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A B C JUEVES 28 DE MAYO DE 1908. EDICIÓN 1. PAG. 4. CRÓNICA POLÍTICA i AS VACACIONES La preocupación de nuestrco legisladote va en aumento. No conciben que un Gobierno se obstine en aprobar uno ó varios proyectos de ley con temperaturas de 40 grados centígrados. Se explican que el pueblo, del que ellos se consideran legítimos y genuinos representantes, trabaje trescientos y pico días del año, no veranee, tenga tareas de ocho, diez y hasta diez y seis horas diarias; pero ¡que n descanse y no se sature de oxígeno en la montaña ó de yodo cerca del mar él, el legislador, que ejerce sus funciones cuatro ¿cinco meses al año, asistiendo, si asiste, tíos ó tres horas diarias á la sesión, donde eharla con los compañeros se recrea ovende á los oradores de tanda... Además, orno vivimos en el país de los precedentes, sobran precedentes para todo. En el extranjero hay vacaciones legislativas durante el verano. Nos gusta imitar de allende la frontera aquello que nos- acomoda; lo que no nos agrada, no. Allá, por ejemplo, se trabaja mucho, se concreta, se adelanta. Aquí, verbigratia, llevamos discutiendo una semana sobre una subasta de postes telegráficos. En menos tiempo del que aquí ha requerido la aprobación de una tercera parte del articulado de la ley de Administración local en una sola Cámara, aprobaron las dos Cámaras de Francia la ley de Separación de las Iglesias y del Estado, de bastante más transcendencia y hasta más ionda y más dada á perturbaciones que la ae aquí discutimos. Pero, en fin, con tal de parecemos al extranjere en eso de holgar durante el estío, tenemos bastante. ¡Así estamos como estamos! Parece, sin embargo, que sería más práctico enseñar á este pueblo, al que con frecuencia se l e tacha de poco trabajador, predicándole con el ejemplo. riodista, un periodista experto, experimentado, de largo batallar y de criterio amplio, se puede desazonar y molestar ante la crítica. La Prensa, ante todo, debe ser crítica. En interés de la misma Prensa debe de estar el que ella misma sea el primer objeto de la critica. Si somos nosotros los periodistas críticos y fiscales, si al menos pretendemos serlo, ¿cómo, con qué derecho vamos á poner barreras y cortapisas á quien pretenda criticarnos á nosotros? Para ser fiscal público y crítico, lo primero, lo más esencial que necesitamos es la integridad y la pureza. Y si estamos bien en posesión de esta integridad, ¿qué nos importará que se nos dé vueltas y más vueltas, que se nos mire desde todos los puntos de vista y que se nos examine á todas las luces? Lo que sea crítica falsa é injusta, ella se derrumbará por sí misma. Y si la crítica es cartera y veraz, ¿no será para nosotros, ejercedores ingenuos y con buena fé de este noble arte; no será, repito para nosotros una bienandanza y una fortuna, el que los malos caigan y el que sólo queden á nuestro lado los buenos é íntegros, los que con nosotros puedan estar en comunión espiritual y ética? AZORIN le siguen mil papanatas como borregos merinos. Lamentan su suerte luego... ¡Pero no hay poder humano que redima á un ciudadano que se empeña en ser borrego! SINESIO DELGADO NUESTROS GRABADOS pfl Concurso de ganados. Como en otro lugar decimos, ayer se verificó la distribución de premios, ante Su Majestad el Rey, en la Exposición d, e ganados. De la ceremonia damos una Instantánea en el presente número. palliéres en Londres. El viaje del presidente de la República francesa á Londres, que nuestros corresponsales telegráficos reseñan en sus extensos despacHos, es el asunto de las dos fotografías- que en la tercera de estas páginas publicamos. Vese en una de ellas al presiáente cuando acaba de embarear en Boulogne á bordo del León Gambetta, y en la otrgila pintoresca comitiva que se organizó á su llegada á la capital del Reino Unido. p? n la Sociedad Geográfica En nuestro número anterior publica mos la reseña de la conferencia dada por el vicario de Marruecos, P. Cervera, en la Rea Sociedad Geográfica de esta corte. Al acto, que resultó brillantísimo, se refiere uno de nuestros grabados de hoy. D icardo Rojas. La notable conlerencia dada anoche en el Ateneo por el distinguido escritoi americano D. Ricardo Rojas da innegable actualidad á la publicación de su