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ABC. D O M I N G O 3 i D E M A Y O D E 1908. E D I C I Ó N 1. P A U 4 á Dios en este espléndido mediodía prima- ción de la nueva capilla. En la primera misa que en ella se celebró recibieron la primera veral lleno de luz, de sol y de alegría... -No me quejo mucho, ¿verdad? -pregun- comunión 20 ó 30 alumnos del Colegio, y su taba á los que le rodeaban media hora an- director, P. Zacarías Martínez, ocupó la sates de morir. -Y, sin embargo, ¡si supierais grada cátedra. I as numerosas y distinguidas personas cuánto sufro! El cielo se apiadó, al ñn, y ei poeta exna- que acudieron á presenciar la ceremonia ló el último suspiro, después de haber hecho visitaron luego el nuevo teatro del Colegio, saber á todos su voluntad... No quiere coro- que es una verdadera preciosidad nas, no quiere flores; sobre todo, no quiere discursos... Como oficial de la Legión de Honor, acepta solamente los honores mili- IMPRESIONES tares que le son debidos... ¡por amor á la bandera! PARLAMENTAR! AS Asi muere un ciudadano. 1 f NJ RECUE RDO Si alguna vanidad tuviera el autor de estas ñ o r eso el duelo en Frauda es general y es sincero... Todos conocían á Coppée, to- líneas, no sería otra que la de la impasibilidos le querían, todos han recibido la noti- dad. La impasibilidad aquí se cifra, principalmente, en permanecer insensible al atacia de su muerte con hondo desconsueloPorqué nadie aventaja á Francia en la que injusto y en reconocer losipéritos y devoción y en el amor á sus grandes hom- actos loables de quien ataca. Pddría quien bres; nadie como el francés tan entusiasta esto escribe callar un desacierto de un amipor sus poetas, por sus novelistas, por sus go: no podrá nunca rodear de silencio el autores... El alma francesa tiene siempre acto cortés ó las buenas y bellas palabras abiertas de par en par sus puertas á toda de un adversario. Digo todo esto como breve proemio á lo sensación artística... Todaviahaee pocos días, la ComediaFran- que á seguida voy á escribir sobre el señor El Sr. la ce a decidió hacer una reprise de la primera Soriano. popular Sorianoelhabló ayer enya Cámara sobre manoseado y obra teatral de Coppée, Le Passant... Fue un juzgada asunto de los postes telegráficos. verdadero acontecimiento literario y artíssido seguido paso tico; la mise en scene había sido construida El Sr. Soriano haparlamentarias porá paso el que con lujo; el decorado era. nuevo. Todo Pa- en sus campañas no le yo rís asistió á la sensacional representación... estas líneas escribe; elogios, he regateadoanTodos, sí, todos... menos el pobre poeta, mis elogios. Estossu punto; prodigados el hundido en los almohadones de su lecho, taño, estaban en que iba á ser, Sr. Soriano imposibilitado de salir á la calle, sin poder parecía entonces excelente fiscal. en nuestro Parlamento, un El tiempo contemplar de cerca el triunfo de su obra. Entonces la protagonista de Le Passant, ha pasado; el Sr. Soriano ha ganado, desde entonces, mucho de palabra; posee hoy un ia exquisita actriz Mad. Segond- Weber, verbo suelto, pintoresco, y, á veces- -cuando tuvo una repentina idea, una idea que no no cae en incongruencias- -ingenioso y renace más que en el cerebro de una delicada gocijado. Pero el diputado por Valencia no artista parisina... La noche de la reprise, ter- ha adelantado gran cosa en el estudio de minada la representación y vibrando aún las cuestiones que se presentan al Parlaen sus oídos los formidables aplausos que mento. El Sr. Soriano tiene dos graves defecel público la tributara, Mad. Segond- We- tos como polemista parlamentario: i. falta ber echóse una piel sobre las vestiduras de de preparación, falta de estudio paciente, deescena, subió en un automóvil, y diez minu- tenido, minucioso é imparcial de los asuntos después entraba en la doliente alcoba tos que lleva á tratar al Parlamento; 2.0, del poeta, que una luz tenue alumbraba dépreocupación del bilmente... El poeta pensaba en la acogida preocupación del éxito, han de hacer en la efecto que sus palabras q- ue el público de la Comedia estaría dis- opinión, en la muchedumbre. La antítesis pensando á su obra á aquella hora misma... del Sr. Soriano como fiscal parlamentario- -Soy yo, maestro- -exclamó Mad. Se- era D. Francisco Pi y Margall. Pi y Margond- Weber al entrar. gall era sobrio, sencillo; para este político, Y dejando caer al suelo la piel que la cu- el público, la opinión no existía. Kantiano bría, apareció la escultural protagonista de convencido- -aunque él muchas veces penLe Passant, que, enardecida, sublime, co- sase otra cosa- -el deber, el imperativo de menzó á recitar, para el poeta solo, los be- su conciencia, era lo único que existía, Pi y llos versos que acababan de entusiasmar al Margall lia sido, de todos nuestros políticos público congregado ea la Comedia Fran- del siglo xnc, el de más honda y segura cesa... cultura; ahí está para demostrarlo su libro El poeta reía y lloraba... Fue un minuto sobre la América precolombiana. Pi y Mardurante el cual