Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C D O M I N G O so D E MAYO D E 1908. EDICIÓN PAG. í. repetidas, y enmiendas que se presentan sin finalidad práctica ninguna? Q u e r e r que se evite este espectáculo de despilfarro de tiempo, de dilapidación de energías, ¿será querer que sea suprimido el derecho á la enmienda? El orador pasa á seguida á examinar lo que el Sr. Canalejas ha dicho sobre la opinión pública. El Sr. Canalejas ha afirmado que el país no quiere la ley. Sabido e s dice el Sr. Maura- -que hemos presenciado conatos de levantar en contra de la ley la opinión, y que hasta se ha buscado la colaboración de la letra de molde, que es una de lias herramientas del oficio. Estas tentativas han fracasado. El fracaso- -añade el Presidente- -debiera haeer desistir de su empeño de obstrucción á las oposiciones. ¿Se dice que el país no es partidario de la ey É porque calla? Pues precisamente ese silencio es asentimiento. Dos palabras más y el Sr. Maura termina SU breve y plácido discurso. Tranquilamente, recoge su bastón y se sienta: este bastón del Presidente es, fino, de vuelta, con el puño de asta; desde que él lo lleva- -hace cosa de un mes- -el Sr. Moret y el Sr. Canalejas llevan otros iguales. AZORIN cagúelos tinos medio en brazos, otros casi en camilla, algunos á remolque. La animación fue extraordinaria: las toses y los quejidos amenizaron la sesión. Para que todo estuviese en carácter, hubo un senador que en plena sesión se quejó de las paradas discrecionales de los tranvías. Si no se tratase de un hombre que, como sabe todo el mando, ha viajado mucho, podría creerse que no había salido de su pueblo. Eso de pararse el tranvía cada dos pasos, á gusto del consumidor, no se estila ya allende la frontera, y aquende, en Matalaespesa, si acaso. En el Congreso, variaciones sobre el tema de todos los días desde hace cien. En el Hipódromo, carreras de caballos. Poca animación. El espectáculo no acaba de cuajar, digan lo que quieran los termómetros En la Casa de Campo, tiro de pichón. Llegó una madrileña más: la infanta doña Eulalia. Sucesos: un atropello de tranvía en la calle de Alberto Aguilera- -estamos en plena fiebre de atropello, -lidia de una vaca en libertad en la ronda de Atocha, con hule para dos guardias de Seguridad, menos diestros, pero sólo poco menos, que los que se lo llaman y visten de luces, y primeras intoxicaciones en la temporada por leche en malas condiciones, de la que seguiremos disfrutando todo el verano gracias al imponderable celo de nuestro ínclito Ayuntamiento. Por la noche, segunda toma de dosis inglesa en la Comedia. El paciente no pestañeó por el buen decir; pero falta saber lo que durará su resignación. En el Cómico hubo gran noche con el beneficio de la pequeña Loreto, inmensa por su gracia y por su popularidad. Dos entremeses nuevos, dos éxitos, muchos aplausos, y hasta otra. Poco después empezó la votación. Desdei el primer momento se vio que había núme- ro más que suficiente para la aprobación del proyecto. Efectivamente, éste quedó aprobado por 180 votos de la mayoría, por 30 de liberales y demócratas. Minutos después de terminada la votación llegaron á la Cámara otros iete senadores conservadores. El número de votos necesarios para aprobar el proyecto era 172, de manera que, aun habiéndose abstenido todas las minorías, el Gobierno, con sus propias fuerzas, hubiera podido votar. No hay que decir que durante un buen espacio Jde tiempo los pasillos del Senado se vieron animadísimos y que se comentaba la votación poeos momentos antes verificada. Algunos liberales decían: -Aquí es fácü aprobar esos proyectos; pero en el Congreso no pasarán. -Ya lo veremos- -contestaba un ministro, -porque el lunes se Va á elegir la Comisión en el Congreso, y en seguida empezará á ser discutido el proyecto. I an venido á Madrid para este objeto los embajadores de España en Londres y París, Sres. Villaurrutia y León y Castillo; los capitanes generales de Andalucía y Cataluña, Sres. Delgado Zuleta y Linares; los arzobispos de Burgos, Valladolid y Zaragoza y los obispos de Astorga, Cartagena, Orense, Osma y Urgel. También asistieron los senadores palatinos y los obispos de Madrid- Alcalá, Jaca y Sión. Del Gobierno estaban también desde primera hora todos los ministros, excepto el de Gracia y Justicia. Los senadores liberales y demócratas que votaron en contra son los siguientes: Duque de Veragua, Dr, Calleja, marqués de Teverga, D. Cándido Lara, Eguilior, Maluquer, Serrano, Gullón (hijo) Zabala, Aparicio, Alonso Castrillo, Cort, García Saa Miguel, García Molina, Luca de Tena, Echevarría, Sánchez Arjona, Peris Mencheta, Bustillo, López Muñoz, Portuondo, marqués de Marianao, Saavedra, López Do ¿jguez, Dávila, Loygorri, duque de