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A B C SÁBADO 23 DE MAYO DE ¡908. EDICIÓN 2. a PAG. 8. mejanza con esa utopía del Gobierno español que estarnos enterrando. El art. 15 de la ley de autos, tan compendioso, tan comprimido, que cabe en una hoja de papel de fumar, envuelve, sin embargo, toda una Constitución; Constitución que, por lo visto, querría subrogarse en la del 70, amén de la ley de Orden público, del Código penal, etc. I a primera, la Constitución vigente, al menos platónicamente y en la Gaceta, introduce en España, siguiendo la tradición de otras anteriores, el régimen llamado parlamentario, en que un ooder llamado legislativo, dando cuerpo á la soberanía de la nación, recogiendo las creaciones consuetudinarias de la colectividad social, interpretando estados de conciencia de la opinión, los traduce en leyes, y otro poder, llamado ejecutivo, que las aplica, acomodándolas á los hechos. I, a nueva Constitución en proyecto invierte radicalmente los términos, y es ya el Poder ejecutivo quien legisla y quien rige los casos, no por una ley general y preexistente y promulgada por un poder distinto, sino por el puro arbitrio de un poder nuevo que se crea; el de las Juntas de autoridades, famosa hijuela y dependencia del Poder ejeeutivo, el cual de esta suerte asume las facultades del legislativo y del judicial, ó, dicho de otro modo y en resumen, por aquel eriterip tan socorrido en tiempos del imperio romano y del Renacimiento: sic voleo, sic fuveo, sic pro ratione voluntas. mente la campanilla, tratando en vano de restablecer el orden. De algunas lados del salón se oyen violentas increpaciones contra la presidencia, y la confusión es cada vez mayor. Por fin, y á fuerza de grandes trabajos, sale el Sr, Costa á los pasillos, en los que es calurosamente aclamado. Al cabo de varios minutos se restablece la tranquilidad y se reanuda la información. El local ha quedado más despejado, pues muchas personas han salido detrás del señor Costa, on Valentía Camps Es concejal del Ayuntamiento de Barcelona y ostenta la representación de sus compañeros de Concejo republicanos y antisolidarios. Alude al informe que esos concejales nan redactado combatiendo el proyecto, y en este sentido lo combate, calificándolo de inicuo y de anticonstitucional. Expone la situación de los partidos políticos en Barceloua, para deducir que en la capital de Cataluña no son necesarias leyes de excepción. Dice que de aprobarse la ley se hará imposible la vida en España, y expone los graves peligros que vendrían aparejados con su aplicación. D Con esa ley se Tiace tabla rasa de todo nuestro embeleco legal, y se tacha de un plumazo el derecho de imprenta, el de rettnión, asociación, la inviolabilidad del domicilio, y, en suma, todas las garantías individuales. Con ese proyecto se viene á cambiar totalmente nuestro régimen político. Censuia la obra del Sr. Maura, y dice que después de- predicar en la oposición la revolución desde el Poder, cuando ha subido al Poder ha protestado la letra de aquella promesa. Esta ley del Sr. Maura nos retrotrae á los días ominosos del rey Fernando VII, y no digo que á los de Felipe II y á los de la Inquisición para no ofender ni á la Inquisición ni á Felipe II. Califica al proyecto de engendro legal, y asegura que nunca tendrá vigor, advirtiendo que lo combate no por el huevo, sino por el fuero en nombre de numerosos madrileños y aragoneses que le han conferido su representación para este objeto. Supone que al traer el Sr. Maura este proyecto ha sido como una última provoca i íón al. pueblo para conseguir, ya que laretr) ución de arriba no se ha realizado, que alie la revolución de abajo. Protesta del espectáculo que á su llegada li producido la Policía de Madrid al rodé r su coche; ese espectáculo, al ver á los guardias con los sables desenvainados, le recaerda á los mamelucos cuando en la Puerta del Sol acuchillaban al pueblo de Madrid. (El orador pronuncia estas palabras con lágrimas en los ojos. Anuncia que se retirará de nuevo á su t i Sr. Castellote. habla en representación Dice que no rincón del Pirineo Central para no contem- de nadie, sino en la suya propia y en nom (plar tanta vergüenza, si es que antes no bre de las catorce veces aue ha sido llevado ocurre lo que hace mucho tiempo debiera á la cárcel. haber ocurrido. Declárase anarquista o impugna el proyecto por entender que va contra el terrorismo anarquista, siendo así que el único 1 1 n tumulto. E tas últimas palabras del orador son terrorismo que ha existido en Barcelona es acogidas con una prolongada salva de reaccionario y semioficial. aplausos. Ensalza los principios del anarquismo, y í Muchas personas prorrumpen en estruen- el Sr. Bergatnín le ruega que evite todo gédosos vivas, produciéndose