hubo de esconderse, aver- gall estudiaba detenidamente un asunto; gonzado de dolor... Y Anita Coppée, muy allegaba toda clase de datos; miraba los alegre, decía al día siguiente: problemas desde todos los puntos de vista. -Está mejor, mucho mejor... Esta noche, Luego, ó escribía unos breves y lapidarios después de muchos meses, ha logrado dor- artículos, ó pronunciaba unos también bremir seis horas... ¡Se va á curar! ¡Se va á ves y descarnados discursos. Y no le imporcurar. T! taba nada de la opinión, del público, de la JOSÉ JUAN CADENAS. masa, de la muchedumbre. En seguir el imParís, Mayo. perativo de su conciencia llegaba hasta lo increíble; para demostrarlo puede servir de NUESTROS GRAB DOS ejemplo su opúsculo rLa República del rj, donde él cuenta cómo siendo poder, pudo hacer triunfar su ideal federativo, su ideal pfn el tiro de pichón del Retiro. Hubo ayer, como aparte reseñamos, ti- de toda la vida, su ideal tan amado, y no lo rada extraordinaria en el tiro de pichón del hizo por no cometer una traición. En estas condiciones se puede ser fiscal Retiro, donde se disputaban la copa de la Sociedad y otro premio donado por el Rey. parlamentario. ¿No es digno también de ser Asistió el Monarca, tomó parte en la prime- recordado que cuando los liberales hicieron ra tirada y, demostrando brillantemente la ley represiva de 1894, más rigurosa que lo que ahora se intenta, no protestaron los una vez más su pericia, ganó el premio. grandes periódicos, y sólo El Nuevo Régimen de Pi y Margall protestó? En estas con pn el Colegio de Alfonso XII. Brillantísima sobre toda ponderación diciones, repito, se puede ser fiscal parlaresultó la fiesta organizada por los Padres mentario. Ni la Prensa, ni la opinión, ni las Agustinos del Real Colegio de Alfonso XII sugestiones de la amistad, ni los más caros de El Escorial con motivo de la inaugura- afectos importan nada junto á la verdad al hombre que se ha trazado este camino. Pero, ¿qué sucederá cuando el censor público piensa en la masa, en la multitud que contempla sus actos y escucha sus palabras? Cuando para la multitud se vive, ¿se podrá, en un trance crítico, decisivo, sacrificar la simpatía de esta multitud, su afecto y su correspondencia, para ponerse al lado de la justicia y de la verdad? El problema es muy delicado. No hay que examinar aquí si se podrá ó no hacer lo que se pregunta. Lo que se ha de decir es que ésta es una cuestióa de psicología. Se tiene un temperamento de independencia ó no se tiene. Se coloca uno desde un comienzo, por impulso espontáneo, en una situación ó no se coloca. Pero marcado y tomado nuestro rumho, ya el determinismo ciego de las cosas nos lleva por un camino y diríase que nuestros esfuerzos serían inútiles para encaminarnos por olios. Pi y Margall había de ser como era; él mismo hubiera forcejado en vano por ser otro AZORIN REGALO COMPROMETIDO p l presidente de la Audiencia ae Barce lona, cuando estuvo en esta corte conferenciando con el ministro de Gracia y Justicia acerca de los procesos del terrorismo, prometió enviar al marqués de Figueroa una bomba como muestra de las que estallaron en la ciudad condal El referido magistrado ha cumplido su promesa, y ayer, con un propio, remitió el regalito al ministro de Gracia y Justicia. El criado que recibió al emisario, no estando en antecedentes y al encontrarse con la bomba, comenzó á pedir auxilio á grandes gritos. La pareja que presta servicio en la casa del ministro acudió inmediatamente y detuvo al portador de la bomba. En la Comisaría del distrito se aclaro el misterio, y el detenido fue puesto en libertad. MADRID AL DÍA XTo hubo ayer crimen pasional ni lilial no se registró estropicio alguno automovilista; pero, en cambio, tuvimos un in cendio en la calle del Espíritu Santo, con un hombre abrasado y todo, pero las nubes no quisieron actuar ayer de mangas de riego; suicidios no hubo más que tres: uno en la cárcel, otro en la Moncloa y otro en una casa particular. Epidemia suicida. La lotería nacional se portó indignamente con Madrid. Los primeros premios fuéronse á veranear, lo cual molestó á los madrileños que juegan y á los que no juegan. A los primeros, porque no les tocó; á los segundos... por lo mismo. Sí, señores; no es lo malo que haya gentes que esperan hacerse ricas con la lotería; es que las hay que también lo esperan sin jugar. Por eso- echamos el pelo que echamos. Fue día de clausuras: los médicos titulares terminaron sus tareas, y fueron á contarle sus cuitas al ministro de la Gobernación. Los editores cerraron sus sesiones y fueron por la noche á bailar á la Embajada de Francia; hoy irán á El Escorial, y mañana es de suponer que á descansar, porque deben tener los huesos, no precisamente molidos, pulverizados. Y, finalmente, clausura del debata parlamentario sobre los postes telegráficos, del cual debate habrán resultado convertidos en postes los curiosos que hayan tenido la abnegación de seguirEn el crimen misterioso hubo novedades: la libertad de los cinco detenidos. lo en el Diario de Sesiones