federico Chueaa, que empezaba por ser el más madrileño djg todos los madrileños juntos. Tan madrile ño, que su última composición, el himno al 2 de Mayo, más que himno era un pasodoble madrileño con todos los dejos y aires de la villa. La noticia produjo general sentimiento. El entierro será seguramente na verdadera manifestación popular. El tiempo, percatándose de que estaba haciendo el ridículo, se humanizó un poco. Dofeló el viento, mejoró la temperatara y ofreció síntomas de sincera ontricion. alta hace, porque la salud anda en malos pasos con esa endemoniada gripr e de la que ge culpa al tiempo, acaso por ignorar la ciencia á qué atribuirla 331 á qué recurso apelar para darla la puntilla. La Lotería tuvo á bien dejar como re- A T C EN LA GRANJA DE NUESTRO ENVIADO ESPECJAJ. SAN ILDEFONSO, 2 0 10 N. A manecié hoy el día como los tres ante- rt- ñores: con el cielo entoldado de nubes pero, afortunadamente, sin llover y con el horizonte algo más despejado. Así pudo verse la vecina sierra cubierta de nieve, que apenas tenía cuando llegamos á este Real Sitio hace diez días. Sin duda alguna lo que aquí ha sido agua y granizo fueron en los montes próximos ventiscas de nieve, haciendo descender la temperatura de modo extraordinario. Así y todo, no lloviendo casi nos damos por contentos, y aún más al