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A B C SÁBADO i3 DE JUNIO DE 1908. EDICIÓN 4 PAG. 6. pronunciarlo oral, como manda el Reglamento de la Cámara. En las conversaciones poiítícas se habla de esta campana, la cual, por la forma, y Sobre todo por la extensión coa que se ha desarrollado, no parece que agrada á todos ios senadores demócratas, empezando por el general López Domínguez. COMISIONES J I a Comisión del Senado que entendía en el suplicatorio para procesar al general Ochando acordó ayer proponer á la Cámara que no se conceda la autorización solicitada. pjn la Subcomisión del presupuesto de in gresos del Congreso continuaron ayer tarde las informaciones sobre el proyecto tle reforma del impuesto de utilidades: Los Sres. Tomas, por el Colegio de Médicos de Barcelona, y Díaz Cobeña, por el Colegio de Abogados de Madrid, pidiendo que se conserven las cuotas gremiales sin la adición propuesta; los Sres. Maltrana y Laffitte, por la Cámara de Comercio de Madrid, y el Sr. Pages y Brunet, por el Fomento del Trabajo Nacional de Barcelona, por considerar perjudicial que se lleve á tributar por utilidades á las Sociedades colectivas y en comandita. Hoy continuará la información. Tpl parte puesto ayer por la tarde en el do micilio del marqués de la Vega de Armijo decía: El estado del enfermo se ha agravado eonsiderablemente. No se recibe. En efecto, por la mañana la enfermedad adquirió un carácter agudísimo de retroceso, que los médicos vaticinaron de funestísima consecuencia, haciendo perder toda esperanza. Estas desagradables noticias causaron en los Círculos políticos profunda pena. Por el domicilio del popular político liberal desfilan infinitas personas de todas las clases sociales, deseosas de firmar en las lis tas puestas allí. Esta madrugada se había iniciado una nueva mejoría en el enfermo, hasta el punto de que pudo tomar un poco de Champaña helado. p l parte facultativo colocado en casa del marqués de la Vega de Armijo esta mañana decía que aumentaban la gravedad y la postración del ilustre enfermo. A las tres de la tarde uno de nuestros redactores ha visitado nuevamente la morada del ex presidente del Consejo y recoge la triste impresión de que la gravedad se acentúa por momentos, subsistiendo, como ayer, el temor de un próximo y funesto desenlace. EFECTOS DEL VINO EL MARQUES DE LA VEGA DE ARMIJO La noche transcurrió tranquila. Las dos parejas visitaron puestos y tabernas, consumiendo en las últimas gran cantidad de vino. Esta mañana, bien cargados sus cuerpos de alcohol, dedicáronse á recorrer de nuevo los puestos. En más de uno, y por pequeneces, los dos amigos sostenían con los dueños cuestiones que no tomaron incremento gracias á la paciencia de los vendedores, que veían el estado de los dos juerguistas. A las nueve los dos amigos, y mientras las compañeras les esperaban en el coche, fuéronse á comprar rosquillas. El dueño del puesto, Juan Espinosa, de veinticuatro años, natural de Penal ver (Guadalajara) y habitante en la calle de Toledo, 94, púsoles la cantidad que pedían, negándose entonces los borrachos á abonar su importe. Con es te motivo trabáronse de palabras, y mientras uno de los dos borrachínes le arrojaba al suelo un duro para que cobrase, el otro dióle al rosquillero, no se sabe con qué arma ó instrumento, un pinchazo en la espalda. Al verse tan alevosamente acometido, y al sentirse herido, cogió el Juan un cuchillo que sobre el mostrador tenía, y con él dio un golpe en el pecho á Luis. A los gritos acudieron los guardias allí de servicio números 322 y 487, y mientras el primero conducía en un coche al herido á la Casa de Socorro, el 487 detenía al agresor, que no opuso resistencia alguna. En la Casa de Socorro sucursal de Palacio, D. José Ramón Pérez Alvarez, médico de guardia, reconoció y asistió al Luis de una herida como de ocho centímetros de extensión, penetrante de pecho, situada en el sexto espacio intercostal izquierdo, de pronóstico gravísimo. El Juzgado del Hospital, que hacía la guardia, en cuanto recibió el aviso, personóse en dicho Centro benéfico, no pudiendo tomar declaración al herido á causa de su gravedad. El agresor, detenido, fue llevado á la Casa de Socorro de Palacio, siendo allí auxiliado de una herida incisa en el espacio interéscapul ar. Después de asistido fue llevado ante el juez de guardia. También fueron llevados á este Centro oficial el amigo del herido, Echevarría y las dos mujeres acompañantes. A última h ora, el herido se hallaba en estado agónico. CONGRESO FJNAL DE LA SESIÓN DE 12 DE JUNIO DE J 9 O8 e s t a mañanase desarrolló en el Paseo de la Florida un suceso sangriento que ha tenido por cansa ocasional el exceso de alcohol de que eran víctimas dos jóvenes juerguistas. Luis Bernabé Escobar, de diez y nueve años, electricista, con domicilio en la casa número 19 de la calle de