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A B C SÁBADO i3 DE JUNIO DE 1908. EDICIÓN a. PAU. 9. Grases y Repulías, y este último quiso ha- sucede en mi barrio! Cree usted que eso es cer valer el carácter técnico de los mismos posible? -No sé si es posible, pero lo afirmo. para practicar los citados reconocimientos. ¿Tiene usted pruebas? Uno de los vocales hizo notar que si tal carácter técnico prevaleciese se hallaban de más los otros individuos, algunos de los cuales, como los Sres. Echegaray, Bretón y Alvarez Quintero, no deben ser recusables en materia de espectáculos públicos. 331 Sr. Martos declaró que el criterio anteriormente sustentado por él era el que se sostendría en lo sucesivo, y con esto se dio oor levantada la sesión. cuarto de hora después volví á ver S. esos sujetos en otra habitación del inmueble. Su número había aumentado; eran unos vein te. Entró un hombre vestido con itn uniforme de general de un ejército extranjero. Todos se apartaron respetuosamente, y varios personajes que ostentaban numerosas cruces le saludaron. De repente, el hombre que había traído la bomba surgió, dio un tropezón, soltó la máquina infernal, y ésta, estalló con un ruido semejante al que se. produce cuando abren una botella de Chaiii pagne. Tres hombres cayeron, nadie gritó y todo quedó de nuevo enlamas profunda obscuridad. Extraño! ¡Muy extraño! -murmuró Courtejol. -Bajé al pasaje é intenogué á los porteros de las casas vecinas. Nadie sabía nada. Algunos se burlaron de mí. Seguro de no haber soñado, aguardé tres horas delante de la casa misteriosa con la esperanza de ver salir los cadáveres de los que había vis- to caer. Pero nada; la casa del crimen permanecía silenciosa. Desde ese día todas las mañanas me asomo á la ventana, y con los gemelos... ¿Supongo eme va no ha vuelto usted á ver nada? -Ya lo creo que sí. Asisto diariamente á espectáculos cada vez más extraños y horribles gentes que se pegan, honrados burgueses apaleados, niños martirizados. Ya no puedo más. He venido á contárselo á usted todo, porque probablemente allí viven secuestrados unos desgraciados, que sufren horribles tormentos. Muy intrigado por el relato de Leblaubec, el simpático comisario de Policía tranquilizó á su interlocutor, le aconsejó que se encerrara en su casa y abrió una minuciosa infoimación. Daban las ocho de la mañana cuando llamaron el día siguiente á la puerta de Le blanbec. El portero traía una carta. La abrió, medio dormido, nuestro buen burgués, y leyó lo siguientel Muy señor mío: Puesto en guardia por vuestras importantes revelaciones de ayer mañana, he abierto una información y me he convencido de que, en efecto, en la casa sospechosa se cometen diariamente numerosos atentados, agresiones y asesinatos. Sin embargo, no he detenido á nadie. Es más, he rogado á los extraños inquilinos del inmueble que continúen cometiendo sus habituales delitos. ¡Hay que fomentar todas las artes! y, además, esas gentes no son peligrosas, pues pertenecen á la famosa casa Popensal Harley and Company, una de las más célebres empresas de películas para cinematógrafos. De usted muy atento s. s. Courtefoi. JEAN KOLB LOS AUTOMÓVILES Cegún aviso telefónico recibido en el Go bierno civil, esta madrugada, en el kilómetro 13 de la carretera de la Coruña y en las proximidades de Aravaca, ha sido atropellado por el automóvil del marqués de Falces un carretero, que resultó gravísimamente herido. Con pocas esperanzas de vida fue trasladado á Aravaca, donde le prestó asistencia facultativa el médico de la localidad. En el automóvil iban el marqués, su esposa y su hija. El chauffeur quedó detenido. -Las tengo. Y me voy á explicar. Vivo enelnúir. 