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A B C VIERNES i5 DE MAYO DE i 9 o8. EDICIÓN i. PAG. 7. lo Joao Franco eu Portugal, y habló á continuación de los sucesos de Lisboa, por lo cual el Sr. Bergauiín le llamó al orden. 1 Terminó el Sr. Catalina elogiando la la ¡bor de la Prensa y su libertad absoluta. f l Sr. García Cortés. El Sr. García Cortés, socialista, habla iio eirnombre de los socialistas, sino en el Suyo propio, empezando por hacer resaltar el orden y el espíritu de disciplina que en las manifestaciones del i. de Mayo y en sus mítines han demostrado en Madrid y provincias las clases obreras. Examinó los artículos del pioyecto, para decir que á las clases trabajadoras no le merece ning una confianza la Junta que se crea, compuesta de gobernadores, alcaldes íy representantes de la magistratura y del Ejército. s Añadió que en España no ha existido más que terrorismo Codorniú, pues el terrorismo obedece á planes como el que funciona en Rusia. Declara que la presentación de este provecto obedece á la presión ejercida por una burguesía local. Esa burguesía local, la catalana- -dijo, -es la engendradora del anarquismo en Barcelona, motivado por su oposición á las reivindicaciones de la clase obrera de aquella región, como el célebre paro del hambre de la cuenca del Ter. Adeniás, que está bien probado que los atentados terroristas de Barcelona fueron ae pos confidentes recomendados por los burgueses de aquella capital á las autoridades. Esta ley va sólo- -terminó diciendo- contra la Prensa y los obreros, por lo cual piay que pedir, si se aprobase, que se ensanchen las cárceles y los presidios, porque los obreros no retrocederán para combatirla ¿enérgicamente. ffl. Sr. Fernández. 4 ETSr. Fernández (D. Julio) vicepresi- dente del Círculo Mercantil y presidente (del gremio de carniceros, informó después, combatiendo también el proyecto por considerarlo anticonstitucional, autiprogresivo y ¡reaccionario, y qae puede acarrear infinitos actos de violencia por meras sospechas 00 Jicíacas. l compañero Del Río. Empieza manifestando que aunque es considerado como anarquista y así figura tt nombre en los archivos policíacos, no es ijnás que un republicano convencido, partidario de las ideas radicales. Niega que exista terrorismo en España, pues él, que ha convivido con los anarquistas, ha visto mil veces que á los que parecían más exaltados ha habido que vigilarlo? porque resultaban confidentes de la Policía. Afirma que los obreros del Centro de la Costanilla de los Angeles, á quienes él representa, nada tienen que ver con el anarquismo en el sentido que se da á esta palabra. Resulta candido- -añade- -que el Gobierno trate de buscar pretexto en el terrorismo para implantar la ley. Dice que la ley se halla, sin embargo, en vigor desde hace tiempo, pues todos los Gobiernos han apelado á los registros domiciliarios y á los encarcelamientos ilegales cuando lo han considerado conveniente. Afirma que en España han hecho anarquistas Monjuich y Alcalá del Valle, y termina pidiendo que sea retirado el proyecto. T o n Augusto Barcia. -Informa á continuación el secretario del Ateneo y miembro de la Universidad Popular, el j o v e n letrado D. Augusto Barcia. Empieza manifestando que al saber que si proyecto hr bía sido aprobado en el Sedesconociendo lo que desde la teoría sentada por Montesquien en L esptil des bis, es axioma fundamental del derecho político el proyecto viene á establecer en su Junta de autoridades funciones judiciales ¿entidades y funcionarios exclusivamente administrativos. Examinando el art 15, sostieae que se infringe el Código penal. Hablando del movimiento expansivo y generoso de la juventud y de la masa liberal del país, recuerda el caso de dos amigos suyos, ruso el uno y turco el otro, que estudiaron con el orador en Bolonia y que llevaron á su país ideales progresivos, siendo ambos muertos en defensa de esos ideales, el uno en las calles