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ÍAMADRLrOífiO regateos odiosos el auxilio inmediato, el consejo personal, el trabajo dignificador, y, CONGRESO NACIONAL sobre todo, con el arte de repartir discreta y maternalmente el pan con besos que echaba DE PROTECCIÓN de menos, conlágrimas en los ojos, en su Convocado por el Consejo Penitenciario, magnífico palacio, antes de morir, un ilustre ha de celebrarse próximamente en Ma- publicista, el inolvidable marqués de Sandrid un Congreso nacional de educación ta Ana. protectora de la infancia abandonada, viciosa y delincuente. La comisión organizadora encargó á los M Sres. D. Julián Juderías y D. Alvaro López 1 T A L E D I C E N C I A S Antes de ocuparme del p r i n c i p a l objeNúñez, personas meritísimas, la recopilación de los trabajos realizados en el extran- to de estas cartas, encaminadas á explicarte jero y en España referentes á protección á cómo debes organizar tu hogar de obrera para ser feliz, voy recordando previamente la infancia. Acaba de publicarse el trabajo del Sr. Ju- ciertos pormenores de tu vida y no quiero pasar por alto un episodio que pudo derías, que constituye una labor admirable, hoy al traste con tu futura dicha. Me refiero condensando en 990 páginas de texto toda dar al grave disgusto á tu la información extranjera con gran método futuro esposo y á que os proporcionó insiti las calumniosas y claridad. Estos estudios preliminares eran indis- nuaciones de una mala persona, La maledicencia es, por desgracia, una pensables para que la labor del Congreso fuera fecunda, como confiadamente espera- triste secuela de la falta de religión. El verdadero cristiano es indulgente y caritativo. mos lo sea. su propia disciplina moral, conSe han realizado grandes reformas en Atento áde la fragilidad humana y conocevencido otros países. Bu el nuestro la iniciativa pri- dor del pecado, lo abomina; peto compadece, vada no deja de ser muy digna de atención; disculpa y siente amorosa piedad hacia el pero es lo cierto que hasta la hora presente procurando que se arrepienta y se ni el Estado ni las gentes adineradas favo- pecador, Así como nosotros los médicos no redima. recieron gran cosa á la verdadera obra pro- huimos del apestado, sino que le cuidamos tectora. afectuosamente, procurando evitar el contaConfiamos en que la Asamblea que se pre- gio de los sanos, y sacrificando á veces para iniciará nuevas orientaciones, fomen- nuestra propia vida para sanar al paciente, tando las modestas obras españolas, muy de igual modo los llamados perversos necenecesitadas de apoyo por parte de los ver- sitan bondad y paciencia al ser tratados con daderos patriotas. energía por los honrados, y éstos no lo sean ni podrán serlo desde ¡el momento en jue maltraten y desprecien álos caídos, huyendo como escandalizados de su contacto. PAN... CON BESOS Observa con qué desdeñoso desprecio I I n hombre de gran corazón que, proce- gentes elegantes y distinguidas se apartan dente de la clase media, llegó pot su de la mujer caída, acribillándola con todas trabajo á obtener copiosa fortuna y positivo agudas saetas de la maledicencia. Cuanprestigio, contribuyendo á la cultura popu- las su deshonor va unido á la enfermedad y lar por medio de sus publicaciones, D. Ma- do pobreza, no tienen más amparo que el á nuel María de Santa Ana, recordaba en un dela almas candidas y buenas que, consalas soneto las horas amargas de su juventud, y, gradas á Dios é invocando su nombre, coen pleno triunfo, atribuía sus energías y su gen esos pobres cuerpos, los levantan del rigor para la lucha alpan con besos que le dio lodo y hacen que sus ojos marchitos y llotu madre. rosos miren al cielo en basca de luz y de Esta frase es todo un programa. Por olvi- perdón. darlo ó desdeñarlo son infelices de por vida muchos individuos. No basta que se aliEn cambio, el deshonor unido á la riquemente, se vista y se enseñe á los hijos; es za acalla la cobarde maledicencia y, suelen menester inocularles ternura, darles mucho transigir ciertos severos espíritus, no sin pucariño, pero cariño sincero, honrado, inteli- dibundas reservas mentales, on el trato sogente, que no excluye la severidad y la cial de las mancilladas sin redención poenergía. Sólo de este modo los hombres son sible buenos en el hogar y fuera de él. Esta es una de las mayores hipocresías Idéntico procedimiento hay que emplear de la naturaleza humana. Por ello siempre en esos otros hogares accidentales llama- debes desconfiar de la persona que exagera dos asilos, colegios, hospitales y cárceles. la nota puritana. Los criminales procuran No hace muchos días se han referido siempre viajar provistos de pasaportes, cétiernas escenas desarrolladas en un estable- dulas y salvoconductos legales, aun cuando cimiento penitenciario con motivo de la sa- á veces sean falsos. En cambio, al honrado lida de unos reclusos indultados. Allí em- puede detenerle la Policía por indocumenpiezan á seguirse las amorosas predicacio- tado, cometiendo grave error. Siempre probará su inocencia. nes de Concepción Arenal. Bn los centros benéficos, en las escuelas, En el mundo hay que obrar rectamente, en los talleres, en los refugios donde se sabe sin hacer gran caso de la llamada opinión amar al prójimo no hay rebeldías, ni odios, pública, y menos prestar oídos á las maledini malos tratamientos. Así educaron y edu- cencias perversas. Quien está siempre atencan Don Bosco, el Dr. Barnardo y el Padre to á los mandatos del deber no cae jamás, y si tropieza, se levanta con mayores bríos. Manjón. La campaña iniciada para combatir la Las llamadas apariencias son casi siemmendicidad no estriba solamente, como cree pre espejismos que el mal pensar agranda, la mayoría, en reunir fondos, palabra que dándoles apariencias fantásticas. Invisibles tiene un no sé qué de obscuro y misterioso. son los microbios más ponzoñosos, anidan El dinero es cosa precisa, sin duda alguna, en nuestro interior, esperando el momento pero muy secundaria si se compara con la de desarrollarse lujuriosamente á expensas urgente necesidad de otorgar al pobre sm de nuestra vida. CARTAS A FLORA La maledicencia es veneno sutil que va inoculando en nuestra aliña la duda mortal y maldita, origen positivo de todas las perversidades, acicate de todos los crímenes, origen de todas las humanas desventuras, producto del odio y del descreimiento. Para ser feliz, no lo olvides, es necesario creer y amar. ARTE DE CUIDAR A LOS NIÑOS F L MANEJO DEL NIÑO Exige delica deza, maña y, aun cuando parezca exageración, cariño. Frágil el cuerpo de la criatura, especial FIGURA 1 mente la recién nacida, es fácil producir en su cuerpo lesiones si la mano de quien la maneja es dura é impaciente. Por instinto, la mujer, desde sus primeros años, gusta tratar con mimo á la muñeca, y este juguete fem enino debiera servil en las escuelas de enseñanza. Así se evitaría grandes males que inconscientemente eCic- F 1 GURA i. a túan las uiñeras Causa pena ctservai que madres jóvenes y distinguidas no saben ai se atreven á vestir á su hijo, que sufre las brutalidades de nodrizas ignorantes. Día llegará en que sea necesario demostrar suficiencia para hacerse cargo del cuidado de un niño. Continuamos el sistema gráfico que se inició en artículos anteriores y reproducimos las figuras de la obra de Pmard, que son muy prácticas.