33 del pasaje Picpus. Enfrente de mi casa hay un inmueble con grandes habitaciones, algo asi como grandes talleres. Cuando me mudé, ese inmueble estaba vacío, pero dos meses después lo vi ocupado. Soy curioso, y observé las idas y venidas de mis nuevos vecinos. Y aquí principia, señor comisario, lo trágico de mi historia. En la habitación que se halla enfrente de mi comedor vi un hombre, luego dos, luego dos más. Esos cuatro sujetos hablaban en voz baja, y como soy perspicaz comprendí que trataban de algo grave y miste J na comisión de dueños de ventorros y rioso. I os examiné con unos gemelos y me merenderos de las afueras, de la que convencí pronto de que o me había equiformaban parte cerca de cincuenta indus- vocado. Se trataba de un cos ot. triales, fue anoche recibida por el goberna- ¿Un complot? dor civil. ¡Sí, señor, un complot! Se pusieron á El Sr. Martos O Neale les notificó que, trazar líneas sobre un mapa; pero, á pesar dadas las diversas atenciones de interés pú- de mis gemelos, no me pude enterar de sí blico nacidas del hábito establecido por se trataba de los alrededores de París, de muchas familias de pasar los días festivos Madrid, de la Repúblici Argentina ó del en los alrededores de la población, se per- teatro del Odeón. Y eso que soy perito en mitía tener abiertos los domingos los res- la materia, habiendo conseguido, cuando tauranls establecidos en las afueras, siempre era niño, un premio de Geografía. que se dedicasen exclusivamente á prepa- -Mi enhorabuena. rar y servir comidas, pero nunca á la venta- -Muchas mis vecinos se de vino al copeo, ni aun en los días labora- pusieron de gracias. Cuando el camino que acuerdo sobre bles. su Esto obedece, según expuso también el debían seguir para ejecutar un plan inferhabitación perSr. Martos O Neale, al criterio de que un nal, penetró en larecipiente gris, nuevotenía Traía que mismo establecimiento no pueda tener la sonaje. facha un una bomba de reversión. de doble naturaleza de taberna y resiaurant, toda la- ¡Demonio! pues el pagar dos tarifas distintas de con- tinúe usted. Esto ya es interesante. Contribución industrial no entraña sino una corruptela, á la que la ley del Descanso dominical se opone terminantemente. Varios comisionados p i d i e r o n algunas aclaraciones, que fueron hechas en el acto por el gobernador, quien advirtió que su anterior acuerdo no obedecía á influencias políticas de ningún género ni de otra índole. También les advirtió que todo esto se supeditará á la resolución de la consulta que se tiene hecha sobre el asunto al Instituto de Reformas sociales. Los industriales salieron satisfechísimos de su entrevista, y así se lo expresaron repetidamente al Sr. Martos O Neale. LOS TABERNEROS DEL EXTRARRADIO PEREGRINOS DE MADRID POR TEÍ Ff NO OE NUbSTRO SERVJCJO PARTICULAR ZARAGOZA, 1 2 6 T CUENTOS ILUSTRADOS guando Courtejol, el simpático comisario de Policía del 23.0 distrito, penetró en su oficina, el agente que estaba de guardia le dijo que un individuo deseaba hablarle. -Que pase- -contestó Courtejol. Y apareció Leblanbec. ¿Qué se le ofrece á usted? -preguntó el comisario. -Vengo á quejarme de lo que sucede en mi barrio. El pasaje Picpus es una guarida de bandidos. (Y yo- -gritó Cotutejol- -ignoro lo que LA CASA DEL CRIMEN -Los cuatro primeros individuos examinaron el objeto, discutieron acerca de su uso y de su eficacia, y de repente... ¿De repente? -Se apagaron las luces y no vi nada. Un U o y han llegado 209 psregrinos proce dentes de Roma, y con ellos el obispo de Madrid- Alcalá, siendo recibidos en la estación por un representante del arzobispo, Sr, Soldevila. Los peregrinos han confesado en el templo del Pilar, recibiendo después la comunión de manos del obispo de Madrid Al- cala. Todos los peregrinos han estado viendo el Tesoro de la Virgen. El párroco de la iglesia del Carmen, de Madrid, entregó al Sr. Soldevila una alhaja con destino á la Virgen, regalada por la señorita de Gonzálvez, de Madrid. Losperegriuos han visitado la Exposición.