retrato, que hoy reproducimos. POPLAS DEL JUEVES. LOS HABLADORES El arte de la oratoria es un arte refinado que dicen que nos ha dado bastantes días de gloria, y yo creo que estaría la nación de otra manera si el tal arte no se hubiera inventado todavía; porque como aquí no medra- nadie más que los audaces, que son, al hablar, capaces, de conmover á una piedra, todos tiran á lograr que aplauda la turbamulta de páparos, y resulta ¡que no se hace más que hablar! Cuéntense las reuniones, Asambleas importantes y Juntas interesantes que tenemos en funciones, y comprenderá cualquiera que es necesario y urgente poner un dique al torrente de palabrería huera. Los discursos ampulosos, propios de los sacainuelas que venden en las plazuelas elíxires prodigiosos, nos perjudican, nos roban tiempo para otros cuidados, y deben ser castigados por el pueblo, á quien emboban El día en que el auditorio de algún orador brillante, al ver el menor desplante lírico declamatorio, suba furioso al tablado y le aplaste las narices... seremos todos felices y España se habrá salvado. Pero, ¡ay! lo que es por ahora, y aunque á todos interesa, no se ven idicios de ¿esa revolución redentora, y hará fracasar los planes la fuerza de la costumbre, que arrastra á la muchedumbre detrás de los charlatanes. Estamos en las Batuecas. En cuanto un caballerete lanza al aire seis ó siete frases rotundas y huecas, ensartando desatinos en imágenes baratas. IMPRESIONES PARLAMENTARIAS RUGAZ INCIDENTE No o c u r r i ó ayer 3 nadaüimportante en ¡a Cámara popular. No daremos importancia mayor al fugaz incidente desarrollado entre dos diputados periodistas. Uno de estos dos diputados reprochó al otro con enérgicas palabras algunas frases estampadas en un artículo; se refería este artículo al de bate sobre los postes telegráficos. El otro diputado replicó que de lo que él escribía en el periódico, en el periódico respondía; y que de lo que él manifestara como diputado, á la Cámara habría de dar satisfacciones. El aludido representante del país, reforzaba y autorizaba sv. doctrina con el ejemplo y la doctrina de otro señor periodista y diputado. Meses antes, este último señor á quien se alude, escribía un artículo en su periódico y decía, entre otras cosas, refiriéndose á un ministro que respecto á él había hecho manifestaciones en el Congreso: Contestaremos, no en el Parlamento, donde no daremos á tan rutilantes oradores el fáeil triunfo sobre nuestra pobre palabra, reforzada por la coacción constante de un coro complaciente y lisonjero, sino en estas hojas de nuestros periódicos. El diputado reprochador repuso á este ejemplo, que se trataría sin duda de un caso particular, de ningún modo genérico. El diputado reprochado replicó que, de todos iodos, él hacía suya la doctrina. Y no pasó más. El caso de ayer, aunque sin importancia, se presta á algunos comentarios. Lo primero que curre al observador es cónio un pe- INFORMACIÓN POLÍTICA LA SESIÓN DE LAS CÁMARAS i debates en el Congreso se deslizaron os relativamente tranquilos. El que ha originado la interpelación del Sr. Burell sobre la subasta de postes telegráficos no terminó; pero, en realidad, puede darse por concluso. El interés ha concluido. En cambio, el espectáculo dado en el Senado fue por todos conceptos deplorable, deplorabilísimo. Así lo reconocía anoche todo el mundo. El general López Domínguez estuvo muy oportuno al decir lo que dijo. Lo que hará la opinión será lamentar que esa tan discutida y tan combatida ley de Jurisdicciones, creada para salvaguardia del prestigio militar, según se dijo, no tenga aplicación dentro de las Cámaras, y para ministros y senadores, por igual. LA LEY DEL TERRORISMO p i viernes se reunirá la Comisión que entienden en el proyecto del terrorismo. Según ha manifestado ei 3 r. Bergantín, el dictamen no se acordará en unos días, pues la Comisión se propone examinar con todo detenimiento las observaciones hechas, por entender que hay algunas que merecen ser tenidas ea cuenta. LA NUEVA DEUDA I a subcomisión de Hacienda de la gene ral de presupuestos del Congreso se reunió ayer para examinar el proyecto de ley creando una nueva Deuda amortizable on interés de 4 por 100. El acuerdo fue favorable al proyecto, el cual será examinado mañana por la Comisión general.