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A B C VIERNES 22 DE MAYO DE 1908. EDICIÓN 16. LOS DUQUES Dfc CONNAUGHT PH ElEGRAFO DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR ALICANTE, 2 í i r a a recepción. Las autoiidadéS -fueion recibidas por os duques en la popa del Aboukir. El primero en saludarles fue el marqués de Hoyos, en nombre del Rey. Los duques hablaron afablemente con las autoridades, mostrando deseos de visitar Elche. El gobernador gestiona la formación de un tren especial que conduzca á Sus Alte ¿as á aquella población. Los duques vinieron desde el A ouh hasta, el desembarcadero del Club de Regatas en una magnífica falúa cerrada. Con ellos desembarcaron la princesa Patricia, la dama cié compañía y los ayudantes puestos á las órdenes del duque, señores marqués de Hoyos y Echagüe. En el desembarcadero cumplimentó á los augustos huéspedes el presidente del Club, D. Alfredo Salvetti. Una compañía del regimiento de la Princesa, con bandera y música, rindié los honores de ordenanza, y la batida ejecutó el himno inglés. El duque, con el general Pobil. revistó áespués la fuerza. 1 El público vitoreó con entusiasmo á los ilustres viajeros. El duque vestía uniforme 3 e feld- m? il, de diario. iente al u ub, los duques de Connaugth montaron en un tren especial que estaba previamente preparado y que los condujo á Elche, en cuya estación les aguardaban las autoridades. Desde allí, en unos carricoches, marcharon al Huerto del cura En el mismo tuvieron ocasión de admirar una magnífica palmera de siete brazos, y tíeron recolectar dátiles y cortar palmas blancas. Después de firmar en el álbum, que está encabezado con la firma del Rey, visitaron áetenidamente la iglesia de Santa María, y regresaron á las iete y media de la tarde á Alicante, embargando de nuevo en la falúa para ir á comer á bordo del crucero. Los duques se muestran satisfechísimos 3 e su estancia en Alicante. r AMCANTC, 2 1, 9 N, pjn camino. A las nueve y media de la noche desembarcaron de nuevo los duques de Connaugth, acompañados de su séquito, totnando en seguida el tren que estaba preparado. Los socios del Club y el público que llegaba los alrededores del muelle los vitoreó con entusiasmo. Con la duquesa va su dama dé compañía miss Pelly, y con el duque sus ayudantes capitán Bulkeyey y teniente Pousonby. AUCVllb, 2 J EN MADRI D 1- a llegada. r Con puntualidad matemática, á las diez y cuarenta minutos de la mañana, llegó íhny á Madrid el tren especial conduciendo á los duques de Connaught y á su hija la princesa Patricia. JDrez minutos antes de dicha hora llegaron á la estación el Rey y los infantes doña Isabel, doña María Teresa, D. Carlos, don Felipe, D. Raniero y D. Alfonso de Borbón. Acompañaban á Su Majestad y Altezas el ¿eneral conde del Serrallo, el conde del Grove, el marqués de la Mesa de Asta, la marquesa viuda de Nájera y la condesa de Mirasol. En la estación del Mediodía se hallaban ya el presidente del Consejo y los ministros dé Estado y de la Gueria, el embalador de la Gran Bretaña y lady Bunssen y todos los secretarios y agregados ala Embajada; el embajador de España en Londres, Sr. ViUaurrutia; el gobernador interino, Sr. Martos; el capitán general; el gobernador militar, general Bascaran, y algunas otras personalidades. Una compañía del regimiento de WadRas, con bandeia y música, tributó al Rey los honores müitaies, y momentos después entró en agujas el tren especial, tocando entonces la banda el himno inglés. Paró el tren y descendieron de él los duques de Connaught y la Princesa su hija. El hermano del Soberano inglés vestía uniforme de general de su Ejército, y las augustas viajeras, trajes de tonos claros y sombreros adornados con flores. El Rey, que vestía el uniforme de Lanceros de Aldershot, de cuyo regimiento es coronel honorario, y los Infantes, se adelanta ron á recibir á los Príncipes, saludándose las Reales personas cariñosamente. Acto seguido, D. Alfonso, con el- duque de Connaught, pasó revista á la compañía de Wad- Rás, y á continuación se verificaron las presentaciones del elemento oficial y de, las respectivas suites. Organizóse la comitiva para tomar los coches, dando el Rey el brazo á la duquesa de Gonnaught. En carretelas á la D Aumont se acomodaron; en una, el Rey y el duque de Connaught y D. Alfonso de Orleans; en otra, la duquesa, la infanta doña María Teresa y el infante D. Carlos, y en una tercera, la princesa Victoria, la infanta Isabel y los príncipes D. Felipe y D. Raniero de Borbón. En landos descubiertos se colocaron los séquitos, y