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INFORMACIONES DE TODO EL MUNDO POR TELÉGRAFO, CABLE Y TELÉFONO tal como hasta ayer se entendió y se practicó. T, a representa un cuadro, uno sólo, un cuadrito (porque antes tales asuntos se pintaban en pequeño) Me refiero á la preciosa composición del Sr. Jadraque, que representa á D. Quijote disputando con el cura y el barbero. Es una obra realista, estudiada, hecha á conciencia. Démode, dirán muchos de ia última. Es un buen cuadro, que será más apreciado mañana, diremos nosotros. Entre las obras que responden á las tendencias moclernas, es de notar, por su asunto simbólico, el tríptico Las íres edades, del Sr. Hidalgo de Caviedes. Algún q ue otro pintor, como el Sr. Gar- EXPOSICIÓN DE BELLAS ARTES natural, que representa evidente progreso artístico, y es el mismo camino por donde se elevaron los griegos á la cumbre y por donde la reconquistó el Renacimiento, se vuelve también á los asuntos elevados, sinARTÍ- MLO TERCERO, téticos y simbólicos. Esta tendencia se inii- Iablaba yo en mi anterior aitículo de ció hace dos Exposiciones con el magnífico cómo la Historia ha pasado de moda lienzo dantesco de Benedito, y ahora se en la Pintura, en términos que sus remem- afirma con el tríptico de Chicharro, las alebranzas aparecen y son tratados por los gorías de Romero de Torres y Las hijas pintores á modos de cuadros de género. Con del Cid e Santa María, que en rigor no este término hemos designado durante mu- ha tratac o en ese cuadro un tema histórico, chos años la pintura de costumbres, y te- sino un motivo de desnudos de ideal bemando lo circunstancial, ó sea los asuntos lleza. Tales motivos 1, humanos en su esencia, de los cuadros, por lo que constituye su LOS DUQUES DE CONNAUGHT EN MADRID Fot. Goñi. LA VISiTA DE AYER AL MUSEO DE PINTURAS. LOS ILUSTRES VIAJEROS Y SU ACOMPAÑAMIENTO AL SALIR DEL EDIFICIO esencia, que es la factura, se consideraba el tal género inferior al de Historia, que tenía Ja primacía. La evolución de la estética y de la técnica de nuestra pintura desde los abstratos principios académieos al realismo, que busca con preferencia los temas de luz y de color, ha venido á dar el primero y más alto lugar, el que antes ocupaba la pintura de Historia, á la pintura no precisamente de las costumbres, sino de la vida, el documento humano en los cuadros de figura, la Naturaleza simplemente en los cuadros de paisaje ó de animales y flores. Ayer el arte vivía de la tradición; hoy vive su época. Sin embargo, con la vuelta al estudio del ideales por su expresión, son los más propios del gran arte, tal como los entendieron los maestros antiguos. Fuera de esas pocas notas elevadas que acaso señalan el arte de mañana, el realismo, bajo su forma moderna de la pintura de la vida, se ofrece en la corriente artística cual sincera expresión de lo que nos rodea y aspiración á la vida plácida del campo. Casi todos los cuadros de figura tienen fondo de paisaje. Dentro del credo realista, la variedad de ideas, y más aún de procedimientos, es casi anárquica. Volvamos los ojos á la pintura de género cía Sampedro, en vez de buscar su asunto en la realidad misma, le ha buscado en el drama sentimental, que fue la fórmula de transición entre la Historia y el género hace pocas Exposiciones, y ha pintado un gran lienzo en forma de tríptico, forma no pedida por el desarrollo del asunto. Más sincero y también más implacable el Sr. Navas en ¡Desahuciado! ha hecho un. cuadró bien pensado jr compuesto, pero que no convida á mirarlo. Por el contrarío; los ojos reposan, se deleitan en la contemplación de un cuadro en que, por excepción, las figuras no visten á la moderna, aunque respiran el delicado gusto