Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C SÁBADO i3 DE JUNIO DE 1908. EDICIÓN PAG. 5. de exhalación un automóvil, 15- 0 conductor debía llevar, no gorra, sino montera hecha con el último bando de la Alcaldía. Diez, veinte ó treinta guardias lo menos verían el automóvil, como lo vimos cien ó mil vecinos de Madrid. Será cosa de ver cuántos de aquéllos han formulado la co- 1 rrespondiente denuncia. 1 A propósito. Ayer destrozó un autonióyil á un hombre á pocos kilómetros de Madrid. I ¡Vamos enmendándonos! Por los Tribunales, lo más saliente del día fue una sentencia en el famoso pleito del Cantinela, la cual sentencia es un plauüible golletazo para la usura, que tantos esiragos causa en Madrid. En el Congreso continuó el jaleo solidario. Debate magno, solemne. Tempestades de aplausos, tempestades de imprecaciones, tina buena tarde para las tribunas. Para el país en general una sola consideración: desde que hay Cortes, la mayor parte de las sesiones han sido para asuntos de Cataluña. ¡Diantre de catalanes, y luego dirán que quieren un Parlamento para andar por casa, y v. 1 único que existe en España sólo se ocu pa de ellos! Los taberneros del extrarradio obtuvieron aver un triunfo. Desde el domingo próximo abrirán sus establecimientos, siempre que no sea para copeo, sino para comeo. Veremos ahora lo que dicen los del interradio. Por la noche la primera verbena que Dios envía que con el tiempo que hace no hay para qué decir cómo ha estado de animada y de alegre. IJegan casi á nuestra mesa de redacción los ecos de la fiesta. Y eso que vivimos casi en la provincia de Avila. do entero, su crédito, su riqueza, su por- rio después de elegido, que tiene más mérito que el de algunos que han necesitado venir. Por eso, no la ley de Jurisdicciones, que declararse solidarios para ser elegidos. es reconocidamente mala, sino otra ley, la p n otro grupo conversaban los Sres. Cauique sea, ha de garantir tales derechos. Y en cuanto al Ejército, nosotros no po- bó y conde de Romanones, cuando el demos creer que piense en imposiciones; general Borbón y Castelví solicitó ser precreemos que lo que quiere es respeto para sentado al Sr. Cambó para felicitarle por sus prestigios, pero sin merma de la liber- sus manifestaciones acerca de la irrespontad; porque el Ejército- -y en esto deben sabilidad del Ejército en los desastres colófijarse los elementos solidarios de la iz- niales. -Todos en él pusimos nuestras manos- -quierda, que son los más alborotados á la hora presente, -el Ejército es liberal. Por dijo filosóficamente persona algo más sepaserlo, vivimos en régimen liberal. De no ha- rada del grupo. ¿En el Ejército? -preguntó un catalán. berlo sido en momentos solemnes para- -No; en el desastre; los obiernos, on Ksnaña, hay que desengañarse, otra sería sus imprevisiones; las regiones, y Cataluña la vida política que arrastrase la nación. entre ellas, con sus egoísmos y sus exigencias. 1 os solidarios se reunieron inntediatainen te en una de las secciones del Congreso para tomar acuerdos en vista del resultado del debate. LA LEY DE JURISDICCIONES ¿Qué clase de acuerdos iban á ssr éstos? A parte, en la reseña de la sesión y en la crónica de Azorín, va bien detallado ¿Retirarse airadamente del Parlamento? ¿Setodo lo ocurrido en la sesión del Congreso. guir en él como si nada hubiera sucedido? L, a versión más auténtica, porque responAquí sólo nos toca recoger impresiones. Cuando terminó el debate con la vota- día á un principio de acuerdo tomado ya por ción de la proposición incidental, no ocul- los solidarios, era la de que éstos sometetaban los solidarios que no estaban satisfe- rían la cuestión á un plebiscito de todas las Diputaciones y Ayuntamientos de Cataluchos. Algunos de ellos calificaban al jefe del ña y acatarían el fallo dado por tales orgaGobierno de poco hábil por no haber apro- nismos. vechado el puente que le tendió el señor Cambó al preguntarle si en el programa del rtA la reunión, que terminó á las ocho y inedia, asistieron los diputados señopartido conservador y en el de este Gobierno figura la derogación de la ley de Juris- res Milá, Moles, Bordas, Salvatella, Nougués, Bofarull, Maciá, Carner, Miró, L larí, dicciones. -Con estas preguntas- -decían los soli- Tamarit, Torres, Junoy, Suñol, Hurtado, darios, -y habiéndolas aprovechado, tenía Marial, Ventos a, Valles y Ribot, Irosas, Rapretexto el Sr. Maura para fijar dos plazos, ventós, Cambó, Corominas, Alier, Garriga, Rodes, Ríus y Torres, Ferrer y Vidal y Pi y uno más corto y otro más largo Otros solidarios, por el contrario, tacha- Arsuaga, y los senadores señores Odón de ban de inhábil al Sr, Cambó por no haberse Buen, Farguell y marqués de Alella. L, a reunión fue accidentada y pródiga en apresurado á suprimir de la proposición la palabra inmediatamente con lo cual con- voces y en discusiones acaloradas. ¡Tan