la comitiva emprendió la ida á Palacio, seguida por el escuadrón de la Escolta Real, al mando de su coronel el marqués de Sotomayor, y marchando al lado de las carretelas eon S. M. y SS. AA. los caballerizos Sres. Dorado, conde de Fuenteblanca y Pineda. En los alrededores de la estación y en todo el trayecto hasta el regio alcázar, un público numeroso estacionado en las aceras esperaba el paso de la regia comitiva. Entre el- público se veían muchas de lrs personas de la colonia inglesa en Madrid. pfn Palacio. Con gran solemnidad fueron recibidos en Palacio los duques de Connaugth; la guardia exterior les tributó honores, y las clases de etiqueta se hallaban en los sitios de costumbre para saludarles á su paso. En la escalera de honor salieron á recibir á los egregios viajeros las Reinas doña Victoria y doña Cristina, que vestían, respectivamente, traje azul, de tul, estilo Imperio y á rayas blancas y negras. Después de repetirse otra vez la ceremonia de saludos y presentaciones, la Reina doña Victoria mostró á sus augustos parientes al príncipe de Asturias, cuya robustez y buen humor fueron muy celebrados. Luego el Rey y el inspector de los Reales palacios, Sr. Zarco del Valle, acompañaron á SS. AA. á las habitaciones que les han sido destinadas. pfl programa. Se ha acordado definitivamente el siguiente programa de fiestas y excursiones en obsequio á los duques de Connaught: Esta noche, banquete de gala. Día 23. Visitas á los Museos, excursión á El Escorial, comida íntima en Palacio y función de gala en el circo de Parish. Día 24. Excursión á El Pardo v banquete en la Embajada inglesa. Día 25. Toma de posesión del duque de Connaught del cargo de jefe del batallón de Cazadores de Arapiles, visita á la Exposición Histórica, excursión á Aranjuez y banquete en el palacio de la duauesa de Fernán- Núñez. Día 26. Excursión á La Granja; y Día 2 jr Salida de Madrid de los augustos huéspedes. pTáta tarde han dejado tarjeta en la Presí dencia del Consejo de ministros el duque de Connaught y su ayudante de campo, el capitán de Guardias de Escocia Mr. J. H. Rivers, que lo acompañaba en un landeau de la Real Casa. De regreso á Palacio, volvieron á salir, á las cinco de la tarde, en automóvil, dando un paseo por la Castellana. CONGRESO MÉDICO pTsta mañana, á las once, se ha verificado en el Colegio Médico, calle Mayor, 1, 2.0, la sesión preparatoria del Congreso de médicos titulares. Se han presentado las credenciales, se ha dado cuenta de las adhesiones y se ha constituido la Mesa, de edad con los Sres. CMvarri (D. Luis) Almarza, Grima, Fernández Sánchez y Jiménez Verdejo. Las sesiones se verificarán en el Paranin fo de la Facultad de Medicina. PRIMERA SESIÓN n el íaraninfo de San Carlos se reunió esta tarde, á las tres, la Asamblea, bajo la presidencia del Dr. Martínez. Varios asambleístas dirigen sargos á la Junta central, contestándoles, en nombre de ésta, su presidente, el Dr. Almarza. A la hora en que escribimos estas líneas continúa la sesión. E LA GRANJA POR TELÉGRAFO DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR VIERNES, 1 2 X T 1 ncendio. Esta madrugada ee declaró un gran incendio en el com ento de Religiosas de Saa- ¡ta Isabel. El fuego topó incremento rápidamente y las llamas hicieron presa en media hora de todo el edificio. Las monjas fueron trasladadas á una cetv cana fábrica de cristal. El incendio ha continuado toda la noche. A las siete de la mañana quedó dominado; 1 pero aun han de trabajar mucho las bombas. Sólo ha quedado intacta la torre de la iglesia. AL LA EDICIÓN QUO VADIS BARCELONA, 2 tt 2 T. pl capitán Cortada. Esta mañana ha regresado el abogado interventor de los ferrocarriles, Sr. García Muñoz, que ha ido á Quinto, acompañando al padre y al hermano del capitán Cortada, Ha dicho el Sr. Muñoz que cuando el herido vio á su padre y á su hermano sufrió un desvanecimiento por efecto de la emoción; pero se repuso prontamente, abrazando á ambos. El capitán Cortada mostróse después animado y hasta locuaz; declaró que se encontraba muy mejorado, y relató detalles ya conocidos de su accidentada excursión, añadiendo que durante las treinta y tantas horas que pasó en el monte, casi desvanecido, apenas se dio cuenta de nada y no sintió más sensación que una sed abrasadora. Parece que el médico titular de Quinto ha reconocido de nuevo y detenidamente al Sr. Cortada, y ha manifestado que no existe fractura alguna en la pierna derecha, como se había temido. En vista de ello, es casi seguro que el se ñor Cortada será trasladado. jnuy pronto á Barcelona.