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INFORMACIONES DE TODO EL MUNDO ABC POR TELÉGRAFO, CABLE Y TELÉFONO MADRID, LA CORRIDA DE AYER. UN MOMENTO EMOCIONANTE Fot. Goñi. EL ESPADA VICENTE PASTOR COLEANDO AL CUARTO TORO Y A PUNTO DE SER COÜIDO EN UN QUITE DE PELIGRO DE NUESTRO CORRESPONSAL A B C EN LONDRES (fOSAS DE LA SEMANA Son los prirae ros. d i s p a r o s de la gran revolución que tarde ó temprano estallará en el Afghanistan estas escaramuzas que han soliviantado ahora al pueblo inglés. El jefe de la conspiración contra Inglaterra es el propio hermano del Emir, el príncipe Nazrullah, un anglófobo incorregible, que no desperdicia ocasión ninguna para suscitar dificultades á la política inglesa. EL Gobierno se ha apresurado á decir que no enviará refuerzos porque no son necesarios; pero ya sabemos lo que valen estas afirmaciones de los Gobiernos, y dentro de pocos días nos comunicarán que una expedición ha salido para reforzar las guarniciones de la frontera, y detrás de esta expedición se organizarán otras y otras más tarde. En esto los Gobiernos ingleses no tienen- nada que envidiar á los Gobiernos del Continente. Probablemente no habrá necesidad de hacer grandes sacrificios para ahogar la revolución; pero el síntoma no es nada halagüeño para Inglaterra, que sabe la propaganda que ciertos elementos vienen haciendo. I, a circunstancia de ser el hermano del Emir el alma de la insurrección agrava consideramente los hechos. L. a situación en que el Gobierno de míster Asquith se encuentra no es nada agrable, y así se comprende la reserva en que los ministros. se encierran estos días. ¿Qué hará Inglaterra? ¿Se decidirá á enviar tropas en cantidad bastante para castigar á los revoltosos? El pueblo inglés, aunque se muestra siempre soberbio cuando se toca á la autoridad que ejerce en sus colonias, no olvida los enormes gastos que- tuvo que haceren 1878- 79, y antes de adoptar una resolución definitiva la piensa. La Prensa, por su parte, fiel reflejo de la opinión del país, ni censura ni autoriza al Gobierno pidiéndole soluciones; por el contrario, espera la detenida meditación antes de lanzarse á una peligrosa aventura. pn tanto, la entente cordiale con Francia se s estrecha y anuda cada vez más. Días pasados, Mr. Clemenceau vino á Londres con objeto de asistir á los funerales de Mr. Cainpbell- Bannerman, y apenas partió el primer ministro francés llega otro representante del Gobierno para, presidir la inauguración de la Exposición Franco- Británica. Mr. Cruppi, el ministro de Comercio de Francia, aceptó el banquete que le ofrecía la Cámara de Comercio, y para demostrar que sabe lo que se trae entre manos habla á diestro y siniestro, concede interviús y tira de estadística á cada momento. Este señor ministro de Comercio, que es un hombre de gran mérito, estaba desde hace muchos años indicado para ocupar la cartera de Justicia. Cada vez que en Francia había una crisis ministerial, el primer nombre que sonaba era el de Mr. Cruppi, y, naturalmente, en tocias las combinaciones adjudicábasele siempre la cartera de Justicia. Luego se constituía el Gobierno y monsieur Cruppi se quedaba fuera. r- -t. üíifdL ELLEN TERRTf NOTABILÍSIMA ACTRIZ INGLESA