acaloradas, que los ujieres no dessideraban que aquélla hubiera sido aceptacansaban en la tarea de entrar vasos de da por el Sr. Maura. A lo que contestaban los amigos del Go- agua! Por fin terminó la sesión, y fue facilitada bierno que ni suprimiendo ni no suprimiendo esa palabra hubiera aceptado el á la Prensa la siguiente nota oficiosa: c. A propuesta del Sr. Suñol, y por aclapresidente del Consejo la proposición. mación, se ha manifestado la admiración i ncidenteslos hubo varios y de relativo in- de los reunidos al Sr. Cambó por lo mara teres. villosamente que hoy, lo mismo que ayer el Era impresión general la de que la mejor Sr. Salvatella, ha interpretado en su discurdefensa de la ley de Jurisdicciones la había so el sentimiento unáuime de la Solidaridad, hecho el Sr. Cambó; porque si lasj cosas son catalana. como las pintaba el con frase iracunda, cabe En vista del resultado del debate sobre suponer que desaparecida la ley volverían la derogación de la ley de Jurisdicciones, á las andadas, ño los diputados solidarios, los diputados solidarios acordaron por unano las personas cultas de esa agrupación, nimidad consultar á Cataluña la astitad sino los elementos insanos, perturbadores, que para lo sucesivo deban adoptar, absteque, por lo visto, hacen poco caso de los so- niéndose, entre tanto, de intervenir en acto lidarios sensatos para dar rienda suelta á alguno parlamentarios sus pasiones. Como se ve, esta nota ratifica la versión El Sr. Cambó decía ayer que no concibe que más arriba recogemos referente al pleel delito de injuria á la patria, y, sin embar- biscito. go, es positivo que hubo quienes le conciX, os solidarios tienen el propósito dé bieron injuriándola y dando pie para esa marcharse á Cataluña para conocer la opiley de Jurisdicciones, que lleva dos años ri- nión de sus Ayuntamientos y Diputaciogiendo sin que hasta ahora se haya sentido nes, y convocar después una Asamblea la necesidad apremiante de derogarla inme- magna en Barcelona. diatamente, hoy mismo mejor que mañana. Estas manifestaciones dieron margen á j jl oy, á las tres y media de la tarde, se reunirán los senadores solidarios para uno de los varios incidentes de los pasillos. ¿Y ahora qué harán ustedes? -decía un tomar acuerdos, que serán probablemente los mismos que los adoptados ayer por los diputado liberal á otro solidario- -Consultaremos á nuestros electores- -diputados, SIN CONSEJO contestaba éste. ¿Pero es que han venido ustedes ahora t A pesar de lo que se había dicho, hoy no x se celebrará Consejo presidido por con ese encargo? -No; nos le dieron al formarse el progra- el Rey. EN EL SENA 8O ma de la Solidaridad. ¿Y hasta ahora no se les ha ocurrido á p n e l Senado continuó tratándose de la ustedes cumplir el encargo? causa instruida al general Boaio, ri- -Eso ha sido cosa de la derecha. ginándose un incidente por aparease en el- -lluego están ustedes divididos. Diario de Sesiones que el Sr. Palomo lo qtíe- -Naturalmente, Yo me he hecho solida- hizo ayer fue leer un discurso en lueat áa INFORMACIÓN POLÍTICA Sr. Cambó, que revalidó su título de político de cuidado al intervenir en la discusión sobre la ley de Jurisdicciones, la dijo sin eufemismos, después, eso sí, de fervientes protestas de amor á la patria y de admiración al Ejército. La ley de Jurisdicciones, vino á decir el Si Cambó, es imposición del Ejército. 1,0 negó enérgicamente el Sr. Maura, declarándose incapaz de admitir imposiciones de nadie. I, a afirmación quedó flotando en el debate, y al repercutir hoy fuera del recinto donde se formuló surgirá inevitable la duda en forma de pregunta. Y si así fuese, si efectivamente esa le -constituyese una imposición del elemento militar, ¿qué pretende la Solidaridad con su derogación? ¿Divorciar al Parlamento del Ejército? ¿Poner frente á frente á un Gobierno y á la milicia? ¿No es eso buscar el conflicto? Y no vale alegar que ante el voto del Parlamento, que es la expresión de la voluntad nacional, hay que bajar la cabeza. Si es así, si ese voto es la expresión de la voluntad nacional, no bajan ante ella la cabeza los diputados catalanes, sino que se van á adoptar acuerdos á sus distritos. En la votación de ayer han tomado parte los representantes de todas las provincias á las que alcanza, lo mismo que á las catalanas, ia ley de Jurisdicciones. 1,0 que tiene es que en ellas no ha hecho tanto efecto esa ley por lo mismo que nunca fueron teatro de sucesos- como los que dieron origen á tal medida de rigor. Es evidente, es indiscutible, porque todavía existen las pruebas escritas é impresas, que 110 ya contra el Ejército. 1 0 contra la 11 patria, se laboró un día, y á ese día es preciso no volver, porque de la tranquilidad pública dependen intereses muy sagrados, como sotr el nombre de España ante el mun- CRÓNICA POLÍTICA la palabra E L EJERCITO Sonó, por fin, de ayer. El en el debate