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A B C JUEVES n DE JUNIO DE 1908. EDICIÓN 4. PAG. 5. TRIBUNALES PEPITORIA CARA Faustino Elias Barr- -eala y Joaquín Lázaro entraron una noche en el eorral de la casa de Juan Bautista Garaía, vecino de Valdaracete, y se apoderaron de algunas gallinas, que inmediatamente fueron peladas y puestas en pepitoria. Cuando las hubieron comido, dirigiéronse á otro corral mejor provisto, y se llevaron otras 14 ó 15 aves de la misma familia que las anteriores. Claro está que al siguiente día los dueños de los vacíos gallineros hicieron gestmies para descubrir á los autores de aquellos robos, y lo consiguieron fácilmente, pues ninguno de los detenidos pudo resistir el interrogatorio á que fueron sometidos por la Guardia civil. Procesados, pues, arabos sujetos, ayer mañana comparecieron ante el Jurado en la Sección tercera; pero, afortunadamente para ellos, los jueaes populares dejaron convertidos en un hurto los dos robos de que el fiscal, Sr. Ballesteros, les acusaba. En vista de ello y de que se consideraba autor del misino á Faustino Elias Barcala, y encubridor, por el hecho de asistir al banquete de gallinas que se dieron, al Joaquín ázaro, pidió para el primero el representante de la ley tres meses y un día de arresto, y para el segundo, 125 pesetas de multa. Defendieron á los procesados los señores Barrera y Terol, quienes se felicitaban al terminar el juicio porque hubo un rnoinento en el cual temieron que á sus patrocinados se les indigestase la pepitoria. De todos modos, no les ha salido ésta muy batata. IJlIEN VEREDICTO En la Seeción se gundafue condenado á tres meses de arresto mayor y multa de 125 pesetas, como autor de una expendicián de billetes falsos de lotería, en grado de tentativa, y á nueve pesetas de multa por una falta üe contrabando, Eduardo Martínez Sanz, para quien el fiscal solicitaba la pena de cadena perpetua por haber enmendado la fecha en dos décimos que pretendía vender, fein conseguirlo. Sostuvieron la acusación el fiscal y el abogado del Estado Sr. Martínez Pardo, pronunciando éste un brillantísimo informe. También informó con elocuencia el letrado defensor, Sr. Latorre, quien fue muy felicitado por su triunfo. f TRO CHOQUE En la Sección cuarta de la Audiencia se ha celebrado la vista de una causa seguida Contra Justo Moran, maquinista del tranvía de vapor de la línea de El Pardo, por el choque ocurrido el día 1. de Noviembre del año 1904 con un coche de la Sociedad general de ómnibus. A consecuencia de aquel choque, resultaron seis personas gravemente heridas, dos muías muertas y el carruaie con desperfectos de consideración. Instruido el correspondiente sumario procesó el Juzgado, como decimos, al referido Justo Moran, y esta mañana ha terminado la vista de la causa, en la que se ha discutido principalmente las indemnizaciones que la Compañía del ferrocarril de El Pardo viene obligada á satisfacer á las personas que resultaron heridas, y la Sociedad de ómnibus por los daños materiales que les causó el choque. Han sostenido la procedencia de la condena del maquinista, y, por consecuencia, la de la indemnización de la Compañía, los Sres, Alvarez Arranz, Bergio y García Rodrigo. El Sr. Poveda ha deEendido al Justo Moran, solicitando del Tribunal su libre absolución. l, a causa ha quedado pendiente de senten CJ a 11 NA SENTENCIA La Sección primera ha dictado sentencia esta mañana en la causa seguida contra el guarda del soto del L, uzón, que dio muerte á Manuel Herrero. En el fallo no se estima más que una atenuante que compensa la agravante de reincidencia, y por esto se ha impuesto al procesado la pena de catorce años, ocho meses y un día de reclusión temporal y la indemnización de 3.000 pesetas á la familia de la víctima. UN PASANTE BARCELONA CONFERENCIAS TELEFÓNICAS JUEVES, I I 2 T I os fondistas. El Sr. Saurí, dueño del hotel de Ambos Mundos, ha visitado al ministro de Gracia y Justicia para darle cuenta de la situación en que se encuentran los fondistas y hosteleros con motivo de la crisis por que atraviesa Barcelona y rogarle que se interese por su suerte el Gobierno. Más breve y no menos conciso estuvo el presidente del Consejo en su contestación. Han variado las circunstancias que motivaron esa ley excepcional; pero prescindir de ella sin hacer otra ú otras que garantí? cen el respeto á todo lo que hoy por virtud de aquélla es respetado sería volver al estado, á las circunstancias que motivaron aquella excepcional medida de gobierno; y esto no lo acepta ni lo aceptará el partido gobernante. Es decir, prescindir de la ley de Jurisdicciones, que ha evitado otro 25 deNoviembre de 1905, sería volver á la situación del 25 de Noviembre de 1905. El Gobierno, según el Sr. Maura, hace