Bivona, Távara, Montellano, D. Pío Gullón y marqués de Castel Rodrigo, A yer mismo, al final de la sesión del Con greso, se dio cuenta del proyecto aprobado en la Alta Cámara. Mañana, en la reunión de Secciones, será elegida la comisión que ha de emitir dictamen. El Gobierno está seguro de que el proyeeto será aprobado en el Congreso lo mismo que lo ha sido en el Senado. ADMINISTRACIÓN LOCAL CRÓNICA POLÍT 1 CA 1 A VOTACIÓN La ley de represión del DEL SENADO terrorismo fue aproba -da por el Senado. Para tener validez el resultado de la votación eran necesarios 172 votos en pro. El proyecto tuvo 180. Sobraron ocho. Es decir, que aunque se hubiesen abstenido todas las minorías, le habrían sobrado al Gobierno votos para convertir el proyecto en ley. Este resultado estaba previsto. Nosotros lo predijimos sin aventurar nada en el vaticinio. El partido conservadoi no ha ofrecido hasta ahora y en lo que lleva de ejercer el Poder indicio alguno de indisciplina. Su triunfo es indiscutible, y no podemos ser sospechosos en la materia. Somos enemigos del proyecto. Le hemos combatido. En otra página de este número va, con la firma de nuestro director al pie, la circular que la Prensa de Madrid contraria á la, ley dirige á los periódicos de prc viucias. No puede, pues, dudarse de la sinceridad de nuestra actitud. El triunfo del Gobierno consiste, no sólo ea el número de votos que ha reunido, sino en la conducta de las oposiciones. La división en que se han mostrado no es nota que pueda seducir ni convencer á nadie. La abstención en el Parlamento es la rebeldía, es el obstruccionismo, y el obstruccionismo da derecho á los Gobiernos á emplear recursos igualmente extraordinarios y aparentemente violentos. La oposición es crítica, es lucha; la obstrucción es el exceso, y contra el exceso es muchas veces disculpable el exceso mismo. De una y de otra parte es reprobable. Por eso entendemos que hicieron bien los demócratas y liberales al votar en contra de un proyecto que habían combatido por todos los medios que estuvieron á su alcance y que pugna eon sus convicciones, y que hicieron sencillamente mal los que se abstuvieron. INFORMACIÓN POLÍTICA EL TERRORISMO MADRID AL DÍA A lá sombra, 32 grados y una décima; al sol, 39. Esa fue la temperatura de ayer en Madrid. Poco más ó menos, la que venimos disfrutando desde hace diez ó doce días. De aquí al frito no hay más que un paso. La nota del día fue, sin embargo, política. El Senado aprobó la ley contra el terrorismo, para lo cual fue preciso llevar á muchos l interés del día político se reconcentró en el Senado, en donde se iba á verificar la votación del proyecto sobre represión del terrorismo. Había interés principalmente porque se había dicho que no habría número suficiente para la votación definitiva si las minorías se abstenían de tomar parte en ella, y claro es que la actitud que hubieran de adoptar las minorías despertaba expectación, toda vez que de ellas se hacía depender la aprobación del proyecto. ¿Votarán ó no? -era la pregunta que á primera hora de la tarde se hacían cuantos iban llegando al Senado. Prontamente se vio que el Sr. Montero Ríos no concurrió á la votación, porque se encontraba enfermo, según manifestó al señor López Muñoz en una carta. -Los liberales no vendrán- -fue la voz que se corrió por la Cámara. Sin embargo, la impresión no estaba fundamentada. Los liberales y los demócratas acudieron al Senado, y aunque votaron en eontra, votaron. De la mayoría no faltaron ni aun los enfermos ni los imposibilitados. Obispos, arzobispos, capitanes generales, embajadores, palatinos... todos acudieron. Algún senador, como el marqués de Heredia, fue tan enfermo, que sufrió un desvanecimiento en el salón de sesiones, aunque el accidente no tuvo gravedad ni consecuencias. Entre los senadores de la mayoría había dos ciegos: los Sres. Saavedra y marqués de la Laguna. A las cuatro y media la Cámara estaba completamente Üena. 51 calor era sofocante. E Aunque se ha venido hablando durante estos días de propósitos de introducir variaciones en la forma de discutir el proyecto de Administración local, no responde tal versión á nada fundamentada. El Gobierno piensa continuar como hasta aquí el debate, sin llegar á ninguna medida extraordinaria, mientras las circunstancias no lo demanden LOS SOLIDARIOS A última hora de la tarde de ayer se re -unieron en una de las secciones del Congreso los Sres. Cambó, Carner, Valles y Ribot y Jover para tratar de las gestiones que deben realizarse por la Solidaridad catalana cerca de los jefes de los partidos para llegar á la derogación de la ley de Jurisdicciones. Se convino en llevar á cabo una exploración de los ánimos de los jefes de las minorías, y para cumplir este acuerdo fueron de-