Sandoval, propúsose anoche, en unión de su amigo José Echevarría, de veintiún años, correr una juerguecita en la verbena. Empeñaron unas prendas de vestir para procurarse algunas pesetas, buscaron á dos amigas, y un coche condujo á los cuatro á San Antonio de la Florida. UN HERIDO GRAVÍSIMO Continúa el Sr. CAMBO. Recuerda que hace más de un año prometió solemnemente el jefe del Gobierno que presentaría un proyecto de reforma de la instrucción pública. ¿Dónde está? Dos preguntas más: La derogación de la ley de Jurisdicciones, ¿es punto del programa del partido conservador? Además, ¿es punto del programa parlamentario que el Gobierno ha de desarrollar? Mal está que el obierno reserve sobre esto su opinión y acuerdo; pero más inexplicable que en este asunto reserve su criterio, escudado en la vaguedad de circunstancias que ol p arlamento no conoce, el Sr. Moret. Pone en parangón la actitud del jefe de los liberales respecto de esta ley, en contradicción con su conducta en orden á la ley d l Terrorismo. En esta diferencia ve el orador, y cree verá la opinión, que la única circunstancia que pesa en el pleito de la derogación es la voluntad del Ejército, y sólo cuando éste quiera podrá enterrarse de una vez la ley de Jurisdicciones. Lee palabras del Sr. Maura en discurso de contestación al Sr. Alvarez respecto á la ley de Jurisdicciones, para coleglr que ésta no se hizo smo pensando en Cataluña, so pretexto de hechos allí ocurridos, pero cuyas causas no eran tan próximas como se creía ni su alcance respondía al intento. Quiere demostrar que tal ley, que tiene vicio de origen, y por ello es tan funesta en su aplicación, ha influido en los Tribunales de justicia de tal forma que en Cataluña aprecian materia delictiva lo qme en otras regiones estiman que no es penable. Si todos estamos conformes en el deseo de que la ley sea derogada, ¿por qué no se deroga? Dirígese al Sr. Moret; traza desde su pun to de vista los efeetos desastrosos que la votación y aplicación déla ley produjo en Cataluña; recuerda el recibimiento que se le dispensó á Salmerón, aunque no era catalán, aunque era defensor del Ejército español, y atribuye á la obra de la Solidaridad catalana el no haber estallado violentamente todos los odios que en Cataluña hizo fermentar y acrecentar la ley citada. Cuando nosotros reclamamos la derogación de esa ley hemos dicho claramente que queremos se mantenga el orden jurídico y queden á salvo los más altos y dignos respetos. Espero que todos voten coníorme a u convicciones. Porque si se da el caso de que en el Parlamento todos los diputados repudien una ley y voten contra su derogación ¡es donoso el lugar en que el Parlamento habrá de quedar. (Aplausos en los solídanos. El Sr. MAURA recoge las palabras del señor Cambó para dejar sentado que él ¡no ha discrepado un momento, y así lo ha repetido, del deseo y espíritu de apartarnos da aquel camino, de aquel atajo que nos llevó á las circunstancias graves de 1906. Laley de Jurisdicciones se formó pensan do en Cataluña, porque tuvo origen en sucesos en Cataluña aeaecidos. Lo que 110 se puede decir es que se fraguase esa ley porque se haya formado aquí el concepto de Cataluña como región desafecta á la patria. Todos tenemos un interés supremo en que al derrocar una ley que repugnamos no quede en pie la insuficiencia de los medios para la represión de los delitos, ni éstos en irremediable impunidad. Nosotros queremos quede á salvo la integridad del orden jurídico, sin agravio ni riesgo para nada ni para nadie. Me pregunta el Sr. Cambo si era programa del partido conservador la derogación de esta ley y me estrechaba preguntándome si era punto de mi programa parlamentario. Pues qué, ¿no lo he contestado afirmativamente y bien claro? Bien lo he consignado, como ne advertido que necesitaba que concurriesen determinadas circunstacias para en la oportunidad proceder. Con indignación rechaza el Sr. Maura ia suposición de que la derogación la impidaa determinadas influencias, y con calurosa elocuencia la rechaza también como especie populachera que sólo la pasión extraviada puede propalar, diciendo que si hubiese algún español que cediese á tales imposiciones, él nunca jamás, como con actos anteriores demostró. (Ruidosos aplausos. Hace un elogio del sentimiento nonor e que el Ejército alienta y es escudo de la patria, y reconoce que los sueesos de Cataluña los provocaron estados de pasión perturbadores. Advierte que sus propósitos de no retardar la derogación, tan luego como el Gobierno crea que la oportunidad ha llegado, son tan firmes y responden á su convicción y deseo de tal modo, que para ello no hubiera sido menester la interpelación. El señor Salvatella, antes de levantarse á hablar, había logrado cuanto en esto se podía conseguir, y ni aun con lo que dijo lo empeoró. Para lo que el Sr. Cambó pide no hay di-