un enorme tu- nero de apologías. multo Censura á la Prensa por haber atribuido 1 El público se pone en pie encima de los también á los anarquistas los atentados de bancos; muchas personas quieren abrazar Barcelona. al orarlnr, y el presidente aeita incesante Ataca los manejos de la Policía y la avu- p l Sr. Palau. Solicita la benevolencia de todos, alegando que es- un obrero catalán que habla por primera vez en castellano ante un auditorio numeroso. Ostenta la representación de 166 Sociedades de resistencia, y más especialmente la de los curtidores de Barcelona. Combate rudamente el proyecto y ataca á la burguesía catalana y al llamado Comíté de Defensa Social. Quéjase de las persecuciones ae que es objeto por parte de los que suscribieron el pacto del hambre, hasta el punto de que, siendo curtidor, tiene que trabajar como peón de albañil. Relata la persecución y los encarcelamientos que ha sufrido desde que suspendieron l a s garantías constitucionales en Barcelona, y deja á la consideración de los oyentes lo que le ocurriría si el proyecto estuviese en vigor. Declara que él es el primero qne se opone al terrorismo y á los terroristas, y añade que el verdadero terrorismo está en la burguesía cuando se reúne para sellar el pacto del hambre, persiguiendo en sus hogares á los trabajadores. Afirma que de aprobarse el proyecto los obreros á quienes representa provocarán la huelga general. El Sr. Bergantín llama la atención al orador acerca del alcance de sus palabras. Termina afirmando que el terrorismo de Barcelona sólo ha obedecido á un fin, que ha sido el de acabar eon la libertad, y como 1 prueba de ello alude al proyecto actual. 1 (Grandes aplausos. da que busca en los confidentes con el s: elusivo objeto de conseguir el medro pciso nal y el ascenso dentro del Cuereo a qiie pertenecen. Relata hechos relacionados con los atentados cometidos en Barcelona, para demostrar que en ellos no tuvieron ninguna participación los anarquistas. Refiere con todo género de detalles la his- toña de sus encarcelamientos, y el presidente le ruega que prescinda de hechos personales y se ciña al objeto de la información. Insiste el orador, y acaba por manifestaí que el presidente es el que le interrumpe obligándole á ser más extenso. (Grandes risas. Prosigue el orador el relato de los hechos en que figuró como actor, haciendo resaltar la impericia de las autoridades. Dice que á los anarquistas les agradaría ver implantada la ley, porque- de este modo se acrecentaría el número de los que vivan fuera de la legalidad. Termina diciendo qne los que defienden esta ley draconiana serán los responsables de lo que pueda ocurrir en lo futuro. Termina el acto á las doce y veinticinco minutos. El presidente da por terminada Ia información, advirtiendo que si se considerase necesario ampliarla se avisaría opoi tunamente. f osta se retira. Cuando el Sr. Costa terminó- su discurso fue trasladado á la rotonda. Hallábase emocionadoy con visibles síntomas de agitación. No obstante, autorizó el que le fueran presen tados varios corresponsales de la Prensa extranjera que deseaban saludarle, y coa los cuales conversó. Por que se calmase, y para evitarle nuevas molestias, el Sr. Costa fue luego invitado á pasar al despacho de los secretarios. En esta sala permaneció aislado largo rato, hasta que, á las once y media, mostró deseos de retirarse. Apoyado en los Sres. Moya y Moróte sa lió hasta la acera, y muy trabajosaíneiste subió al 1 dó que le esperaba. pTn la calle. No obstante lo desapacible de la no e, todavía en la calle se aglomeraba la gente, ansiosa de ovacionar al ilustre repú- blico. Y, en efecto, cuando éste asomó por la puerta resonaron calurosas aclamaciones y sostenidas salvas de aplausos. Púsose el coche en marcha, y el público intentó seguirlo en manifestación; pero ya el coronel Elias habíalo previsto, y para evitarlo tendió rápidamente dos líneas de guardias, que disolvieron con presteza los 1 grupos sin grandes violencias, pero sin que faltase alguno que otro golpe. A Un sujeto de los favorecidos en este súbito reparto protestó á voces y fue llevado á la Comisaría, donde al poco rato quedó en li- bertad. cg El carruaje siguió sin incidente algttíio hasta el hotel de París. NOTAS MUNICIPALES I a sesión de ayer. Duró desde las diez -día hasta las dos menos cuarto, presicr la el alcalde. iealdía para Se aprobó una moción u J parte en que el Ayuntamiento se el recurso interpuesto pot oipañía geJamento de neral de Tranvías contra c policía de los mismos. fín el orden del día, el dic. ctíscutido ftté uno proponiendo ia adquisición de un automóvil para el servicio de Vias públicas, por opinar el Sr. Iglesias que es de mal efecto adquirir ese automóvil de la casa Regnault siendo el conde de Peñalver