de Moscou, y el otro en las aguas del Bosforo. No es esto amenaza- -añade, -sino expresión de un sentimiento altruista y de un deseo de paz; pero coa este desatentado proyecto, quién sabe si lanzaréis á la juventud intelectual por ciertos caminos. Termina diciendo que si se aprueba el proyecto habrá que propagar la idea de saltar por todo, arrollarlo todo y acabar con Parlamentos que sancionan engendros de esta naturaleza. El orador es muy felicitado y objeto de calurosos aplausos. I a tormenta. Los ánitnos estaban caldeados cuando á las siete terminó la información. -I l sábado- -dijo el presidente de la Comisión- -seguirá esta información, á las nueve de la mañana. Un prolongado rumor acogió esta inesperada notificación. -Esto se hace- -se oyó decir- -para que no pueda venir nadie. ¡Bs un atropello! -Tienen miedo al aiie de l t calle. El Sr. Moya se aproximó á la mesa presidencial, y más de un centenar de personas se abalanzó detrás del Dresidente de la Asociación de la Prensa. Rápidamente pidió el Sr. Moya al señor Bergantín que cambiara la hora de la información, á lo cual se opuso el presidente de la Comisión. -Pues á las nueve de la mañana- -dijo el Sr. Moya enérgicamente- -no vendrá nadie á informar. ¡Se ha terminado la información! Una salva de aplausos acogió estas pa labras. La gente, encaramada en las sillas, agitaba los bastones y profería ¡vivas! y nueras! El Sr. Bergamín ordenó á los ujieres que despejasen el salón, y á costa de no pocos esfuerzos se logró calmar los ánimos y qu el público fuera abandonando el local. I os Sres, Moya, Ortega Munilia, Moróte y Somero conferenciaron con el presidente de la Cámara para darle cuenta de la violenta determinación del Sr. Berganiín. El Sr. Dato ofreció hablar con la Comisión. 7 sta, entre tanto, se había reunido y había acordado que el sábado la información se celebrará de nueve á once de la mañana. cjn el despacho del presidente de la Cama ra se reunieron éste, la Comisión y el Sr. Moya. Deliberaron durante largo tiempo. L señor Bergamín fue al salón de sesiones á consultar con el Sr. Maura, y éste recomendó que fuera sostenido el acuerdo de la Comisión. Por lo tamo, esto quedo resueíii rranscurrió media hora, y cuando terminó la sesión volvió el Sr. Dato á reunir á la Comisión. De lo acordado en esta reunión nos aió cuenta el propio presidente d el Congreso en los siguientes términos i JGURAS DEL DÍA jULITA FONS APLAUD 1 DISIMA PRIMERA TIPLE DEL TEATRO ESLAVA, QUE ACABA DE CELEBRAR SU BENEFICIO nado, lo estudió corf detenimiento, y en un principio juzgó que era producto de la estulticia ó de la demencia; pero pensó que esto no cuadraba con la sabiduría de la Alta Cámara y dedujo que la votación era un caso de apasionamiento político. Declara que viene á informar en nombre de un grupo de la juventud intelectual española que se siente herida al ver en peligro conquistas por las que se muestran orgullosos los pueblos cultos y progresivos. Estaba seguro- -dice- -de que sobrevendría inmediatamente esta protesta, protesta que no sólo se haría patente ante esta comisión, sino ante la faz del país, en el mitin y en la plaza pública. El presidente dice al orador que se ciña al informe, y así manifiesta el Sr. Barcia qué procurará hacerlo. Encuentra la ley en oposición tan abierta con todo lo que no sea el sentir del legislador, que si Cristo hubiera resurgido y vuelto á hacer su predicación, hubiera sido crucificado de nuevo con sólo aplicarle los artículos del proyecto. Hállase conforme con la refutación jurídica del mismo que hizo en la tarde anterior el Sr. Menéndez Pallares. Cita leyes análogas de Francia, Bélgica, Inglaterra, Alemania, Estados Unidos, Italia y Suiza, para deducir que en éstas no se rompe con la Constitución como se hace con el proyecto español, y sí únicamente se agrava la cuantía ó la calidad de la pena. Refiérese á la división de poderes que el proyecto establece, de donde resulta qu E