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A B C MARTES 19 DE MAYO DE 1908. EDICIÓN a PAG. 6. En el buffet se hallaban Tos Sres, Moya, Ortega Mutulla, Pérez Galdos, ¿Moróte, Romero, y con ellos numerosos periodistas. En la Sección segunda había también á dicha hora numeroso púb. ico, figurando entre él muchas de las personas que desde el primer día vienen asistiendo á la información, y cuyos nombres han sido citados por Ins periódicos. E itre el público se hallaba el candidato á diputado á Cortes por Lisboa Sr. Reivas y su distinguida esposa, á quienes no dejab m entrar en el recinto ios ujieres, siendo precisa la intervención del Sr. Moróte para que se les franquease el paso. A las nueve y cuarto se dejó entrar al público y el salón se llenó totalmente. Pocos momentos después quedó constituida la Comiíiión, y se dio principio al acto. p l Sr. Bueno (D. Manuel) Es el primer informante, y empieza á hablar, previa la advertencia del presidente de que sea un poco breve, lo mismo que los demás señores que hayan de informar. Se ha probado- -dice- -que este proyecto es una amenaza contra los periódicos, que tiende á invadir las atribuciones del Código, y yo me creo relevado de insistir sobre estos puntos. Yo V 05 á juzgar el proyecto colocándome de fronteras allá, y pregunto: ¿Qué concepto formarán en el extranjero de la situación de Kspaña? Creerán que aquí ocurre un atentado terrorista cada día. sNo es causa suficiente para este proyecte el terrorismo de Barcelona, pagado con dinero del Estado. jHe oído por ahí que el Gobierno se fundamenta en el ejemplo de los Estados Unidos, en donde hace poco se ha presentado nn mensaje pidiendo una ley especial contra el terrorismo. E 1 Parlamento se apresuró á no tomar en consideración el mensaje. r Cuando un Gobierno no se cuida de fomentar la enseñanza y la educación, no tieBe derecho á limitarse á hacer leyes represivas, las cuales no han sido nunca eficaces. Hace consideraciones generales acerca de la deficiencia de las leyes educativas y las represivas y cita el ejemplo de Alemania. Dice que hay un peligro en este proyecto, que es el de que las multitudes crean que no obedece al deseo de un gobernante, sino á impulsos de algo más alto, lo cual podría concitar la ira del pueblo. Y sería peligroso que las muchedumbres abandonaran los temperamentos de prudencia que ahora siguen y se lancen á otro género de propaganda. Censura que se dé á la Policía el derecho de acusar por sospechas. Termina diciendo que esta ley tiene un carácter de baratensmo, porque propende á ahogarlo todo por el miedo. p l Sr. Gómez de la Serna. Dice que va á fijarse en tres puntos esenciales: los antecedentes de esta ley, la inutilidad de las leyes de represión y peligros que encierra este proyecto. Los antecedentes de esta ley están en una de nuestras perdidas colonias, donde habU una Junta ae autoridades con las mismas facultades que las que se otorgan á la Junta creada por este proyecto. Las consecuencias de aquella política lió por origen la pérdida de las colonias, el desgarramiento nacional. Pasando al segundo punto, dice que ya se ha vislo que la ley de 1894 no ha podido ser aplicada á lus atentados contra el Rev en Madrid, Cánovas en Santa A. gueda y Maura en Barcelona. Resalíala que! a nueva ley será temible para lo os, menos para los verdadeios anarqu. blas. Al explicar los peligros que encierra ti proyecto, se fija principalmente en ei articulo 5.0, que licva dentro de sí todo el Código penal. Combate el art. i. que se refiere á Ta Prensa, y en el cual se pena ia veidad si no lleva el marchamo oficial. Y se dará el caso de que por la misma noticia un periodista irá á la cárcel y otro se quedará tan tranquilo. Insiste en que este proyecto tiene por origen la ley colonial, porque en el actual Gobierno hay dos ex ministros de Ultramar y un ex director general, los cuales conocen perfectamente aquella ley p l Sr. Méndez Bejarano. Entiende que el proyecto ha sido ya pulverizado por los informes de los oradores que le han precedido. Considera el proyecto como hijo de la situación presente, en la que predomina el miedo, la vacilación y la neurosis. Por eso- -dice- -más que proyecto contra el terrorismo, deberá llamarse proyecto del terror social Viola la Constitución del Estado, que en nuestro país es santa y sacrosanta, porque ha sido defendida é implantada con la sangre de millares de ciudadanos, victimas de su espíritu liberal. (Grandes aplausos, que son acallados por la campanilla presidencial. (El Sr. Bergamín dice que en vez de aplaudir deben los que asienten á lo que expone el orador manifestar su expansión interiormente. Grandes risas. Estima que el proyecto carece de fundamento desde su base, pues España vive en completa ficción, y