labor que satisfaga las aspiraciones del pueblo catalán y que garantice todos los derechos. No quiere quitar las cimbras sin acabar el arco. Así quedó el debate. Emplazados, conminados los jefes de las minorías para expresar su opinión. Hoy seguirá el debate. Comentarios sobre el de ayer? El más general era el de que no había despertado todo el interés que se esperaba. Maura había dicho lo que casi se sabía que iba á decir. Su declaración más importante fue la de que en ninguna ocasión ha ofrecido á los solidarios la derogación de dicha ley. Salvatella había dicho acaso más de lo que tenía encargo de expresar, según más adelante vamos á ver. Inútil es decir que, una vez suspendido el debate, la animación en los pasillos y en el salón de conferencias fue grande y duró mucho tiempo. Los juicios eran vivísimos y para todos los g; ustos, según es de rigor en estos casos, en que el interés se exalta y la pasión se enseñorea de los ánimos. Bn un corro hablaba el Sr. Alvarez (don Melquíades) y deaía: -Aquí, lo interesante y lo que es preciso comprobar es si efectivamente el jefe del Gobierno ha ofrecido á los solidarios derogar la ley de Jurisdicciones en una fecha determinada. Yo he oído decir que cuando en Junio pasado hablaron el presidente del Consejo y algunos diputados catalanes, aquél dijo á éstos que en la primavera róxima se arreglaría todo -Kn todo caso- -contestaban algunos ministeriales, -eso no demostraría más que una cosa, y es que el Sr. Maura creía tener aprobadas para la primavera algunas de las leyes que considera como base y fundamento para la derogación de la de Jurisdicciones. ¡Eso es! -replicaba un demócrata, -las leyes de Administraron local, y, sobre todo, la de represión del terrorismo; pero eomo esta última ya no se aprueba, ¿no va por eso el Sr. Maura á prescindir nunca de la ley de Jurisdiec iones... En el salón de conferencias formaron un eorro los diputados solidarios, comentando el debate. No era, ciertamente, tarea fácil y sencilla conocer las opiniones que emitían, porque lo hacían en el más cerrado catalán; pero, al ñn, aprovechando un paréntesis en el que emplearon el castellano, pudimos comprender que no todos eran de igual criterio al juzgar el desarrollo y las consecuencias de la discusión. Desde luego el Sr. Cambó no se encontraba muy satisfecho, no solamente del debate, sino que tampoco de la oportunidad de su planteamiento. El Sr. Pi Atsuaga no encontraba muy acertado el anuncio, hecho por el Sr. Salvatella de presentar ana proposición pidiendo la derogación de la ley de Jurisdicciones. -Eso no conduce á nada- -opinaba el señor Pi- -si no lo acompaña, en el caso de sel rechazada la proposición, la retirada de la minoría solidaria. ¿Y qué conseguiremos con tal proce der? -preguntaba el Sr. Cambó. -Tener ENTREVISTA DE SOBERANOS POR CABLE DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR REYAL, 1O, 9 N. Drindis regios. El Zar dijo en su brindis durante el banquete celebrado en el Standard que esta entrevista no sólo estrechará más los lazos entre las dos casas reinantes, sino también entre las dos naciones. Esta reunióndijo- -favorecerá el mantenimiento de la paz del mundo El rey Eduardo contestó recordando la cordial acogida que siempre recibió en Rusia, y se adhirió á lo dicho por el Zar sobre las relaciones entre ambos pueblos y el sostenimiento de la paz universal. INFORMACIÓN POLÍTICA LA LEY DE JURISDICCIONES omenzó el debate, I, a expectación era grande. L, a concurrencia lo fue también. El Sr. Salvatella explanó su interpelación, y con ella dio nueva muestra de su habilidad y de su talento, que le ponen en primera fila entre los oradores jóvenes de la Solidaridad catalana. En su primera parte hubo claridad, método, precisión. Se le escuchó y se le oyó usando una frase del argot parlamentario. Ivástima fue que en la segunda parte se mostrase más difuso. No se le oyó tanto, aunque se le escuché, porque repitió conceptos y cargos, produciendo fatiga en el auditorio. En la mitad de tiempo pudo deeir todo lo que dijo, y el efecto hubiera sido el mismo, si no mayor. Pero, en fin, nadie pudo negar precisión y claridad al Sr. Salvatella en punto á enumerar las aspiraciones de la Solidaridad. Sí expresó fielmente el pensamiento de esta agrupación, y no hay para qué dudarlo, la Solidaridad catalana ha expresado algo muy interesante; quiere la revocación de la ley de Jurisdicciones; la pedirá en una proposición de ley si la iniciativa no parte del Gobierno, y si es vencida esperará órdenes del pueblo catalán. Esta es la esencia del discurso ciel señor Salvatella, quien no cree que el Ejército quiera esa ley vigente para su defensa; pero, en todo caso, habría de acatar, y acataría seguiamente la decisión de la voluntad nacional