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A B C DOMINGO 24 DE MAYO P E 1908. EDICIÓN PAG. 4 del día. Hablamos de Vieja celestina, página de (la novela picaresca, expresada con acierto por el Sr. Alberti. Otro artista joven, D. José Garnelo, parece haber pedido también al espíritu naturalista del siglo XVII inspiración para pintar- con fácil estilo su Sueno, que recuerda el socarrón Menipo, de Velázquez. También presenta el- Sr. Garnelo retratos, y entre ellos uno, -de wn violinista, pintado con gran soltura y en estilo muy moderno. El maestro Cecilio Pía presenta, además de algunos retratos, tres cuadros de composición que no han sido celebrados como se merecen. Buscó los asuntos en la romería de San Isidro y escogió temas expresivos y esencialmente pictóricos. Los novios regañados de Crepúscub son figuras llenas de expresión y de mucho relieve. En otro lienzo, el isidro que marcha con toda decisión, entre dos buenas mozas, medio envuelto por el polvo de la pradera, es de una verdad grandísima. EJ Sr. Fillol ha dejado por esta vez las páginas zolescas y ha buscado, por el contrario, una nota delicada. Lo es, en efecto. Almas vírgenes, cuadro pintado con sumo acierto, á libre pincelada, donde, como en el fondo las flores y la figura del jardinero, no fue menester más que la impresión del natural, y con factura apretada y precisa donde hizo falta, como la cabeza de la anciana y la figura de la joven. Hermoso cuadro es éste, que valdrá á su autor la admiración de los que no quisieron apreciar el al tratar idéntico tema en Emigración, de un modo más pintoresco. Un pintor joven y de ilustre abolengo, D. José Pinazo, ha traído al Certamen varios lienzos, pintados unos en el ambiente de París, otros en el de nuestra luminosa pintura levantina, todos con el acento colorista marcadamente moderno que gusta de recoger efectos vivos y sensaciones intensas. Acaso su mejor cuadro en esta corriente sea Nocturno, efecto de noche y conjunto de lindas figuras. Una muñeca no carece de encanto ni de brillantez de color. Pero lo más sólido que presenta es el viejo bebedor de buen gusto y bien pintado. Y támoien, por su carácter de cuadros de composición, deben citarse el retrato de unos niños y el de uno de ellos solo, pintados por el señor Muñoz Lucena, y otro retí ato de famila deJ Sr. Hidalgo de Caviedes. Los debidos al Sr. Corredoira, especialmente el del profesor Carracido, revelan un temperamento, del que pueden esperarse obras de más empeño. D. Diego López ha presentado, además de varios cuadros notables de composición, un estimable retrato del señor conde de Agüera. El pastelista Sr. Béjar, en sus retratos de de Ahogando las penas, y l o más luminoso y los infantitos D. Alfonso y doña Isabel; en el de los hijos del marqués de Valdeiglesiaa simpático, el Calvario en Godella. Como pintura luminosa y sorollesca, de y en el de la hija de la marquesa de Abranmarcada filiación levantina, tenemos el cua- tes, así como en el de la graciosa composidro furado de las carreras en el sislo xvn, del ción El secreto de Cupido, adquirido por Su Majestad la Reina doña Victoria, luce stt Sr. Vila Prades. El modernismo tiene singulares represen- delicadeza y su dominio del procedimiento N VAGUEDAD Ayer tarde, en la Cámara popular, un ilustre orador se quejaba, un poco indignado, pero con exquisita cortesía, de los polemistas ingeniosos y críticos poco benévolos que le acusau de vague lad sición Los cofrades. Sobre la vaguedad se podría escnbir muPor otro estilo, los hermanos Zubiaurre, cho. Hay oradores y escritores que son vamérito de La bestia humana. en sus impresiones del natural á la luz opa- gos; hay otros que son precisos. La vagueEn esta corriente naturalista está conce- ca del Norte y con entonaciones tibias y dad no depende, en general, de nuestra vobido y pintado el cuadro La viudeta, del se- obscuras, muestran su notable adelanto en luntad; se es vago ó preciso sin querer, deñor Anareu, que ha sabido expresar la rea- páginas de costumbres campesinas tan pin- pende esto de nuestro temperamento, de la lidad con todo su carácter, dando muestra torescas como A las dea y Amarretako, de conformación de nuestro cerebro. Pero puede su ejecución suelta, moderna y brillante. Valentín; Caridad y el Tamborilero, de Ra- de una educación sabia é inteligente ir coUn pensionado en Roma que promete món. rrigiendo esta nuestra manera de pensar y mucho, el Sr. Bermejo, ha presentado dos La influencia de Zuloaga, á mi juicio no decir. Un cerebro que se haya educado con obras muy distintas: un desnudo, al que tan general como se ha dicho, es patente en una educación memorista, libresca; un cereacaso la remembranza ticianesca quitó algo los cuadros Deltablao, del Sr. Martínez Je- bro que haya sido alimentado desde el pride realidad, y un hermoso cuadro, Vendedo- rez, y en los del Sr. Posada, Adela, Mercedes mer momento con abstracciones, con conras defloresen Roma, en el que, dejándose lle- y La intrusa, composición macabra. ceptos, con doctrinas, ¿no será un cerebro var de su temperamento de colorista, ha Ligero reflejo zuloaguesco se advierte en vago, inconcreto? En cambio imaginemos sabido- encontrar en el natural la expresión Modistillas, cuadro agradable del Sr. Vi- otro espíritu para cuya educación se haya artística de la gracia femenil. llodas. dado de lado á los libros, ó