desde el sufragio, pasando por la enseñanza y llegando á la magistratura, todo es falso. Al pueblo no se le siryen más que ficciones de todo, y lo único que llega hasta él son las contribuciones y los impuestos. Con este sistema retrocedemos en todos los órdenes por los escalones de la Historia y volvemos al régimen odioso del Tribunal de la Sangre de Bruselas, al Comité de Salud pública de París y á la Inquisición española. Si queréis que la Administración española no sea considerada como un tigre, que desde el borde del camino acecha al viandante, cambiad su funcionamiento, pues de lo contrario, todos nos convertiremos en anarquistas. Termina diciendo que, ya que el pueblo español ha perdido las colonias y lo ha perdido todo, no se le pontea en el trance de que al hacerle perder hasta su dignidad personal se entregue a lamentables excesos. (Grandes aplausos, que obligan á una nueva llamada al orden del presidente, que amenaza con desalojar el salón si las manifestaciones se repiten. Empieza dirigiéndole al auditorio, y el presidente le ruega que lo haga á la Comisión. Dice que estos informes han traído al Congreso un vendaval de opinión, y aspira á ser un reílejo de ella Entiende que en el proyecto no se hallan bien determinados quiénes í on ó no terroristas Censura la falta de congruencia del artículo 5 y ia arbitrariedad de la ley. Us arbitrariedad- -dice- -que una Junta de autoridades se arrogue atribuciones que solo competen á los Tribunales de justicia. 3 La opinión exige antes esto: garantías concretas, garantías que deben de ir aparejadas á toda ley. Hablando de la anticonstitucionalidad de la ley, extraña que nunca se haya afrontado su reforma ae ua modo írauco y sí valiéndose de los medios regresivos y por los caminos tortuosos, tales como el proj ecto actual. Dirigiéndose al presidente de la Cornil sión, exclama: Yo estoy seguro que si aquel hijo de ía revolución de Septiembre, D. Francisco Romero Robledo, viviese, estaría aquíá mi lado combatiendo e! proyecto, y dudo mucho que S. S. se hallase ahí presidiendo esta Comisión. Afirma que únicamente se legisla pata mortificar á la Prensa, á la Prensa española, la más pobre y! a más discreta de todos los pueblos europeos Duda que el proyecto llegue á aprobarse, pero asegura que aun quedan, si contra toda lógica se aprobase, dos grandes apelaciones que hacer: la de los elementos monárquicos dirigiéndose al Rey, y la de los elementos radicales dirigiéndose al J 7l Sr. Arantave -1 Comienza diciendo que en España se vive un régimen de eterna ficción, y en esta ficción constituye un paréntesis el acuerdo de la Comisión al permitir que con la información actual se taiga al Parlamento el aire de la calie. Anuncia que para combatir el proyecto no quiere traer temperamentos radicales ni tocar á rebato, que hablará como un diputado de la mayoría y lo combatirá con argumentos conservadores. Dice que el art. 5 es el mismo articula 5 o de la ley del 94, y dice, después de analizarlo jurídicamente, que su espíritu es reaccionario. Califícalo de absurdo jurídico, no sólo porque en él se habla indebidamente de las clases sociales, sino porqu- i en él se castiga el delito de amenaza, delito que sol puede existir contra las individualidades, pero jamás contra las colectividades. Examina luego el art. y. y afirma de él, ó que es un instrumento contra la Prensa, ó que es un articulo que no se podrá aplicar nunca. Combate luego el art. 15 y refuta los argumentos que el Sr. Maura empleó en ei Senado para defenderlo. Uno de los puntos en que basa esta refutación es en la reforma de recurso ulterior contra los acuerdos de la Junta de autoridades. Termina diciendo que algo de inicuo llevará dentro de sí el proyecto cuando asi irrita á una aria masa de la opinión española. Félix de la Torre. Dice que está enfermo, que se ha ievantado del lecho para venir á informar y clama contra los rigores de la Comisión, que ha tenido á la intemperie á cuantos ahora s ¿encuentran e i ei local hasta el momento de dar comienzo el acto. Informa en nombre del partido republicano federal. Dice que el proyecto es, desde su principio hasta el fin, una constante amenaza contra los individuos y contra las colectividades. Afirma que el partido federal acepta el reto que entraña el proyecto y se apresta á la lucíia. Al terminar el Sr. Torre, el presidente manifiesta que la Comisión ha sido. ajena A lo ocurrido en la calle, pero que en lo sucesivo procurará pon r á ello remedio. D p l Sr. Santillán. El presidente del Congreso permaneció en su despacho tie ia Cámara todo el tiempo que duro la información oral. Estuvo al tanto de éita por los Sres. Castell, Prado Palacios, Aparicio y conde de Moral de Calatrava, que frecuentemente le llevaban noticias.