que se les haya Página realista, sincera y tranquila es el Extraño modernismo que nos recuerda hecho figurar en término secundario; figuprecioso lienzo La paz de la aldea, del señor anticuadas pinturas es el del artista mejica- rémonos un espíritu que haya leído pocos Medina Vera. no Sr. Zárraga, en sus lienzos Mis padres y libros, aunque- selectos; que haya viajado; El Sr. Vázquez, por otro estilo, y con ri- De mi tierra. Y haremos gra a al lector de que haya entrado en talleres, fábricas y laqueza de color que presta realce al drama otros modernistas, con la sola excepción del boratorios; que haya conversado con gennaturalista que escogió por asunto, ha rea- Sr. Xirój que presenta una puesta de sol tes de todas condiciones y fortunas; que lizado una bella composición en Yenganza egipcia de carácter decorativo. haya recorrido los campos; que haya obsergitana. Aquella mujer que huye de una ciuMuchos son los cuadros de composición vado k s fenómenos de la Naturaleza. Un dad bañada de sol, llevando en los brazos presentados y de distintas tendencias den- espíritu así, ¿no será un espíritu concretisun chico, no nos deja duda de que va guia- tro del realismo. En la imposibilidad de juz- ta? He dicho que el ser vago ó concreto deda por una mala pasión v de eme el chico garlos todos en estas líneas, citaremos la pende de nuestra estructura cerebral; pero no es suyo. expresiva- y bien pintada figura de un ju- si el primer cerebro de que hemos hablado Bucólica bien sentida, en entonaciones gador y una alegre nota valenciana del se- era difuso por naturaleza y el segundo concalientes, es El Lagare o, de D. Julio del Val. ñor Bonas Abella; Mañana de niebla, compo- cretista, ¿no habrán hecho las educaciones La vida popular ha inspirado también al sición finamente pintada del Sr. Alpériz; respectivas- -una buena y otra mala- -qué Sr. Rodríguez Acosta su celebrado cuadro Contrabandistas portugueses, sólido trozo de sus condiciones nativas se modifiquen, proGitanos del Sacto Monte, bien pintado, por pintura del Sr. Covarsí; Echando las cartas y funda. ó ligeramente, según fue de intensa cierto, sólido, real, más sin asunto ni eom- algunos estudios, del Sr. Medina Díaz; Ecce la educación recibida? Y esta educación, posición apropiada. ánima mater, composición sentida del Sr. Nú- ¿no habrá marcado una huella que á pesar En el mismo defecto de poner los modelos ñez Losada; La plegaría, bonito cuadro del de todo, contra todo, perdurará toda la para retratarlos ha caído también el Sr, Ló- Sr. Pérez de Valluerca; Costumbres segovia- vida y en ocasiones llegará á variar el curpez Mezquita, que es lástima no emplee sus nas, agradable página de costumbres del se- so de nuestro destino? notables facultades en cuadros de más em- ñor Maná; Segovianas y el cuadro de compoEl problema de la vaguedad ó de la difupeño, y que ha estado muy bien en el retra- sición Una murga, de doña María López sión es, sin que lo parezca, el gran problema to de su señora madre. Díaz; La alegrta, pintoresca página domin- en las naciones. No es otra cosa que el proCon los mismos elementos que el Sr. Ro- guera del Sr. Fernández Afdavín, y las figu- blema de la educación. ¿Son cerebros vagos dríguez Acosta ha realizado el Sr. Muñoz ras de mujer, sobre todo la representada en los de una, dos, ó tres generaciones? El arte 3 Lucena su obra Una cueva del Albaicín, Inspiración, por el Sr. Sáenz. la moral, la política, la vida, en fin, de un composición interesante y desarrollada con Retratos hay muchos y notables en la Ex- país marchará de través; la palabrería preacierto. posición, además de los mencionados en dominará sobre los hechos; reinará la traLlama mueno la atención del público el otro artículo. Olvidamos entonces tres de mitación y el expediente; habrá en todos gran lienzo del Sr. Alvarez Sala, Emigrantes, D. Juan Antonio Benlliure, entre los que los detalles un supremo abandono; las coque con exactitud fotográfica y prolijidad sobresale por su valor pictórico y por su sas que se desquicien y caigan, quedarán de todos los detalles, hasta los más lejanos, ejecución fina y sólida el de la señora ma- caídas y desquiciadas durante años; en I03 un poco monótona, nos ofrece la subida dre del artista. También es un bello retrato, cargos públicos, se, holgarán y refocilarán á un transatlántico de una serie de pasa- de ejecución suelta y fácil, el de una seño- las más listos y hábiles; los libros brillantes jeros. rita con vestido blanco, en fondo de paisaje, y ampulosos serán los mejores libros que se Más afortunado estuvo n la composi- original del Sr. Ramírez. El de una señora publiquen; en el trato social, el ingenio queción, ya que no en la factura, el Sr. Gárate, y una niña del Sr. López Ayala es cuadro dará siempre sobre la veraz sobriedad COBRE tantes. Uno de ellos, muy personal, D. Eugenio Hermoso, ha presentado una serie de obras de desigual mérito. La de más empeño, En la era, ofrece singulares contrastes entre los grises del fondo y los tonos demasiado enteros de algún reflejo bermejo y otros detalles. Pero la realidad y el carácter de las figuras, y en especial de algunos rosros, se impone. Acertadísimo en Rosa y El señó íeliciano, figuras sinceras, justas, del natural, y en un cuadro de niños; ha tocado, en cambio, en lo caricaturesco en la compo- JOSÉ RAMÓN MELÍDA IMPRESIONES PARLAMENTARÍAS